Quinta Mesa redonda: Canarias en la Europa ampliada: una plataforma de relación tricontinental
Moderadora: doña Elsa Casas Cabello, directora general
de Asuntos Económicos con la Unión Europea del Gobierno de Canarias.
Ponentes: don Manuel Medina Ortega,
europarlamentario; don José Ignacio Salafranca Sánchez-Neyra,
europarlamentario; don Isidoro Sánchez García, ex europarlamentario.
La moderadora (señora Casas Cabello): Buenas tardes.
Yo querría comenzar, cómo no, agradeciendo al Parlamento de Canarias que me haya invitado a participar como moderadora en esta mesa redonda. Felicitarles también por la organización de estas jornadas que, bueno, seguramente habrán sido muy interesantes, y a las que siento no haber podido asistir sino esta tarde porque no me encontraba en Canarias. De lo contrario, hubiese, por supuesto, participado desde el principio.
En la mesa redonda que me toca moderar se va a tratar el tema de Canarias como eje de relación tricontinental. La situación de Canarias como región centro de relaciones tricontinentales está muy vinculada a su condición de región ultraperiférica. Cuando hablamos de regiones ultraperiféricas se suelen citar toda una serie de características, pero en relación con el tema que nos ocupa yo destacaría una, y es la pertenencia de estas regiones, de Canarias y de las otras seis regiones ultraperiféricas, a un doble espacio geográfico, económico y político, me refiero a que se trata de regiones todas ellas que están vinculadas a la Unión Europea políticamente, como regiones que forman parte de pleno derecho del territorio comunitario, cuyos principales lazos económicos siguen desarrollándose con el territorio continental europeo, y sobre todo con el Estado miembro al que pertenecen, pero que sin embargo están situadas en contextos geográficos no europeos, están situadas cerca de otros territorios, en el caso de Canarias cerca del territorio africano, en el caso de las otras regiones ultraperiféricas en el Caribe o cerca de Sudáfrica en el caso de las islas de Reunión, y que mantienen incipientes relaciones económicas también con estos países y con estos territorios que las rodean.
En el caso de Canarias, más que de una pertenencia a un doble espacio geográfico, económico y político, yo hablaría de una pertenencia a un triple espacio, porque además de las relaciones políticas, económicas, que mantenemos con Europa y que empezamos a desarrollar con el continente africano, nos unen al continente americano indudables lazos históricos y culturales. Por lo tanto, cuando hablamos verdaderamente de Canarias como eje tricontinental es porque verdaderamente lo es, Canarias está situada en el centro de un triple espacio de desarrollo, que lo forman el continente europeo, el continente africano y el continente americano.
Esta situación característica o derivada de su condición de región ultraperiférica se puede interpretar de dos maneras: se puede interpretar como una desventaja, si enfatizamos aspectos como el aislamiento de los centros económicos o de desarrollo económico que supone la Unión Europea, pero se puede también interpretar como una ventaja si tratamos de explotar esta situación geográfica para potenciar su inserción en los contextos geográficos a los que pertenecen, en los que están situados.
El tema de la mesa redonda que hoy me toca moderar me parece además absolutamente oportuno, porque en este momento, como algunos de los aquí presentes conocerán, porque la prensa se ha hecho eco de eso en los últimos días, la Comisión Europea está trabajando en una nueva estrategia de desarrollo para las regiones ultraperiféricas. En esa estrategia de desarrollo que todavía no se ha hecho pública, que es aún un documento de trabajo, se habla de tres pilares, uno de esos pilares es la inserción de las regiones ultraperiféricas, y también de Canarias, en el contexto geográfico al que pertenecen. Los otros dos pilares, como no puede ser de otra manera, la mejora de la cohesión de estos territorios y la reducción de las disparidades que aún mantienen con el resto de regiones comunitarias, y la mejora de la competitividad de estas regiones y sobre todo de sus empresas locales.
Cuando hablamos de esa tercera prioridad, que es la inserción en sus contextos regionales, se habla sobre todo de dos tipos de medidas, la inserción afecta a la mejora de los intercambios de bienes y servicios entre Canarias y los territorios vecinos, ahí está, es un hecho, que si nos fijamos en el nivel de vida que tiene Canarias y el nivel de vida de los territorios africanos cercanos, es indudable que Canarias ahí tiene una pérdida de competitividad evidente. Sin embargo, creo que si afrontamos esa relación con los países terceros vecinos desde una óptica de complementariedad, más que desde una óptica de competitividad, sería positivo y tendría posibilidades de desarrollarse esa inserción en ese espacio regional.
Pero además de esa mejora de los intercambios de bienes y servicios, es indudable que esa inserción en el espacio geográfico pasa por una cooperación en diversos ámbitos, por una cooperación en el ámbito económico, en el ámbito social, en el ámbito cultural, es innegable que Canarias con respecto a los territorios próximos tiene una ventaja competitiva considerable en sectores estratégicos, como puede ser la investigación, el desarrollo tecnológico o el medio ambiente, avances todos ellos que podemos exportar hacia los países vecinos, y consolidar nuevos lazos de cooperación.
Y por último está el tema delicado de la inmigración, que por supuesto tendrá que jugar un lugar especialmente importante, y que deberá mejorarse en el marco de los instrumentos que la Unión Europea está desarrollando, sin perder de vista el particular impacto que esa inmigración ilegal tiene sobre un territorio como Canarias, que, por la limitación de su territorio, es especialmente sensible, desde que se ha convertido en puerta de entrada a Europa.
También me parece especialmente oportuno el tema de esta mesa redonda porque en este momento, como se comentaba en la mesa redonda que ha precedido, la Unión Europea está redefiniendo su política exterior. Se habla en la Unión Europea de una política de nuevos vecinos, se mantienen las relaciones con América Latina, y en esa nueva política exterior Canarias puede jugar un papel, las demás regiones ultraperiféricas también, y debemos contar con el apoyo de la Unión Europea para ello.
Y tampoco quiero extenderme más, porque en realidad quienes nos van a hablar de esto son los tres ponentes que hoy nos acompañan. A mi izquierda está don Manuel Medina Ortega. Manuel Medina Ortega es catedrático de Derecho Internacional de la Universidad de La Laguna, de la que además ha sido vicerrector, es catedrático de Relaciones Internacionales de la Universidad Complutense de Madrid, en la que ha sido decano de la Facultad de Ciencias Políticas, ha sido profesor de la Universidad de Redlands, en California, diputado del Parlamento nacional y diputado del Parlamento Europeo desde enero de 1986, como miembro del Grupo del Partido Socialista Europeo. Además ha sido vicepresidente del Parlamento Europeo durante los años 86 y 87.
A mi derecha, Ignacio Salafranca, que probablemente no hace falta presentarlo, porque ya ha participado en la mesa redonda de antes.
Y en el otro extremo nos acompaña Isidoro Sánchez. Isidoro Sánchez es ingeniero de montes, ha sido director del Parque Nacional de El Teide, que ayer cumplió 50 años, y del Parque Nacional de Garajonay. Ha ocupado diversos cargos políticos, ha sido senador por la Comunidad Autónoma de Canarias en dos ocasiones, diputado regional durante la II y la III legislatura, consejero del Cabildo Insular de Tenerife y concejal de los Ayuntamientos de La Orotava y del Puerto de la Cruz. Ha sido también diputado del Parlamento Europeo por la coalición nacionalista durante las tres últimas legislaturas. En la legislatura actual ha ocupado un escaño en el Parlamento Europeo desde junio de 1999 hasta el año pasado, como miembro del Grupo del Partido Europeo Liberal, Demócrata y Reformista.
Si les parece, tiene la palabra Manuel Medina Ortega.
El ponente (señor Medina Ortega): Muchas gracias, Elsa, por esa presentación tan amable.
A mí me gusta atenerme al tema, lo que pasa es que el tema, tal como está expresado, es un poquito amplio, porque dice “Canarias en la Europa ampliada: una plataforma de relación tricontinental”. Estamos en el marco de la Constitución europea y el proyecto adoptado por la Convención, el Estatuto de las regiones ultraperiféricas que incluye a Canarias -a la que se la menciona expresamente, como dijo esta mañana José Francisco, se la incluye también en otras disposiciones pero sobre todo el artículo importante es el artículo 303-, ahí se reproduce la fórmula que ya estaba en el Tratado de Ámsterdam, que se mantuvo en el Tratado de Niza, en el que se establece la posibilidad de que se adopten reglamentos y decisiones europeos para fijar las condiciones para la aplicación, ahora se dice de la Constitución, en dichas regiones, incluidas las políticas comunes.
Y luego en el párrafo segundo de ese artículo nuevo 330, que es igual que el 299.2, prácticamente igual, se dice: “las medidas contempladas en el primer párrafo abarcarán, en particular, las políticas aduaneras y comerciales, la política fiscal, las zonas francas, las políticas agrícola y pesquera, las condiciones de abastecimiento en materias primas y de bienes de consumo esenciales, las ayudas públicas y las condiciones de acceso a los fondos estructurales y a programas horizontes de la Unión”. Y luego viene el tercer párrafo, que es el tercer párrafo que a mí siempre me ha preocupado, porque dice: “El Consejo de Ministro adoptará las medidas contempladas en el primer párrafo, teniendo en cuenta las características y exigencias especiales de las regiones ultraperiféricas sin poner en peligro la integridad y coherencia del ordenamiento jurídico de la Unión, incluido el mercado interior y las políticas comunes”.
¿Y por qué me preocupa? Los más antiguos que están aquí presentes recordarán la discusión que tuvimos en Canarias en los años 80 sobre el modelo de integración de Canarias en la Unión Europea. Había entonces dos fórmulas, se hablaba de la fórmula uno y de la fórmula dos. La fórmula uno era la integración plena de Canarias, con la desaparición de las especialidades fiscales y aduaneras, y la fórmula dos era la no integración, con lo cual Canarias se quedaría fuera de la Unión Europea, con perjuicios sobre todo para la agricultura de exportación. Conseguimos una fórmula que fue la fórmula uno y medio, la que se incluyó en el Protocolo dos, en la que, por un lado, estábamos incluidos en ciertas políticas comunitarias, pero estábamos fuera de la política agrícola común, del arancel aduanero y, además, del sistema fiscal de la Unión Europea. Ésa fórmula yo creo que fue la fórmula perfecta, de hecho la aprobó la gran mayoría del Parlamento de Canarias, solamente hubo dos diputados que votaron en contra pertenecientes a Asamblea Majorera, que eran partidarios de quedarse fuera. Luego es cierto que al final fue criticada por la Oposición, alegando que no se había conseguido el 100% de lo que había recomendado el Parlamento de Canarias, pero yo no conozco ninguna negociación en la que se consiga el 100%.
Esa fórmula, claro, entraba en vigor el 1 de enero del 86, pero en ese mismo año de 1986 se aprobaba, entraba en vigor el Acta Única, que establecía el mercado interior, que es la palabra realmente que nos plantea dificultades, porque, a pesar de que esta mañana, lo decía José Luis Rivero esta mañana, unas veces se habla de mercado común, otras veces de mercado interior, otras veces de mercado único, pero la expresión mercado interior tiene ya un significado con un contenido propio, que es la eliminación de todo tipo de restricciones a los intercambios de mercancías, personas, servicios y capitales, y concretamente esto suponía la eliminación de lo que era la reserva del mercado peninsular para el plátano canario. Es decir, desde el momento en que no se pudieran controlar las entradas de mercancías por los Pirineos o por la frontera portuguesa procedentes de otros países comunitarios no se podía mantener el monopolio del plátano canario en España y, en consecuencia, estaba claro que eso nos obligaba a revisar el estatuto de Canarias.
Y se revisó, se revisó a tiempo, porque, claro, el mercado interior teóricamente entraba en vigor el 1 de enero del 93. Conseguimos una cosa realmente acrobática, que fue en un momento en que las organizaciones comunes de mercado estaban congeladas a consecuencia de las negociaciones de la Ronda de Uruguay, se aprobara una gran organización común de mercado para el plátano, absolutamente excepcional, que entró en vigor en el 93, seis meses después de la entrada en vigor del mercado interior, con lo cual hubo una especie de congelación del mercado interior para el plátano, y con el nuevo régimen Canarias pasa a formar parte de la política agrícola común, pasa a incluirse en el arancel común con ciertas excepciones y mantiene solo las especialidades fiscales.
Entonces, el problema que se planteaba es que, al hacerlo de esta forma, Canarias perdía la posibilidad de representar el papel que había representado, yo diría, como plataforma tricontinental. Es decir, precisamente la existencia de los llamados puertos francos canarios había permitido un gran intercambio comercial para Canarias, que estaba vinculado a la posición estratégica de Canarias entonces, geoestratégica, que era el acceso desde Europa a América del Sur, incluso a la costa de África, incluso más allá, por su posición geográfica excepcional. Claro, como ustedes saben, esto ha cambiado mucho. Mientras tuvimos la navegación a vela era obligatorio parar en Canarias para ir a América y prácticamente para ir a muchos sitios de África. Cuando se pasó de la navegación a vela a la navegación de carbón, los puertos canarios se convirtieron en puertos de aguada y carbón, es decir, puertos en los que había que repostar, porque si no no se podía llegar a Europa. Pero con la aparición de los nuevos tipos de combustible, líquidos sobre todo, fueles y demás, pues se puede salir de Yokohama y llegar a Amberes sin parar en ningún sitio. Esto hizo perder a Canarias el papel geoestratégico. Lo digo porque hablamos mucho de conceptos que vienen del pasado y que en este momento no lo tienen.
