Diario de Sesiones 37/2012, de fecha 8/5/2012 - Punto 24

· 8L/C-0375 Comparecencia del Gobierno -consejero de Economía, Hacienda y Seguridad-, a petición propia, sobre medidas adoptadas por el Gobierno ante los recortes previstos en los Presupuestos Generales del Estado para el ejercicio 2012.

El señor presidente: Comparecencia, que es la que veríamos ahora antes de comer, del Gobierno, a petición propia -del señor consejero de Economía y Hacienda-, sobre medidas adoptadas por el Gobierno ante los recortes previstos en los Presupuestos Generales del Estado para 2012.

Señor consejero de Economía y Hacienda, don Javier González Ortiz.

El señor consejero de Economía, Hacienda y Seguridad (González Ortiz): Presidente, señorías: buenas tardes.

El Gobierno de Canarias ha tomado unos acuerdos forzados, difíciles, pero también irremediables. Unas decisiones obligadas como consecuencia de un recorte sin precedentes de 800 millones de euros en las partidas destinadas a Canarias en los Presupuestos Generales del Estado para 2012. 800 millones menos de financiación. Nuestro Presupuesto, nuestras cuentas, no pueden afrontar sin consecuencias este grave descenso.

Hasta ahora con disciplina y rigor y control en el gasto público hemos podido sortear las deficiencias de los recursos del Estado, una situación que a partir de ahora ya no es sostenible. Este Gobierno elaboró unas cuentas públicas para este año que ya contenían un gran esfuerzo. En un ejercicio de responsabilidad, el mismo que ejerció la mayoría de comunidades autónomas, se confeccionó un Presupuesto que limitó el gasto en la mayoría de las partidas para reforzar lo prioritario: el sostenimiento de los servicios públicos esenciales. Se realizó un Presupuesto cauteloso y prudente ante la ausencia de las cuentas del Estado, consignando solo aquellos ingresos que estaban comprometidos y, por lo tanto, firmados, además de las partidas básicas comunicadas por el sistema de financiación autonómico. Sin embargo, la realidad ha sido muy distinta. En un acto de insensibilidad sin precedentes los compromisos, los compromisos, se han incumplido y, lo que es aún más grave, los fondos necesarios para el sostenimiento de la sanidad, la educación y los servicios sociales han sufrido el peor de los castigos. Estas partidas han disminuido en 453 millones de euros en el 2012 en relación al año anterior. Unos recursos que el Estado resta a esta comunidad, que ya era la peor financiada por habitante y en la que el 70% de su Presupuesto se destina a sufragar este gasto (Abandona su lugar en la Mesa el señor presidente. Ocupa la Presidencia el señor vicepresidente primero, Cruz Hernández).

Es una situación, señorías, intolerable, que, además de ningunear el esfuerzo que hemos realizado de contención de déficit de deuda, ha despreciado una realidad aún más contundente: Canarias es de los territorios que más recursos necesita, la segunda comunidad con mayor tasa de paro y la que soporta mayores sobrecostes en sus servicios básicos.

No suficiente con esto, el Gobierno de España actualiza cada semana su agenda de recortes. Con posterioridad a los Presupuestos Generales del Estado, ha puesto en la picota al ámbito sanitario y educativo con la adopción de nuevos ajustes cuyos efectos supondrán una merma en la calidad de sus prestaciones. Unas continuas improvisaciones que todo indica que continuarán y que vienen precedidas de un retraso intencionado e injustificado en la aprobación de los Presupuestos del Estado. Una demora que ha estrechado el margen de actuación y que añade más dureza a unas medidas que nos obligan a reducir, a ajustar, esos 800 millones de euros en solo seis meses.

Paralelamente, Canarias está sujeta al cumplimiento del objetivo de estabilidad establecido por el Estado, del 1,5% del PIB para el 2012. Se trata de una imposición que, en el caso de no cumplir, nos veríamos sometidos a importantes sanciones, mayores dificultades en la financiación e incluso a una posible intervención de la comunidad autónoma.

Al igual que todas las comunidades autónomas y en aras de acreditar ese límite de déficit, acabamos de presentar al Gobierno de España el Plan económico-financiero de Canarias. Un documento que recoge las medidas recientemente aprobadas en el ámbito de los ingresos y de los gastos, con el fin de ajustar el drástico recorte de los fondos del Estado. Este plan, que deberá ser adoptado, aprobado por el próximo Consejo de Política Fiscal y Financiera, será objeto de un exhaustivo seguimiento bajo la amenaza de una intervención si no se cumpliera.

Ante este escenario, el Gobierno de Canarias mantiene una postura firme. Nos vamos a resistir al cierre de hospitales y colegios y a masivos despidos públicos. Todas las medidas adoptadas por este Gobierno estarán encaminadas a proteger los servicios públicos esenciales y a mitigar en lo posible los recortes que el Estado está practicando en estos derechos básicos. Con ello, el Gobierno estatal está exigiendo un sobreesfuerzo injusto y desproporcionado a todos los canarios bajo el paraguas de unas políticas restrictivas que nos están llevando al límite en una carrera sin fin hacia el decrecimiento y la destrucción de empleo. Una senda que está poniendo en serio peligro el incipiente crecimiento económico del 2,1% que registró Canarias al finalizar 2011, empujado por el sector turístico, que además logró crear en torno a 30.000 puestos de trabajo.

Con el fin de reducir en lo posible este impacto, el Gobierno ha tomado decisiones que, repito, obligadas, han sido ponderadas. Siendo conscientes de la afección de una subida de impuestos en el tejido productivo y en el consumo, es por lo que los aumentos impositivos representan solo el 30% del total de los obligados ajustes. De los 800 millones del recorte del Estado, la compensación prevista por esta vía asciende a 250 millones de euros. El resto, es decir, 550 millones, que representa en torno al 70% restante, será imputado, reducido, mediante ajustes en el presupuesto de gastos de la comunidad autónoma. Solo el descenso del capítulo de personal, con 200 millones de euros, junto a una nueva reducción en el gasto corriente de 80 millones de euros, es superior a la recaudación estimada de impuestos. Los 270 millones restantes para compensar el ajuste serán, por tanto, mediante reducciones en el capítulo de gastos de este presupuesto, lo que supondrá una merma en todas las actuaciones previstas de esta comunidad autónoma.

En el ámbito de los ingresos, el Gobierno acordó la creación de nuevos tributos y tasas, la eliminación y reducción de algunas bonificaciones fiscales, así como el incremento del IGIC y del impuesto sobre el combustible. Se instauran, por tanto, dos nuevas figuras impositivas: el impuesto sobre depósitos a entidades financieras, que abonarán bancos y cajas, y se establece el impuesto a las grandes superficies. Sobre el impuesto de la renta de las personas físicas, el Gobierno acordó el aumento de la zona alta del tramo autonómico, de forma que para las rentas superiores a 53.000 euros al año el tipo pasa del 21,5% al 22,58%. Además se eliminan determinadas bonificaciones que están actualmente en vigor en el impuesto de sucesiones y donaciones, así como se reducen algunas deducciones en el IRPF en función de la renta de los ciudadanos. El Gobierno incrementará el tipo general del IGIC del 5 al 7%, elevará el establecido con el tipo reducido del 2 al 3%, mantiene en el tipo cero los artículos de primera necesidad y sube en medio punto los vigentes del 9 y el 13%. Sobre este impuesto, se suprimen algunas bonificaciones fiscales, entre las que destaca la establecida para la telefonía fija y móvil, que pasará de estar exenta a tributar al tipo general. Por otra parte, se incrementa el impuesto sobre el combustible, un tributo que a diferencia del Estado no se actualiza en Canarias desde 2004, dejando inalterado el aplicado al gasóleo profesional.

En materia de gastos, se toman medidas en el capítulo de personal. Serán objeto de modificación las condiciones para la prolongación de la vida laboral, se revisa a la baja el complemento específico a los mandos de la policía autonómica y del personal informático, además de la extinción de plazas de personal de confianza.

