Diario de Sesiones 23/2012, de fecha 14/2/2012
Punto 12

· 8L/PO/P-0241 Pregunta de la señora diputada doña Rita Isabel Gómez Castro, del Grupo Parlamentario Socialista Canario, sobre la propuesta de modificación del sistema educativo anunciada por el ministro de Educación en el Congreso de los Diputados, dirigida al señor vicepresidente y consejero de Educación, Universidades y Sostenibilidad.

El señor presidente: Continuamos con las preguntas al Gobierno. De la señora diputada doña Rita Isabel Gómez Castro, del Grupo Parlamentario Socialista Canario, dirigida al señor vicepresidente del Gobierno.

Doña Rita.

La señora Gómez Castro (Desde su escaño): Señor presidente, muchas gracias. Señor vicepresidente del Gobierno de Canarias y consejero de Educación.

El último informe de la OCDE sobre calidad supone un ataque frontal, supone un varapalo a la estrategia diseñada, a la estrategia dibujada por el nuevo Gobierno del Partido Popular; y supone un ataque frontal porque dice la OCDE que reducir un año en la Enseñanza Secundaria Obligatoria no mejora, no combate ni el abandono escolar ni el fracaso escolar. Criterios todos estos que hemos defendido y que conocemos toda la comunidad educativa, que ha conocido el Gobierno de Canarias, que defienden sindicatos, asociaciones de padres, madres y alumnos, pero que el Partido Popular desconoce, porque considera toda la comunidad en su conjunto que los cambios que está proponiendo el ministro suponen más desventajas, suponen más inconvenientes que ventajas.

Señor consejero, ante las reformas planteadas por el nuevo ministro de Educación del Partido Popular, creemos desde el Grupo Parlamentario Socialista que estamos ante las medidas más ideológicas, del más puro estilo ideológico, de la derecha española, como es decir acabar con la escuela comprensiva y decir sí a la segregación, que trae más inconvenientes, más problemas que ventajas.

Estamos ante una reforma, unas medidas que ni solucionan, como he dicho, el abandono ni el fracaso escolar y sobre todo lo que nos preocupa al Grupo Parlamentario Socialista, señor consejero, es que no se haya hablado de financiación, no se haya hablado de financiación cuando el Partido Popular está recortando la calidad en la educación pública y cuando a Canarias todavía no se le han comprometido los más de 62 millones para combatir, entre otras cosas, el abandono y el fracaso escolar.

Por lo tanto, señor consejero, ¿cuál es la valoración que desde el Gobierno de Canarias, desde la Consejería de Educación, se hace sobre las medidas, sobre las medidas de la derecha más derechona de Europa con respecto al sistema educativo español?

Muchas gracias.

El señor presidente: Muchas gracias, doña Rita.

Señor vicepresidente del Gobierno, don José Miguel Pérez.

El señor vicepresidente del Gobierno y consejero de Educación, Universidades y Sostenibilidad (Pérez García) (Desde su escaño): Señor presidente, señorías.

Quizá es todavía pronto para expresar cuál es el propósito final que encontramos tras algunas de las medidas anunciadas. Yo desconozco, aunque puedo intuir, si efectivamente estamos ante el anuncio de una reforma general del sistema educativo español o estamos ante reformas parciales, pero, desde luego, algunas de las medidas adelantadas el otro día en la conferencia sectorial, en la comparecencia del ministro en el Congreso para explicar los objetivos de la legislatura, apuntan a que la reforma va a ser de calado.

Y en mi opinión una reforma de esas características necesita al menos dos aspectos que son ineludibles. En primer lugar, necesita rigor. Toda reforma que anuncia cualquier gobierno -que está en su derecho hacerlo-, de hondura, en su sistema educativo exige, lógicamente, un diagnóstico previo a fondo, una explicación detallada de medidas, un análisis detallado también de las medidas que se proponen; o, lo que es lo mismo, un Libro Blanco de la Educación. Y, en segundo lugar, exige también la coparticipación de todas las autoridades, de todas las administraciones responsables, corresponsables, en materia educativa.

Pongo el ejemplo de que no solo no se ha hecho esto sino que se nos anuncian ya medidas cuyo argumentario es bastante contradictorio. Por ejemplo, cuando se habla de la necesidad de adelantar la segregación de los estudiantes que van a ir a FP y al Bachillerato, porque se entiende, según se afirma, que científicamente es mejor. Lógicamente aquí se está yendo contra toda la literatura científica conocida -desde los años 70 la vengo repasando-, pero es que además se opone, lógicamente, al actual esquema de la Formación Profesional, que no puede estar segregando habilidades manuales de habilidades intelectuales sin más, como nuestro sistema económico demanda.

Por tanto, medidas como estas, medidas que lógicamente improvisan la posible creación de un año más para la formación de grado medio, Formación Profesional de grado medio, pueden ser muy peligrosas, porque si no van acompañadas de un análisis de costes -y lo tiene, y mucho-, lógicamente están destinadas luego, seguramente, al fracaso. Pero insisto, estamos todavía en los preliminares de algunos anuncios que simplemente dibujan una reforma que, supongo, será parcial, pero en el fondo va a ser de calado. Si no se explicita mejor cuál es el argumentario que lleva detrás esta clase de reformas, podemos vernos también ante una nueva oportunidad perdida.

Y recuerdo y reitero lo siguiente: no sé si estamos en el mejor momento para proceder ahora mismo a una reforma de esas características, me refiero básicamente a la situación actual del país. Tengo mi impresión de que es complicado. Pero si el ministerio, insisto...

El señor presidente: Muchas gracias, don José Miguel Pérez, señor vicepresidente.