Y luego otras dos funciones que tenía Canarias, que era la relación con África, concretamente con la costa de África, sobre todo por la pesca, desapareció con la ocupación por parte de Marruecos del Sáhara español y la pérdida del banco sahariano; y el otro aspecto, que era la emigración a América, también ha desaparecido como consecuencia de la crisis de América Latina. Concretamente Venezuela, que fue el último lugar de emigración, de inmigración, de emigración para nosotros, se ha convertido en un país que exporta gente. Con lo cual Canarias invierte la posición, es decir, que aunque veamos en el mapa a Canarias colocada en medio del Atlántico, la situación real, desde el punto de vista económico, ya no es ésa. La situación real es que Canarias está al fondo de un saco, que es la Unión Europa, alejada de todo, con pocas posibilidades de desarrollo en relación con los países vecinos como plataforma tricontinental, muy vinculada a Europa, más vinculada que nunca, y muy dependiente de la economía europea. Y dentro de esto en el modelo de desarrollo, bueno, hubo toda una serie de discusiones, renunciamos a la idea aquella de hacer de Canarias el Hong Kong de Europa y en lo que nos hemos quedado es en las islas que prestan, en la Florida de Europa, es decir, el gran sitio de atracción del turismo del norte de Europa, que es en lo que estamos en este momento.
Pero la preocupación para nosotros en aquel momento era que sí, que el turismo evidentemente estaba creciendo pero que no queríamos depender totalmente del turismo, por las limitaciones que introduce el turismo, y es que, aunque el turismo es una industria limpia, nosotros en Canarias tenemos una serie de limitaciones, que empiezan por la falta de agua, por la falta de energía, por los costes de transporte y por la falta de suelo, y en este momento como consecuencia del crecimiento del turismo, con unas cantidades desorbitadas, con una escasez, es decir, con un problema de que el empeoramiento del ambiente puede incidir sobre el turismo y de hecho en los últimos años pues se ha acabado, diríamos, el crecimiento exponencial del turismo, y la preocupación nuestra era crear alternativas económicas que permitieran desarrollarnos, tanto en el campo industrial como en el campo de los servicios. Esto fue la preocupación en los años 80.
Desde el punto de vista industrial, creo que hemos fracasado. Tenemos una pequeña industria de consumo local, con ninguna posibilidad de competir. Y desde el punto de vista de los servicios no turísticos también estamos a punto de fracasar, pero estamos a punto de rectificar. Es decir, una de las posibilidades que pensamos después de la transformación del régimen en el año 93, en el 94 las Cortes nos aprobaron una magnífica Ley del REF y concretamente en aquel momento -no sé si José Miguel estaba, era entonces consejero de Hacienda- conseguimos incluso una especie de conformidad, una especie de dictamen conforme de Ciavarini Azzi, que era el presidente del Grupo Interservicios, diciendo que estaba la cosa muy bien, y cuando Ciavarini Azzi baja a los servicios, le dicen: “no, no, no, aquí se aplica el artículo tal, se aplica el Reglamento comunitario”. Y a partir de ahí yo la preocupación mía era que de alguna forma se señalara la especificidad de Canarias, perdón, de las regiones ultraperiféricas en general, de forma que las reglas del mercado interior y las políticas comunes no se nos aplicaran. Es decir, cualquier cosa que queramos hacer en este momento hay que ir a Bruselas para pedir permiso.
Y esto es una batalla continua, que plantea otro problema, y es el carácter temporal o transitorio de las ayudas. Todo está sometido a plazos temporales, con lo cual es muy difícil conseguir inversiones de carácter permanente. Eran las dos dificultades que teníamos. Entonces, al no tener esto, esta fórmula constitucional yo reconozco que es insuficiente. La hemos tenido que aceptar, porque no había otra, pero tendremos que jugar con estas cartas que tenemos aquí.
Entonces, con respecto a esto yo le estaba diciendo a Elsa, que ella conoce muy bien los documentos presentados por las regiones ultraperiféricas y luego lo del Memorándum presentado por los gobiernos español, francés y portugués, sobre las regiones ultraperiféricas.
Yo creo que ya pensar que en Canarias vamos a ser un Hong Kong, una industria desde Canarias, es imposible por los altos costes de mano de obra, la falta de territorio, la falta de recursos, etcétera. Hay que ir a los servicios inmateriales. Es decir, me da la impresión de que tendremos que ir a un desarrollo en una serie de servicios en los que el factor distancia no juegue contra nosotros, como está jugando ahora. Eso aparece también en el Memorándum y aparece recogido, y me da la impresión de que aquí el esfuerzo principal tiene que ser en dos o tres aspectos. Uno de ellos es la formación o educación, o sea, tenemos que formar a nuestra gente en un tipo de tecnologías, teniendo en cuenta, por ejemplo, la deslocalización que se está produciendo, que sea perfectamente normal que actividades, por ejemplo, en materia informática se puedan realizar desde aquí, con tal de que tengamos... Pero para eso es necesario tener un nivel de preparación y de personal, la materia gris tiene que desarrollarse, la educación y la formación; y, en segundo lugar, actividades en materia de investigación y nuevas tecnologías, como, por ejemplo, lo que ha sido el observatorio astronómico del Grantecan. Lo digo como un ejemplo, pero además otra serie de tipos diferentes.
Con esto, desde luego, yo no creo que vayamos a resolver los problemas fundamentales, pero sí podríamos, no ya tricontinental, sino que habría que pensar en la posibilidad de que desde Canarias se llevaran a cabo actividades de ámbito universal que permitieran la creación de servicios alternativos, complementarios de la oferta turística, pero no reducirnos simplemente al servicio del turismo por el carácter de monocultivo que tiene, con los peligros que esto conlleva.
Ésta era la idea que yo quería desarrollar hoy. Prefiero no extenderme más al objeto de que podamos discutirlo pero que todos lo conocen bien, y en torno a esto u otras ideas que pueden surgir, pues, podemos seguir pensando en el papel de Canarias en el nuevo contexto internacional.
Muchas gracias.
La moderadora (señora Casas Cabello): Muchas gracias.
Tiene la palabra Ignacio Salafranca.
El ponente (señor Salafranca Sánchez-Neyra): Muchas gracias otra vez.
Permítanme el atrevimiento de ocupar o casi diría de usurpar plaza de canario en esta mesa. Esta circunstancia se debe al hecho de que Fernando Fernández, que era la persona que iba a intervenir, está volviendo de una misión del Parlamento Europeo en Bolivia y, por lo tanto, bueno, voy a intentar esta vez -lo prometo, a ver si lo consigo- ser más breve que en la anterior y centrarme, ya que Manolo Medina ha hecho una introducción sobre las especificidades de la situación canaria dentro de la Unión Europea y las perspectivas que plantea en el ámbito del proyecto de tratado constitucional, hacer referencia a un ámbito en el que los diputados canarios han sido especialmente activos por razones obvias. Manolo Medina, como yo mismo, hemos sido presidentes de la Delegación del Parlamento Europeo para las relaciones con los países de América del Sur y Mercosur e Isidoro y otros compañeros como Fernando Fernández son particularmente activos en el desarrollo de las relaciones entre la Unión Europea y América Latina.
Estas relaciones, como ustedes saben, empiezan en el año 1984, con el diálogo político de San José, entre la Unión Europea y los países de América Central, y el objetivo que pretendían era fundamentalmente tratar de ver cómo los niños que nacen en esas hermosas tierras centroamericanas pudiesen o tuviesen que recurrir más bien a los libros de historia para reconocer la generación ensangrentada de los años anteriores. De la misma manera que los niños que nacen hoy en Europa tienen que recurrir a las hemerotecas para ver la ruina de nuestro continente en las dos contiendas civiles que nos desangraron. Ese diálogo político del año 1984 de San José se complementa con el resto de los países, con los que no son centroamericanos, en la institucionalización en una reunión de Roma bajo presidencia italiana en el año 1990, año en el que se marca el inicio de lo que se ha venido llamando los acuerdos de tercera generación. Esos acuerdos de tercera generación, Manolo Medina se acordará muy bien porque estuvo, como yo, presente en la toma de posesión del presidente Elwin en Chile, en marzo del año 1990, tras el plebiscito por el que se puso fin al régimen del general Pinochet, y allí en el despacho del oficial de guardia del Patio de los Naranjos del Palacio de la Moneda, mientras esperábamos para saludar al presidente electo, nos entrevistamos, el comisario responsable en ese momento de las relaciones con América Latina, que era Abel Matutes, con el entonces ministro de Asuntos Exteriores de Argentina, que acababa de tomar posesión después de las elecciones que ganaron los peronistas en ese año después del fracaso de las políticas radicales. Y curiosamente el ministro argentino, Domingo Cavallo, en una de sus múltiples reencarnaciones, le pidió a la Unión Europea que hiciese un acuerdo que contuviese una cláusula democrática para poner a su país al abrigo de cualquier tentación involucionista.
Eso fue en marzo del año 90, recuerdo muy bien que el presidente Elwin nos llevó en su avión a la toma de posesión, que era dos días después del presidente Collor de Mello en Brasil, el del golpe de kárate, un hombre joven, decidido, que fue fagocitado por el sistema rápidamente, ahora hay otro presidente también con gran impulso, que lidera el proyecto de Mercosur y quiere liderar América Latina. Les decía que eso fue en marzo y en el mes de junio, muy rápidamente, yo creo que ha sido el acuerdo que la Unión Europea ha cerrado en menos tiempo con un país tercero, se firma en Luxemburgo el acuerdo con Argentina; después viene el de Chile y vienen todos los demás, que de alguna manera cierran esos acuerdos de tercera generación, caracterizados -como les decía- por la vigencia de una cláusula democrática. Se aprueban unas nuevas orientaciones para la cooperación, se cierra la red de delegaciones de la Unión Europea con estos países, se dan facilidades comerciales a los países andinos y centroamericanos afectados por el tráfico de drogas.
Yo creo que hay un dato importante que ustedes tienen que conocer. Cuando España se adhiere en el año 1986 a las entonces Comunidades Europeas, ya estaba en vigor la Convención entonces de Lomé, que agrupaba a los países de África, Caribe y Pacífico, Convención que comportaba notables ventajas financieras y enormes facilidades comerciales. España, en una negociación ciertamente muy difícil, solo pudo incluir en el ámbito de la Convención de Lomé a la República Dominicana. El resto de los países, unos por unas razones, otros por otras, no pudieron acceder a ese mecanismo. A través del problema de la droga, con mucha habilidad se consiguió introducir, dentro del Sistema de preferencias generalizadas comunitario, que es el instrumento comercial unilateral que tenemos, meter a estos países en ese tratamiento, que los equiparaba de facto a las ventajas que comporta, en el ámbito comercial, no en el financiero, a los países de la Convención de Lomé entonces.
Pasamos por varias alternativas y llegamos al año 1999, en el que el diálogo político ministerial con los centroamericanos por un lado y con el Grupo de Río por otro, se supera a través del escenario de las cumbres de jefes de Estado y de Gobierno, y tiene lugar en Río de Janeiro la primera cumbre de jefes de Estado y de Gobierno, donde se establece el objetivo de alcanzar una asociación estratégica birregional.
Tengo que decirles que se produce en el año 2002 la Cumbre de Madrid, que da continuidad a esa cumbre, y este año se va a celebrar en Méjico, en Guadalajara la tercera Cumbre de jefes de Estado y Gobierno.
Bueno, pues yo creo que tenemos que constatar que en ese proceloso y largo camino hacia la asociación estratégica birregional, después de la desaparición de Abel Matutes y de Manuel Marín, los dos comisarios españoles encargados de las relaciones con América Latina, se ha producido un bajón espectacular en el impulso que la Unión demuestra hacia este continente. Les hablaba en la mesa anterior, en la reencarnación anterior, como Domingo Cavallo, de las prioridades que tiene la Unión Europea en este momento, tiene Los Balcanes, tiene la nueva relación con Rusia, tiene la refundación de la OTAN, con la incorporación de nuevos socios, tiene Oriente Medio, tiene Asia Central, tiene los Estados Unidos, tiene la reforma del sistema de Naciones Unidas, y América Latina es solo una parte, aunque muy querida para muchos de nosotros, especialmente para los diputados canarios, como decía, y luchamos y nos esforzamos por tratar de mantenerla en el orden del día de las prioridades de la Unión Europea.
Antes de la Cumbre de Madrid, la Comisión Europea, con esa falta de tono vital para impulsar estas relaciones, al ver que no se movía, desde el Parlamento decidimos impulsar un informe en el que poníamos de manifiesto la visión de nuestra institución, una visión estratégica, que iba dirigida claramente a reforzar tres ámbitos. Por un lado, el nivel del diálogo político, pensando que el diálogo político ministerial tiene que ser renovado, que la agenda política birregional tiene que ser puesta claramente al día, introducir temas como las amenazas a la gobernabilidad, el tema de las conversaciones en los ámbitos de seguridad y defensa, la lucha contra el terrorismo, la preservación del medio ambiente y los recursos naturales y otros muchísimos temas que hoy por hoy están ausentes de esos mecanismos.