También se aplicará a los empleados públicos un descenso del 5% de su retribución anual de 2012, una medida a la que no estará sujeto aquel personal que cobre menos de 13.469 euros, cantidad que equivale a 1,5 veces el salario mínimo interprofesional.

Paralelamente se abordarán nuevos cambios en la estructura administrativa, con la disolución de 2 agencias, la concentración de 3 organismos dedicados a la formación de los empleados públicos y la extinción de 9 órganos de consulta y gestión.

En definitiva, un conjunto de medidas difíciles y dolorosas provocadas por unos recortes inauditos en las partidas del Estado, que han impactado en la línea de flotación de dos pilares básicos: los servicios públicos esenciales y la inversión necesaria para poder reactivar nuestra economía y el empleo.

Este Gobierno de España ha actuado de forma negativa sobre el conjunto de los sectores de la economía canaria. No ha tenido en cuenta ni nuestra tasa de desempleo ni nuestros sobrecostes, no ha distinguido el esfuerzo de las comunidades autónomas como la canaria, que han hecho, a lo largo de los últimos años, una reducción importante de su gasto, y no ha tenido en cuenta el bajo nivel de endeudamiento que tiene.

Entendiendo los ajustes que hay que hacer en el conjunto del Estado, no es admisible la intensidad y el calado de los mismos para con Canarias.

Muchas gracias.

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Gracias, señor consejero.

Pasamos a las distintas intervenciones de los grupos parlamentarios. Por el Grupo Mixto, don Román Rodríguez, por tiempo de diez minutos, tiene usted la palabra (Pausa. El señor Rodríguez Rodríguez consulta con el señor vicepresidente primero, Cruz Hernández, acerca del tiempo del que dispone). (Rumores en la sala.)

El señor Rodríguez Rodríguez: Yo hablo lo mismo que los demás, eso es seguro.

Señorías, muy buenos días de nuevo.

Yo creo que estamos ante un debate esencial, el que más inquieta a los ciudadanos, y es qué pasa con el Gobierno, con los ingresos y con los gastos. Esta es la mayor de la política y, por lo tanto, agradezco al Gobierno esta presentación hoy aquí, porque creo que toca hablar hoy y seguir hablando de ello en los próximos meses cuando tengan que presentar las propuestas legislativas pertinentes.

Mi opinión es que este Gobierno, como otros, se equivoca en no prever la situación de la economía y en no tomar decisiones a tiempo. En mayo del 2010 cambió el panorama de la economía de Europa, en virtud de un análisis y de un acuerdo de los órganos que gobiernan la Unión, que establecieron una política frente a la crisis esencialmente basada en el ajuste fiscal, ya cada vez más discutido. A partir de aquel momento se sabía que entrábamos en un proceso, inacabado, de recortes y de subida de impuestos. Esta es la razón por la que el Gobierno de España sube el IVA en la Península y nosotros desaprovechamos la oportunidad para hacer lo propio y mantener el diferencial fiscal, porque lo fácil, en la política fiscal, es mirar para el otro lado y culpar a los demás. Algunos no estábamos aquí, pero dijimos que aquel era un buen momento para haber hecho lo propio porque se veía venir lo que luego nos ha ocurrido.

Por cierto, algunos recogieron firmas por las calles y plazas de España en contra de la subida del IVA, que ahora ellos promueven por las mismas razones que lo hizo el anterior Gobierno, por requerimiento de las políticas de ajuste, por requerimiento de las políticas de estabilidad. ¡Lo que es la vida!

El Gobierno de Canarias perdió la oportunidad en aquel momento de hacer esta tarea. Pero la perdió también en diciembre, cuando discutimos aquí la Ley de Presupuestos del 2012, y donde el que les habla en nombre de su grupo presentó una enmienda a la totalidad con propuestas concretas de incrementos fiscales, selectivos y progresivos, para tratar de paliar lo que era absolutamente inevitable, y es la caída de ingresos de esta comunidad. No había que tener mucha imaginación para saber que las previsiones de la economía española y canaria iban a peor y que el Presupuesto estatal se tenía que someter a unas políticas de ajuste que, con una economía en recesión, pues, significan lo que significan.

Tampoco algunos teníamos dudas de que el Gobierno de España de nuevo trataría mal a esta tierra.

Creo que si en esas dos oportunidades se hubieran hecho las tareas hoy estaríamos hablando de otras cosas. Hoy no estaríamos obligados a una subida precipitada, muy significativa, y a unos recortes inaceptables de haber hecho en tiempo y forma lo que tocaba hacer. En política y en política económica y en política fiscal hay que tomar las decisiones cuando toca y no cuando conviene, porque si no se pagan las consecuencias.

Por eso he de decirle, señor consejero, que, aun reconociendo y conociendo los márgenes de este Gobierno, nosotros no compartimos esta subida fiscal que ustedes hacen tarde y mal. Tarde porque el momento procesal oportuno era la Ley de Presupuestos, porque entonces podíamos haber hecho una subida más moderada. Y lo hacen mal porque además no se han tramitado los procedimientos y los debates pertinentes previos. Cierto es, y me alegro de ello, que, aunque de manera precipitada y forzada, han llegado ustedes, al parecer, a un razonable acuerdo con ayuntamientos y cabildos en relación a la distribución de los recursos del bloque de financiación canario. Digo, a un razonable acuerdo que tiene sus flecos y que veremos, creo, hoy en una proposición no de ley. Me alegro de que, aunque haya sido de esa manera, hayan cerrado un principio de acuerdo, si no con todos, al menos parece que con la mayoría.

Pero nosotros no podemos compartir la subida que ustedes proponen, especialmente en relación al impuesto general indirecto canario en su tipo reducido. Nosotros dijimos ya aquí en diciembre que esa franja de impuestos no debería tocarse, porque afecta al consumo básico de familias empobrecidas, que son los alimentos congelados, que es lo que come la inmensa mayoría de la gente, y creíamos que ese tipo no había que tocarlo, y menos tocarlo en un 50% de incremento. Sé que tiene capacidad recaudatoria, me ha costado averiguarlo, lo sé. Digo que me ha costado averiguarlo porque no hay manera de sacar información de la pasada legislatura del departamento de Hacienda, porque yo había solicitado esta información en su momento justamente para evaluar la capacidad de impacto de cada tramo de los impuestos del IGIC. En cualquier caso, nosotros no estamos de acuerdo con la subida del 2 al 3% del tipo reducido, porque afecta a la mayoría social, a los más débiles, y menos estamos de acuerdo con que sea la subida porcentualmente más significativa, un 50%. Nosotros dijimos en diciembre que había que subir el tipo general del 5 al 6; ustedes lo suben ahora de forma precipitada del 5 al 7. Y, por lo tanto, creemos que eso se podía haber evitado si se hubiera cobrado el impuesto a lo largo de todo el año fiscal y no medio año; es decir, podíamos haber solventado el problema con el 1% de incremento y no con el 2%.

Y estamos en contra de la escasa reducción, aunque sabemos su significación recaudatoria, de los tipos incrementados, que lanzara a la ciudadanía el mensaje claro de que las cosas que no son básicas tienen que pagar más impuestos y el 9 y el 11 es poco. Nosotros proponemos el 11 y 15, y lo dijimos también en nuestra enmienda a la totalidad. Aunque su capacidad recaudatoria sea escasa, hay que lanzar este mensaje, que quien está dispuesto a comprarse un coche de lujo, pues, paga el 11 o paga el 15, o el 13, perdón. De manera que creemos que esa distribución no es la más pertinente.

Pero, sobre todo, señor consejero -ya lo discutiremos aquí cuando vengan las normas pertinentes-, nosotros creemos que este retraso en la toma de decisiones, por razones de oportunidad política o de oportunismo político... El PP lo hizo con el PSOE con el IVA peninsular y ustedes lo hicieron con el IGIC en relación al Partido Popular para que la Ley de Presupuestos fuera la culpable de la subida de impuestos. Una cosa y otra yo las critico, me parece mal.

