Diario de Sesiones 66/2013, de fecha 5/2/2013 - Punto 21

· 8L/CG-0010 Comunicación del Gobierno sobre la modificación de la estructura de las consejerías del Gobierno de Canarias.

El señor presidente: Continuamos entonces con el orden del día y, tal como se había fijado en la Junta de Portavoces, vemos ahora la comunicación del Gobierno sobre la modificación de la estructura de las consejerías del Gobierno de Canarias.

Por parte del Gobierno de Canarias, el señor consejero de Presidencia, Justicia e Igualdad, don Francisco Hernández Spínola, tiene la palabra.

El señor consejero de Presidencia, Justicia e Igualdad (Hernández Spínola): Señor presidente. Buenas tardes, señorías.

El pasado 17 de enero, el Gobierno de Canarias publicó en el Boletín Oficial de Canarias el Decreto de la Presidencia del Gobierno 2/2013, de 10 de enero, que modifica el Decreto 170/2011, de 12 de julio, por el que se determina la estructura central y periférica, así como la sede de las consejerías del Gobierno de Canarias. Con esta publicación se acometió el proceso de revisión de la estructura que el presidente del Gobierno había anunciado ante este Parlamento, pero, aún más trascendente, se ha cumplido con el compromiso que como gobierno asumimos ante la ciudadanía.

En la actual coyuntura económica, en la que de todos son conocidas las dificultades que padecen muchas personas, muchas familias, en Canarias, este Gobierno, y no otro sino este Gobierno, ha revisado su estructura reduciendo el número de altos cargos y minorando el coste de los salarios de los cargos directivos del Ejecutivo canario. Es una medida ejemplar que consideramos debería ser imitada por otros gobiernos en otros ámbitos de las administraciones públicas canarias. Algunos la han aplicado; la mayoría no.

Antes de analizar de forma pormenorizada los datos y cuantificar el resultado de esta última reforma, quiero formular alguna petición y aclarar algunas cuestiones. Primero. Solicito a sus señorías y a quienes ejercen la noble tarea de trasladar a la opinión pública lo que sucede en esta Cámara a través de los medios de comunicación que dejemos a un lado la demagogia, tan fácilmente recurrible en estos asuntos. Partamos en este debate del reconocimiento, en primer término, de una realidad que ha sido cuestionada por algunos colectivos y sectores en los últimos tiempos: los cargos de dirección política en este y en todos los gobiernos son imprescindibles.

En segundo lugar, el ahorro que genera reducir altos cargos no resuelve ni aminora de forma significativa los problemas de financiación que hoy padecen todos los niveles de la Administración pública. Realmente el coste de los altos cargos solo, en Canarias, solo es de 25 céntimos por cada 100 euros del capítulo I de nuestro Presupuesto. De los 2.597 millones del Presupuesto del 2013, que cubren los costes de personal, solo 6.500.000 están destinados a las retribuciones y cuotas sociales de los 96 altos cargos.

Tercero. Reconozcamos también que para quienes tienen intereses políticos contrarios o intereses particulares o colectivos cualquier reducción de altos cargos, sea del calado que sea, siempre resultará insuficiente, aunque, por supuesto, en el ámbito de sus responsabilidades estas mismas personas, estos mismos cargos, no adoptan en sus administraciones ninguna medida de reducción de su estructura.

Cuarto. Partamos de la evidencia contrastada de que cada analista, estudioso u observador tiene un organigrama ideal para organizar la estructura del Gobierno. Ocurre en este ámbito algo similar a lo que sucede con los aficionados al fútbol, en el que cada cual tiene su once ideal, su alineación, "sobre esta dirección general había que haber creado esta viceconsejería...". Esto es muy común. Pero los datos son los que son y detallo a continuación algunos de los indicadores y parámetros que espero sirvan a todos, especialmente a la ciudadanía, para conocer el esfuerzo que ha realizado el Gobierno de Canarias en coherencia con el principio de austeridad.

Para hacer este análisis sobre la evolución de la estructura del Gobierno y sus costes, hemos tomado dos fechas de referencia: enero del año 2010 y enero del año 2013. Y los datos que voy a exponer están extraídos de nóminas reales que ingresaron los altos cargos de la comunidad autónoma.

Primero. En enero del año 2010, con un Gobierno del que formaba parte el Partido Popular, la estructura del Gobierno estaba formada por 122 altos cargos. El número de altos cargos que tenemos en enero del 2013, después de la remodelación, es de 96. En números absolutos, por tanto, ha habido una reducción entre los años 2010-2013 de 26 altos cargos. En términos relativos, esto significa una disminución de un 21%. Son cifras me parece que relevantes.

El coste de las nóminas de los 122 altos cargos de la estructura del Gobierno del 2010 ascendió a 755.000 euros. Las retribuciones de la última nómina pagada por la tesorería de la comunidad autónoma, enero del 2013, 537.000 euros. Reducción, por tanto, de 217.800 euros. Es decir, que este Gobierno, el Gobierno actual, cuesta casi un 30% menos que el Gobierno del año 2010. Este sustancial ahorro tiene su razón de ser en sucesivas reformas que se han venido realizando en la estructura del Gobierno desde que en octubre del año 2010 el Partido Popular abandonara, de forma acertada y habilidosa, diría yo, las tareas de gobierno.

Y es más: esta reducción de cargos y de costes no será la última, ya que, una vez que se haga efectiva la reforma de las administraciones públicas canarias que este Gobierno mantiene entre sus prioridades para la presente legislatura, se deberá revisar al final de la legislatura o al inicio de la próxima la estructura de los altos cargos para hacerla, para adecuarla, a esa nueva redistribución competencial en la que estamos empeñados.

Ya la estructura del pacto de gobierno, cuando se firmó en junio del año 2011, ya supuso una reducción importante respecto de los 122 altos cargos que antes citaba. Esto fue, como saben, la firma del pacto, en junio del 2011, pero es que en el año 2012 también se reduce la estructura del Gobierno, porque, aprovechando la Ley 4/2012, de Medidas Administrativas y Fiscales, se reducen dos direcciones generales, se refunden, se reestructuran y se suprimen varios órganos colegiados.

En enero del 2013, en el famoso Decreto 2/2013, son 11 los centros directivos afectados: 3 viceconsejerías y 8 direcciones generales. En 10 de ellos, en 10 de ellos, se ha suprimido el alto cargo y solo en uno se ha rebajado el rango, pasando de viceconsejería a dirección general, en el ámbito de cultura. También se han fusionado organismos autónomos, como el ICIA y el Instituto de Calidad Canario, suprimiéndose también la Academia Canaria de Seguridad como organismo autónomo. En total, 12 altos cargos menos componen la estructura actual respecto del inicio de la legislatura. Y reitero: en cada año natural de vida de este Gobierno, 2011, 2012 y 2013, ha habido reducción de la estructura. Esto es un hecho y es un hecho no controvertido.

Además de esta remodelación, ha venido acompañada de la eliminación de 10 plazas de personal eventual en las distintas relaciones de puestos de trabajo de los departamentos del Gobierno. De igual modo, y como muestra efectiva del compromiso de este Gobierno con la austeridad y la reducción del sector público, en los últimos años se han venido también aplicando medidas de contención del gasto público en las empresas y en las fundaciones públicas. Y tengo que aclarar que tanto las empresas como las fundaciones son una herramienta útil para la gestión pública y para la prestación de servicios. Eso no debemos cuestionarlo.

Pero el Gobierno lleva trabajando de forma efectiva varios ejercicios en el ajuste de la dimensión del gasto de las empresas y de las fundaciones, y esto se ha visto con especial intensidad en el año 2011. Más allá de documentos redactados en un par de folios, a los que algunos tuvieron a bien denominar Plan de racionalización del sector público empresarial -y ya saben a lo que me refiero-, este Gobierno de Canarias ha aplicado medidas reales de contención del gasto para las empresas públicas y fundaciones, que ha supuesto una reducción -atentos a la cifra- de un 64% en un periodo de cinco años. Es decir, que el gasto de las empresas públicas del año 2009, que ascendió a 411 millones de euros, ha quedado reducido en el Presupuesto del 2013 a 148 millones: una reducción del 64%. Y se han suprimido fundaciones, como la Fundación Canaria para el Instituto Tricontinental, la Fundación Canaria para la Prevención e Investigación de las Drogodependencias...

Como es lógico, esta es una tarea continua en la que el Gobierno de Canarias va a seguir avanzando en esta legislatura con la supresión de empresas públicas que se encuentran en este momento en un proceso de extinción.

Señorías, el Gobierno de Canarias, más allá de las palabras, con hechos ciertos y con datos que corroboran su efectividad, como creo que he demostrado esta tarde con la batería de datos que les he dado, avanza en la senda de la austeridad. Se trata de un ejercicio democrático, coherente con los tiempos que vivimos. Un ejercicio que, como he dicho, debe ser continuado por las otras administraciones públicas canarias, cabildos y ayuntamientos, porque la exigencia del rigor presupuestario y de la contención del gasto público es para todos. No debe predicarse exclusivamente para el Gobierno de Canarias. Y lo digo porque los requerimientos públicos en los medios de comunicación habitualmente se concentran exclusivamente en el Gobierno de Canarias.

