Diario de Sesiones 32/2012, de fecha 10/4/2012
Punto 20

· 8L/PO/P-0292 Pregunta del señor diputado don Juan Pedro Hernández Rodríguez, del Grupo Parlamentario Nacionalista Canario (CC-PNC-CCN), sobre reducción de la capacidad de carga aérea hacia Canarias, dirigida al señor consejero de Obras Públicas, Transportes y Política Territorial.

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Pasamos a la siguiente pregunta: del señor diputado don Juan Pedro Hernández Rodríguez, del Grupo Nacionalista Canario, sobre reducción de la capacidad de carga aérea hacia Canarias, dirigida al señor consejero de Obras Públicas, Transportes y Política Territorial.

Para la formulación de la pregunta, don Juan Pedro Hernández, tiene usted la palabra.

El señor Hernández Rodríguez (Desde su escaño): Gracias, señor presidente.

Señorías, señor consejero: buenos días.

El transporte, tanto de pasajeros como de mercancías, es sin duda un sector fundamental y estratégico para el desarrollo de los territorios y esencial para los territorios insulares como Canarias. Sin embargo, Canarias ha perdido en este último año un porcentaje importante de la capacidad de carga aérea. Las dos principales compañías de transporte de carga que operan en Canarias -Iberia y Swissair- han reducido de forma drástica su capacidad con las islas desde que comenzó el año, lo que está generando numerosos problemas de suministro. Desde enero solo dos aviones transportan cada día mercancía al archipiélago, reduciéndose su capacidad de carga a unas 48,2 toneladas, cuando hasta finales del año pasado llegaban cada día a Canarias en torno a siete aviones, con una capacidad de carga de unas 167 toneladas. Como vemos, un descenso importantísimo en esta capacidad de carga en torno a un 70%.

Las compañías alegan escasa rentabilidad en sus rutas, si bien hacia Canarias vienen cargados, en su retorno, pues, no lo es tanto y han desviado sus aviones a otros destinos mucho más rentables, como, por ejemplo, Sudamérica.

El recorte está originando numerosos problemas en el suministro de mercancía que se mueve en los aviones y que suele ser carga urgente, como medicamentos, correo, pescado, productos lácteos, material promocional o cartelería, etcétera. Y otra de las consecuencias graves de este recorte de la capacidad de carga es que están subiendo las tarifas en un porcentaje en el entorno de un 5 a un 10%, con lo que conlleva un encarecimiento de los productos para el consumidor canario.

Estas decisiones de recorte adoptadas por las compañías aéreas sin duda no es bueno para Canarias y preocupa a todos -representantes de las patronales empresariales, asociaciones de consumidores-, a todos los canarios, que, sumado al incremento importante, brutal, diríamos, de los billetes aéreos y ahora los Presupuestos insolidarios, anticanarios, donde recogen un aumento importante de las tasas aeroportuarias, van a contribuir a alejar mucho más a Canarias del continente y a agravar los muchos problemas derivados de la ultraperiferia y la insularidad.

Se apuntan como posibles soluciones la quinta libertad, que ya se ha abordado en esta Cámara, que esperamos que Europa le dé el visto bueno, y que aquellos aviones que sobrevuelen puedan recoger y dejar pasajeros, y las bonificaciones de las tasas aéreas.

Señor consejero, ¿qué medidas va a adoptar el Gobierno para solucionar este problema?

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Gracias, señor diputado.

Para contestar, por parte del Gobierno, don Domingo Berriel, tiene usted la palabra.

El señor consejero de Obras Públicas, Transportes y Política Territorial (Berriel Martínez) (Desde su escaño): Gracias, señor presidente. Señoría.

El 90% del transporte de mercancías por vía aérea entre Canarias y la Península se atendía por cuatro compañías, siendo Iberia la de mayor volumen de carga transportada. Ya sea como consecuencia del contexto de la crisis económica o bien por las dificultades específicas del sector del transporte aéreo, el mercado de carga aérea ha estado cayendo en las islas de forma sostenida y continuada en los últimos años. En el último ejercicio del año 2011 el volumen de carga aérea se había reducido respecto al 2007 en un 40%.

Estamos ante un escenario que refleja una crisis, no solo de este subsector sino de toda la actividad económica. El estancamiento de la producción y del consumo ha llevado a una caída de la demanda del transporte y la debilidad de la demanda se ha traducido en una reducción de la oferta.

Se puede contribuir a dinamizar la carga aérea desde este mismo ámbito a través de una estrategia estable que saque partido a la privilegiada situación geográfica de nuestros aeropuertos, convirtiéndolos en nodos de distribución de pasajeros y mercancías y en centros logísticos de referencia mundial. En esta línea se pueden adoptar algunas medidas. La primera sería dar un paso decisivo hacia la liberalización de los tráficos aéreos en los aeropuertos canarios mediante la autorización de la quinta libertad aérea; la segunda sería desarrollar una política de bonificaciones en las tasas aeroportuarias, dedicada especialmente a promover la apertura de nuevas rutas aéreas desde nuestros aeropuertos; y además se debe mejorar el servicio de los puestos de inspección fronterizos en los aeropuertos canarios, de cuyo funcionamiento se reciben continuamente quejas por parte de los cargadores, exigiendo que se les dote de personal y equipos necesarios y que se racionalicen los procedimientos para facilitar y agilizar las operaciones de embarque.

En definitiva, señorías, hacer nuestros aeropuertos más competitivos y verdaderos hubs que contribuyan tanto al abaratamiento como a la expansión de nuestros mercados en los ámbitos interior y exterior. Sin embargo, señorías, la política de alzas tarifarias, la gestión que lleva a cabo el ente público AENA parece que va en el sentido contrario. Nuestros aeropuertos -como decía antes-, desgraciadamente, serán cada vez menos competitivos, salvo que podamos conseguir la gestión de los mismos o al menos la cogestión, cuestión que estamos reivindicando desde hace ya algún tiempo.

Muchas gracias, señorías.

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Gracias, señor consejero.