De manera que los recortes a los que se tiene que someter esta comunidad son, efectivamente, inaceptables, aunque hay cosas que aclarar y ahora le haré algunas preguntas. Pero nosotros no podemos compartir que ahora, de forma precipitada, se suban los impuestos y que esto pase por bajar más la masa salarial de los trabajadores públicos. Creemos que esto es un contratiempo, primero para los derechos consolidados de los trabajadores públicos, que hacen funciones muy relevantes, muy significativas, en la prestación de servicios esenciales a la ciudadanía; que además lo hacen en unas condiciones no precisamente sobrados de recursos. Y nos parece mal que paguen los platos rotos de esta situación, porque se conformará en los trabajadores públicos canarios, en los que peor situación tengan en su masa salarial de consolidarse esta rebaja del 5%, a la que se le suma la del 2010 del Gobierno de España y las congelaciones y las pérdidas de poder adquisitivo en el resto de los años transcurridos. De manera que no podemos compartir que paguen los platos rotos los trabajadores públicos.

Creemos, señor consejero, que no se tomaron las decisiones en el 2010 por puro oportunismo -no estaba usted, estaban otros-. Se rebajaron impuestos indebidamente, de forma irresponsable: sucesiones y donaciones, impuestos de patrimonio, impuesto de sociedades, IRPF... -(Ante algunos comentarios que se efectúan desde el escaño.) sí, sí, estoy en el Estado, yo estoy hablando del Estado; el de sucesiones y donaciones fue aquí, la bonificación-. De manera que aquello que se decidió entonces tiene consecuencias ahora y no podemos compartir, de entrada, a no ser que se explique y se cambien algunos parámetros relevantes, lo que ahora estamos sufriendo.

Y aprovecho para preguntarle dos o tres cuestiones que subyacen en el debate, que yo sé que no son de mayorías, ¿no? Usted reitera -y yo lo creo- que esta comunidad pierde 453 millones de financiación autonómica. Eso no aparece como tal en los Presupuestos, eso aparece en los balances entre la Administración del Estado y la comunidad autónoma, en las cantidades a cuenta, en las devoluciones, etcétera. Para que eso sea así...

Señor presidente, ¿al final lo de los minutos existe o no existe?

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Señor diputado, los minutos siempre existen; otra cuestión es que se le den o no.

Consultado con el presidente, el acuerdo son dos minutos, y dos minutos más tiene usted.

El señor Rodríguez Rodríguez: Bueno, pues, me refería a eso y me entiende perfectamente. Me refería a los dos minutos que hemos pactado para continuar con este debate.

Señorías, para que se produzca una reducción de 453 millones aquí tiene que estar pasando algo y yo deduzco, porque usted no ha sido muy claro con esto, que la disposición adicional segunda de la ley de financiación autonómica del año 2009, en aquel referente, le están contabilizando recursos del REF como financiación autonómica. Si no, no acabo de entender cómo se pueden perder 453 millones de un zapatazo del 2011 al 2012 en financiación autonómica. Yo no digo que no sea así, lo que digo es que lo explique: qué interpretación ha hecho la Administración General del Estado para reducir semejante cantidad en recursos de financiación ordinaria de esta comunidad, qué interpretación han hecho los responsables del Ministerio de Hacienda para que se produzca esta bajada tan significativa, que en términos porcentuales debe estar sobre el 14 o el 15%. De manera que me gustaría que nos aclarara esto. Yo me creo que hay 453 o 455 millones menos en financiación autonómica, evidentemente conozco las reducciones en los otros elementos que esta comunidad pierde en relación a la ley en tramitación en las Cortes Generales, porque de esa sí que tengo fuentes de información suficientes, pero nos gustaría conocer ese tema.

Y también me gustaría que nos explicara un poco más, aunque he visto en la prensa razonablemente en qué consiste, el principio de acuerdo de ayuntamientos, cabildos y Gobierno en relación al incremento de los recursos del IGIC en este periodo hasta el 2016, quiero entender, y su distribución. Que lo explicara un poco más si fuera posible porque son elementos esenciales.

Y acabar diciéndole, señor consejero, nosotros creemos que la política fiscal es decisiva, es determinante, y creemos que la política fiscal en España ha sido mala, escasamente progresiva, que ha recargado las rentas del trabajo y poco las rentas del capital. Creemos que la fiscalidad es fundamental para redistribuir riqueza y para garantizar servicios e infraestructuras públicas. Creemos que habrá que redefinir mucho el modelo fiscal canario y español en el próximo futuro para hacerlo más justo, pero creemos que esta subida, precipitada, atropellada, no prevista por razones de táctica política, no es buena ni para la economía, como bien decía usted, me decía a mí, hace aquí unos meses, que iba a deprimir la demanda... Ni le cuento yo ahora la depresión de la demanda con esta subida precipitada de los impuestos canarios y la reducción de la masa salarial de los funcionarios. Esto sí que va a deprimir en estos seis meses terribles de depresión económica...

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Gracias, señor diputado.

Por parte del Grupo Parlamentario Socialista Canario, don Manuel Marcos, por tiempo de doce minutos tiene usted la palabra.

El señor Pérez Hernández: Gracias, señor presidente. Señorías.

Sin duda, señor consejero, el Gobierno de Canarias se ha visto obligado a adaptar su Presupuesto, el Presupuesto que aprobamos en esta Cámara, como consecuencia de los imprevisibles recortes del Gobierno de España. Y digo imprevisibles recortes, señorías, sí, porque ustedes los escondieron en su campaña electoral. Imprevisibles porque además fueron contradiciendo todo lo que se dijo que harían y luego han hecho todo lo contrario de lo que iban a hacer. Por lo tanto, han sido unos recortes imprevisibles. Y que, por lo tanto, el Gobierno hizo su trabajo, el Gobierno de Canarias presentó los Presupuestos cuando correspondía y, por lo tanto, esos Presupuestos los hicimos con los datos que teníamos. Y cumplimos, frente a otros que sí que no cumplieron, que esperaron a presentar los Presupuestos una vez que había transcurrido una serie de acontecimientos políticos que les interesaban y, por lo tanto, no presentaron los Presupuestos a su debido tiempo. Por lo tanto, esto hay que dejarlo claro, porque no ha habido... El Gobierno ha tenido que hacer lo que se le ha obligado a hacer.

Desde el Partido Socialista se ha hecho, y desde el Gobierno, se ha hecho una apuesta clara por la austeridad, por la eficiencia y, por lo tanto, por el control del déficit. Eso está ahí, es irrefutable y los datos están para comprobarlos, quien los quiera comprobar.

Tenemos claro que el control del déficit no es tampoco un objetivo en sí mismo y, por lo tanto, deberá seguir siendo el objetivo del Gobierno la prestación de los servicios públicos esenciales y la creación de empleo.

Pero hoy, señorías, podemos afirmar aquí que las causas que estaban detrás del origen de la crisis ahora no son las mismas y que el actual estancamiento de las economías de toda la eurozona obedece, sin duda, a la imposición de rápidas reducciones del déficit público.

Como muy bien señala el director de los Estudios Laborales de la Organización Internacional del Trabajo, dice, textualmente, que no se puede fijar solamente a la austeridad y los recortes presupuestarios la recuperación de la economía y el empleo y que las políticas de reducción del déficit, señorías, han tenido un efecto contrario al deseado.