Uno de ellos, la concentración de posiciones -por qué no- en el ámbito de las Naciones Unidas, donde había dos miembros latinoamericanos en el Consejo de Seguridad, y yo tengo la firme sospecha, y lo he hablado con los dos presidentes de estos dos países, con el de Méjico y con el de Chile, que si la Unión Europea hubiese tenido una posición común ante este conflicto ellos hubiesen podido compartirla.
Les decía que la renovación de ese diálogo político, la ampliación de la Agenda birregional, tenía que ser completado por un nuevo esquema de relaciones interparlamentarias. Y nosotros proponemos desde el Parlamento Europeo la creación de una asamblea euro-latinoamericana que pueda de alguna manera responder a un esquema más avanzado como el que tienen las relaciones con los Estados Unidos o como el que tienen las relaciones con los países ACP, para tratar de dar el mejor formato y el que más posibilidades comporta.
Ustedes pensarán que no solo de diálogo político viven estas relaciones y que el diálogo político al final se puede agostar y se puede reducir a la nada si no nos permite pasar desde las bienaventuranzas a los libros de contabilidad. Y un magnífico campo donde se pueden demostrar esos buenos propósitos es en el ámbito de las relaciones comerciales. Hablábamos de los acuerdos de tercera generación hace un momento y, en esos acuerdos de tercera generación, fueron superados por un acuerdo que entra en vigor en el año 2000, que es el Acuerdo de asociación política, cooperación económica y concertación, que firman la Unión Europea y Méjico, puesto que tras la firma del tratado de libre comercio los intercambios comerciales entre la Unión Europea y Méjico entran en picado. Este acuerdo lleva en vigor dos años y ha producido unos resultados espectaculares, con unos incrementos del comercio entre la Unión Europea y Méjico superiores al 25%.
Ese acuerdo con Méjico ha sido seguido de otro acuerdo con Chile, que está en estos momentos pendiente de ratificación para la parte no comunitaria del acuerdo, porque son acuerdos de naturaleza mixta, de competencia comunitaria, de competencia de los Estados miembros, pero la parte comercial, que es competencia comunitaria, está produciendo resultados muy notables, está ayudando claramente a Chile a ir incrementando su producto interior bruto.
La Unión Europea está negociando un acuerdo de semejantes características con el Mercosur, acuerdo que no ha podido ser culminado por las propias dificultades internas del proceso. Todos ustedes han visto la crisis argentina, la polarización producida en las elecciones en Brasil, las elecciones en Paraguay, con un conato o intento de golpe de Estado, y, por lo tanto, una situación complicada que ha dificultado extraordinariamente la posibilidad de avanzar en ese campo. Al mismo tiempo la Comisión Europea y el comisario responsable han privilegiado las relaciones comerciales en el ámbito de la ronda multilateral, tras el inicio de los trabajos en Doha, el fracaso de la Cumbre de Monterrey y un complicado tablero en el que realmente no se ha beneficiado el desarrollo de esas relaciones. Hay una nueva esperanza tras la reunión del Consejo ministerial Unión Europea-Mercosur para ver si en octubre se pueden cerrar esas negociaciones, pero de momento la Cumbre de Méjico no va a poder dar o transmitir una señal clara en ese sentido.
Antes de ayer en la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo mi colega el señor Obiols presentaba su informe sobre dos acuerdos devaluados con la comunidad centroamericana y yo mismo era el ponente de un acuerdo de diálogo político y cooperación, no de asociación, con la comunidad andina, donde la Comisión europea y los Estados miembros no responden a la ambición que el Parlamento Europeo ha puesto encima de la mesa de ofrecerles a medio plazo un horizonte de asociación, como a Méjico, como a Chile, como se está intentando hacer con Mercosur. ¿Por qué? Pues porque, como les decía al principio, la Unión Europea establece en esos acuerdos de asociación no solo un marco de diálogo político sino también una liberalización progresiva y recíproca de los intercambios, y es difícil poder avanzar en ese terreno cuando los países de la comunidad andina y centroamericana se benefician de concesiones unilaterales dentro de nuestro esquema de preferencias generalizadas comunitarias. Esos acuerdos han sido negociados, están terminados, han sido firmados y van a entrar en vigor dentro de muy poco tiempo.
Nosotros pensamos que la Cumbre de Méjico es una ocasión buena para transmitir un mensaje firme y muy decidido del compromiso de Europa con América latina y pensamos que tras la fallida Cumbre de las Américas, en Monterrey, de hace tan solo unos días, la Unión Europea podría pensar -por qué no- en una especie de ALCA con alma, poniendo encima de la mesa que si los Estados Unidos aspiran a concluir un tratado de esta naturaleza, a pesar de las asimetrías regionales, ¿por qué la Unión Europea no podría hacer lo mismo con anticipación y con visión de futuro?
Y, para terminar, el ciclo de las prioridades que la Unión Europea tiene encima de la mesa, yo creo que es importante poner claramente de manifiesto la conveniencia de contar con una política de cooperación que nos permita pasar de las acciones simbólicas a las acciones significativas. En este sentido, tenemos que lamentar también la falta de voluntad de la Comisión Europea. América Latina -nosotros lo decimos con mucha frecuencia- no necesita dádivas, no necesita limosnas, lo que necesita son oportunidades, pero tiene que haber una política que esté suficientemente dotada desde el punto de vista presupuestario, de tal forma que las nuevas prioridades no pueden ni deben ser financiadas con menos recursos.
En diciembre hemos aprobado en el Parlamento Europeo el presupuesto para el ejercicio del año 2004, año de la tercera cumbre de jefes de Estado y de Gobierno, y la Comisión ha puesto encima de la mesa un anteproyecto, otra vez yendo por debajo de las cifras anteriores. Todos los años en el Parlamento Europeo tenemos una batalla dura con la Comisión, con el Consejo de Ministros, para superar las cifras. Y para que ustedes se puedan hacer una idea aproximada de qué términos estamos hablando, este año habrá me parece que alrededor de 322 millones en créditos de compromiso para la región, para este año 2004; en el año 2002 hubo 346 millones, es decir, este año hay menos dinero que en el año 2002, y el marco financiero para los países de África, Caribe y Pacífico, el marco plurianual, es del orden de 12.000 o 13.000, trece mil y pico millones de euros en cinco años. Por tanto, hay diferencias muy notables en cuanto a los recursos financieros que la Unión Europea dedica a un área y a otra.
Para terminar, no les voy a hablar de la situación en Colombia. Hubo una misión de observación de las elecciones presidenciales allí. Yo tuve el privilegio de presidir esa misión, me acompañó Fernando Fernández y otros diputados de otros grupos políticos, pudimos ver sobre el terreno la difícil situación que vive ese país. La Administración anterior del presidente Pastrana, cuando estaba abierto el diálogo con el movimiento guerrillero de las FARC, tuvimos ocasión de desplazarnos a Los Pozos y mantener una entrevista con el señor Marulanda y la cúpula militar de las FARC, a los que suplicamos, imploramos, la liberación de varias personas de la Unión Europea y de varios senadores y colombianos secuestrados y, bueno, tuvimos pésimos resultados.
No les voy a hablar de la situación en Perú, que tiene unos datos macroeconómicos bastante razonables, pero que no consiguen despegar en el empleo.
Para qué vamos a hablar de Venezuela, donde estamos pendientes de la decisión del referéndum revocatorio -Fernando Fernández estuvo allí-.
No vamos a hablar de Bolivia, de donde está regresando Fernando, yo estuve hace muy poco tiempo con el presidente Sánchez de Lozada en una reunión en Francia, donde me quedé absolutamente impactado de la gravedad del problema.
En fin, tenemos en estos momentos un marco complicado, un liderazgo de Brasil con Argentina intentando remontar, y un escenario, como les decía, complejo y muy difícil de encarar. Yo creo que las cumbres, aunque se ha hablado de una cierta cumbritis, de que no sirven para nada, más que para hacer declaraciones retóricas, yo creo que son realmente unas reuniones donde realmente se genera la energía política necesaria para que la maquinaria avance y funcione y que no debemos desaprovechar la oportunidad que se nos presta.
Dos últimas reflexiones, me parece importante que seamos sensibles al problema de la fractura social y de la pobreza en América Latina. Ése es un problema de gran calado político y desde el Parlamento Europeo todos los grupos políticos estamos convencidos de que la falta de avances para la resolución de esa grave situación social que padecen muchos países puede comprometer y poner en serios peligros los avances que se han producido en los últimos años en los ámbitos de la convivencia y de la democratización. Por eso hemos propuesto desde el Parlamento Europeo la constitución de un fondo de solidaridad birregional.
Hemos tomado las medidas oportunas este año en el presupuesto comunitario, reservando una cantidad, no despreciable, de 20 millones de euros del presupuesto comunitario para actuar como catalizador y pensamos que el Banco Europeo de Inversiones, el Banco Interamericano de Desarrollo y otras instituciones públicas y privadas podrían completarlo. La Comisión Europea rechaza la constitución del fondo, con un argumento menor de corte burocrático, diciendo que no lo pueden gestionar, pero nosotros pensamos que esa iniciativa, encima de la mesa de la Cumbre de Guadalajara, podría ser una iniciativa novedosa y útil para paliar los graves problemas de desequilibrios sociales que padece en estos momentos el continente.
Cuba, ustedes se preguntarán por Cuba, Cuba es una realidad muy próxima a todos los españoles, muy particularmente a los canarios. Cuba es un país con el que la Unión Europea mantiene relaciones diplomáticas, se le aplica también el sistema de preferencias generalizadas, pero lamentablemente Cuba no tiene un acuerdo ni bilateral ni un acuerdo regional con la Unión Europea. ¿Por qué?, pues porque no hemos podido en el ámbito bilateral resolver el problema de la cláusula democrática.
Cuando teníamos el problema encauzado y dirigido a la resolución de esa falta de vinculación por la vía de la incorporación a la Convención de Cotonou, donde estaba el Parlamento Europeo de acuerdo, donde estaba la asamblea parlamentaria de los países ACP de acuerdo y donde estaban los Estados miembros de la Unión de acuerdo menos cuatro Estados, bueno, pues se produjo la retirada de la petición de la incorporación a ese marco por parte de los cubanos, tras la oleada de represión y las detenciones de pacíficos disidentes, de luchadores de los derechos humanos y también de las tres ejecuciones sumarias que se produjeron en esos momentos. Por lo tanto, hoy por hoy estamos en un impasse, hay una posición común del Consejo de Ministros y, a pesar de que desde el Parlamento Europeo hemos procurado mantener y preservar el marco de diálogo con las autoridades y con el pueblo cubano, hoy por hoy las cosas con Cuba están complicadas.
En resumen, decirles que somos muchos los diputados españoles y muy particularmente los canarios los que se están esforzando por que, en esta fase constituyente que la Unión Europea está viviendo dentro del proceso constitucional y que la historia nos dirá cuál es su diseño definitivo, les decía, somos muchos los diputados que estamos intentando que esta nueva Europa que estamos construyendo sepa hacer honor a sus viejos compromisos con sus viejos amigos de América latina.
Muchas gracias.
La moderadora (señora Casas Cabello): Gracias, Ignacio.
Tiene la palabra Isidoro Sánchez.
El ponente (señor Sánchez García): Sí, buenas tardes.
Yo quisiera, en primer lugar, agradecer al presidente y vicepresidente del Parlamento de Canarias el haberme invitado a este acto, y por otras circunstancias que les voy a comentar.
Yo hace nueve meses que me marché del Parlamento Europeo, nueve o diez meses, y me he retirado de la política, pero la verdad es que es la primera invitación que me hacen como ex. Y, por tanto, yo tengo que agradecer doblemente el que se hayan acordado de mí en el día de hoy para estar presente y sentado junto a estas personas, que curiosamente, además, viajamos juntos siempre en el 8A y en el 8C; o sea, que hoy también circunstancias de la vida nos permiten estar juntos, ¿no?, y con Manuel Medina, que nos tenemos que aguantar mutuamente, ¿no?
En segundo lugar, porque han designado de moderadora de esta mesa a una persona que entrañablemente estuvo unida a mí, porque durante dos años me tuvo que aguantar en el Parlamento Europeo, como asistenta técnica, ¿no?, o sea, que imagínense ustedes lo que es para Elsa el tener que aguantarme allí en el Parlamento.
Luego, yo tengo que decir que estar en esta casa me trae muchos recuerdos entrañables, puesto que yo aprendí a parlamentar aquí en esta Cámara autonómica, en el siglo pasado nada menos. Al final del siglo pasado yo tuve la suerte de formar parte de esta Cámara autonómica y ello me permitió también el haber sido electo, elegido senador por la Comunidad Autónoma de Canarias en dos ocasiones, ¿no?, aunque fuera de manera puntual. Yo fui el que introduje en el mundo canario el tema del time sharing político, ¿no?, dos años aquí, dos años allá, y es lo que he continuado hasta la fecha, ¿no?
Luego, quisiera hacer unas observaciones también, y es que yo he analizado el programa y veo que hay mucho peso de constitucionalistas, de diputados, de letrados, ¿no?, de abogados, de catedráticos, de elementos, de personas, perdón, de personas que... (Risas entre los asistentes al acto.) ¡No!, lo de elementos lo digo porque me recuerda a don Andrés Arroyo, en un discurso que dio en el año 56 en Radio Club Tenerife, hablando de la campaña en favor del teleférico, y hablaba de los elementos que había en Canarias, elementos canarios, que había en Cuba y en Venezuela, que también apostaban por la suscripción de acciones y por eso me acordé ahora de los elementos canarios, ¿no? Perdonen.
