Declaración institucional sobre la situación de los Bahá’ís en Irán
La sesión plenaria acoge la lectura institucional sobre la situación de los Bahá’ís en Irán
28/abr/2026
La comunidad internacional observa con creciente preocupación el recrudecimiento de la persecución contra la comunidad bahá’í en Irán, caracterizada no solo por la vulneración sistemática de derechos fundamentales, sino también por una intensificación de la incitación al odio y la desinformación promovida desde instancias oficiales. En los últimos meses, diversos informes y testimonios han puesto de manifiesto un aumento alarmante de detenciones arbitrarias, campañas de estigmatización y prácticas que vulneran gravemente la dignidad humana. Estas acciones sitúan a los bahá’ís en una posición de especial vulnerabilidad, siendo utilizados como chivos expiatorios en contextos de tensión social y política. Particularmente grave es el caso reciente de un joven bahá’í detenido en Irán, que ha sido sometido a tortura, interrogatorios coercitivos y ejecuciones simuladas con el objetivo de obtener confesiones falsas. Este tipo de prácticas, prohibidas por el derecho internacional, constituyen una violación extrema de los derechos humanos y evidencian la urgencia de una respuesta firme por parte de la comunidad internacional. Estas situaciones no son hechos aislados, sino que forman parte de un patrón continuado de persecución basado en motivos religiosos, que incluye la negación del acceso a la educación, al empleo y a la participación plena en la vida social. Todo ello contraviene principios fundamentales recogidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, como la libertad de pensamiento, conciencia y religión. En este contexto, resulta especialmente relevante la sensibilidad y compromiso expresados desde Canarias, donde la comunidad bahá’í forma parte del tejido social desde hace décadas, contribuyendo activamente a la convivencia, el diálogo y el desarrollo comunitario. Por todo ello: 1. Se reafirma el compromiso con la defensa de los derechos humanos y, en particular, con la libertad religiosa como derecho fundamental de toda persona. 2. Se expresa la solidaridad con las personas bahá’ís en Irán que sufren persecución, así como con todas las comunidades religiosas que padecen discriminación o violencia por motivo de sus creencias. 3. Se condena cualquier forma de incitación al odio, desinformación y estigmatización dirigida contra minorías religiosas, por ser incompatible con los valores democráticos y la dignidad humana. 4. Se insta a la comunidad internacional a intensificar sus esfuerzos para garantizar la protección de los derechos fundamentales en Irán, incluyendo la liberación de las personas detenidas injustamente y el fin de las prácticas de persecución.