Por lo tanto, el vuelco electoral que se produjo este fin de semana sin duda pone sobre la mesa algo que venimos diciendo, unos más que otros, y es que tumba la premisa que parecía imposible de caer hasta hace apenas unas pocas semanas. Es imposible reducir el déficit si a la vez no estimulamos el crecimiento económico, es imposible. Por lo tanto, lo que se está produciendo en nuestro país es una depresión de nuestra economía, que es totalmente insostenible. Esperamos, por tanto, que esas políticas que se han puesto a machamartillo en la Unión Europea ahora puedan ser contrastadas y que a partir de ahora pueda haber un debate acerca de lo que es preciso hacer en el seno de la Unión Europea.

Si seguimos recortando inversiones, señorías, y si seguimos eliminando las bonificaciones al crecimiento, si seguimos echando empleados públicos, si seguimos suprimiendo lo público, pues, estamos abocados a una recesión y, por lo tanto, a lo que se quiere hacer, que no es otra cosa que dinamitar el Estado del bienestar.

Señorías, voy a dar algunos datos que son importantes, que deben servirnos para la reflexión en esta mañana. Canarias tiene una tasa de paro juvenil que ronda el 54% de la población joven del archipiélago. Y ante esta realidad, señorías, el Gobierno del Partido Popular incrementa las tasas universitarias, reduce las becas y plantea el aumento de los alumnos por aula, con un objetivo claro, sin duda: deteriorar la educación pública, castigar a los que menos tienen y ensombrecer el futuro de nuestros jóvenes.

Cada administración, señor consejero, tiene que empezar a incorporar a sus políticas de austeridad elementos también que contribuyan al crecimiento. Y, por lo tanto, tiene que hacerlo en el marco de sus responsabilidades y de sus posibilidades.

El Gobierno de España, como diría el señor Rajoy, tiene que empezar a tratar como singular lo que es singular y como general lo que es general. Por lo tanto, señor consejero, si las bonificaciones y subvenciones a las tasas aéreas generaron, generaron, por lo tanto, más ingresos y posibilitaron impulso económico en Canarias, ¿por qué se eliminaron esas bonificaciones? Si en Canarias es más barato producir con renovables que con energías fósiles, ¿por qué se eliminan y se suprimen las primas a la producción de energías renovables en el archipiélago? Si nosotros en Canarias teníamos unos convenios de infraestructuras firmados que estaban posibilitando el mantenimiento de un número determinado de empleo en un sector... (Pausa producida porque el orador sufre un golpe de tos.) Decía, señorías, perdón... -no, estoy bien, estoy bien, es que era una afonía momentánea-. Decía, señor consejero, que si estaban dando buen resultado unos convenios que habíamos firmado, que estaban posibilitando crear empleo, ¿por qué se suprimen o por qué se reducen de una forma drástica, muy superior a la reducción que han tenido en la media del Estado?

Por lo tanto, señorías, el precio que España tiene que pagar por esta situación sin duda es muy caro, y sobre todo el que está teniendo que pagar Canarias, señorías. Porque son datos que se han dicho pero que hay que volverlos a poner sobre la mesa. Canarias ha llevado a cabo un ajuste y es la comunidad, la tercera comunidad, con menor déficit y que ha recortado, desde el año 2008, 2.300 millones de euros. Por lo tanto, no se le puede exigir lo mismo a esta comunidad autónoma que a otras comunidades autónomas que no han cumplido y, por lo tanto, no han hecho los deberes.

Pero si el precio que tenemos que pagar en España y en las comunidades autónomas para alcanzar el objetivo de déficit es cerrar hospitales o es despedir a profesores y destruir más empleo, a lo mejor habría que empezar, señorías, a replantearse si ese es el objetivo adecuado. Y no estoy llamándole a ninguna rebelión, no, ni a ningún incumplimiento, no; estoy diciendo simplemente que hagamos un replanteamiento, señorías, de los objetivos. No se trata de dejar a un lado el ajuste sino de hacerlo más despacio, para garantizar, para garantizar, por lo tanto, y tener un mayor margen de maniobra. De eso es de lo que se trata, señorías. Por lo tanto, en esta senda es en la que está trabajando, sin duda, el Gobierno de Canarias, haciendo frente a los recortes, ajustando su déficit, sin olvidarse del crecimiento de nuestra economía.

Y yo no voy a entrar, señor consejero, porque usted ha entrado ya y lo ha explicado, en el paquete de medidas que, como usted bien dice y cito sus palabras... Usted ha dicho que son medidas difíciles, que son medidas forzadas, que son medidas irremediables, porque nos obligan, señorías, en función del recorte de 800 millones de euros que el Gobierno de España ha dado en sus Presupuestos a la comunidad canaria. Y, por lo tanto, esas medidas que ha tenido que tomar el Gobierno, dolorosas, de reducción, por ejemplo, del salario, de un 5% de su retribución, en el año 2012 a los empleados públicos o de incrementos impositivos, como el del IGIC, son medidas difíciles y duras, pero son las únicas medidas que puede tomar este Gobierno si este Gobierno quiere seguir manteniendo en Canarias los servicios públicos esenciales, frente al hachazo que ha llevado a cabo con esta comunidad autónoma el Gobierno del Partido Popular.

Por lo tanto, valoramos desde nuestro grupo parlamentario el esfuerzo y el ajuste que ha llevado a cabo el Gobierno. Apoyamos, por tanto, estas medidas, porque para nosotros -lo dije ya en una intervención- hay unas líneas rojas, señorías, que no podemos traspasar y que no vamos a traspasar, que es que tenemos que seguir manteniendo la calidad de los servicios públicos esenciales y que tenemos que seguir trabajando para incrementar el empleo en esta tierra.

Por lo tanto, señor consejero, yo creo que en estos momentos debemos también señalar que ese tijeretazo al gasto público del señor Rajoy se ha hecho con Canarias de una forma diferenciada. De una forma diferenciada porque nosotros, señorías, hemos cometido en Canarias un pecado mortal, y es dejar fuera del Gobierno al Partido Popular. Y, por lo tanto, nos toca redimir ese pecado con el sufrimiento. Esa es la teoría moralista de gran parte de la derecha de Europa, que dice que ante la crisis, ante los desmanes, hay que aplicar la moral y tenemos que sufrir para salir de la crisis. A nosotros nos corresponde en estos momentos en Canarias hacer lo mismo por el pecado que hemos cometido.

Pero, mire, señor consejero, vamos a hacer frente a ese atropello poniendo por delante nuestro compromiso con los trabajadores y trabajadoras de Canarias, con nuestros jóvenes, con los desempleados, poniendo por delante el esfuerzo para mejorar la sanidad y la educación, poniendo por delante la lucha para conseguir el empleo en esta tierra. De esa manera seguro que lo vamos a conseguir.

Muchas gracias, señor presidente.

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Gracias, señor diputado.

Por parte del Grupo Parlamentario Nacionalista Canario, señor Barragán, por tiempo de doce minutos, tiene usted la palabra.

El señor Barragán Cabrera: Gracias, señor presidente. Buenas tardes, señorías.

La primera reflexión que hay que hacer en un debate como este es si se está yendo a una política de subida de impuestos porque queremos gastar 250 millones de euros más en esta comunidad autónoma. ¿Es eso? Es decir, y tuviera alguna justificación si al menos hubiéramos dicho: "vamos a subir 250 millones de impuestos porque los vamos a meter en inversión pura y dura en la comunidad autónoma", que es lo que nos propone ahora Europa, ¿no?, que hagamos algún tipo de préstamo o hagamos algún tipo de política para invertir y que no sea todo el control del déficit. ¿Es esa la situación en la que nos encontramos, eso es lo que les estamos explicando a los ciudadanos? Les van a subir los impuestos, les van a rebajar el sueldo a los funcionarios, ¿y qué pasa, que el resto de la economía, el resto de las cosas que están pasando, no se las explicamos?, ¿no les decimos cómo están las cosas?