Pero la remodelación más sustancial, como dije hace un momento, está por llegar y será producto de la redefinición del marco competencial, y ahí el Gobierno espera la colaboración, el diálogo, el consenso, de todas las fuerzas políticas, especialmente de los grupos de la oposición. Estamos empeñados en esta legislatura en afrontar este reto de la modernización de las administraciones públicas y espero contar con el apoyo de toda la Cámara cuando el Gobierno presente un proyecto de ley a lo largo de esta legislatura.

Todo ello con el propósito de reconquistar poco a poco parte de la credibilidad perdida por las instituciones públicas, por los partidos políticos y todos aquellos que estamos dedicados hoy al ejercicio de la actividad política desde el ámbito ejecutivo o desde el ámbito legislativo, porque solo, solo desde la transparencia real, solo desde el compromiso demostrado en hechos, podemos remontar el daño que la democracia está sufriendo en este país y que la crisis económica acrecienta más que nunca. Hacemos una apuesta por la defensa de los valores de lo público, basada en la ética, en la participación, en la transparencia, en el acceso a la información pública y a las normas de buen gobierno.

Gracias.

El señor presidente: Muchas gracias, señor consejero de Presidencia, don Francisco Hernández Spínola.

Turno de intervención de los grupos. Grupo Parlamentario Mixto, don Román Rodríguez.

Quince minutos cada grupo. Les indico que el Gobierno no agotó quince minutos, simplemente para información.

El señor Rodríguez Rodríguez: Señor presidente, señorías: muy buenas tardes.

Yo primero quiero agradecer al Gobierno la iniciativa de comunicarnos esta decisión y le pediría que cunda el ejemplo y lo haga con esto y con más cosas. Yo, por ejemplo, he echado de menos que no comunique el Gobierno las modificaciones del arbitrio de importación, porque me parece muy relevante la tramitación que están haciendo y hubiese sido deseable que esta Cámara conociera un asunto que impacta en la economía y que además yo creo que es de interés general. Lo digo sin segundas, en el sentido de que me parece que esta es una buena práctica, que el Gobierno debe tomarse en serio que los asuntos que impacten, aunque sean de su estricta competencia, pero que impacten en la ciudadanía, en la economía, en definitiva, en la sociedad canaria, comunicarlos a este Parlamento viene bien.

Hay que decir que la comunicación que hace el Gobierno sobre este menester no tiene demasiadas explicaciones de orden político y casi son un par de párrafos a los que se refieren y el resto es comunicar los cambios que establece el decreto en cuestión.

Yo he de decirles, porque toca discutir de esto, que aquí subyace una lógica que nosotros hemos combatido y que creemos que sigue siendo necesario discutir, que es que es bueno para la economía, para los ciudadanos, para los ciudadanos, en definitiva, de Canarias y de España, la reducción del gasto. Pues depende: la reducción del gasto público es buena en aquellos espacios del gasto público ineficientes, innecesarios, superfluos, pero no es buena la reducción del gasto público en los servicios esenciales, porque en eso seguimos a la cola de Europa. De manera que para mí no es un valor en sí mismo hablar de reducción de gasto público como una máxima positiva para salir de la crisis, porque, sinceramente, creo que no tiene ninguna base empírica. Sencillamente es una posición ideológica, que desde luego no es la mía, pero que puedo entender y respetar, pero en ningún caso la reducción del gasto público es una cosa en sí misma buena, como algunos tratan de colocar, y creo que subyace en la comunicación del Gobierno esto como un valor absoluto y que toca. Pues yo digo que depende, hay ámbitos donde sobra gasto público y hay ámbitos donde hay que aumentar el gasto público si queremos atender a los ciudadanos y también, diría, si queremos salir de la crisis. De manera que aprovecho esa pequeña consideración de la valoración que frente a la crisis la reducción es una máxima positiva. Insisto, depende.

Se han puesto de moda en esta grave situación de crisis, desgraciadamente, aspectos muy superficiales de lo que nos pasa y en relación a la evolución del gasto público se ha puesto en primera línea, más como instrumento de daño que como solución a los problemas, que la situación del gasto público en España está en las estructuras de dirección de las instituciones, en la parte política de las instituciones. Y hay que decir que esto tampoco tiene ningún sustento empírico, esto es otro invento, otra idea, conservadora, interesada, que se vuelve en contra de sus promotores, como estamos comprobando, pero que no tiene ningún sustento. No es verdad que la estructura de los gobiernos sea superior a la de los gobiernos similares, ni en relación a la riqueza nacional ni en relación a ningún parámetro comparable. Sencillamente se ha colocado este tema, se ha hecho circular y se ha puesto de moda.

Y hay que decir que la estructura de los gobiernos tiene que responder más que a un tamaño, ¿eh?, a unas políticas. A mí no me parece relevante, significativo, determinante, si son ocho o diez: lo importante es que, sean ocho o diez, se dediquen a lo que deben dedicarse, que es a gobernar bien. Y, por lo tanto, el tamaño de las estructuras se tiene que adecuar a las políticas y no a las modas, no a las circunstancias de la coyuntura política, no al "y tú más" que se ha puesto tan de moda en esta crisis.

De manera que, aunque donde hay estructuras ineficientes hay que eliminarlas, antes y ahora con más razón, pues, toca, y no es ningún mérito, es lo razonable, es lo sensato, pero en ocasiones se ha puesto esto, insisto, como una bandera para combatir la grave crisis que vivimos. Y, como comprobaremos, esto no va a determinar los cambios, porque los cambios, los problemas son de otra naturaleza y los cambios, por lo tanto, deben ser de otra naturaleza. De manera que, aun reconociendo el gesto que el Gobierno hace en esta materia en los últimos años y que es positivo... Nosotros no estamos en contra de, si hay una estructura en un departamento que no está ocupado o que el desempeño lo puede hacer otro centro directivo con garantías, pues, se modifique, nosotros no estamos en contra de eso; lo que decimos es que esto no va a significar nada operativo e impactante en lo que nos ocurre. Nada, esto no va a cambiar las cosas. Y si ustedes fueran capaces de bajar a 53, tampoco, porque lo que nos pasa no está ahí y, por lo tanto, ahí no está la solución.

Donde sí creemos -y el señor consejero lo citaba- que sería relevante y significativo e impactante en relación al papel de las administraciones públicas en este momento tan complicado es mejorar la eficiencia, donde el tamaño de las estructuras influye, pero no solo el tamaño sino su organización, su coordinación, la distribución competencial, los procedimientos administrativos, etcétera. Y ahí sí hay una gran tarea -que me consta que el Gobierno trabaja en ella-, que es buscar un mecanismo o una propuesta de distribución competencial más eficiente, donde quede claro qué cosas hacen ayuntamientos o cabildos y Gobierno, en el ámbito competencial que tiene este Parlamento, que es limitado, como todos sabemos. Son muy importantes -y esto sí que puede impactar en las cosas que nos ocurren- los procedimientos simplificados, no 13 pasos, a lo mejor con 2. Hay procedimientos administrativos que, con garantías, con seguridad jurídica y con los controles pertinentes, pueden funcionar con menos administraciones implicadas. Por lo tanto, sí que nos parece muy importante, muy relevante, si el Gobierno consiguiera estructurar las competencias de una manera más clara, más delimitada, y si consiguiera simplificar procedimientos administrativos engorrosos o superfluos, que además no dan seguridad y además no garantizan el control. Cuando te pasas en los procedimientos, al final no sabes ni quién es el responsable. De forma que para mí, para Nueva Canarias, es mucho más relevante hablar de la estructura competencial y de los procedimientos administrativos, de su simplificación, que no su desregulación, que hablar del tamaño de las estructuras.

Diría también que, en relación al primer asunto, sobre la crisis y la necesidad del control del gasto, que yo estoy totalmente de acuerdo en que no debemos gastar de forma superflua e ineficiente, pero si hay que ajustar el déficit, siempre hemos dicho -y evidentemente lo vuelvo a repetir esta tarde- que el déficit se puede ajustar de dos maneras: recortando gastos, que es lo que se ha puesto de moda en el conjunto de la crisis, en el Estado, en las comunidades autónomas y en casi todos los ámbitos, es decir, recortando, o subiendo los ingresos, bien sea persiguiendo el fraude bien sea obligando a los que más tienen a pagar más. Hay que decir que aproximadamente, no hay trabajos homogeneizados en la materia, pero aproximadamente el esfuerzo de ajuste fiscal se ha hecho por la vía de recortar el gasto y menos por la vía de aumentar los ingresos. Dicen algunos estudiosos, del orden de 7 a 1: por cada 8 euros afectados 7 se han hecho por la vía de recortar gastos, por lo tanto, habitualmente derechos de los ciudadanos, y solo 1 por la vía de aumentar los ingresos. Nosotros creemos que es muy importante en relación al ajuste fiscal, si hay que aceptarlo en los términos que se impone, no se haga solo por la vía de los recortes sino por la vía de los ingresos que hemos reiterado aquí, que significa perseguir fraude, modificar el sistema fiscal para hacerlo más progresivo, para hacerlo más justo.