También tengo que decir que hay mayor peso de diputados que pertenecen a la Comisión de Asuntos Constitucionales que a la de Política Regional, aunque yo formé parte de Política Regional. Y me explico, o sea, yo creo que lo que está haciendo el Parlamento de Canarias en el día de hoy, que ya en la etapa anterior y en otras etapas anteriores, cuando se acercaban a esta Cámara miembros de las distintas comisiones del Parlamento Europeo, significa y supone acercar el Parlamento Europeo al Parlamento regional, al Parlamento autonómico de Canarias, cosa que es un aspecto que en mi opinión personal, por aquello de la dimensión nacionalista que puede uno introducir en el día de hoy, ya que estoy libre de pecado, en el sentido de que yo creo -sí, sí, libre de pecado (Risas.)-, el acercar el Parlamento Europeo al Parlamento autonómico canario es una cosa importantísima en mi opinión personal, de verdad. Prueba de ello es que yo también echo en falta en el día de hoy que no esté aquí un diputado importante para mí, constitucionalista, que es Íñigo Méndez de Vigo, porque fue la persona que en el debate del informe napolitano de asuntos constitucionales aceptó una enmienda que yo presenté en nombre del Grupo Liberal, o de Coalición Canaria, yo estaba adscrito al Grupo Liberal, sobre la participación de los parlamentos regionales o autonómicos en el proceso de construcción europea. Y por eso le digo que yo me alegro enormemente y agradezco de verdad la invitación que me han hecho y el haber traído a estos ponentes, aunque hayan fallado algunas personas, y haber traído también en distintas ocasiones a representantes de comisiones, sobre todo de Política Regional, de la que yo he formado parte a lo largo de mi corta historia en el Parlamento, para que conozcan la realidad de este Parlamento autonómico, de una región ultraperiférica como Canarias.
En enero pasado, a principio de enero, perdón, creo que fue el día después de Reyes, el siete o el ocho de enero, se celebró una conferencia de presidentes, que por la información que yo tengo, aunque yo llevo nueve meses fuera, de vez en cuando pues me mandan algún papelito o el correo electrónico que funciona, se celebró una conferencia de presidentes donde se debatieron las relaciones entre el Parlamento Europeo y los parlamentos regionales de la Unión Europea. Creo que el informe del señor David Martin o...
El ponente (señor Salafranca Sánchez-Neyra): Es el Bureau, no es la conferencia de presidentes.
El ponente (señor Sánchez García): El Bureau, bueno.
Lo cierto es que allí se debate la importancia, o se debatió la importancia de la presencia de los parlamentos autonómicos en los asuntos constitucionales europeos y en la política regional europea, hasta el punto de que creo que se habló hasta de reservar algunos asientos y de crear una subcomisión para tratar de los asuntos de los parlamentos autonómicos europeos.
Y, dicho esto, me gustaría enlazar con lo que se comentó en la tarde de hoy en la ponencia anterior. Y lo tengo escrito, a mí me gusta escribir las cosas porque esto es un tema muy delicado. Yo, como ahora estoy haciendo hitos históricos en el Parque Nacional de El Teide, fíjense que en diciembre de 2001 se reúne el Consejo Europeo en Laeken, tres meses después del 11 de septiembre de 2001. Yo recuerdo que estaba presente en el Parlamento Europeo sentado, a las tres de la tarde cuando se produce el accidente, bueno, lo que conocemos, lo que desgraciadamente conocemos, el accidente, bueno, el incidente de Nueva York. Se produce una cosa muy importante, y es que -para mí-, desde el punto de vista regional, además de lo que significó para el nuevo orden internacional, significó que el representante de Valonia, bajo presidencia belga, representaba al Estado, al Reino de Bélgica, o al Gobierno belga, y se iba a celebrar la reunión de Lieja, de final de ese año, y se iba a reunir el Consejo Europeo de Laeken de final de año, o sea, tres meses después se reunió Lieja y se reunió Laeken, el Consejo Europeo. Y el Consejo Europeo de Laeken introduce tres o cuatro elementos importantes, que nos viene perfectamente al día de hoy. El Consejo Europeo de Laeken convocó la Convención sobre el futuro de Europa y le encomendó la formulación de tres propuestas. Una, el acercar los ciudadanos al proyecto europeo, que no es broma, yo por eso les felicito a los que estén sentados aquí, aunque tengan que aguantarnos. Yo felicito a las personas que están aquí sentadas porque es la manera, y además me lo dijo un taxista esta tarde, cuando me traía aquí, dice, “¡ah!, ¿usted es el diputado?”; dije, “no, no, yo ya no estoy, pero es igual, voy a hablar de esto”; dice, “es que ustedes no se acercan a los ciudadanos”. Y yo por eso creo que el papel, lo que acordó Laeken en ese momento creo que es importante y por eso, el que ustedes estén aquí sentados, yo de verdad se lo agradezco, ¿no? La segunda era estructurar la vida política en una Unión Europea ampliada y, en tercer lugar, conseguir que esa Unión Europea sea un factor de estabilidad y modelo en la nueva organización del mundo, en ese nuevo orden internacional que se había producido tres meses antes.
Y los trabajos de la Convención, lo han dicho todos los ponentes en la mañana de hoy y esta tarde también lo han recordado, que fueron orientados a elaborar un proyecto de tratado para una constitución europea. Y en la primera parte de esta Constitución figuran los objetivos y las relaciones con los países vecinos. Así, nos encontramos con el artículo 3, apartado 4, que señala: “en sus relaciones con el resto del mundo la Unión Europea afirmará y promoverá sus valores e intereses, contribuirá a la paz, la seguridad, el desarrollo sostenible del planeta, la solidaridad y el respeto mutuo entre los pueblo, el comercio libre y equitativo, la erradicación de la pobreza y la protección de los derechos humanos, especialmente los derechos del niño, la estricta observancia y el desarrollo del Derecho internacional y, en particular, el respeto a los principios de la Carta de Naciones Unidas”. Además, hay un apartado, que es el siguiente, dice -el 5-, que dice: “estos objetivos se perseguirán por los medios apropiados, con arreglo a las competencias atribuidas a la Unión en la presente Constitución”.
Yo me estoy acordando en este momento -algo que se ha dicho hoy- el porqué Canarias no se utiliza, bueno, como plataforma con los países del Mediterráneo, utilizar los instrumentos del Meda o con los países ACP, de los que estamos aquí al lado, o con los Interreg correspondientes, tanto con las restantes regiones ultraperiféricas o como con otras regiones o ese Instrumento de Vecindad, que se está ahora debatiendo en este momento en la estrategia de la Unión Europea, ¿no?
También, por otro lado, en esta Constitución, en el artículo 56 del apartado 1 del Título VIII, que habla de la Unión y su entorno próximo, se escribe que la Unión Europea desarrollará con los Estados vecinos relaciones preferentes, con el objetivo de establecer un espacio de prosperidad y de buena vecindad, basado en los valores de la Unión y caracterizado por relaciones estrechas y pacíficas basadas en la cooperación. Canarias, por su carácter de región ultraperiférica de la Unión Europea y de su situación geoestratégica, tiene algunas cosas que decir en el caso que nos ocupa en la tarde de hoy, por lo menos en mi opinión, claro, y son las siguientes. Primero, Canarias no está sola en el mundo -eso es lo que yo he aprendido en mi experiencia política-, particularmente en el siglo XXI, donde se ha convertido de una manera significativa en una comunidad o región europea receptora de migraciones humanas -ya se ha comentado esta tarde-, antes se iba, ahora se viene. Segundo, Canarias siempre ha sido puente tricontinental, unas veces más que otras y que puede desempeñar un papel interesante en casos determinados, incluso de protagonista a la hora de cumplir los objetivos que la Convención pretende para la Constitución europea.
El caso de Méjico, que señaló Nacho, creo que es significativo, más de lo que ustedes se imaginan, lo digo por experiencia propia. La cercanía de Méjico a Estados Unidos y la cercanía de Méjico al Caribe puede significar una potencialidad para Canarias importante, más de lo que ustedes se imaginan. Como veo que aquí hay un sector empresarial significativo, no se olviden de lo que les estoy diciendo. Yo tuve la posibilidad de traer aquí a los miembros de la Embajada de Méjico en Madrid y al consejero de Bancomex, a Las Palmas y a Tenerife, y se trasladó algo importante, que fue el acuerdo que había firmado la Unión Europea con Méjico. Y lo recuerdo, ¿eh?, porque Méjico en este momento para mí sigue siendo un paraíso de oportunidad. Tercero, Canarias ha estado contribuyendo a promover algunos de esos valores e intereses que señala la Unión Europea, particularmente en los ámbitos del desarrollo sostenible, de la solidaridad, de la erradicación de la pobreza, del respeto mutuo entre los pueblos en la defensa de los derechos humanos, hasta el punto de que en La Laguna reside el Instituto Tricontinental de Derechos Humanos, aunque yo creo que eso pasa desapercibido.
Asimismo, ahora engarzo con el Estatuto de Autonomía de Canarias, en el artículo 1 del Estatuto de Autonomía de Canarias, ¿eh?, se contempla que la Comunidad Autónoma nuestra, a través de sus instituciones democráticas, asume como tarea suprema la defensa de los intereses canarios, la solidaridad entre todos cuantos integran el pueblo canario, del que emanan sus poderes, el desarrollo equilibrado de las islas y la cooperación con otros pueblos, en el marco constitucional y estatutario. También en el artículo 38 del Estatuto, apartado 3, se puede leer: “La Comunidad Autónoma de Canarias podrá solicitar del Gobierno del Estado la celebración de tratados o convenios internacionales en materia de interés para Canarias y, en especial, los derivados de su situación geográfica como región ultraperiférica, así como los que permitan estrechar lazos culturales con aquellos países o territorios donde existan comunidades canarias o de descendientes de canarios”.
Yo, de estas consideraciones, yo voy a decir algunos antecedentes, aunque Manolo ya apuntó en su repaso histórico algunos de los puntos. Por ejemplo, en el siglo XVI y XVII -me van a llamar utópico o romántico, ¿no?- no se olviden, en esa época la presencia del Padre Anchieta en Brasil, Sao Paulo, de Silvestre de Balboa en Cuba, del hermano Pedro Betancourt en Guatemala; en el siglo XIX el interés de Estados Unidos en la Guerra de Cuba, el almirante Cervera y Cabo Verde; en el siglo XX, Alemania y el káiser; las casetas en La Grieta y el Observatorio de Izaña no son bromas; el káiser y herr Zeppelin -no se olviden de lo que les estoy diciendo-, el mundo de la aviación, la ruta Sevilla-Canarias-Argentina fue diseñada por los alemanes y el Observatorio de Izaña jugó un papel importantísimo, y hoy juega, en este momento -ayer me enteré, no lo sabía, con motivó de la declaración del Teide-, ha sido elegido el Observatorio de Izaña y también -bueno, Hawai y el otro-, pero en Izaña, ha sido elegido el cielo de Canarias, el cielo del Teide como elemento, observatorio de referencia que siga y haga un estudio del cambio climático del continente africano, y eso es uno de los argumentos que se van a utilizar también en la declaración de Patrimonio de la Humanidad por parte del Teide.
Otro asunto, a lo largo de la historia, Manolo recordó también la vocación americanista de Cuba y Venezuela y puntualmente africana, el Sáhara y Guinea. A final del siglo XX, o sea, ya en 1985, la Ley de Entidades Canarias en el Exterior, convenios puntuales con Cuba y Venezuela y ayuda a la cooperación, tanto la gubernamental como a través de la ONG. En el caso de Cuba yo estuve hace un mes y estuve con el embajador de la Unión Europea, el amigo Sven precisamente estaba desmoralizado, hundido precisamente porque Cuba ha adoptado una situación en relación a la Unión Europea, que, bueno, lo que se está dando es la vuelta y ahora parece ser que la posibilidad de que se le ayude a Cuba a través de Naciones Unidas o de la ONG, y yo estuve con alguna ONG allí pues intentando que le echaran una mano, o sea, que el dinero que Cuba no quiere sí lo quiera a través o de comunidades autónomas o lo quiera a través de Naciones Unidas o a través de ONG, ¿no?
En el siglo XXI recientemente en el nuevo Gobierno autónomo de Canarias aparece la figura del comisionado de Acción Exterior, con dos direcciones generales, que es la de Emigración y la de África.
Y luego, por último, tengo que hacer referencia a una cosa en la que yo participé hace un mes, que es en el Simposio de La Laguna sobre Patrimonio, cultura e identidad de los pueblos. Lógicamente se habló de inmigración y una serie de cosas, se hizo referencia al tratado de la Constitución europea, se consideró a Canarias como región ultraperiférica y se reconoció la potencialidad de Canarias como plataforma de cooperación y lugar de encuentro, derivado de su situación geoestratégica en relación a Europa, África y América. Y quienes participamos en aquella reunión -que había algún diputado europeo por cierto, el embajador de España, el amigo Emilio Menéndez del Valle, entre otros, quiero decir, había otros embajadores, e1 de Venezuela también y de Haití, también estaban presentes- firmamos un documento -y con lo cual termino ya, para no cansarles-, y decirles que proponíamos que las Islas Canarias se convirtieran en una plataforma de colocación internacional, que se consolide la ciudad de San Cristóbal de La Laguna Patrimonio cultural de la humanidad, como espacio de encuentro de las culturas del mundo, para seguir fomentando el adecuado ambiente con la celebración de eventos internacionales, destinado a promover la paz, el entendimiento entre los pueblos y la solidaridad.