¿Qué es lo que pretendemos?: ¿pretendemos mantener los servicios públicos esenciales de la comunidad?, ¿cómo? Si por un lado tenemos el recorte que se nos está anunciando por parte del Estado... La otra solución es no subir los impuestos y, en vez de bajar quinientos y pico, bajar 800 y en vez de decirle a sanidad y a educación "baje usted 100, baje usted 70, de aquí recortamos, no cubrimos los convenios Canarias-Estado y bajamos 250 millones de euros más". Esa es la regla de tres, ¿o hay otra, hay otra forma de arreglarlo?, pregunto. Es decir, alguien dice, "sí, se puede, yo le digo a usted de dónde puede sacar 250 millones de euros más de la comunidad autónoma; es aquí, aquí y aquí: recórtelos". ¿Es eso lo que se nos va a decir? ¿Es esa la solución?

A nadie le gusta una subida de impuestos y quiero recordar que llevamos muchísimos años sin subir un impuesto en esta comunidad. ¿Eso no cuenta? Cuando veo a los empresarios alborotados, ¿es que eso no cuenta? ¿Es que en el 2008, cuando decidimos no subir la presión fiscal y tener 900 millones de euros que deja de recaudar la comunidad autónoma precisamente para activar la economía, eso no cuenta, durante estos cuatro años? ¿Ah, no cuenta eso, esos dineritos ya en el bolsillo del empresario? -por lo que veo al señor Jorge Rodríguez asintiendo con la cabeza-. Pues no. Hemos hecho eso porque entendíamos, hemos hecho eso porque entendíamos que era una buena política en un momento y porque entendíamos que la crisis no iba a durar tanto. 900 millones de euros que deja de recaudar la comunidad y no hemos subido la presión fiscal durante todo este tiempo.

Y nos vemos en un momento determinado con una regla de tres. Por un lado, el Estado, que nosotros estábamos esperando, dice, "mira, va a haber un ajuste". ¿Cómo no va a haber un ajuste del Presupuesto si el principal objetivo es el control del déficit? ¡Claro que lo tiene que haber! Pero uno estaba diciendo, oye, pero es que Canarias resulta que está aproximada al cumplimiento del déficit, es de las tres comunidades que mejor cumple el déficit; además somos de las menos endeudadas, llegamos a final de año y, si es posible, hacemos recorte presupuestario antes de endeudarnos en el tope que tenemos presupuestado cada año, y además llevamos recortando de los servicios que presta esta comunidad dos mil y pico millones de euros en todo este tiempo, mil y pico con el PP y mil y pico con el Partido Socialista en el Gobierno, y nosotros pensábamos que eso tenía que valer. ¿Y cuál es la regla de tres que se ha planteado? El Estado dice: tengo 17 niños que quieren comer, resulta que todos estos han cu mplido, una parte ha cumplido, y resulta que tengo 5 manzanas a repartir, estos han comido al mediodía; y nosotros, que hemos cumplido, se nos dice que no, que va a partir las manzanas de la misma manera para todo el mundo igual. Y entonces la pregunta es, ¿ha valido la pena, ha valido la pena que esta comunidad durante este tiempo haya decidido dejar en manos de los empresarios y de los ciudadanos de esta comunidad autónoma 900 millones, para dejar de recaudarlos? Es decir, porque no es... Fíjense en que son beneficios fiscales, no es que no hayamos aumentado progresivamente los impuestos, los hemos dejado de recaudar, que es importante la apreciación. No es "no, es que si hubiéramos subido el IGIC un 0,3% anualmente"; ¡no, no, no!, hemos dejado voluntariamente de recaudarlos. Y esa es la disyuntiva que tenemos ahora mismo y tenemos una cosa sola que hacer, e insisto porque de lo que vamos a hablar hoy aquí es de eso, de financiar la comunidad autónoma.

Se nos dice: "¿oye, por qué no lo hicieron ustedes en el Presupuesto del 2011, porque hubiera sido menos ahora?". Da igual. Don Román, ¿los 10.000 millones de euros usted lo sabía que lo iban a hacer ahora? Es decir, fíjese usted que presentaron los Presupuestos y a la semana han aumentado 10.000 millones más en el recorte. Ahora a lo mejor tendríamos un problema distinto, pero el problema sigue siendo el problema, el problema sigue estando ahí, porque lo que ha hecho el Estado con el Gobierno de Canarias, y con otras comunidades también, y con otras, que han cumplido pero que no ha tratado de la misma manera, es esto, es situar a las comunidades autónomas ante una posición dificilísima. ¿O es que usted cree que en el Gobierno cuando vieron los Presupuestos Generales del Estado dijeron, "¡qué bien, vamos a subir los impuestos, por fin!"? No, es un drama, un auténtico drama. Pero más drama que subir los impuestos es tener que recortar 700 millones de euros y cómo afrontar ahora los convenios que tenemos firmados, y cómo les decimos a esos empresarios que tienen que parar las obras en el mes de junio, porque no hay más recursos para hacerlas; y tenemos que explicarles a los ayuntamientos y a los cabildos que muchos de los compromisos que hemos adquirido de financiación de servicios y de obras no van a poder ejecutarse. Porque, si ponemos la prioridad, la prioridad tienen que ser los servicios públicos esenciales.

Hay un cálculo que tiene el Gobierno. Vamos a suponer que eliminemos, eso que le gusta mucho a la derecha decir, "oye, esta comunidad se gobierna sin presidente del Gobierno, sin viceconsejeros, sin consejeros, sin directores generales, sin funcionarios", son 7 millones de euros. 7 millones; vale, quitamos a toda esta gente, ¿y ahora qué?, ¿y ahora qué hacemos?

Yo les pido que reflexionen sobre esta cuestión. Vamos a poner el Presupuesto en base cero. Vamos a suponer que nadie tiene ningún compromiso de gasto, nada, absolutamente nadie tiene derecho a nada y empezamos a construir el Presupuesto de abajo hacia arriba. Vamos a ver las prioridades: ¿llegaríamos a alguna conclusión distinta de que sanidad, servicios sociales y educación son los servicios que deberíamos atender? ¿Es que íbamos a poner el dinero en un sitio distinto? Lo que sí podemos hacer, cuando entre el proyecto de ley, es reflexionar, reflexionar, cómo recaudar esos 250 millones de euros, que es un presupuesto, es una previsión. Es una previsión, igual que cualquier previsión cuando aprobamos el Presupuesto a principio de año. Se puede reflexionar si hay maneras distintas de abordar los 250 millones de euros de previsión de ingresos, distinta a la que tiene el Gobierno ahora mismo esbozada. Porque también es verdad que nos pueden presentar, en el proyecto de ley que nos presenten pueden hacer una reflexión de aquí a ese momento distinta, pero lo miraremos. Ahora, lo que sí digo, lo que sí digo es que yo no veo la manera de recortar todavía más de lo que estamos recortando, es decir, eso que llama usted el 5%. Dice: "no estamos de acuerdo con el 5% de la reducción"; ni nosotros tampoco. Ni con el 5 ni con el 4 ni con el 3, pero de alguna manera tenemos que buscar el dinero para mantener los servicios públicos esenciales. ¿Hay otra manera?

Insisto, aquí se dice muchas veces: "propuestas concretas para saber qué es lo que se puede hacer". Nosotros le hemos dado 20.000 vueltas, 20.000 vueltas a ver si en vez de 250 millones, podíamos recaudar 100 y no tocar el IGIC y los otros impuestos de la manera que se han tocado para llegar a esa cantidad, sabiendo que además una parte de ese recurso puede corresponder a cabildos y ayuntamientos. Todo eso se ha reflexionado, pero no hay muchas más posibilidades de hacerlo. O estamos ante la tesitura y afrontamos la tesitura de que tenemos que hacerle frente al problema... E insisto: si no, pongamos sobre la mesa en el debate de ese proyecto de ley, "oiga, yo le propongo a usted recaudar 50 millones de euros menos, 70 millones de euros menos y el recorte de esos 70 millones van a estar aquí, aquí y aquí". Por supuesto, que no afecte a la destrucción de más empleo, porque, si no, estamos en las mismas, estamos en las mismas.