Y con respecto a las estructuras propias del Gobierno que propone este decreto y esta comunicación, decir algunas cuestiones. Que seguramente, muy obligados por el entorno, por el contexto, se toman algunas decisiones que nosotros no entendemos bien. Por ejemplo, el agrupamiento o fusión del Instituto Canario de Investigaciones Agrarias con otro que solo tiene en común que es también... en una de las denominaciones, que es el instituto referido al control agroalimentario, al de calidad agroalimentaria. Yo creo que son dos estructuras que no tienen nada que ver, que además están físicamente ubicadas en espacios distintos, donde las funciones son totalmente distintas y no hay ninguna garantía de que juntos vayan a cumplir mejor su función. Yo creo que esta es la típica cosa en la que se tratan de buscar mecanismos para aumentar el número de empresas o entidades que se reducen y entonces va uno forzando la máquina hasta que encuentra dos que, teniendo una denominación parecida, aunque funciones totalmente divergentes, pues, las juntamos. Bueno, pues, esto, primero, tenemos dudas de que lo pueda hacer un decreto, de entrada, porque me parece que los dos institutos, el de Investigación y el Calidad Alimentaria, están creados por ley y me da la impresión de que un decreto no tiene rango normativo suficiente para fusionar organismos creados por ley, pero, como ya saben ustedes que lo mío no es el Derecho, ¿eh?, no lo sé. Espero que esto esté bien contrastado. Pero de entrada y en el fondo no entendemos muy bien esta fusión, porque creemos que no responde a ninguna lógica de funcionalidad, de eficiencia, sino sencillamente creemos nosotros que a sumar entidades a reducir, ¿no? No entendemos bien este tema y de entrada no lo compartimos, e, insisto, tenemos dudas sobre el rango normativo para la fusión.

Con respecto a una viceconsejería, que es la Viceconsejería de Industria y Energía, esta nos sorprende por lo siguiente. El Gobierno este y el anterior, que tienen muchas cosas en común, han promovido dos estrategias que nosotros compartimos. Bueno, una es más antigua, que es el Plan Energético de Canarias, un plan absolutamente vital en la articulación de una política energética eficiente, moderna y a ver si algún día más autosuficiente; y la otra es la Estrategia de Desarrollo Industrial. Digamos que esto de hablar de la diversificación de la economía de Canarias, pues, es hablar de estas cosas, ¿no?, de qué podemos hacer en la industria y de qué podemos hacer en el sector energético. Y además en ambos casos tenemos potentes planes, potentes planes, pactados y acordados en estas dos materias, buenos. En esta reestructuración del Gobierno, un área tan estratégica, tan fundamental y tan planeada como la industria y la energía pierde la estructura orgánica del departamento, el rango de viceconsejería, y baja a una dirección general. Y mucho me temo que no es para ahorrar sino sencillamente porque han perdido peso de facto en la estructura del Gobierno estas políticas, entre otras cuestiones porque lo más importante son los créditos y los créditos para estas políticas bajaron en el Presupuesto vigente un 76%. Se han quedado con escasos 4,5 millones de euros para desempeñar dos políticas estratégicas diversificadoras y absolutamente básicas para el futuro. De manera que creemos que esto responde, sí, a la falta de medios y de acción política en estas políticas más que a otra cuestión. Nos sorprende mucho esto porque siempre hemos considerado, y yo creo que el Gobierno en sus hechos también apunta a algo parecido, que la política energética y la política industrial son políticas, insisto, absolutamente básicas y aquí pierden peso en la estructura y, lo más importante, pierden peso en el Presupuesto, que es quien posibilita la acción del Gobierno en gran medida.

Y luego hay alguna estructura directiva del área de Servicios Sociales que desaparece. Y yo no digo que no, pero el planeamiento en el área de Servicios Sociales, lo que hay que hacer es implementar las políticas que ahora tienen más importancia, porque hay nuevos problemas, porque las circunstancias de la crisis no son neutrales sobre la realidad social y económica y aquí hay un franco deterioro, un importante, yo diría que muy grave deterioro, en amplias capas de la población de Canarias y necesitamos políticas, respuestas, a eso que hemos dado en llamar desgraciadamente la pobreza y la exclusión social. Y a nosotros nos parece que este departamento, esta área, con más o menos centros directivos, lo que tiene que adecuar es su política a las nuevas circunstancias de deterioro socioeconómico, de empobrecimiento y de exclusión social.

En definitiva, señorías, nos parece bien que el Gobierno comunique este cambio de la estructura. Hemos de decir, desde nuestro punto de vista, que, aunque esto tiene su valor, no deja de ser una acción de carácter simbólico; que, seguro, muchas de las decisiones tomadas responden a una lógica de eficiencia y de reorganización, digamos, adecuada de la Administración; otras yo creo que responden un poco a cubrir el expediente ante sectores de la opinión pública y ante sectores de esta Cámara, ante esa arma arrojadiza que tanta tinta ha gastado sobre las estructuras del Gobierno y el papel de la política ante esta crisis. Yo creo que estamos obligados a ser eficientes, a ser austeros, a ser transparentes, pero sobre todo estamos obligados a hacerlo bien y responder a las necesidades ciudadanas, a sus problemas, ya sea en el orden económico, en el orden de los servicios públicos y especialmente en el orden de los servicios sociales en este momento tan especial.

De manera que gracias a los señores del Gobierno por la comunicación, que cunda el ejemplo, que lo hagan ustedes en asuntos que impacten, aunque sean de su estricta competencia, y nosotros presentaremos alguna propuesta de resolución en la línea de lo que yo he comentado aquí por si les podemos convencer.

Muchísimas gracias.

El señor presidente: Muchas gracias, don Román Rodríguez.

Por el Grupo Parlamentario Socialista Canario, don Manuel Fajardo Palarea.

El señor Fajardo Palarea: Buenas tardes nuevamente, señorías. Buenas tardes, señor presidente. Buenas tardes, señor consejero.

Es cierto que no es la primera vez que discutimos una comunicación del Gobierno para comunicarnos la estructura central y periférica y de las sedes de las consejerías del Gobierno, pero también es cierto que no es la primera vez que hablamos de este tema. He contabilizado 14 iniciativas durante lo que llevamos de legislatura, entre comparecencias, propuestas de resolución, preguntas orales en Pleno, preguntas orales en comisión y comparecencias en comisión, que tienen que ver con lo que se ha denominado, ya en sede política, adelgazamiento de la Administración y de la estructura del Gobierno de Canarias y de la Administración canaria en general. Esto no obsta para que hoy volvamos a tener la ocasión de discutir y debatir sobre la comunicación que nos ha hecho llegar el Gobierno sobre la estructura central y periférica y de sedes de las consejerías del Gobierno, realizada mediante el Decreto 2000/2013, de 10 de enero, que modifica el Decreto 170/2011, de 12 de julio, que dio lugar aquí en su día a un largo y arduo debate en el que se discutió sobre la legitimidad o no de los gobiernos a la hora de configurar la estructura de las consejerías, de sus órganos directivos, etcétera, y que no voy a repetir puesto que obra en el Diario de Sesiones de este Parlamento.

Esta, como decía el señor consejero, es la cuarta reestructuración en dos años si contamos la operada mediante la Ley de Medidas Administrativas y Fiscales y la tercera llevada a cabo por el actual Gobierno. Y todas estas restructuraciones han estado presididas por una nota común, que no es otra que la reducción de altos cargos en los distintos departamentos, con el objeto de librar recursos para mantener vivo otro tipo de políticas, las políticas esenciales que debe prestar cualquier Gobierno.

Pues bien, desde el Grupo Parlamentario Socialista, señor consejero, señores del Gobierno, siempre vamos a aplaudir todos los cambios que tengan que ver con ganar en eficiencia y eficacia, porque ganando en eficiencia y en eficacia se gana en sostenibilidad de un sistema que nos ha costado mucho construir y del que algunos a las primeras de cambio reniegan si así pueden obtener rédito electoral.

Señorías, la percepción de la política entre los ciudadanos, como instrumento para generar cambios y mejoras en la sociedad, está en horas bajas por cuestiones a las que hoy no voy a hacer alusión. Es necesario, como decía usted, señor consejero, pasar de las palabras y de los compromisos a los hechos y a las acciones concretas. No basta con decir que un Gobierno se debe redimensionar; lo que hay que hacer es lo que ustedes han hecho, cuando se tienen esas responsabilidades, es redimensionarlo. No es de recibo que nos vuelvan a decir que sobran altos cargos, si quienes cuando ellos pudieron reducir su número, y presumían de haber visto la crisis antes que nadie, no lo hicieron y tenían, como usted bien ha dicho, 26 altos cargos más que el actual Ejecutivo, tal como ha explicitado en su comparecencia.