Nada más, gracias.
La moderadora (señora Casas Cabello): Gracias, Isidoro, por tu intervención. Aclarar que la relación a la que se refería era profesional nada más, no sentimental, intensa pero profesional. No, hay que aclararlo, Isidoro, porque...
Bueno, y si les parece abrimos ahora un tiempo de debate, por si hay alguna pregunta.
Tiene la palabra José Miguel González.
Desde el público, un asistente a las jornadas (señor González
Hernández, diputado del Parlamento de Canarias): Sí, gracias.
Yo voy a centrarme un poco en la intervención de Manolo Medina,
puesto que las relaciones con América han quedado ampliamente
cubiertas por las intervenciones de los otros dos ponentes.
Entonces, ¿cuál es la situación de Canarias ahora en relación a
Europa y, por lo tanto, en relación a su entorno? Canarias ha vivido
siempre de la renta de situación, desde cuando producíamos productos
que no se podían traer de otro lado o suministrábamos carbón o
simplemente estábamos en un comercio de entrada y salida, es decir, un
comercio interlateral. Aquí se manejó mucho siempre el concepto de
puerto franco. Canarias no era un puerto franco, es decir, se estaban
pagando desde bastantes años, se pagaban unos determinados arbitrios y
la propia Ley del 75 estableció los arbitrios de entrada. Por lo
tanto, era un lugar donde teníamos libertad de importación y
exportación y pagábamos unos determinados tributos, que efectivamente
no iban a las rentas fiscales del Estado, era un recurso que iba a las
corporaciones locales.
Yo creo que todos los canarios, todos los que estamos aquí, muchos
de los que estamos aquí, que ya tenemos años, sabemos que cuando en el
resto de España había muy poca preocupación por Europa -dígase así con
absoluta claridad-, aquí estábamos enormemente preocupados, porque
sabíamos que la integración de España en Europa planteaba dificultades
importantes al mantenimiento de la situación que tenía Canarias en
aquel momento.
El Protocolo 2 yo nunca lo he criticado, fue criticado pero yo creo
que dio una oportunidad verdaderamente sorprendente, y es que la
integración de Canarias en Europa se hizo a la carta. Yo creo que no
existe región del mundo o región europea donde se pudo negociar casi
todo, uno de los detalles de la integración, dio la oportunidad el
Protocolo 2, que efectivamente marcó unas determinadas
características, como es la de no estar sometidos al Impuesto del
Valor Añadido, el comunitario, y además permitió empezar a caminar. El
tiempo demostró que eso creaba enormes dificultades, no ya solo por el
problema que se podía plantear por el plátano sino porque la propia
economía agraria estaba en crisis, porque la pesca en Canarias murió
con ese periodo transitorio, y entonces había que replantearse la
entrada en el tema europeo, que fue cuando se planteó la negociación
del 91 y la del 94.
La negociación del 91 fue una negociación clara, donde lo único que se hizo fue reorganizar el sistema fiscal canario, que era un sistema confuso, donde coexistían unas imposiciones directas estatales, unos arbitrios a la entrada y también -por qué no decirlo- unas subvenciones encubiertas a la exportación. Y eso fueron unas reglas de juego que Europa siempre dijo, y yo recuerdo una frase que me dijo a mí Ciavarini personalmente, “si ustedes los canarios vienen aquí con ganas de negociar y de verdad, nosotros les buscaremos las soluciones a sus problemas”. Y así fue, de ahí salió la ley del 91, el famoso Reglamento de 1991, la ley 91, que fue una ley pactada.
¿Qué pasó con la ley del 94? La ley del 94 no fue una ley pactada, fue una ley que nació del conflicto político interno, una serie de modificaciones en cuanto al reparto de poderes en Canarias, y se estableció a través de una proposición de ley del Parlamento de Canarias -no nos podemos olvidar-, obviamente modificada en el Parlamento estatal, pero que no fue una ley prenegociada.
Ya a finales del propio 94 -tengo que decirlo- ya Europa puso ciertos inconvenientes a través del señor Ciavarini Azzi, que vio claramente que había ciertas normas que creaban conflictos con la normativa comunitaria.
No es cierto, aunque se ha dicho reiteradamente, que hubo un hiato de negociación, es decir, se empezaron a renegociar esos aspectos desde el principio -estoy hablando de principios del 95-, pero vinieron dos cambios, un cambio político en Canarias -elecciones autonómicas- y un cambio en el Estado -elecciones estatales-. Y ahí lo que se produjo fue un hiato en la negociación y cuando tuvimos que negociar, habían cambiado las circunstancias, Europa era diferente y lo que era posible se hizo enormemente difícil.
Pero volviendo a la situación en que estamos ahora, Manolo dice: “nosotros... no les satisface el artículo nuevo de la Constitución”. A mí me gustaría que releyéramos el informe Barnier último, donde viene a decir una cosa muy clara, que el texto tal y como está legaliza la interpretación que ha venido haciendo la Comisión de que en las relaciones con Canarias el artículo 299.2 era fundamental. Hay quien lo ponía en cuestión, aquí nosotros estuvimos defendiendo que siempre se tuviera el 299.2 como punto de referencia pero había sectores de los propios funcionarios de la Comunidad que decían que no, que eso era un añadido más, era un comentario y que las dos limitaciones de que hablaba Manolo, la de la coherencia del sistema comunitario y la de las políticas comunes, lo estrangulaban.
Sin embargo, el informe Barnier ahora aclara que el texto no dice exactamente lo mismo sino dice algo diferente y que nos da una base jurídica para poder mantener nuestras singularidades. Y yo digo: ¿realmente lo que nosotros estamos planteando es o no es volver a aprovechar la renta de situación? Yo no creo -como decía Manolo- que Canarias ha perdido la oportunidad y que solamente es un embudo al final de una comunidad ultraperiférica, limitada. Yo creo que Canarias puede seguir jugando como gran plataforma logística. En este momento la logística es base fundamental de los procesos comerciales, estamos situados en el lugar preciso, evidentemente con economías como las africanas, limitadas, pero estamos en el sur de Europa, la ruptura de las cargas de los grandes contenedores se demostró eficaz. En este momento en Las Palmas de Gran Canaria ya estamos por un millón de TEU de simple tema de transhipping y aquí en Tenerife no, porque todavía no hemos desarrollado la infraestructura, pero no porque no pase de siete millones y medio de contenedor por cerca.
También tenemos la posibilidad de cooperar en ese programa nuevo que plantea Europa, al desaparecernos a nosotros las condiciones que teníamos antes, de la cooperación con los pueblos cercanos. Ese programa de proximidad que da oportunidades a Canarias, porque estamos aquí, y eso no lo puede nadie evitar, estamos como plataforma avanzada de Europa hacia África. El tema con América yo lo respeto mucho, yo quiero mucho a los americanos, pero bajo el punto de vista económico es más difícil, pese al optimismo de Isidoro en relación a Méjico. Pero desde luego en lo que se refiere a la relación con los países cercanos, sin duda tenemos posibilidades de cooperar. Y yo me pregunto: ¿estamos o no en condiciones favorables? Pues yo pienso que sí.
Es decir, en una comunidad compleja, como es la Comunidad Europea, donde todo está en proceso de evolución, el que se haya podido pasar -recordemos- de la declaración aquella, que era simplemente una Recomendación 26, y que hablaba del tema, a que se estableciera el Derecho primario en el artículo y que ahora se reconozca en la Constitución, establece unas bases jurídicas importantes para lo que nos hace falta a nosotros, para aquello que me dijo a mí Ciavarini, “si ustedes tienen un problema, se lo resolvamos”. Es decir, que lo que sea de aplicación de las políticas comunes, y eso no es ruptura del esquema de funcionamiento ordinario de la Comunidad, se pueden tener singularidades canarias. Y tenemos que aprovechar la situación en que estamos, estamos aquí. Y eso ha sido la historia de Canarias: utilizar su renta de situación.
Yo estoy de acuerdo con una cosa que dijo Manolo, “no fiar esto al turismo”. También en el turismo ha influido la renta de situación, porque estamos en la latitud adecuada, tenemos la corriente del Golfo que nos refresca y aquí la gente vive más o menos bien, pero estamos limitados. El desarrollo de las nuevas tecnologías, los servicios, la prestación de servicios que ha roto la distancia, pero también seguimos teniendo la situación que está aquí. Yo creo que, sin ser claramente triunfador y decir que todo está bien, yo creo que estamos acercándonos a una posición de relativa estabilidad en lo que es un esquema tan complejo y tan variado como es la Unión Europea. Sinceramente, el que se haya conseguido integrar en la Constitución Europea -si se aprueba y esperemos que se apruebe- un artículo donde se reconoce la posibilidad de que las políticas comunitarias se modulen para las regiones ultraperiféricas da una enorme oportunidad a Canarias.
Luego, el problema no es de Europa, no es un problema de España, es un problema de los canarios; si somos capaces de mirar de otra manera, de olvidarnos de todo apuntado al mismo cesto, si nos olvidamos de que el turismo no deja de ser otro monocultivo y de que hay muchas más posibilidades. Por lo tanto, yo quisiera ser más optimista que el análisis que le hecho y decir que Canarias tiene una oportunidad si se despierta. Si seguimos dormidos, si seguimos viviendo de la historia, si seguimos pensando que aquí todo se va a dar porque sí, si no nos apuntamos al mundo de la competitividad y de las mejora de las empresas, moriremos.
Y acabo diciendo una cosa: en la dinámica que aquí no ha salido, que es fondos regionales y ayudas de Estado, yo sigo sosteniendo que nuestro problema en este momento clave con Europa es mantener las ayudas de Estado, porque la solidaridad es una relación recíproca y si Canarias ha estado viviendo a través de unas determinadas ayudas que procedían de su renta reducida, pero estamos ya por el 78, 80, 82%, tendremos que ser solidarios con los que entran. Por lo tanto, no podemos seguir pensando que vamos a tener fondos indefinidos para el desarrollo regional, pero sí podemos decir que aquellos esfuerzos que hace el Estado a través de las ayudas de Estado se mantengan, porque eso son compensaciones claras al hecho insular. Y si luchamos por ahí, Europa no tiene por qué tener pega alguna, porque no le cuesta un euro, porque es una política de ayuda del Estado, porque nosotros, nunca nuestras empresas romperán la competencia comunitaria, porque somos enanos en un mundo de gigantes, y nos permita a nosotros sobrevivir en lo que sí hemos estado: una comunidad que ha alcanzado un cierto nivel de desarrollo, que vive en un mundo de un entorno de injusticia y que entre todos tenemos que proyectar hacia fuera las posibilidades que tenemos.
Gracias.
La moderadora (señora Casas Cabello): Gracias, José Miguel.
El ponente (señor Medina Ortega): Bueno, yo no tengo que discrepar necesariamente con todo lo que has dicho, o sea, no es éste un debate parlamentario, estamos buscando vías, vías para salir de la situación en la que estamos. Lo cierto es que el modelo que nosotros teníamos originariamente yo diría que en cierta medida ha quedado, a pesar de que tú digas que no, ha quedado estrangulado con esa fórmula del mercado interior, del mercado interior y las normas generales de ordenamiento; es decir, la fórmula ésta de la integridad y coherencia del ordenamiento jurídico de la Unión, incluido el mercado interior y las políticas comunes. Porque Barnier un poco es nuestro abogado defensor allí, pero tú sabes que cada vez que tenemos un tema pasa a Competencia, pasa a Fiscalidad, y rápidamente te salen los asesores jurídicos de los departamentos respectivos con los cuchillos afilados dispuestos a cargárselo todo. Por ejemplo, la negociación del REA en este momento nos encontramos con ese tipo de dificultades.
Yo no creo, es decir, hemos optado por un camino, un camino que supone una mayor vinculación a Europa, con la que yo estoy de acuerdo desde el punto de vista político, pero, como no es posible tener una cosa y la contraria, esa opción en este momento nos limita nuestras posibilidades en la escena internacional.
Me parece que el dato sobre el transhipping, en tenedores, es un dato importante. Es decir, creo que es un dato en el que a lo mejor se puede seguir, como tú sabes el transhipping no está sometido a las normas de mercado interior, porque se realiza fuera de lo que podríamos llamar el espacio comunitario, y ese tipo de actividades también se puede desarrollar. Lo que pasa es que la preocupación mía, es decir, la renta de situación se aprovecha desde el punto de vista del turismo, pero la preocupación mía es que en este momento como consecuencia del abuso o, si tú quieres, utilización completa del territorio para una actividad que no contamina pero que utiliza espacio, como es la actividad turística, nos pone límites al crecimiento turístico, en el que todo el mundo está de acuerdo.
Límites por población, por ejemplo, cada cama turística, por ejemplo, la isla de Lanzarote cuando yo nací tenía 30.000 habitantes y ya vamos por 130.000 habitantes, y se está produciendo una tremenda importación. Y cada cama requiere por lo menos otra persona que diríamos arregle la cama, lo cual quiere decir que cuantos más turistas tenemos, más gente vamos a tener que traer como inmigrantes. Con lo cual no solo es el turista, no solo son las camas turísticas sino las camas de los que tienen que atender a los turistas, servicios, carreteras, hospitales, etcétera. Con lo cual estamos viendo ya los límites, que llevan a un tema en el que no hemos hablado todavía, que es el tema famoso de la moratoria: ¿en qué medida tenemos que fijarnos ya unos plazos y unos límites a ese crecimiento turístico?