La incertidumbre que se plantea, la incertidumbre que se plantea en estos momentos... -y quiero acabar estos últimos minutos con un tema de política general-. Ayer se produjo un hecho importante: la intervención indirecta del primer gran banco de España. Alguno pensará, dice, "bueno, no, eso es que van a cambiar al director y demás". Tiene una enjundia tremenda. Ustedes saben que entre el 2008 y el 2010 se intervinieron muchos bancos en el resto del mundo y España decía que teníamos una banca saneada y ahora estamos descubriendo que no, que tiene muchos miles de millones todavía en el ladrillo. ¿Por qué es importante?, ¿por qué esto es importante?, porque para salvar esos bancos, si atendemos, por ejemplo, a la información de hoy, hay que utilizar dinero público. Y nosotros estamos en el euro, cualquier otro país produciría más dinero, devalúa la peseta -si estuviéramos en la peseta- y puede resolverlo. Nosotros no.

Y después tenemos otro problema también grave junto con este, y es que si ven los datos de la deuda pública española, que es preocupante, resulta que estamos financiando deuda pública con más deuda pública, deuda pública con deuda pública.

¿Por qué son importantes estos dos elementos para el otro debate que se va a producir ahora? Yo creo que el Gobierno del Partido Popular estaría contento también si conseguimos, y para eso tiene que estar también en el lado, en el lado de los que estamos planteando en estos momentos un debate sobre que no pueden estar todos los recursos, todas las decisiones, en el control del déficit público... Hay que conseguir en Europa un frente común que diga, sí, hay que cumplir el 3% del déficit que se nos marca, pero tiene que haber más relajamiento. Lo mismo que supuestamente fue un plan, un poco en plan machote...

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Gracias, señor diputado, los doce minutos se le han terminado. Gracias, señor diputado.

Por parte del Grupo Parlamentario Popular, don Miguel Cabrera, por tiempo de doce minutos, tiene usted la palabra.

El señor Cabrera Pérez-Camacho: Señor presidente. Señorías.

No debo volver a ausentarme de esta Cámara. Me voy de viaje 15 días y al regreso me encuentro con que el Gobierno ha aprovechado mi ausencia para anunciar una desmesurada subida tributaria, la aparición de nuevas figuras tributarias de dudosa constitucionalidad y la resurrección del impuesto sobre sucesiones y donaciones.

Está visto, señor González Ortiz, que al Gobierno no se le puede dejar solo, porque luego pasa lo que pasa: se entregan al desvarío administrativo y a la bacanal tributaria. Y los contribuyentes canarios, que no participamos en este desmadre legislativo y que además pensamos que tributos sí, pero los menos posibles, observamos, perplejos, cómo el Gobierno de Canarias se entrega a esta orgía impositiva, negándose, sin embargo, a aceptar otras fuentes distintas de riqueza, como son, por ejemplo, las que pueden provenir del petróleo, y negándose también a dar un golpe de autoridad suprimiendo la policía autonómica, que cuesta muchísimo dinero, y anunciando la privatización de la Televisión Canaria.

Y en esas estábamos cuando llegó el comandante Rivero y mandó a parar y la fiesta se terminó, porque hoy nos hemos enterado, hoy, de que el aumento de los 5.035 parados en la Encuesta de Población Activa no es por culpa del Gobierno de Canarias, es por culpa de la reforma laboral de Mariano Rajoy, y lo ha dicho aquí y se ha quedado tan tranquilo. Es decir, en 16 comunidades autónomas se frena el paro radicalmente, según esa Encuesta de Población Activa, donde únicamente ha aumentado el paro -5.000- ha sido en Canarias y la culpa -¡manda narices!- es de Mariano Rajoy. ¡En esta comunidad autónoma se está perdiendo la vergüenza!

Señorías, la historia, como bien saben los de los ojos cerrados, es muy difícil de manipular al menos en sus grandes páginas, aunque así lo hayan intentado siempre todos los poderes públicos, pero esas grandes páginas difícilmente podrán cambiarse. Algún día los historiadores contarán en esas páginas que nosotros entregamos en el año 2004 una España rica y próspera, con una hacienda pública saneada. Los mismos historiadores contarán que en el año 2011 recibimos de Zapatero -no lo olvidaremos nunca, con el apoyo de Coalición Canaria- una España arruinada, con la hacienda por el suelo y el paro y el déficit por las nubes. De Canarias contarán esos historiadores que en los momentos más difíciles de nuestra comunidad autónoma aquí nos gobernaba una entente en la que medio Gobierno se avergonzaba de lo que hacía el otro medio; nos gobernaba una entente en la cual medio Gobierno no quería participar en las adjudicaciones del presidente, porque se percataba de un cierto olor a podrido. Y dirán los historiadores también que teníamos un presidente que, como no daba la talla que nuestra tierra requería, como no daba esa talla, vivía inmerso en contradicciones y en luchas inútiles.

Mientras Standard & Poor's rebaja en 2 puntos la calificación de la deuda a largo plazo de la comunidad autónoma y las encuestas de población activa certifican el fracaso de la política económica y laboral del Gobierno, nos encontramos hoy con que hasta el título que utiliza el Gobierno para esta comparecencia es ficticio, es ficticio, porque lo que hoy tendría que explicar el Gobierno son los recortes a aplicar como consecuencia del falseamiento de las previsiones de ingresos en los Presupuestos de la Comunidad Autónoma para el año 2012. No tendría que estarse metiendo en cuanto a los Presupuestos Generales del Estado, que es una consecuencia lógica. No, no, todos sabíamos que ustedes estaban inflando las previsiones de ingresos. Es una maniobra típicamente nacionalista y no por ello deja de ser una maniobra burda: inflemos las previsiones de ingresos que cuando llegue el momento de los recortes a aplicar ya diremos que es por culpa del Estado y no por nuestra propia incompetencia. Cuando yo observo este tipo de actuaciones, me pregunto inmediatamente, ¿a quién pretenden engañar si todos lo sabíamos? Cuando yo observo este tipo de actuaciones, tengo que dar la razón a los que opinan que el nacionalismo es el viejo caciquismo de siempre, pero con autonomía y música. Ustedes no respetan nada, están por encima del bien y del mal, siempre viviendo de las confrontaciones y de las luchas estériles, para al final, para al final, vender sus escasos votos a cambio de un plato de lentejas, como hacían los caciques, marcando su territorio y su espacio de influencias.

¿De qué les han servido, señorías, aquellas amenazas, de qué les han servido aquellas bravatas contra el Gobierno de España? Las bravatas sirven cuando son contra un gobierno que no gobierna de verdad, no sirven contra el Gobierno de la nación. ¿De qué han servido aquellas chulerías como que si Canarias no iba a ser tratada como una cuestión de Estado acabaría convirtiéndose en un problema de Estado? No les han servido de nada y de nada les van a servir en el futuro.

Les garantizo que cuando oímos este tipo de conductas lo primero que se nos ocurre es pensar -es algo elemental-, señores del Gobierno, no se enfrenten con el Gobierno de la nación. Es una regla de elemental inteligencia, aunque yo tengo serias dudas de que ustedes puedan ofrecernos una inteligencia elemental. No se puede enfrentar un Gobierno de una comunidad autónoma con el Gobierno del Estado, porque eso es malo para Canarias, esa es una lucha perdida. Las guerras se entablan cuando hay ciertas posibilidades de ganarlas, no cuando no hay ninguna. Y en el hipotético caso de que en algún momento ganaran una batalla, al final de ella dirían como el rey Pirro al ver a su ejército masacrado: "otra victoria como esta y estamos perdidos". Por lo tanto, por lo tanto, yo entiendo que ustedes deben optar por el camino de la prudencia, por el camino del entendimiento, nunca por el camino del conflicto.