Es más, este Gobierno no solo ha reducido altos cargos sino también los costes de los salarios de los cargos directivos del Ejecutivo. Medidas estas que no repetiré, puesto que han sido explicitadas de forma prolija y pormenorizada por el señor consejero, indicando incluso las modificaciones introducidas por las restructuraciones, desde un punto de vista comparativo, porcentual, temporal y porcentualmente. Y, como bien ha dicho el consejero, debía ser imitada por otros gobiernos -me referiré a ello en mi segunda intervención-, en otros niveles de las administraciones públicas canarias. No, seguramente no me referiré a lo que algunos pueden estar pensando.

Tampoco es de recibo, según mi grupo, señorías, decir que se está abierto al diálogo para mejorar la situación de Canarias y cada vez que se tiene la oportunidad de votar un nuevo hachazo en las Cortes a la financiación de las islas se hace sin el menor asomo de incomodidad. No se pueden exigir compromisos y lealtad institucional cuando se está reclamando en los medios de comunicación que el Gobierno de Canarias se acoja, por ejemplo, al nuevo fondo de liquidez, del que todavía no conoce sus exigencias, porque quienes lo hacen saben que al exigirlo se está poniendo en tela de juicio la solidez de un Gobierno para atender sus compromisos.

Y, por último, no se debe decir que los males de Canarias se arreglan eliminando los órganos que hemos oído en muchísimas ocasiones durante esas 14 iniciativas legislativas que hemos debatido en esta Cámara durante esta legislatura. Y no se puede decir por dos motivos -no las voy a nombrar ahora, las dejaré, por si acaso salen, para mi segunda intervención-. Porque cada uno de esos órganos se han creado con el consenso y el apoyo de quienes hoy abogan por su disolución y, segundo, porque es mentira, como usted ha dicho, porque la disolución de estos órganos no serviría para compensar ni el 5% de los recortes que nos han impuesto -y recalco lo de impuesto- desde el Gobierno de España.

Como decía, es tiempo de pasar de las palabras a los hechos y hoy el Gobierno de Canarias vuelve a materializar uno de los compromisos que adquirió cuando recabó el apoyo de las fuerzas políticas que se sientan en el Ejecutivo, y que no es otro que avanzar en la austeridad, la eficiencia y eficacia, manteniendo el núcleo básico de los servicios públicos fundamentales.

Pero no es este el único compromiso que ha visto la luz en los dos últimos años y, aunque eso no sea objeto de la comparecencia, no me resisto a hacer alguna alusión a ellos. Quizás otros han pasado más desapercibidos, mezclados con la demagogia, de la que usted hablaba, con la que día tras día nos despierta la irresponsabilidad de algunos. Por poner solo unos ejemplos, señor consejero, se dijo que se iba a mejorar la política de sustituciones en el ámbito del profesorado y, a pesar de los reales decretos del Gobierno de España en materia educativa, las sustituciones ya no son el principal problema de nuestros colegios. Se dijo que se iba continuar mejorando nuestra infraestructura en centros educativos y ya hemos oído las explicaciones hoy que al respecto ha dado el vicepresidente esta misma mañana. Se dijo que la sanidad es una prioridad y es el departamento que menos recortes ha sufrido en nuestro Presupuesto. En materia agraria, se adquirió el firme compromiso de favorecer la producción local frente a las importaciones y por primera vez, en 20 años, un Gobierno de Canarias ha propuesto a la Unión Europea modificar el reglamento para traspasar fondos del REA al Posei o, lo que es lo mismo, de las grandes empresas importadoras al pequeño agricultor de a pie. Y como estos podríamos poner muchos ejemplos en los que este Gobierno ha pasado de las palabras a los hechos.

Ahora les toca a otros pasar de las palabras a los hechos, de dar una muestra de confianza a la ciudadanía y al resto de fuerzas dispuestas a dialogar, al consenso. Por ejemplo, en los próximos días el Partido Socialista presentará en las Cortes Generales -ya es público y notorio- una propuesta para que el Gobierno de España exima al de Canarias de abonar 80 millones de euros por el extinto ITE, a cambio de que el Ejecutivo regional justifique que ha destinado ese dinero para políticas de empleo. Por lo tanto, habrá una gran oportunidad, excelente oportunidad, para demostrar que se está dispuesto a pasar de las palabras a los hechos y apostar por generar empleo en las islas. Y por supuesto: podrán demostrar ante la ciudadanía que va en serio cuando hablan de consenso en pro de esta tierra.

Señorías, volviendo al objeto estricto de la iniciativa, no quería desaprovechar la oportunidad para plantear una reflexión. Como decía, el objeto de la comunicación del Gobierno es valorar por parte de la Cámara la decisión del Ejecutivo de reestructurarse y en mayor o menor medida parece que todas las fuerzas políticas estaremos de acuerdo, espero, en que esta es una noticia positiva. Habrá algunos que les parecerá poco el recorte, y lo entiendo, pero, en definitiva, todos estaremos de acuerdo en que el mismo se produzca. Sé que a algunos les parecerá poco suficiente, porque así lo han venido diciendo durante esas 14 iniciativas, incluso ayer en una comparecencia que tuvimos en la Comisión de Justicia de este Parlamento. Y digo esto porque en algún momento habrá -hago esta reflexión-, habrá que poner límites a la pretendida disminución de la capacidad de un gobierno para desarrollar sus labores en un contexto de representación democrática. De lo contrario, y en el mejor de los casos, nos encontraríamos ante un Ejecutivo conformado únicamente por funcionarios. O a lo mejor a algunos lo que les gustaría es un gobierno conformado por una única persona, como ya dije cuando se presentó la estructura del Gobierno en el año, en julio del año 2011.

Sabemos que en el momento de desprestigio general que atraviesa la política resulta muy jugoso decir que se van a recortar centros directivos, pero si este razonamiento se lleva hasta sus últimas consecuencias, señorías, nos encontraremos en una situación donde la propia representación democrática estará en entredicho. Por ello me ha alegrado oír las palabras del consejero, que nos ha anunciado que las sucesivas reformas -esta no es la última-, las sucesivas reformas del Ejecutivo que se produzcan se enmarcarán dentro de la futura ley de administraciones públicas canarias, que reordenará el régimen competencial de nuestras instituciones. Es decir, que las futuras reestructuraciones del Gobierno se enmarcarán en un análisis sosegado y precedido de los oportunos análisis técnicos, al igual que esta.

Por último, desde nuestro grupo queremos hacer nuestras las palabras del consejero cuando ha dicho que cada partido político tiene un organigrama ideal; usted ha utilizado un símil futbolístico, un once ideal. Cada partido tiene, y es respetable, ese once ideal, ese equipo ideal para organizar la estructura del Gobierno, pero no menos cierto es que la legitimidad y competencia para llevarla a cabo reside en las mayorías parlamentarias que conforman y sustentan al Ejecutivo y no en las minorías, tal como reconocía el partido, uno de los partidos hoy en la oposición, cuando presentó la estructura del Gobierno en el año 2007.

Y quiero terminar haciendo nuestras también, desde el punto de vista político, quizás, las palabras que más, no solamente están esperando los ciudadanos, sino que está esperando la política en general. Las palabras que usted ha dicho cuando decía que solo desde la transparencia real, solo desde el compromiso demostrado en hechos, podemos remontar el daño que la democracia está sufriendo en este país y que la crisis económica acrecienta más que nunca, porque, señor consejero, al igual que usted y su Gobierno, el Grupo Socialista y el Grupo Nacionalista hacemos una apuesta por la defensa de los valores de lo público, basada en la ética, la participación, la transparencia, el acceso a la información y las normas del buen gobierno. Esta debe ser la guía no solamente del Gobierno sino de todos los grupos que permanecemos en esta Cámara.

Muchas gracias.

El señor presidente: Muchísimas gracias, don Manuel Fajardo.

Por el Grupo Parlamentario Nacionalista Canario, don José Miguel Barragán Cabrera.

El señor Barragán Cabrera: Gracias, señor presidente. Buenas tardes, señorías.

Señor Francisco Spínola, ojalá no estuviéramos hablando de un ajuste del Gobierno. Ojalá la economía funcionara bien y ojalá tuviéramos un Gobierno ajustado para dar mejores prestaciones, más de las que damos ahora a los ciudadanos, que es la labor de un gobierno. Pero estamos en crisis y el presidente del Gobierno, el Gobierno en su conjunto, cuando presentó los Presupuestos, dijo que con la bajada de los Presupuestos habría que ajustar la estructura del Gobierno a esa nueva realidad, como se ha venido haciendo durante los últimos años, que hemos ido ajustando la estructura del Gobierno a esa realidad que impone la crisis económica.