Entonces, a la vista de eso, el problema se reconduce a la situación originaria, o sea, creo que hay que aprovechar todos, todos los resquicios que tengamos, incluyendo los que tú has mencionado. Es decir, claro, nosotros prácticamente quisimos con la ley del 94 hacer una especie de paraíso fiscal en Canarias. No lo conseguimos porque los servicios de la Comisión nos dijeron que ni hablar. A pesar de la primera tentativa positiva de Ciavarini Azzi, luego en la segunda parte me acuerdo que en los pasillos de la Comisión me decían “no paraíso fiscal”. Es lo que me decían los funcionarios, no vamos a aceptar un paraíso fiscal en Canarias. Y eso, francamente, pues nos limitó una posibilidad, que eran los servicios financieros, incluyendo los famosos centros aquellos, los centros de gestión, que hubiera sido una gran solución para Canarias. Porque además en Canarias, por la enorme distancia, no se producen los problemas que se producen, por ejemplo, en Luxemburgo o en Andorra. Es que Andorra en este momento es un enorme paraíso fiscal, Luxemburgo es un enorme paraíso fiscal, lo cual quiere decir que los franceses, los catalanes, los alemanes, los belgas y tal, concretamente en Bruselas, pues no hay belga que no vaya todos los fines de semana a Luxemburgo, a meter el dinero en los bancos de Luxemburgo que está al lado. Para venir aquí por lo menos habría que hacer un desplazamiento. Eso nos fracasó. Eso fue un tema en el, diríamos, estábamos en ello, y eso lo perdimos. Y perdimos otra serie de oportunidades más.
En este momento, por ejemplo, pues, hay que estar preocupado por el REA, porque estamos consiguiendo prórrogas, no solo por lo que supone para el consumo sino más para el desarrollo o mantenimiento de la industria local en Canarias, que se basa en la compensación del diferencial que teníamos, con una serie de compensaciones, y cada vez que vamos a Bruselas los funcionarios de la Comunidad nos sacan unos cuchillos afilados y realmente no hay forma de conseguir ventajas.
O sea, yo lo que te estoy poniendo de relieve es que hay que aprovechar lo que tenemos y no hay que renunciar a ello, y, bueno, para eso están los empresarios, yo no soy empresario. Como políticos tú y yo lo que tenemos que hacer es la obligación de facilitarles las cosas y yo, cada vez que me encuentro con una dificultad de éstas, pues me enfado. ¿Entienden? Porque me gustaría que tuvieran mayores facilidades, no para mí sino para ellos y para la gente que tiene que trabajar.
Entonces, la razón de mi intervención es que yo veía que hay un área que no estamos aprovechando, en la que no tenemos ningún tipo de limitaciones, que es la rama de las nuevas tecnologías, es la rama de la investigación y el desarrollo. Es decir, que yo no estoy en desacuerdo contigo, lo que pasa es que me he limitado a señalar las dificultades que tiene ese tipo de modelo de crecimiento como consecuencia de las fórmulas jurídicas que hemos conseguido, que son fórmulas más limitativas de las que tú y yo habríamos querido que hubiera, y que los empresarios nos dicen que cada vez que van a Bruselas es dificilísimo.
Tenemos todo el follón este último con la RIC y los recursos, que hacen que yo, como la misión de un parlamentario es eso que decía Isidoro, que es acercarse a la gente, hombre, yo prácticamente a la gente a la que más me acerco es a los pequeños empresarios de Canarias, que tienen unas dificultades enormes para salir adelante y a los que uno trata de ayudar para que mantengan los puestos de trabajo. Y ahí nos encontramos con grandes dificultades. O sea, es raro el día en que no aparece un problema nuevo y que a mí me habría gustado una fórmula jurídica mejor. Bueno, pues vamos a intentarlo. Es decir, la misión mía y la misión nuestra, mientras estemos en política, es facilitarles a otros que puedan llevar a cabo sus actividades, y a mí me gustaría abrir esta posibilidad, aprovechando el marco en el que estoy, de parlamentarios y demás, para ver si por ahí podemos encontrar otro nicho, teniendo en cuenta que estamos perdiendo otras oportunidades, abrir nuevas ventanas en un terreno en el que creo que esta región tiene posibilidades.
El ponente (señor Salafranca Sánchez-Neyra): Bueno, yo he empezado mi intervención excusándome por el atrevimiento de usurpar plaza de canario en este debate, y vuelvo a hacerlo porque reconozco un conocimiento mucho mayor, y una preparación en este tema de mis colegas, por razones evidentes y obvias.
Yo solamente quería decir una cosa: el artículo 299.2 del Tratado de Ámsterdam sigue en vigor en Niza. No olvidemos que lo que está en vigor, hasta que entre en vigor la Constitución europea, es el Tratado de Niza, y yo modestamente pienso que en el proyecto constitucional que ha presentado la Convención, la Parte III y el artículo 330 en la Parte IV, artículo 4, suponen una base suficiente -hablo bajo la autoridad del director general de Asuntos Europeos del Gobierno español- para poder mantener la especificidad canaria, que es lo importante.
Luego, ¿se trata de qué? Pues de lo que decía el portavoz de Coalición Canaria en el Parlamento canario, de cómo conjugar los diferentes instrumentos comunitarios para atender, de alguna manera, la financiación o las soluciones al problema; ¿cómo?, con los fondos estructurales y la necesaria revisión de las perspectivas financieras, que está en curso. Pero es evidente que con la base jurídica que ya en el proyecto de Tratado constitucional eso se va a resolver satisfactoriamente, con un nuevo código de ayudas de Estado, y hay que establecer unas directrices que puedan ser sensibles a las peculiaridades que se plantean en la industria y en los servicios de las islas, y también fundamentalmente mediante una combinación adecuada de los instrumentos fiscales y arancelarios, que permitan defender los intereses de las islas.
¿A qué sectores?, pues, hombre, yo creo que a los sectores más prometedores de futuro. Se acaba de referir Manolo Medina al sector de las pequeñas y medianas empresas, beneficiándose de todos los instrumentos comunitarios que existen en ese sector. Yo creo que en favor también de un turismo sostenible, y yo creo que es básico y fundamental el tema de las infraestructuras, porque al final la integración de los mercados no es solo una noción política o jurídica, sino es, sobre todo y fundamentalmente una noción física. Y al ser las infraestructuras sistemas inertes se hacen irrecuperables todos los retrasos acumulados. Por eso, en mi opinión, es de una vital importancia asociar toda la red de puertos y aeropuertos a la red de interés comunitario de la Unión Europea.
Tema de las energías renovables. No voy a hablar de eso, supone una reducción de costos importante, y al mismo tiempo yo creo que una mejora del medio ambiente, que es particularmente sensible en una zona como en las islas, que realmente se encuentra muy vinculada a los sectores productivos.
Yo creo que la Comisión y esta panoplia de elementos tiene también que contribuir de una forma decisiva a aprovechar las oportunidades que representa el desarrollo de la sociedad de la información. Se ha dicho aquí, y creo que hay que mejorar y potenciar el desarrollo científico y tecnológico en este aspecto, y sobre todo, y yo creo que este era el núcleo, y quiero felicitar al Parlamento canario por la idoneidad de celebrar precisamente esta mesa redonda, por mejorar el entorno y aprovechar mejor el entorno internacional de estas regiones y la cooperación interregional, a la que se ha referido en su primera intervención Manolo Medina.
La moderadora (señora Casas Cabello): Isidoro.
El ponente (señor Sánchez García): Quería decir dos cosas.
Una, relacionada con la intervención de José Miguel, y otra con la ampliación europea, que se me había olvidado, de momento.
Respecto a José Miguel, yo estoy de acuerdo, José Miguel, con lo que has dicho, prácticamente, con lo de las ayudas de Estado, la plataforma logística, la competitividad, pero yo quisiera recordar hoy aquí, y Manolo es testigo de excepción, porque él es miembro de la Comisión de Asuntos Jurídicos, que en mi etapa de diputado en los últimos años mi obsesión por la base jurídica que supone el 299.2, o que suponía, bueno, supone, porque está en vigor todavía. Y se paralizaron en dos o tres ocasiones, si no recuerdo mal, en la Comisión de Agricultura y Pesca, las cuestiones, porque yo introduje enmiendas, que afortunadamente la Comisión de Asuntos Jurídicos después las valoró y las votaron todas a favor, pero curiosamente el comisario hizo caso omiso del tema, y por eso el déficit democrático -que hoy apuntaba el señor Di Lello- del Parlamento Europeo se refleja en muchas cosas que la Comisión Europea hace. No le hace caso a lo que dicen los ciudadanos europeos, que éramos nosotros, y que votamos a favor de la base jurídica. Vamos, lo digo como anécdota, para que se sepa. Espero ahora que al pasar de Tratado a Constitución, al recogerse aquí, por lo menos los comisarios europeos sean más importantes.
Y el segundo punto, nada más Manolo, termino, que, como consecuencia de la ampliación, lógicamente el centro de gravedad de Europa se traslada. Y yo le apunté al presidente de Canarias, al actual presidente de Canarias hace unos meses, antes de ser presidente, cuando era vicepresidente, que no se olvide que el Gobierno de Canarias iba a abrir una oficina en Berlín. Nada más.
¡No, no!, lo digo porque España lo hizo, lo tiene hecho a efectos turísticos, yo que he vivido en el mundo turístico ruso, San Petersburgo, Moscú, etcétera, etcétera, España tiene un cuartel general en Berlín, dedicado al mundo europeo central, al Este europeo, y yo le recomendé a Adán que no se olvide de montar una oficina en Berlín como Gobierno de Canarias.
El ponente (señor Medina Ortega): Como información complementaria, y es que al mismo tiempo que tú introducías esas enmiendas en la Comisión, yo también las introducía, y que yo como coordinador socialista en la Comisión de Asuntos Jurídicos las apoyaba, porque tú sabes que era nuestra Comisión (Risas.) la que tenía que hacerlas, con lo cual, para que Coalición Canaria no se apunte los tantos... Es decir, estábamos trabajando al mismo tiempo, que eso hay que reconocerlo, los parlamentarios canarios que hemos estado allí, desde Arturo Escuder, Carlos Bencomo, César Llorens, Fernando Fernández, hemos siempre trabajado juntos y cada vez que había una cosa de estas, pues, nos alertábamos los unos a los otros para llamar la atención. Lo digo porque parece que... ¿eh?
El ponente (señor Sánchez García): La enmienda la presentaba yo, Manolo, tú lo que hacías era votar a favor (Risas.)
El ponente (señor Medina Ortega): ¡No, no, no!, perdona, perdona.
Yo también presenté esa enmienda al mismo tiempo que tú en las diferentes comisiones.
Y luego además, diríamos, monitoreé, como se dice ahora, o pastoreé, hablaba por ejemplo con mis colegas de la... del Partido Popular Europeo dentro del Parlamento para decirles “esta enmienda es buena, y hablen ustedes con Íñigo Méndez de Vigo ahora para que vean que es verdad”. O sea, que te digo que estábamos simultáneamente haciendo lo mismo.
La moderadora (señora Casas Cabello): Yo creo que quedó claro ¿no?, la participación.
A mí, bueno, a mí me gustaría añadir una cosa, en cuanto a la preocupación de Manolo sobre la que llaman la cláusula de cierre del artículo 299, la que obliga a tener en cuenta la integridad del ordenamiento jurídico comunitario, la redacción esa exactamente igual apareció en el Poseidom del año 89, y en el Poseican del año 91, y sin embargo nos ha permitido tener medidas específicas hasta hoy. El carácter estructural de las desventajas que sufren las regiones ultraperiféricas se soluciona con medidas permanentes, pero como en la Unión Europea nada es permanente, tendrán que ser medidas temporales que se renuevan periódicamente, de forma que sigan siendo permanentes, y en eso estamos. Es evidente que nos cuesta un trabajo tremendo, pero en eso estamos ¿no?
Y luego, en segundo lugar, yo creo que la situación de Canarias hay que situarla en el contexto actual, es evidente que la situación de Canarias no es la misma que teníamos en el año 91, cuando se negoció el Poseican y la plena integración, en ese momento pues Canarias y las demás regiones ultraperiféricas eran como... como si dijéramos unas regiones mimadas por la Unión Europea porque, bueno, pues porque había una situación claramente desventajosa, una situación de retraso económico, que no es la que existe hoy en día. Hoy en día Canarias ha progresado económicamente de forma significativa, y en gran medida gracias a la acción de las políticas comunitarias, y los datos están ahí y lo reflejan.
Para la Unión Europea -y eso lo sé, porque cada vez que vamos allí nos lo recuerdan-, Canarias es un modelo de éxito, o sea, es un modelo de cómo las políticas comunitarias pueden verdaderamente contribuir a que una región despegue económicamente, y hoy por hoy para la Unión Europea Canarias no es una región de cohesión, y por eso nos sacan del Objetivo 1; y para la Unión Europea ninguna región puede tener vocación de permanecer en el Objetivo 1 porque no tendría sentido. El Objetivo 1, como dice el comisario Barnier, está hecho para salir de él.