Señores del Gobierno, cuando ustedes dijeron que el Gobierno de España estaba gobernando contra Canarias, ¿estaban hablando en serio o estaban bajo los efectos del delírium trémens? Porque soltar ese improperio al Gobierno de la nación, a un Gobierno que está gobernando con mayoría absoluta, es algo inconcebible.

Yo pienso sinceramente que lo peor que en este momento tiene Canarias es su Gobierno, el Gobierno de Canarias. El problema para Canarias es el Gobierno de Canarias. Lo que puede traer consecuencias verdaderamente irreparables para la buena marcha de la comunidad autónoma son ustedes, don Javier, salvo que enmienden la manera de hacer las cosas. Nosotros desde luego estamos dispuestos a tender la mano a quien haga falta, pero, claro, lo que pedimos es que no nos desafíen. Lo que pedimos, mire, no les pedimos siquiera que nos adulen, como hacían con Zapatero. Sí, no somos tan exigentes, nosotros no pedimos que nos adulen; simplemente pedimos que no nos mientan, que no nos desafíen... Pedimos conductas normales. Pedimos que no manipulen a la gente contra nosotros, pedimos que no manipulen a la opinión pública de Lanzarote y de Fuerteventura, se lo pedimos, que no los engañen. En Coalición Canaria hay verdaderos maestros en el arte de la manipulación. Sí, señor, los hay, y saben perfectamente cómo se puede manosear y cómo se puede malear el sentir de un pueblo. No digan que en esas islas ustedes actúan presionados por la opinión pública de Fuerteventura y Lanzarote. Ustedes actúan empujados por una opinión pública empujada por su Gobierno. Esa es la verdad.

Y después de darnos caña hasta en el carné de identidad, incluso pasando por alto los intereses generales de la comunidad autónoma, vienen hoy, modosamente, a decirnos que quieren el diálogo. Eso hay que demostrarlo, hay que demostrarlo. Y hay que demostrarlo en una buena gestión económica y hay que demostrarlo en una buena gestión del empleo. ¿Qué más desastre podemos tener hoy que comprobar que en un año se ha reducido la inversión exterior directa en Canarias en un 67%? ¿Sabe usted, señor Ortiz, que, según las agencias de inversión exterior, Canarias es un destino de peligro para los inversores? ¿Sabe usted que está conceptuado como un destino no recomendable la comunidad autónoma de la cual usted es consejero? No es ningún secreto, no me pida ni se asombre por que yo lo diga aquí, está en los informes de las comisiones de inversión exterior. ¿Y qué ocurre?, ¿sabe usted por qué razón? Pues, mire, yo se lo explico, resumidamente. Es un destino no recomendable, en primer lugar, por la tremenda burocracia y la multiplicidad de administraciones que confluyen, porque no se...

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Señor diputado, lo siento mucho, pero su tiempo se le ha acabado.

Gracias.

Por parte del Gobierno, el señor consejero de Economía y Hacienda, don Javier González Ortiz.

El señor consejero de Economía, Hacienda y Seguridad (González Ortiz): Señor presidente. Señores diputados.

Señor Rodríguez, don Román Rodríguez, evidentemente estamos aquí hablando de qué pasa con los ingresos y los gastos. Y los ingresos se han disminuido de forma más que notable, y se han disminuido como consecuencia del sistema de financiación y de decisiones unilaterales por parte del Gobierno del señor Rajoy, y eso es constatable. Me preguntaba usted sobre el sistema de financiación; luego hablamos de él. Mire, las cartas del sistema de financiación están aquí, cómo se opera en el sistema. Y alguien ha dicho, "oiga, pero es que el sistema de financiación... recibe o no recibe". No, no, mire usted, los gobiernos trabajan con documentos. Son documentos que envían los ministerios. Los ministerios le comunican a las comunidades autónomas, ahora tendrá que comunicar a las comunidades autónomas la previsión del techo de gasto, las previsiones de ingresos, te comunican cuáles son las previsiones de ingresos para el año que viene... Una forma habitual de trabajar y con esos gastos, con esos ingresos, se han hecho los presupuestos, ¿no?

Hombre, hay algunas cosas con las que yo no puedo estar de acuerdo. Usted dice una subida improvisada. Mire usted, improvisada no, medida, ¿no? Otra cosa es que pueda gustar más o menos, pero estudiada, sí. Y otra cosa es que diga usted tardía. Hombre, también cabría la posibilidad de haber hecho lo contrario, ¿no?, haber rebajado las previsiones en el sistema de financiación, haber creado una bolsa innominada en los Presupuestos, y usted y cualquier otro hubiese dicho aquí qué pretende hacer el Gobierno con esa bolsa de previsión de menores ingresos o de supuestos gastos que no iba a acometer. Podía ser una filosofía, pero creo que hubiese sido una filosofía, cuando menos, equivocada, porque, repito, la misma decisión que se ha tomado en la mayoría de las comunidades autónomas de España. Seremos tan irresponsables o tan inconscientes como la mayoría de las comunidades autónomas de España, digo, por entrar en ese tema, ¿no?, y la mayoría del Partido Popular, que hicieron sus Presupuestos. Lo digo para saber dónde nos entendemos.

En definitiva, son decisiones duras, ya lo he dicho; decisiones que nos ha costado y nos cuesta tomarlas, pero, claro, creemos en la necesidad de tener un objetivo, y el objetivo es salvaguardar los servicios públicos esenciales, no despedir, no eliminar empleo público. Hay otros que tienen otra filosofía. El Partido Popular, en regiones donde está gobernando, en Valencia ha cerrado dos hospitales...; perdón, en Baleares ha cerrado dos hospitales. Esa es una teoría, esa es una forma de actuar de un Gobierno. El Gobierno de Canarias cree en otra filosofía; bueno, oye, sobre eso es la situación política.

Y evidentemente a lo mejor cabría que en el año 2010, cuando el Gobierno de España subió el IVA, a lo mejor alguien podría entender que se debía haber subido el IGIC en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Canarias. También se entendió que había que mantener esa diferencia fiscal y en la medida... sí, sí, mantener el diferencial fiscal, que se incrementaba con la subida; sí, sí, pero también nos hacía algo más competitivos en ese sentido, a nuestras empresas. Eso son decisiones, y en el ajuste que pudimos hacer en el gasto de la comunidad autónoma sostuvimos eso. ¡Es que esa es la diferencia! Ahora resulta que el ajuste al que nos obligan los Presupuestos ya no podemos, porque hemos hecho un ajuste importante a lo largo de los últimos años. Y esa es la dificultad y esa es la diferencia entre unos y otros, cómo actúan. Repito: sobre eso hay formas y teorías, pero también hay partidos políticos y pensamientos y acciones y por eso los ciudadanos después eligen; unas acciones de cerrar unos hospitales y otros que los mantienen. Bueno, sobre eso se puede hablar.

Preguntaba usted sobre el tema de financiación y si contabiliza tal. La diferencia son 453 millones de euros. Tiene que ver con la liquidación del ITE, tiene que ver con la liquidación del ejercicio del 2010, que en Canarias es negativa por el sistema de financiación frente a las comunidades autónomas, que es positiva, tiene que ver con la disposición adicional segunda, pero no es eso lo importante. En definitiva, los datos, 453 millones de euros menos, 2012, que en 2011 y, por tanto, hay que actuar sobre él.

Hablaba el señor Marcos sobre la situación que provoca y que han provocado los recortes del Partido Popular. Y es verdad, es decir, no se dijeron. Hombre, es tanto lo que se escondió, aunque ya no sabemos... De verdad, yo atiendo, atónito, recuerdo alguna conversación de algún dirigente del Partido Popular, en una comisión parlamentaria, que dijo: "¡el Gobierno de Rajoy no subirá los impuestos!". ¡Pero así! Usted y yo discutimos sobre eso, ¿verdad? Es más, recuerdo una conversación del otro día, que dijo: "el Gobierno de España no subirá el IVA". Claro, y ahora dijo que sí, que lo van a subir en el 2013. Claro, el problema es que ya no sabemos sobre qué actuar, pero que en todo lo que dijeron antes han mentido posteriormente.