Pero, miren, efectivamente hoy muchas empresas, no solamente los gobiernos, tienen que ajustar si, efectivamente, no venden lo que estaba previsto que vendieran o no se gestiona, como el caso de los gobiernos, la cantidad, el volumen de dinero que se pensaba antes que se podía gestionar. Pero los servicios siguen siendo los mismos. Es decir, ¿a alguien se le ocurre, por ejemplo, que sería más eficaz y más eficiente si nos cargáramos a la mitad de los jueces y los secretarios fiscales?, ¿se impartiría mejor justicia de la que se está impartiendo en estos momentos? Por ejemplo. U otras en las que nos vemos obligados a hacer, en otros servicios básicos, como la sanidad o la educación: ¿se presta mejor el servicio? Desgraciadamente, insisto, tenemos que hacerlo.

Y en el caso de la estructura del Gobierno, señorías, aquí se ha repetido muchísimas veces que cada gobierno tiene la capacidad de hacer la estructura que crea conveniente, en este caso con el marco que le da el Estatuto de Autonomía en cuanto a las consejerías que se pueden crear. Y, efectivamente, cada uno de nosotros podría estar pensando que el nombre del director general debe ir delante o el otro. El otro día, por ejemplo, me comentaban un caso sobre una dirección general suya, que por qué no poníamos el nombre de Juventud delante, y dice, "¿pero qué más da, si al final lo importante es qué es lo que va a gestionar, no? El nombre es lo de menos, lo importante es lo que se va a gestionar". Y yo creo que desde ese punto de vista el Gobierno ha hecho una estructura que sigue respondiendo a los intereses del Presupuesto que va a gestionar, que sigue respondiendo a las necesidades de infraestructura mínima que necesita un gobierno como el que está conformado por el Partido Socialista y Coalición Canaria para gobernar.

Pero quería aprovechar también esta cuestión para hablar un poco de lo que está pasando en la política con esto de los ajustes. ¿Dónde está el límite del ajuste? Si el Gobierno hubiera ajustado 15 más, ¿hubiera sido correcto o alguien diría, "no, 15 no, 17"? Y si hubieran puesto 17, alguien saltaría diciendo "20", y nosotros necesitamos estructura de gobierno para poder gestionar los intereses de la comunidad autónoma, igual que los necesita cualquier otra institución pública para gestionar esos intereses. Cuidado con confundir eficacia y eficiencia y las personas que necesitamos al frente de las instituciones para que esa eficacia y eficiencia se lleve a cabo con una crítica populista sobre que cuanto menos gobierno, mejor. Cuidado, cuidado con este tipo de cuestiones, porque estamos atacando sin quererlo, porque no creo que nadie quiera hacer lo que voy a decir, estamos atacando también a uno de los principios de la democracia, y es que los parlamentos deben funcionar y que los gobiernos deben funcionar y que tienen que tener unas estructuras para que eso se haga.

Yo no sé, señor consejero, si usted ha tenido la oportunidad de comprobar qué es lo que se ha hecho en el resto de las comunidades autónomas, en el resto del Estado, durante estos tiempos de crisis, durante este tiempo de crisis, en cuanto a la reducción no solamente de las estructuras de gobierno sino también de las entidades, de las fundaciones, de las empresas públicas, de cada una de las comunidades autónomas. Hay un artículo de El País haciendo una reflexión, por ejemplo, en la parte correspondiente a lo que es la estructura más empresarial, más de fundaciones, de las comunidades autónomas, donde aparecíamos como los segundos del Estado donde más reducción había habido: un 87% en la Comunidad Valenciana y un 83% en la comunidad canaria.

Pero vuelvo a hacer la pregunta. Usted ha anunciado un nuevo recorte. El único recorte que yo entiendo que deberíamos plantearnos, o, mejor dicho, adelgazamiento de la estructura, es por lo que usted ha anunciado ahora, es decir, porque vamos a traspasar las competencias a otras instituciones y, por lo tanto, tiene lógica que haya un adelgazamiento.

Pero, insisto, lo que deberíamos intentar es buscar el mecanismo de garantizar que el Estado garantice la financiación a la comunidad autónoma, tener los recursos suficientes para intentar tener la mejor estructura posible para gobernar esta comunidad autónoma.

Poco más tengo que decir, porque, insisto, puede subirse otra persona aquí y decir: "pues a mí me parece poca la estructura, además no me gusta cómo hizo, el nombre del viceconsejero, yo le hubiera llamado viceconsejero de no sé qué, yo hubiera estructurado las direcciones generales de otra manera...". Sí, y es posible que todo eso esté también bien, lo que nos vayan a proponer, pero quien gobierna es quien tiene esa facultad.

Muchas gracias.

El señor presidente: Muchísimas gracias, don José Miguel Barragán.

Por el Grupo Parlamentario Popular, don Emilio Moreno tiene la palabra.

El señor Moreno Bravo: Muchas gracias, señor presidente. Señorías, señor consejero.

Agradezco al señor Spínola de antemano su moderado discurso, de hombre de altura, tal vez de hombre de Estado, pero a cada uno nos corresponde el rol que tenemos encomendado y que debemos jugar en esta Cámara.

Nosotros somos el principal grupo de la Oposición y para nosotros el tamaño de la Administración importa. No es una cuestión baladí, hay que gestionar mejor con menos y tal vez, por qué no, con menos estructura, incluida, obviamente, la propia cúspide. Parece que nada es importante ahora en esta comunicación, estoy un poco sorprendido por el tono, pero nosotros sí entendemos que lo es. La austeridad debe estar en toda la Administración, incluida en el poder.

Y parece que con un cambio de juego se ha venido a hablar de otros temas u otras opciones dentro de esta comunicación. Y si esto no vale, la verdad, lo que han hecho ustedes, ¿para qué lo han hecho? Si esto no es necesario, ¿para qué han abordado esta reestructuración? Si esto no sirve para adelgazar el coste de la Administración, ¿por qué se plantea? La verdad, ando un poco sorprendido.

Y ahora resulta -fíjese lo que se ha llegado a afirmar en esta Cámara- que adelgazar la Administración es contrario a la democracia. Sorprendido, absolutamente sorprendido.

Y, mire, se nos decía por parte de la comisión de expertos que crearon ustedes en el año 2011, en noviembre del 2011, que el ejecutivo del Gobierno de Canarias mantiene la composición del sector público casi con la misma dimensión que antes de la crisis y que hasta el momento han sido ustedes incapaces de afrontar medidas de racionalización del sector público, de reconsideración de su función, de su dimensión y de su relación con el sector privado y, cómo no, de sus reglas de funcionamiento. Un debate que a día de hoy, fundamental, sigue pendiente en la comunidad autónoma. Y parece que después de esta remodelación, de esta parca reestructuración, seguimos igual. Ahora, como si de un delito proditorio se tratase, que, como dicen los clásicos manuales de Derecho Penal, es cuando el ataque es sorpresivo, y tras haber renegado durante años de las propuestas que se realizaban desde el Grupo Parlamentario Popular, como si de proposiciones irrealizables se tratase, como si hubiesen sido efectuadas por seres de otros mundos, por seres extraterrestres, que venían a incomodar ni más ni menos que a los intocables del Gobierno, a los sumos hacedores de la autonomía canaria, ahora es cuando vienen a vendernos un producto de dieta milagrosa de la Administración que no es más que mero maquillaje, que simple cosmética. No hay tal dieta milagrosa al estilo del bálsamo de fierabrás que utilizara el hidalgo don Alonso Quijano en la reforma que ustedes han emprendido.

Por favor, señorías, los integrantes del Gobierno de Canarias no tienen parangón. Años despreciando nuestras propuestas de reducción, de recortes en la Administración canaria, y ahora se contentan con una escasa reducción de la estructura de las consejerías del Gobierno autónomo. Sí, escasa e insuficiente. Señorías, cuando fuimos socios de los nacionalistas en el Gobierno de Canarias, nuestro presidente regional, entonces vicepresidente y consejero de Economía y Hacienda, hoy ministro de Industria, Energía y Turismo del Gobierno de la nación, don José Manuel Soria, propuso y planteó formalmente en el seno del Gobierno una propuesta de reforma de verdadero alcance. El Partido Popular puso sobre la mesa la reducción de 10 a 6 consejerías del Gobierno, la desaparición de un notable número de viceconsejerías y la reordenación de las direcciones generales, así como una reestructuración profunda del sector público, que entonces contaba con más de 40 organismos autónomos y entidades públicas, y este proyecto fue precisamente calificado por los nacionalistas como una mera ocurrencia, decididos como estaban y como están hoy en día, junto al Partido Socialista Obrero Español, a no reformar el sector público, a no reformar el sector administrativo en Canarias. Y esto a día de hoy es incomprensible.

La modificación llevada a cabo, la reestructuración del Gobierno producida, es insuficiente. Nada cambia con un Gobierno de nacionalistas y socialistas, ¡nada!, todo consiste en marear la perdiz. Como se dice en el argot cinegético, son ustedes muy malos cazadores. Aburren o cazan al animal a fuerza de no acertarle. Y, sinceramente, pierden el tiempo con medidas insuficientes.