Entonces, hoy, Canarias para la Unión Europea no es una región de cohesión, ya ha superado esa fase, es una región que tiene que integrarse en la senda de la competitividad y el crecimiento económico. Pero si queremos mejorar en competitividad y en crecimiento económico, tendremos que hacerlo también en nuestro contexto y en nuestra situación, y por eso es que yo creo que el futuro de Canarias en la Unión Europea está ligado a la ultraperiferia y no a la renta, y en ese sentido, el hecho de disponer de una base jurídica como la que tenemos es fundamental, y creo que la Comisión Europea se ha dado cuenta de ello, y de hecho en la propuesta en la que está trabajando presenta un programa que está ligado a la ultraperiferia y no ligado a la renta, y en ese programa hay toda una serie de medidas que inciden en mejorar la competitividad de estas regiones.
Cuando hablamos de competitividad en Canarias, de crecimiento económico en Canarias ¿qué marco de referencia nos tenemos que fijar, el europeo? Pues, yo no creo que sea el europeo, o por lo menos no solo el europeo, porque ahí claramente no vamos a ser competitivos. Tendremos que fijarnos otros marcos de referencia ¿y por qué no pueden ser los países del entorno geográfico?, yo creo que ahí, a nuestro pequeño nivel, no vamos a llegar a ser ni el Singapur, ni el Hong Kong de esta parte del Atlántico, pero sí que a nuestro nivel podemos tener algo que hacer en esta zona geográfica.
Evidentemente, es mejor hacerlo con las actividades que no implican desplazamiento de bienes, y en ese sentido, pues, por supuesto, todas las actividades ligadas a las nuevas tecnologías, a la investigación y al desarrollo tecnológico jugarán un papel fundamental, pero también las actividades productivas de bienes tendrán que tener su sitio, si queremos diversificar nuestra economía pues tendremos que encontrar la manera de mejorar la accesibilidad a estas zonas geográficas cercanas, pues a través de las medidas necesarias en el ámbito de los transportes y en los ámbitos en los que sea necesario, porque si verdaderamente pretendemos que la diversificación económica y la entrada de nuevas actividades, actividades productivas de bienes, actividad industrial, va a poder hacerse con la dimensión de nuestro territorio y de nuestro mercado pues ahí a lo único que podemos aspirar es a tener una industria raquítica. Si conseguimos ampliar nuestro mercado en la zona geográfica en la que estamos, pues, podemos tener una posibilidad de incorporarnos a ese crecimiento económico europeo.
Bueno, y yo no debería haberme extendido tanto, pero si hay alguna otra intervención... Sí, Benicio.
Desde el público, un asistente a las jornadas (señor Alonso Pérez, presidente provincial de la Asociación Industrial de Canarias): Una reflexión y dos preguntas y las dos preguntas no están relacionadas con el tema del desarrollo en Canarias, lo acabas de exponer tú perfectamente bien, ésa es la línea que estamos siguiendo en nuestra institución empresarial.
Lo que sí quería es hacer una reflexión de lo que ha dicho el señor Medina en cuanto a la industria, el poco valor que le está dando a la industria, y la reflexión viene de hace aproximadamente como 12 o 13 años estuvimos en Puerto Rico y Puerto Rico, que la participación de la industria en Puerto Rico, la participación de la industria en el Producto Interior Bruto es aproximadamente un 15%, no, digo, un 80%, y el 20% está dedicado al turismo, al sector servicios. Justamente en Canarias ocurre lo contrario. De aquel viaje sacamos un conclusión que decíamos: Puerto Rico es a Estados Unidos como Canarias a Europa, pónganos usted mecanismos adecuados, ya tenemos algunos muy importantes y, por ejemplo, tengo que hablar de la Reserva Canaria de Inversiones, tan criticada.
Creo que ha sido un elemento importantísimo para la industria en Canarias de poder en sus input intermedios una serie de máquinas y de elementos productivos que hacen que el producto final sea competitivo con el de la importación con otra serie de mecanismos que son los adecuados, pero faltan otros mecanismos que si hubiera más sensibilidad industrial no solamente de Europa, porque Europa la sensibilidad industrial que puede tener Europa la tendrá de acuerdo con lo que le diga el Gobierno canario y el Gobierno central. Si no hay esa sensibilidad, pues, malamente podremos conseguir los objetos deseados.
Pero ésa era una reflexión que no estaba de acuerdo en lo que está diciendo el señor Medina de que la industria en Canarias ha hecho un esfuerzo terrible, gracias también a la parte política que ha conseguido estos mecanismos, y ahí está manteniéndose como puede y yo creo que dentro de una competitividad adecuada estamos llegando a unos márgenes perfectos.
Y ya las dos preguntas vienen más relacionadas con el tema constitucionalista, y es que si realmente los eurodiputados que están aquí que con la aureola de eurodiputado y como decía Isidoro que el ciudadano de la calle, bueno, pues está divorciado o le da la espalda a lo que son los elementos, los elementos parlamentarios, hacemos al Parlamento tanto regional, como el nacional, como el europeo, ¿ustedes creen realmente que Europa va a tener un ministro de Asuntos Exteriores y tener una política exterior común antes de 30 o 40 años?, ¿ustedes creen en eso? Es que yo, me gustaría oír el comentario de los eurodiputados, ¿no? Y la otra pregunta es, ¿ustedes, que han vivido y viven constantemente en Bruselas todos los movimientos europeos, se le ha exigido a los 10 nuevos países lo mismo que se le exigió, por ejemplo, a España y Portugal en el año 86 para incorporarse a la Comunidad Económica Europea?, ¿se le ha exigido lo mismo?, ¿se le va a exigir lo mismo a los próximos países que ya están en puertas para entrar como Turquía y los otros que comentaba? A mí me parece que no se ha hecho lo mismo y yo creo que en el Parlamento Europeo hay un déficit democrático muy importante y creo que hay dos estamentos que no tienen nada que ver, uno es el Parlamento y otro es la Comisión.
Y nada más, gracias.
La moderadora (señora Casas Cabello): Gracias, Benicio.
El ponente (señor Medina Ortega): Benicio yo no he dicho que la industria no tenga importancia, lo único que te digo es que la industria en Canarias, tú mismo lo has dicho, no tiene la importancia que tiene, por ejemplo, el sector turístico, es decir, es un sector que estamos, yo creo, que estoy haciendo todo lo posible para defenderlo, y tú lo sabes. Cada vez que tenemos un tema de éstos, yo salgo y hablo y me muevo y demás para conseguirlo, pero que, por lo que sea, pues, no ha despegado sino que está..., bueno, perdona, ha despegado en ciertos niveles, pero parece que tiene unas limitaciones que tú conoces mejor que yo incluyendo el régimen, el régimen aduanero y fiscal con el resto de la Unión Europea, es una de las preocupaciones que hemos tenido durante todos estos años que José Miguel comparte y es una de las batallas en las que... vamos, es nuestra batalla diaria precisamente, yo diría que, curiosamente, diríamos, de menos peso en la economía son aquellos por los que más luchamos como es la agricultura y la industria; por lo tanto, lo ideal sería seguirla desarrollando, lo que pasa es que me da la impresión de que el factor transportes, el factor distancia y demás pues establece unas limitaciones. Claro, Puerto Rico está más cerca de Estados Unidos que Canarias de la Unión Europea y además el régimen de integración de Puerto Rico, como tú sabes, lleva mucho más tiempo, es un sistema muy especial con una serie de especialidades y tal, hechas como con un carácter de protección hacia Puerto Rico, mucho más fuerte que el que tiene Canarias con respecto a la Unión Europea.
Simplemente, creo que, en efecto, que hay que seguir apoyándola y desde luego yo creo que una de las posibilidades que hay que hacer.
Con respecto a la última parte, yo estoy de acuerdo contigo, el informe de la Comisión que presentó el comisario Verheugen en el Parlamento en noviembre era devastador. La mayor parte de los países candidatos y alguno de los más importantes como Polonia no cumplen los requisitos para entrar en la Unión Europea y si en la Unión Europea fuéramos serios, diríamos que no. Lo que pasa es que hay un problema político y es que esos países o los cogemos nosotros o nos pueden llevar a la III Guerra Mundial, es una zona fragmentada de Europa con una multiplicidad de pueblos y la única razón por las que se les acoge es política, para evitar que vuelvan a pasarse a cuchillo, como se han estado pasando a cuchillo durante mucho tiempo, lo hemos tenido en Yugoslavia y no queremos que ocurra, es una razón política que hace que estemos dispuestos a acogerlos y que va a hacer precisamente que todos los fondos comunitarios se vayan a ir para ello a ver si evitamos que eso vaya mal.
Y con respecto al ministro de Asuntos Exteriores europeos, yo creo que sí que dentro de muy poco tendremos un ministro de Asuntos Exteriores europeo, que no tendrá los poderes que tiene el secretario de Estado norteamericano, pero yo creo que sí que vamos en ese sentido y que será muy positivo que lo tengamos.
La moderadora (señora Casas Cabello): Gracias, Manolo.
No sé si quiere alguien añadir algo, Isidoro es escéptico.
El ponente (señor Salafranca Sánchez-Neyra): Yo sí quisiera reaccionar un poco al comentario relativo al déficit democrático. Mire, es verdad, yo creo que en la construcción europea tiene enormes méritos pero tiene defectos y uno de los defectos fundamentales que en mi opinión ha tenido es que ha sido una construcción que se ha hecho fundamentalmente de arriba abajo en vez de abajo a arriba y que el resultado ha sido mucho más fruto de la voluntad de los gobernantes que de la pasión de los ciudadanos. Pero es que a lo mejor no se hubiese podido hacer de otra manera, es eso en lo que tenemos que pensar. Y tenemos que pensar también que es verdad que hay un déficit democrático que hoy trata de cubrir el Parlamento Europeo, pero mayor déficit democrático había cuando no había Parlamento Europeo o mayor déficit democrático había cuando los parlamentarios del Parlamento Europeo no eran elegidos por sufragio universal, ¿eh?, o cuando el Parlamento Europeo tenía unas competencias limitadísimas. Hoy, según el proyecto del Tratado Constitución el Parlamento Europeo colegisla en pie de igualdad con el Consejo de Ministros. Lo que pasa es que la propia naturaleza de las instituciones comunitarias es de una complejidad extraordinaria.
Yo he estado nueve años en mi carrera profesional en la Comisión Europea, los tres mandatos del presidente Delors, he estado 10 años como parlamentario europeo y tengo que reconocer que si bien la Comisión no es una areópago de burócratas apátridas, lo cierto es que la Comisión se ha comportado con una cierta arrogancia despreciando el poder del Parlamento Europeo, pero eso ha sido así hasta la caída de la Comisión Santer, cuando la Comisión Santer se cayó, la nueva Comisión del señor Prodi ha tomado otras pautas y ha tomado otros comportamientos, no del todo en la buena dirección, estamos en este momento con una discusión muy seria en relación con determinados problemas en algunos servicios de la Comisión que esperemos acaben su tiempo bien. Por eso es tan difícil que en esta entrada institucional cada institución cumpla su rol, el Consejo el suyo, la Comisión como guardiana de los tratados defendiendo el derecho de iniciativa y defendiendo el interés comunitario teniendo un Parlamento que debate, que rebate, que ratifica y que rectifica cuando tiene que rectificar, pero sin endiosarse en la soberbia del mandarín y sin machacar a la Comisión innecesariamente desde la más profunda soberbia, pues es muy difícil buscar un equilibrio moderado en los tres, de las tres instituciones fundamentales.
El tema de la ampliación. Yo creo que Manolo Medina ha respondido con claridad. Los criterios de Copenhague han sido evaluados por el director general de la Comisión que ha estado al frente de las negociaciones, un señor de gran prestigio en la Comisión, el señor Landáburu, que ha llevado esas negociaciones sobre la base de los criterios que establecieron los jefes de Estado y de gobierno. Esa negociación de la Comisión ha sido avalada por los 15, incluidos nosotros, y ha sido avalada por el Parlamento Europeo. Por tanto, creo que tenemos que ser muy cuidadosos a la hora de tirar la primera piedra y sobre todo no caer en el tópico de que ésos son problemas de Bruselas y ésos son los burócratas de Bruselas. Es que los burócratas de Bruselas somos todos y todos tenemos una cuota de poder precisamente. Ahora que estamos en pleno debate constitucional, lo que deberíamos intentar hacer es buscar cada uno su ventaja en la ventaja común, pero eso ya es harina de otro costal.
La moderadora (señora Casas Cabello): Gracias, Nacho.
Creo que Isidoro quería contestar y luego hay otra pregunta.
El ponente (señor Sánchez García): Sí, brevemente.
Simplemente recordar. Hace tres años, si no recuerdo mal, el Grupo Liberal del Parlamento Europeo se reunió en el Puerto de la Cruz, a propuesta mía, y el tema estrella fue la ampliación, y precisamente invitamos a Eneko Landáburu, como responsable de la ampliación, a participar en unas jornadas de trabajo. Y allí se analizaron, efectivamente, los criterios que acaban de señalarse por parte de Manolo y de Ignacio, José Ignacio, y al final la conclusión era el coste de la paz, el coste de la paz, de la paz con “zeta”. Eso es importantísimo, es mucho más importante que todo el dinero del mundo. Ésa fue la conclusión y por eso el Grupo Liberal votó que sí a la ampliación en las condiciones actuales.