Y es verdad, señor Marcos, que lo desesperante, lo triste, es que el Estado no haya tenido en cuenta a aquellas comunidades autónomas que han hecho un esfuerzo en la contención del déficit, aquellas comunidades autónomas que han controlado, aquellas comunidades autónomas que han ido supliendo las carencias del Estado para mantener sus servicios públicos esenciales. Eso es lo triste. Y ahora una buena medida, como la de los hispabonos, una buena medida del Gobierno de España, como el pago a proveedores, no establece diferencias para aquellas comunidades autónomas que se puedan beneficiar que han hecho el esfuerzo. Eso es lo que se le puede criticar, esa es la situación que reclamamos insistentemente al Gobierno de España.

Señor Barragán, está claro que la decisión del Gobierno de Canarias de subir los impuestos es una decisión dura, pero es una decisión obligada, obligada por las circunstancias; la misma decisión que el esfuerzo en el ámbito de la reducción de los salarios de los empleados públicos. Y, por tanto, ahí tenemos una enorme dificultad sobre cómo afrontar esta situación injusta, porque injustas, repito, son las decisiones que ha tomado el Gobierno de España para con Canarias.

Y es verdad que tenemos que actuar y tenemos que actuar rápido. La situación ha sido provocada por el retraso en la aprobación de los Presupuestos del Estado, retraso intencionado por parte del Gobierno del señor Rajoy, y por eso hemos preferido actuar sobre determinados momentos, en principio reduciendo determinadas bonificaciones y beneficios fiscales, como el impuesto de sucesiones y donaciones, eliminando alguna de las bonificaciones fiscales en el IRPF, eliminando alguna de las bonificaciones fiscales en el IGIC... Es decir, en línea con lo que entendíamos que era en principio más justo.

Y, mire, yo creo que no hay discusión, y los números son los números, ya vendrán las instituciones fuera para decir que el Gobierno del señor Rajoy ha castigado sobremanera a Canarias en el ámbito de las inversiones, entendiéndose como los capítulo VI y VII, y ha beneficiado a dos comunidades autónomas, que son las únicas que suben, que son el País Vasco y Galicia, que es donde hay procesos electorales. Y eso es indiscutible, los números son los números, y tendrán que responder por qué se hace esa acción específica del Gobierno de España, cuál es ese sentido.

No sé qué va a pasar con Bankia, porque el señor Rajoy dijo que no iban a inyectar dinero público, luego ha dicho que sí, con lo cual volvemos otra vez nuevamente a la situación actual, de desconcierto, de no saber qué es.

Señor Cabrera, pues, ha tenido usted suerte de poder disfrutar de unos días. Lo veo con fuerzas cuando viene, ¿no?, lo veo con fuerzas. Pero, mire, lo veo con fuerzas y con olvidos, ¿no?, porque dice usted: "es que el Gobierno de Canarias ha recuperado el impuesto de sucesiones". ¿No habrá ido a Murcia de vacaciones para decírselo a los compañeros que también lo han recuperado, para decirles por qué ellos lo recuperan? ¿Seguro que no? Digo, por ser coherentes en el discurso en todos lados, que eso es algo que se hace. Eso es algo que es fundamental, tener coherencia en el ámbito de las actuaciones.

Pero, mire, usted ha llegado a decir, usted ha llegado a decir: "pero es que el Gobierno de Canarias lo que tendría que... rechaza fuentes de riqueza como el petróleo". ¿Pero usted no se ha enterado de que tenemos que cumplir los objetivos de estabilidad en el 2012, no en el 2018, que es cuando, a lo sumo, podría haber ese supuesto petróleo? Pero, mire, eso se lo explica a sus señores en el Partido Popular y les dice, al ministro le dice: "no, mire usted, que Canarias cumplirá los objetivos en el 2018, no, ahora no, ahora lo vamos a exigir". Esa es la diferencia, esa es la diferencia.

Y, mire, de verdad, ha llegado usted a hablar de austeridad y, por tanto, de reducciones. De verdad, el Partido Popular, en los últimos tiempos, lo que no puede decir es hablar de austeridad. Mire, lo siento pero no. Pero no lo digo yo, lo dice El Mundo, lo dice el periódico El Mundo -no creo que sea sospechoso-: "Rajoy aumenta el número de asesores y personal a dedo". Mire, si usted cree que ser austero es sacar un concurso de 685.000 euros para dar clases de inglés a los altos cargos del Ministerio de Economía, que se supone que tendrían que saber inglés, ¿eso es austeridad? ¡No, hombre, no! Lecciones de austeridad, ninguna. Ya lo he dicho en numerosas ocasiones, que lecciones de austeridad, ninguna. Lecciones sobre uno, cómo se actúa o cómo no se actúa, creo que ahí tenemos enormes dificultades.

Y es verdad que el mayor problema que tiene la Comunidad Autónoma de Canarias es el desempleo. Eso no es discutible y sobre eso es en lo que tenemos que trabajar, y que son no solo preocupantes sino muy preocupantes las cifras de desempleo juvenil y las cifras que nos da, las cifras que nos da la Encuesta de Población Activa. Pero también es preocupante que, como decía alguien esta mañana, que las migraciones van en función de la economía; pues, mire, resulta que en Canarias la economía está mantenida, creciendo bien, pero con una altísima tasa de desempleo, y siguen creciendo los activos. Lo cual, mire usted, en economía no es lógico, no es lógico.

Y seguro que vendrán los historiadores, vendrán los historiadores, mucho más allá, y estudiarán; y estudiarán qué formas tienen unos de actuar y qué forma tienen otros de actuar. Hablarán de por qué Standard & Poor's rebajó la nota de la calificación de la deuda de España, exactamente igual que la nota de la Comunidad Autónoma de Canarias, que sobre eso no habla. Es decir, la consecuencia de la rebaja de la nota de la deuda de Canarias es consecuencia de la rebaja de España. Esa España que ustedes, esa España que ustedes tanto defienden y que querían y que dijeron que iban a salvar, que iban a salvar. Pues por el camino que llevan van al absoluto desastre. Tres meses de absoluta improvisación, tres meses de culpar al exterior, tres meses de mentir, de engañar, de decir "yo no echaré la culpa al anterior" y hacer lo contrario; de decir que no iban a subir los impuestos y subirlos al día siguiente; de decir un día que no iban a subir el IVA y plantear la subida al día siguiente. ¡Esos son los tres meses que llevamos en este momento! (Aplausos.)

Y vendrán los historiadores, y vendrán los historiadores y dirán: "¿cómo es posible, cómo es posible que haya en Canarias determinados diputados del Parlamento de Canarias que están más preocupados por defender a sus jefes de fila que a los intereses de los ciudadanos a los que representan?" ¡Eso es lo que finalmente dirán los historiadores, para diferenciar a quién se deben unos y a quién se deben otros!

Y, mire, para finalizar, diálogo, siempre; sumisión, ninguna; diálogo, siempre; sumisión, ninguna. La mano tendida, siempre; la disposición a negociar, siempre; la disposición a sentarnos en una mesa, siempre; ahora, la disposición a agachar la cabeza, nunca, porque defendemos los intereses de Canarias.

Nada más. Muchas gracias.

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Gracias, señor consejero.

Señorías, damos por finalizada la comparecencia y suspendemos la sesión hasta las cinco de la tarde.

(Se suspende la sesión a las quince horas y quince minutos.)

(Se reanuda la sesión a las diecisiete horas y diez minutos.)

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Buenas tardes, señorías.

Reanudamos la sesión.

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  • 8L/C-0375 Sobre -Consejero de Economía, Hacienda y Seguridad-, sobre medidas adoptadas por el Gobierno ante los recortes previstos en los Presupuestos Generales del Estado para el ejercicio 2012.


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