Sin embargo, nuestro planteamiento antes y ahora sigue siendo el mismo. Por un lado, siempre hemos defendido, le repito, una disminución drástica del Gobierno autónomo a través de la reducción del número de consejerías, pasando a seis, refundidas en direcciones generales, diversos centros directivos, con sus funciones y personal de alta dirección, así como la supresión de viceconsejerías cuyas funciones y competencias puedan ser asumidas por las diversas direcciones generales de su área.

En paralelo, no olviden, hemos defendido y hemos abogado por la privatización de la Televisión Autonómica Canaria, así como por la desaparición de la Policía Canaria, mediante un convenio, por ejemplo, de integración en las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado que operan en las islas.

Señor consejero, debe mediar un ajuste profundo de la Administración pública canaria que implique una reducción del sector público real y no una débil reestructuración en la cúpula del poder. ¿Considera el Gobierno de Canarias que la ciudadanía está satisfecha ante esta reestructuración de las consejerías del Gobierno regional? ¿Es esto sostenible? ¿Cree, señor consejero, de verdad, que los ciudadanos canarios valoran acertadamente la parca reestructuración del Gobierno de Canarias? La respuesta se la adelanto: no.

Pero es que además los electores ya saben que un año y medio después de que se constituyera el vigente Gobierno, sustentado por Coalición Canaria y el Partido Socialista Obrero Español, ustedes han aceptado alguna de las propuestas que antes ridiculizaban, tiempo atrás, cuando eran defendidas por parte del Grupo Parlamentario Popular al inicio de esta legislatura. Y le pongo ejemplos: por fin han suprimido la Dirección General de Aguas, dirección general fantasma; por fin han acogido alguna de nuestras propuestas de antaño de forma más precisa, como ha sido en la Consejería de Cultura, Deportes, Políticas Sociales y Vivienda, cuando se ha suprimido la Viceconsejería de Políticas Sociales y de Inmigración; o en Presidencia de Gobierno por fin han suprimido ustedes la Dirección General de Relaciones Exteriores; incluso en la Consejería de Empleo, Industria y Comercio han optado por la supresión de la Viceconsejería de Industria y Energía y la Dirección General de Industria, cuyas competencias pasan, a partir de este momento, a ser asumidas por la nueva Dirección General de Industria y Energía. Esta última refundición ya la interesábamos nosotros en la moción que fue objeto de interpelación en esta Cámara y que seguramente hoy tiene su razón de ser ante las nuevas reasignaciones personales del Partido Socialista Obrero Español y que en su momento, en julio del 2011, su existencia venía dada para dar satisfacción a los repartos del poder dentro del Grupo Socialista.

Y la primera conclusión que se extrae de esta comunicación emerge sin dificultad: ¿por qué ahora esta remodelación?, ¿por qué no antes, en julio del 2011? ¿Se ha tenido que esperar más de un año de acción de gobierno para evidenciar por parte del Ejecutivo canario, constituido en julio del 2011, que su Gobierno no respondía a los intereses generales sino que estaba al servicio de los intereses generales de poder del Partido Socialista Obrero Español y Coalición Canaria? En efecto, señorías, estábamos en presencia de una estructura donde se acomodaban las preferencias personales o de partido, ajenas por completo a la racionalidad y al sentido común que debería guiar un gobierno para los canarios y no para los partidos políticos que lo conforman.

De todos modos, miren, parece que por fin algo de caso nos hacen, aunque no se vayan a pensar que se nos hace caso del todo, ¡faltaría más! Son ustedes alumnos que aprenden muy lento y seguramente, al paso que vamos, volverán a repetir en septiembre. ¿Y por qué se lo digo?, porque la reestructuración debería haber sido de mayor calado. Un ejemplo: de la Consejería de Economía, Hacienda y Seguridad queda la anécdota de la supresión de la Academia Canaria de Seguridad, cuyas competencias, patrimonios, medios personales y materiales pasan a ser asumidos por la Dirección General de Seguridad y Emergencias. ¿Por qué no se ha avanzado más en este punto? Señorías socialistas, no tengo que recordarles cuando en la anterior legislatura defendían la supresión de la Policía Canaria o tal vez deberíamos llamar la policía de Gran Canaria y de Tenerife, que es ahí donde en exclusiva desarrollan su actividad, con ausencia en las restantes islas periféricas. Recientemente -solo por ponerles de manifiesto unos datos que hemos recibido- ninguna actividad se realizó por parte de los agentes del Cuerpo de la Policía Autonómica en el año 2012 en las islas periféricas. Tan solo en el 2011 en El Hierro como consecuencia del dispositivo de seguridad que se puso en práctica a raíz de las crisis volcánicas. Y es más, durante los once primeros meses del año 2012 ninguno de los controles, identificaciones, detenciones, que se han realizado por parte de la policía autonómica canaria han tenido como objeto El Hierro, La Gomera, La Palma, Lanzarote o Fuerteventura. Señores, menuda policía autonómica tenemos. Y, oigan, desde el Grupo Parlamentario Popular queremos hacer reconocimiento de la labor de dichos agentes, pues, pese a su innecesaridad política, no es obstáculo para reconocer el desempeño de su meritoria actividad en las labores que se les han encomendado, y ahí ya les repito que la solución estaría tal vez por la integración de dichos 100 agentes policiales a través de un convenio de integración en las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado que operan en las islas.

Y, mire, hay más, es aquí donde las palabras del hoy consejero de Presidencia, Justicia e Igualdad cobran mayor sentido y que fueron pronunciadas desde la oposición. ¿Es necesaria la Policía Canaria?: obviamente no.

Hay más también. Queda incólume la reestructuración de la Consejería de Educación y Sostenibilidad y, sinceramente, con los pésimos resultados con los que contamos algo tenían que haber hecho ustedes. Tal vez el término inmovilista pueda ser el término que mejor defina a dicho departamento. ¿No les parece significativo que los pésimos resultados que tienen nuestros alumnos, tanto en los informes nacionales como internacionales, que hablan de las altas cotas de fracaso escolar, datos que causan alarma y que evidencian la incapacidad actual del sistema para proporcionar a las futuras generaciones una correcta formación para su inserción laboral y profesional...? ¿Tal vez no debería haberse tocado dicha consejería? ¿Es sostenible que el Gobierno regional mantenga siete direcciones insulares de la Consejería de Educación, a la vez que cada cabildo insular tiene una Consejería de Educación? ¿Y cuál es el resultado? El resultado es que Canarias es líder en fracaso escolar en España, y algo estaremos haciendo mal, señorías.

Pero voy más allá. ¿Es sostenible, siquiera defendible, que la comunidad autónoma a su vez compita con cabildos insulares y ayuntamientos en el gasto de materias tales como el bienestar, la cultura, los deportes, la ordenación del territorio, entre otras cuestiones? Nosotros creemos que no y, lo que es más importante, los canarios mayoritariamente también creen que no, que no es necesario, que no es sostenible y que ni siquiera hoy, en un momento de crisis como el actual, es defendible.

Por tanto, estamos nuevamente ante una oportunidad perdida. Ahora, eso sí, se nos pretende vender una reestructuración atendiendo a principios de ajuste y austeridad y lo cierto, es verdad, es que los socios de Coalición Canaria y el Partido Socialista Obrero Español pierden otra oportunidad para afrontar con sentido común el verdadero plan de adelgazamiento de la Administración canaria. Señorías, de ajuste y austeridad, lo justo, es decir, poco. En definitiva, un mal ejemplo para la sociedad canaria.

Lo dijimos al principio de esta legislatura cuando se debatió en otra comunicación la estructura primigenia del Gobierno actual, que el Grupo Parlamentario Popular aboga por la existencia en la cúspide del Gobierno de tan solo seis consejerías y que entendemos se ajusta a una coherencia lógica. Una propuesta que conllevaría una estructura que se acomode a un periodo actual de grave crisis económica con una significativa reducción de los ingresos públicos, donde además no debe olvidarse la existencia de un adelgazamiento de la Administración autonómica producido por las transferencias de muchas funciones y competencias a los cabildos insulares hace ya bastantes años.

Lo decíamos, seis consejerías, que resumo por el tiempo en el que estamos: Turismo y Estructura Económica; Finanzas y Hacienda; Sanidad y Dependencia; Infraestructuras y Territorio; Enseñanza y Formación; y finalmente Presidencia, Seguridad y Justicia. Todo ello en conexión, sin duda alguna, con varios principios que es necesario tener en cuenta y que no implican una contradicción con las políticas liberales de nuestro grupo parlamentario, como son, primero, que lo público importa y no podemos permitirnos un funcionamiento inadecuado desde diversas estructuras de la Administración, incluido el Gobierno regional y por supuesto la cúspide del Gobierno regional; segundo, que los ciudadanos exigen cambios y demandan una Administración que cubra servicios básicos esenciales, como la sanidad, la dependencia y la educación; y, tercero, que no debe olvidarse que la salud de las administraciones públicas afecta a todos y por ello debe ser cuidada con esmero, pues nos jugamos mucho.