La moderadora (señora Casas Cabello): Creo que había otra pregunta aquí.
Desde el público, un asistente a las jornadas (sin identificar): Esta mañana, en la segunda mesa redonda, de Aspectos económicos de la constitucionalización de Europa, me permití hacer unas reflexiones y el profesor Medina, con buena ortodoxia académica, me dijo, “no, esto no toca, esto toca en la ponencia de esta tarde, a la que espero que asista y tal”. Por supuesto que he asistido con muchísimo gusto y, además, con enorme satisfacción, en la medida en que la capacidad de síntesis que han hecho los tres ponentes es algo que satisface a los espectadores de a pie y estamos aquí contemplando un debate interesantísimo.
La síntesis con que ha planteado Medina la evolución del traspaso del anterior Régimen Económico y Fiscal del año 72 al de los años 90, condicionado naturalmente a pasarse a la Unión Europea, con todas las ventajas y con todos los inconvenientes, me ha parecido sensacional. La “teoría del fondo de saco” me parece un punto de inflexión importante y que, bueno, pues es la que es, ¿no? Quizás, quizás, yo podría discrepar un poco -y aquí algún interviniente también lo ha hecho- en concretar solamente la solución en los servicios inmateriales. Creo que hemos de aspirar también -la coordinadora de la mesa lo ha dicho-, hemos de aspirar a más conclusiones, porque realmente el tema de los servicios inmateriales, con todo lo que conlleva -la formación, la investigación, etcétera, etcétera-, bueno, puede ser, en alguna forma, no de literatura pero sí un poco de una especie de canto al sol, porque naturalmente es a lo que aspiran muchísimas zonas del contexto internacional, ¿no?
Pero yo planteaba esta mañana un tema, como una reflexión, pero también ahora es como una pregunta: ¿en qué medida nos podemos considerar satisfechos con este posicionamiento intermedio, no la fórmula uno ni la dos, sino esta especie de traje a medida que al final parece que se consiguió, cuando hay aspectos en determinadas materias que, bueno, al final han llegado a la conclusión de que se consideran como una ayuda de Estado, no en el sentido en que hablaba José Miguel sino en el sentido de quebrantamiento, de quebrantamiento del acervo histórico, del acervo histórico económico-fiscal, o como se lo quiera llamar, de Canarias?.
Hay cuestiones que ahora surgen, el fantasma de la temporalidad, el fantasma no, la realidad de la temporalidad, cuando quizás si se hubieran afrontado de otra manera, se hubieran afrontado de otra forma, posiblemente se hubieran podido incluir dentro de este acervo histórico, acervo histórico, que, bueno, desde el siglo XIX, etcétera, etcétera, viene sustentando un poco la diferenciación del archipiélago. Y en este sentido, bueno, pues hemos tenido poca información. No basta con que la Administración española sea proclive a asumir esto, porque, en definitiva, puede convenir en un determinado momento a que lo asuma, a que lo asuman los responsables políticos de Canarias, que quizás tenían que haber dado un paso al frente con mucha mayor dureza, en el sentido de que no se perturbara este acervo histórico que tenía el archipiélago y que está reconocido. No solamente está en los libros, está en la intimidad y en la sensación generalizada de todos los canarios. Esto es una cuestión.
Otra cuestión que quería preguntar a los miembros de la mesa es ¿en qué medida el concepto de “ultraperiférico” puede ser perturbado por un concepto que se empieza a introducir en la normativa europea, el concepto “isla”, es decir, considerar el concepto “isla” como muy reivindicativo, y quizás pudiera perturbar el concepto de la ultraperificidad de Canarias, como región ultraperiférica, que evidentemente es?
Son dos cuestiones que, modestamente, pienso que son relevantes.
Y, finalmente, a mí, vamos, me ha encantado la capacidad de síntesis y de rapidez con que don Ignacio Salazar nos ha hecho un repaso, un repaso de la situación de la Unión Europea con América en estos últimos, vamos, en estos últimos tiempos, pero quizás he echado en falta algo, que no sé si lo ha citado, yo al menos no lo he cogido, que es una presunta opción a medio plazo de una especie de zona de libre comercio entre América, Estados Unidos concretamente, y la Unión Europea.
Eso es todo lo que quería plantear.
Muchas gracias.
La moderadora (señora Casas Cabello): Sí, contesta primero Manolo y después Nacho. Y yo les pediría que sean muy breves y con esto ya cerramos la sesión y damos paso a la clausura.
El ponente (señor Medina Ortega): El problema de la brevedad es que uno no aclara bien las cosas y me temo que al referirme tanto a los bienes inmateriales parecía que yo despreciaba las otras actividades económicas. Yo lo dije, esto es una idea. Pero no es un brindis al sol, es que en este momento, si se ven los informes de la Comisión y las propuestas del informe Prodi, hasta las últimas propuestas en materia de lo que se llaman las “iniciativas quick star, hacia donde va la Unión Europea es ahí. Es decir, nos están diciendo: olvídense de los fondos estructurales, esto se ha acabado. En cambio, hay la posibilidad de colgarse a las ayudas de la Unión Europea, sobre la base de las conclusiones de Lisboa, sobre la base del informe Prodi y sobre las últimas fases, que es colgarnos a las redes transeuropeas. Y nosotros tenemos dos posibilidades, dos nada más: una es las autopistas del mar -que por cierto no se menciona sino nada más que la Península, que es un tema, aprovechando que hay alguien de Exteriores aquí, habrá que insistir para que cambien la palabra “Península” por la palabra “España”- y la otra cosa son las autopistas de la información. Para eso va a haber dinero.
Es decir, no es un brindis al sol y la responsable de Asuntos Europeos lo sabe. Es decir, lo que nos están diciendo en todos lados es: esto de dinero para cemento se acaba, el dinero para cemento se va a ir a Europa oriental, lo que les vamos a dar a ustedes es la posibilidad de colgarse a las redes transeuropeas. Todo lo que es el transhipping, por ejemplo, es muy importante, los transportes y demás, y el otro tema es el tema de todo lo que es la sociedad de la información, para lo cual va a haber dinero comunitario por primera vez, porque en Lisboa se dijo “ni un céntimo para esto, ustedes harán lo que quieran pero no hay un céntimo”, y ahora, en cambio, sí va a haber. Es decir, las perspectivas financieras 2007-2013... Por eso no es un brindis al sol, es una cosa muy concreta.
Y con respecto a las islas, bueno, aquí estábamos en competencia con las islas y hemos conseguido, creo que vamos a conseguir mantener la especificidad de las regiones ultraperiféricas. Se habla de la posibilidad de incluir Mayotte, que es una isla francesa que se ha quedado perdida, pero el concepto de las regiones ultraperiféricas en principio va a ser una cosa muy limitada al objeto de saber defenderla, aunque en este momento no les oculto a ustedes mi preocupación por lo que está ocurriendo en Bruselas sobre este tema y la congelación del informe Barnier, que es bastante preocupante.
Desde el público, un asistente a las jornadas (sin identificar): ...(Sin micrófono.)
El ponente (señor Medina Ortega): Bueno, es que ya eso es un tema, es decir, el tema de las ayudas, claro, es el tema central, el tema de las ayudas de Estado tiene que ver con lo que a mí me habría gustado, que era lo que se llamaba el “traje a la medida y el peligro del corsé”. Es decir, que concretamente ya te están diciendo... ya no son las ayudas de Estado, las que teníamos antes de ser región Objetivo 1, ahora sí deja Canarias de ser región Objetivo 1, te están amenazando con recortar el nivel de ayudas, lo cual tiene mucha importancia, por ejemplo, para todo el tema del REA. En este momento el traje a la medida se puede convertir en una coraza, en una especie de cámara de presión, en la que no nos podamos mover, y ahí hay que dar una batalla muy grande para que no nos arrinconen.
Creo que es un tema muy importante, muy difícil y que tenemos que seguir discutiendo porque cada año la renovación del REA es una batalla campal para Elsa Casas y sus amigos, que tienen que ir y volver en Navidades, o cuando sea, para sacar adelante este tema.
La moderadora (señora Casas Cabello): Sí que es verdad que el traje a la medida está cambiando, pero yo no creo que se esté convirtiendo en una coraza. El problema es que tenemos que diseñarlo bien, porque, como decía antes, ahora efectivamente cada vez somos menos una región de renta baja y cada vez somos más una región ultraperiférica. Entonces, ¿cómo vamos a reflejarnos en Europa en esa condición de región ultraperiférica? Pues tendrá que tener un reflejo en todas las políticas, sobre todo ahora que ya no somos considerados una región de renta baja. Y uno de los aspectos que tendremos que tener muy en cuenta es el de las ayudas estatales y yo, quizás por optimismo, prefiero no ser tan negativa y quiero pensar que la Comisión lo tiene muy en cuenta y que, bueno, el hecho de que hayamos superado ese nivel del 75% de la renta media comunitaria no nos va a impedir continuar recibiendo ayudas y, de hecho, las propuestas que se están haciendo parece que van en la línea de dejarnos en una situación favorable.
Y Nacho, con esta ya tu intervención cerramos, si les parece, el debate, para dar paso a la clausura.
El ponente (señor Salafranca Sánchez-Neyra): Bien, la pregunta sobre las relaciones Unión Europea-Estados Unidos, que es una cuestión que se está planteando. Yo me he referido en mi intervención a los resultados de la Cumbre de Monterrey y a un cierto fracaso en esa aspiración que en su día propuso el presidente Bush, padre, de constituir para el año 2005, para el año que viene, esa zona de libre comercio de las Américas. Ha habido un desencuentro claro en la reunión de Monterrey.
Y yo he dicho en mi intervención que ahí había un espacio claro para que la Unión Europea, con una visión de anticipación y con una ambición en su política, pudiese de alguna manera en respeto a los acuerdos bilaterales y regionales que se han negociado o que se están negociando, me he referido al de Chile, me he referido al de Méjico, me he referido a la negociación del de Mercosur y me he referido a la vocación de acuerdos de asociación, los que están en estos momentos encima de la mesa con la comunidad andina y centroamericana, que la Unión Europea podría aspirar en la Cumbre de Méjico a ponerle una fecha para hacer un ALCA, Unión Europea-América Latina con alma, es decir, no solo comercio, que es el objetivo del proyecto de los Estados Unidos, sino ponerle un sombrero político, en el que los valores que compartimos puedan de alguna manera sustentar ese volumen importante de intercambios comerciales.
Pero -y aquí voy a completar su opinión-, si vamos un poco más allá del medio plazo, hoy la Unión Europea, el comercio con América Latina representa el 6% del comercio comunitario y las inversiones de la Unión Europea representan aproximadamente el 12%. ¿Qué quiere decir esto? Que la Unión Europea es el segundo socio comercial y el segundo inversor en América Latina después de los Estados Unidos, aunque es el primero en Chile y Mercosur. Piense usted en las relaciones Unión Europea-Estados Unidos, que es una propuesta que ha hecho el presidente del Gobierno el otro día en su viaje a los Estados Unidos, y ha hablado de un gran mercado trasatlántico entre la Unión Europea y los Estados Unidos.
El presidente del Gobierno de España ha dicho que estas relaciones o serán trasatlánticas o no serán. Y yo le digo que en este caso no estamos hablando de una relación en régimen de monogamia, podemos hablar de un triángulo perfectamente. Si piensa usted en las cifras de los intercambios financieros de la Unión Europea y los Estados Unidos son absolutamente demoledoras, a pesar de todas las dificultades que hemos visto y a las que yo me he referido en la mesa redonda anterior, de los desencuentros por Irak, de los desencuentros sobre la pena de muerte, sobre el Tribunal Penal Internacional, sobre el protocolo de Kioto, sobre las subvenciones al acero, sobre las leyes, etcétera. Pero, ¿sabe cuál es el trasfondo de esas relaciones? 740.000 millones de dólares anuales de intercambios comerciales, un quinto del comercio mundial, y los Estados de la Unión Europea invierten en Tejas, el Estado natal del presidente Bush, en Tejas, solo en Tejas, 50 veces más que lo que Japón invierte en todos los Estados de los Estados Unidos. ¿Sabe cuál es la cifra de las inversiones? 780.000 millones de la Unión Europea en los Estados Unidos y 640.000 millones de los Estados Unidos en la Unión Europea. Por lo tanto, en ese triángulo Unión Europea hay unos deberes conyugales que están todavía por hacer, puesto que la inversión de la Unión Europea en América Latina es solo de 40.000 millones de dólares, a pesar de que España tiene un protagonismo extraordinario y una presencia enorme, porque España se ha convertido en el quinto inversor mundial. Pero yo creo que con un poco de imaginación podríamos hacer compatibles los proyectos del ALCA, de la zona de libre comercio para las Américas, con esa asociación estratégica birregional entre la Unión Europea y América Latina.
La moderadora (señora Casas Cabello): Con esto terminamos la mesa redonda. Yo le agradezco a los ponentes su participación.
|
- Más información
-
• Díptico sobre las jornadas (Formato PDF - 66 KBytes)
Programa
• Inauguración de la Jornada
• La reforma institucional
• Los aspectos económicos de la constitucionalización de Europa
• La Constitución europea. Un análisis global.
• Europa, espacio de libertad, seguridad y justicia. La acción exterior y de defensa de la Unión Europea.
• Canarias en la Europa ampliada: una plataforma de relación tricontinental
• Clausura de la Jornada
-
|