Lola Massieu

Lola Massieu. La libertad es la pintura

Dolores Massieu Verdugo, más conocida como Lola Massieu, nació en Las Palmas de Gran Canaria en 1921, con el sino de convertirse en una de las mujeres que formaría parte de la primera generación femenina de la vanguardia en Canarias, junto a Pino Ojeda, Maribel Nazco, María Belén Morales, Maud Bonneaud y Eva Fernández.

Empujada por su carácter curioso y espontáneo, y basculando entre las obligaciones propias de la mujer en el contexto burgués de entonces y su ardiente anhelo de expresarse, Lola Massieu se inició joven en la pintura. Siendo sobrina de dos relevantes figuras de la pintura canaria del cambio de siglo, Nicolás Massieu y Falcón y Nicolás (Colacho) Massieu y Matos, no hubo de ir muy lejos para recibir sus primeras lecciones. Durante largos años, su tío Colacho ejerció sobre la niña la rígida disciplina del dibujo, no logrando sino azuzar el deseo de Lola por experimentar con aquellos pigmentos de color que se le reservaban como algo inalcanzable. No es hasta los años 40 cuando, lejos del influjo de su tío e inmersa en las labores de esposa y madre, Lola Massieu encuentra en el color y en su densa materialidad nuevas maneras de decir el mundo y de decirse a sí misma.

A lo largo de casi dos décadas, escondida a los ojos del público y de la crítica, Lola Massieu fue desarrollando, con un tesón solo posible desde un especial apasionamiento, las claves de su pintura. Bebiendo en los pozos del postimpresionismo, volcó en bodegones, retratos y paisajes las muestras de su experimentación. La síntesis de la figura, con soluciones cercanas a Cézanne en ocasiones y a Van Gogh en otras, la llevaron en los años 50 a los lindes de la abstracción por caminos diferentes a los que proponía Felo Monzón por entonces, a través del Surrealismo. El acento en la estructura de la obra por un lado y la expresividad alcanzada por el color y su materialidad determinarán su particular avance hacia una abstracción, que ya en la década siguiente sería descrito por Westerdahl como la frescura directa de un temperamento a través del canon.

A mediados de los años 50 Lola Massieu comienza a frecuentar el entorno de la Escuela de Luján Pérez, iniciando una amistad con Felo Monzón que supondrá el impulso definitivo para la hasta entonces postergada salida de su obra de la intimidad del estudio. Junto a este artista, y a Pino Ojeda, Rafaely y Francisco Lezcano, funda en 1961 el Grupo Espacio. En el seno de este grupo Lola constata la incapacidad de la mímesis en el arte para reflejar un mundo en descomposición, centrando su atención en la indagación de los valores intrínsecos de la propia pintura. La experimentación con diferentes materiales como el óleo, el alquitrán y el betún, y la convivencia del gesto expresivo y la estructura, determinarán los resultados pictóricos de Lola en esta década.

Su discurso, sin embargo, lejos de dogmatizarse en una defensa a ultranza de los valores plásticos, recupera en las décadas siguientes su referencialidad, no solo reintroduciendo la figuración, sino también a través de la sugerencias narrativa de sus títulos o del uso de materiales como el pan de oro, de una ineludible significación espiritual. Según el artista Pedro González, los elementos y las formas naturales que comienzan a visualizarse de nuevo son el deseo de alcanzar nuevos horizontes de comunicación, lo que era de gran importancia para una artista con una vital necesidad de expresarse.

La obra de Lola Massieu, imbuida de un fuerte espíritu romántico, asume la pintura como el juego supremo de la libertad autogestionada, en la que el sujeto creador, comprometido solo con sus propias reglas, filtra la realidad a través de sus creencias, intuiciones y deseos, para comunicarla, para expresarla a los demás a través del gesto artístico, defendiendo desde el plano de lo simbólico una determinada concepción del mundo.

Alejandra Villarmea López

Colaboradora de la Real Academia Canaria de Bellas Artes

Fuentes

BRITTO JINORIO, Orlando. Lola Massieu. Biblioteca de Artistas Canarios. Gobierno de Canarias. Viceconsejería de Cultura y Deportes. Islas Canarias, 1995

CASTRO BORREGO, Fernando. Lola Massieu: La persistencia de la pasión. Servicio de publicaciones de la Caja General de Ahorros de Canarias. Santa Cruz de Tenerife, 2001

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