Desde aquí, pese a lo dicho en cumplimiento de nuestro rol, que ideológicamente se centra en el liberalismo, que nunca intenta despreciar al contrario, contrario que nunca adversario, pues, las palabras dirigidas, aun pudiendo ser ácidas en algunos casos, son desde el máximo respeto, que es auténtico, que se merecen todos y cada uno de los integrantes de los grupos políticos, en especial Coalición Canaria y Partido Socialista Canario, como son socios del Gobierno. Nuestra máxima disposición para alcanzar acuerdos que permitan llegar a una simplificación de la Administración, que hoy más que nunca necesita Canarias.

Nada más. Muchas gracias.

El señor presidente: Muchas gracias, don Emilio Moreno.

Por parte del Gobierno, turno de réplica, el señor consejero de Presidencia, Justicia e Igualdad, Francisco Hernández Spínola.

El señor consejero de Presidencia, Justicia e Igualdad (Hernández Spínola): Señor presidente. Señorías.

Intervengo en nombre del Gobierno para responder a algunos de los planteamientos en las intervenciones que han tenido sus señorías.

Quiero, en primer lugar, agradecer las intervenciones de los portavoces del Grupo Parlamentario Socialista y del Grupo Nacionalista, que han apoyado, que han apoyado la propuesta, el decreto de reestructuración, que ha aprobado el Gobierno, creo que en línea con lo que demandan los intereses generales de Canarias y la necesaria política de contención del gasto público y la austeridad que ha dejado su sello especialmente, especialmente, en los gastos corrientes. Porque, señor Rodríguez, señor don Román Rodríguez, efectivamente, austeridad para todo, no, porque estas políticas, las políticas de austeridad y de contención del gasto, están produciendo un efecto devastador en la sociedad española y en la sociedad canaria. El Gobierno de Canarias está obligado a aplicar estas políticas, desgraciadamente. No podemos hacer una política anticíclica, distinta, de incremento del gasto público, ¡ya nos gustaría! Tenemos que cumplir las normas, las leyes que están en vigor, la Ley de Estabilidad Presupuestaria y de Sostenibilidad Financiera, y estamos, en definitiva, atados. Nuestra autonomía presupuestaria y financiera está recortada. Y por eso hacemos el ejercicio de restricción en aquellos capítulos del gasto como este, como el capítulo I, donde creemos que es posible aquilatar el gasto, y por eso el Gobierno de Canarias ha hecho un esfuerzo y ha reducido su estructura, después de hacer un ejercicio pensado y bien pensado, después de haberlo comprometido en esta Cámara el presidente del Gobierno, que en varias ocasiones dijo: "haremos una reducción en torno a la reducción presupuestaria". Pues, señorías, tengo que decirlo, que no fue así: el Gobierno llevó a cabo una reducción bastante superior a la que había anunciado el presidente, porque la reducción del Presupuesto, les recuerdo, fue de un 6,7%, 6,7%, y la reducción que el Gobierno presenta en esta Cámara, reducción de altos cargos, supera el 10%. Todo lo contrario, todo lo contrario de la política que ha llevado a cabo el Gobierno del Partido Popular en el ámbito estatal. El señor Rajoy, cuando estaba en la Oposición, cuando se presentó a las elecciones, decía que iba a reducir los altos cargos del Gobierno Zapatero en un 25%. Luego llegó a La Moncloa y la reducción fue de un 10%. Así fue. Por tanto, que quede de manifiesto, que quede bien a las claras qué hace uno y qué hace otro.

Señor Rodríguez, usted planteaba algunas cuestiones puntuales a las que le voy a dar respuesta. Usted decía: "creo que es un error que se hayan fusionado los dos organismos autónomos de Agricultura, incluso tengo dudas de que sea legal". Yo se lo aclaro, es legal. El Gobierno ha actuado facultado por la disposición adicional trigésimo quinta de la vigente Ley de Presupuestos, que faculta al Gobierno para refundir y suprimir organismos. Utilizando esa vía, el Gobierno ha producido esa fusión de estos dos organismos autónomos y la supresión de la Academia Canaria de Seguridad. Y en cuanto a que no es buena la fusión de estos dos organismos, yo creo que la fusión está y la hacemos en la cabeza, en la dirección. Las funciones de investigación y de calidad agroalimentaria se van a mantener.

También planteaba usted: "no creo que sea bueno que se haya suprimido la Viceconsejería de Industria, eso supone una pérdida de peso del centro directivo". No, no supone una pérdida de peso del centro directivo. Esta reforma la ha llevado a cabo el presidente de común acuerdo con la consejera, con la consejera de Industria, y creemos que con las dos direcciones generales que tenemos en Industria se pueden acometer políticas que para el Gobierno son esenciales, como son la política industrial y la política energética.

Y completamente de acuerdo en cuanto a la necesidad de potenciar las políticas sociales en momentos de crisis como estos, pero también entendemos que la estructura actual que ha quedado después de la remodelación es suficiente para llevar a cabo las políticas que el Gobierno se ha marcado como objetivo de aquí al final de la legislatura.

Yo realmente tenía la esperanza de que el portavoz del Grupo Popular cambiara el discurso. Cambiara el discurso y no viniese con el machaqueo permanente del Partido Popular de la austeridad, porque con ese discurso, que no es la primera vez que presentan en esta Cámara sino que digamos que de forma reiterada y continuada vienen planteando en la Cámara, me ha recordado unas palabras de Cicerón, fíjese usted, allá por el año 63 antes de Cristo, cuando decía Cicerón, refiriéndose a Catilina: "¿hasta cuándo, Catilina, abusarás de nuestra paciencia?". Y yo hoy quiero repetirle: ¿hasta cuándo, señor Moreno, abusará de nuestra paciencia?, ¿hasta cuándo? Porque, de verdad, de verdad, señor Moreno, ¿cómo puede usted venir a contarnos en esta Cámara a los que llevamos muchos años aquí ya que ustedes ahora están a favor de un Gobierno de seis consejerías porque el señor Soria, con tres papeles, que creo que esgrimió en un pasillo, no en un Consejo de Gobierno, planteaba un plan de reestructuración? ¿Cuándo?, ¿cuándo es posible? ¿Cómo es posible que después de estar en el Gobierno de Canarias 18 años vengan ustedes ahora a plantear una reducción del Gobierno de hasta seis? ¿Cómo es posible si cuando estuvieron en el Gobierno tenían 122 direcciones generales y no les oí abrir el pico? ¡No abrieron el pico, ustedes! No se quejaron nunca, no protestaron, estaban encantados, estaban encantados ustedes de estar en el Gobierno con una gran cantidad de empresas públicas, que hemos reducido, con una gran cantidad de fundaciones, que hemos ido reduciendo, como les he explicado, con datos certeros, en esta intervención que he hecho hoy.

Yo, desde luego, no puedo compartir los argumentos que usted, señor Moreno, hoy aquí ha repetido y desde luego no voy a pronunciar esa frase lapidaria que hoy recorre las cancillerías de toda Europa, que dice así: "todo es falso salvo alguna cosa". O dicho de otra manera: "total y absolutamente falso".

Mire, señor Moreno, no es creíble, no es creíble el planteamiento que hace en esta Cámara el Partido Popular, no es creíble, porque el Partido Popular cuando ha tenido ocasión de gobernar Canarias no ha reducido nunca, no ha reducido ni ha propuesto seriamente en la Cámara, no ha propuesto seriamente en la Cámara una reducción de la estructura del Gobierno ni de las empresas públicas ni de las fundaciones. No lo ha hecho jamás. El señor Soria, que era vicepresidente del Gobierno, lo pudo haber hecho en una comparecencia parlamentaria. Podía haberse levantado aquí cuando nosotros estábamos en la Oposición y requeríamos al Gobierno precisamente que redujera la estructura; jamás hizo ninguna intervención, jamás, planteando una reducción de la estructura del Gobierno. Y ahora vienen ustedes y nos dicen que el Gobierno puede funcionar con seis consejerías. No, no, señores del Partido Popula r, nosotros no podemos aceptar esos planteamientos. No los podemos aceptar, entre otras cosas porque la política que ustedes llevan a cabo donde gobiernan es radicalmente contraria. En el Cabildo de Gran Canaria, sin ir más lejos, ¿cuántos asesores tienen? ¿Lo sabe usted, lo sabe usted? Pues son 44, son 44, la mitad de los que tiene todo el Gobierno de Canarias solo en un cabildo. ¿Les hablo del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria? ¿O quieren que les hable de un ayuntamiento -y a ver si adivinan cuál es-, un ayuntamiento donde el Partido Popular tiene 200 asesores, 200 asesores, y uno de ellos se llama Carromero? A ver, ¿les suena? Pues sí, es el Ayuntamiento de Madrid, 200 asesores. Esa es la política de austeridad que practica el Partido Popular. Ya está bien, ya está bien de engañar a los ciudadanos con discursos vacíos.

Mire, otro dato importante, porque yo hablo con datos. Sí, datos, datos. Presupuestos Generales del Estado, presupuestos consolidados, gastos de personal, Presupuestos del Estado, año 2012, gastos de personal, 33.150 millones de euros en el año 2012; año 2013, 33.289. Han aumentado los gastos de personal en la Administración General del Estado un 0,4%. Estos son los datos: ¿qué política de austeridad proclaman ustedes?

Ahora vamos al Gobierno de Canarias. Vamos al Gobierno de Canarias, cojan las cifras del Gobierno de Canarias: gastos de personal en el año 2012, 2.685 millones; gastos en el año 2013, 2.595 millones. 87 millones de euros menos, menos. Sí, sí, sí, sí, claro, les entra la risa floja, porque no tienen cómo responder ante estos datos que son contundentes y que ponen de manifiesto que tienen ustedes, tienen una memoria muy flaca, muy débil. Sí, desde luego, cuando están en el Gobierno, cuando están en el Gobierno, aumentan los gastos corrientes, aumentan los gastos de personal, aumentan los altos cargos, aumentan los eventuales, sea en el Cabildo de Gran Canaria, sea en el Ayuntamiento de Las Palmas, en el Ayuntamiento de Madrid o en el Gobierno de España. Esa es la política que practica el Partido Popular y luego se suben a esta tribuna a darnos a todos lecciones de cómo hay que reducir.

Y viene el señor Moreno a decirnos: "sí, sí, además tienen ustedes que reducir la Consejería de Educación". Y yo le digo que se lea la Ley 4/2012, señor Moreno, porque ahí ya se produjo una reducción de cargos públicos en la Consejería de Educación, nada más y nada menos que tres altos cargos en la Consejería de Educación (Ante los comentarios que efectúa desde los escaños). ¡Sííííí...! No les gusta, no les gusta. Y luego viene el señor Moreno y nos dice que tenemos que suprimir las direcciones insulares de Educación. Dígaselo a los docentes, a los 26.000 docentes, que para gestionar en su isla respectiva, en La Palma, en Lanzarote, en Fuerteventura, en La Gomera y en El Hierro, tienen que desplazarse a Gran Canaria o a Tenerife, porque estas son unas oficinas muy útiles para los ciudadanos y para los docentes. Son oficinas, además, que están servidas por funcionarios públicos, no por políticos, señor Moreno, y no producen ningún gasto público más allá del normal del desenvolvimiento de los servicios públicos.

Por tanto, voy concluyendo, señorías, dejando de manifiesto que este Gobierno cumple con lo que dice; que planteamos una reducción de la estructura del Gobierno en el año 2011 y la llevamos a cabo, y pasamos de 122 altos cargos a 109 en el 2011; que llegó el año 2012 y suprimimos organismos y direcciones generales; que llegó el 2013 y volvimos a hacer lo mismo. Y ahora decimos de cara al futuro: la siguiente reestructuración tendrá lugar cuando esta Cámara apruebe una ley que suponga una reordenación de las competencias de la comunidad autónoma. Cuando se produzca un traspaso de competencias desde el Gobierno a los cabildos y a los ayuntamientos, será el momento en el que todas las fuerzas políticas deben hacer un trabajo de reducción del organigrama del Gobierno de Canarias. Ese será el momento y no antes. Y el Gobierno lo que dice lo cumple, como hemos demostrado a lo largo de estos años. Hemos empeñado la palabra y lo hemos llevado a cabo.

Por supuesto, señor Rodríguez, es muy importante no solo quedarse en ese debate de la minoración de altos cargos. Es importante tener una administración moderna, una administración eficiente, una administración eficaz y para eso este Gobierno está comprometido con una estrategia, una estrategia de modernización y mejora de los servicios públicos, con una administración electrónica que está dando sus resultados. Le puedo decir que estamos a la vanguardia, estamos a la vanguardia del país, de todo el país, en determinadas medidas que estamos implementando, como es la firma electrónica en movilidad. Somos la primera comunidad autónoma de toda España que la ha llevado a cabo, y lo ha reconocido hace dos días el propio ministro de Hacienda y Administraciones Públicas. Estamos haciendo un gran trabajo en simplificación de procedimientos, en reducción de cargas. Esta mañana hablábamos de la tarea que está llevando a cabo el Comité de Inversiones públicas. Se están haciendo muchas y muy variadas cosas en pro de los ciudadanos, y en ello vamos a seguir, le pese a quien le pese, señor Moreno.

Gracias.

El señor presidente: Muchas gracias, don Francisco Hernández Spínola.

Vamos a dar un segundo turno de dúplica para los grupos, que vamos a fijarlo en cinco minutos. Con cierta flexibilidad, pero cinco minutos es suficiente.

El señor Rodríguez Rodríguez: Señor consejero, le hago una propuesta al Gobierno, porque además tenemos la suerte de que el señor presidente esta tarde nos acompaña, y sería una comunicación del Gobierno para ver qué ha pasado con las empresas públicas, porque yo creo que la reestructuración de las empresas públicas ha sido intensa, profunda y no sé si buena en todos los sentidos, pero ahí sí que ha habido un cambio sustancial y a los diputados nos está costando trabajo identificar en qué ha consistido, en la cantidad y en la calidad y en los criterios, porque, insisto, los recortes son buenos si evitan gasto superfluo y son malos si eliminan servicios básicos y esenciales. Y tiene mucha más entidad, mucha más entidad la reestructuración que han hecho ustedes en el sector empresarial público que esta que hoy nos presentan aquí, que, insisto, en términos generales a nosotros nos parece positiva porque suponemos que han quitado lo que no es necesario, aunque teníamos algunas dudas.

Yo sé que ustedes hacen las cosas, como no puede ser de otra manera, haciendo un esfuerzo para hacerlo conforme a la legalidad. Yo sigo manteniendo dudas -insisto, no es mi fuerte el Derecho- sobre la unificación por este procedimiento. Insisto, hay una cuestión en lo que ustedes dicen y otra en lo que pueden decir los tribunales porque la gente va a ir a los tribunales. Que lo sepan, ¿no? Y tengo dudas también en que, por ejemplo, la fusión de esas dos entidades responda a mejorar la eficiencia. Yo creo que ha respondido a esta lógica que se ha impuesto, es decir, vamos a eliminar organismos y, como estos coinciden en una palabra, los juntamos y a ver qué pasa. No creo que aquí exista un ahorro sensible, ni siquiera significativo, y responde más a esa filosofía de las cosas.

En relación a Industria y Energía, yo estoy de acuerdo con usted: lo que devalúa a este departamento o a estas áreas de gobierno no es la estructura sino el presupuesto. Eso está claro, ya lo dijimos aquí cuando correspondía. Lo que ha colocado a Industria y a Energía, desgraciadamente, en un segundo plano -y no por elección, supongo, graciosa del Gobierno- es el presupuesto, con 4,8 millones para tan importante tarea.

Dicho esto, aprovecho para apuntar una idea sobre el debate. Lo mejor de este debate, desde mi punto de vista, lo mejor es que no nos ve y no nos escucha casi nadie, porque, sinceramente, me parece un debate de consumo interno, de escasísimo impacto en los problemas que la gente tiene y además yo creo que estamos en un momento donde es atrevido arrogarse, incluso los que tienen muchos votos hace un año o hace año y medio, la opinión de los ciudadanos. Yo, desde luego, no lo pienso hacer, ni siquiera en el espacio que me corresponde, porque creo que los ciudadanos de hoy tienen poco que ver en su opinión sobre lo que se hace desde la política y sobre los políticos. Yo no me arriesgo a arrogarme aquí el pensamiento y la posición de los ciudadanos de Canarias, porque creo que es muy crítica con la política y es muy crítica más con unos que con otros, de manera que yo no lo voy a hacer. Lo que sí digo es que la estructura del Gobierno en las democracias consolidadas la deciden las mayorías políticas que sustentan al Gobierno, que es una competencia del propio Gobierno y, por lo tanto, hay que ser respetuoso con ese tema. A mí me parece que el tamaño del Gobierno, como he dicho al principio, no es lo determinante. Lo determinante es lo que hace el Gobierno, cómo desempeña sus funciones y cómo responde a los retos de la sociedad y de las competencias que tiene. A mí me parece esto lo relevante y creo que es poco responsable, yo diría que hasta insensato, centrar el debate en esta parte de los problemas de lo público y de la política, es insensato, porque aquí no está el problema ni aquí está la solución. E insisto en ello, sé que tendré poco éxito. Y, en cualquier caso, insistir en esto y luego no hacerlo cuando uno tiene la responsabilidad, pues, entonces les descalifica absolutamente, porque, claro, yo que tengo, saben ustedes, la doble condición de diputado y de consejero del Cabildo de Gran Canaria, yo estoy viendo allí lo que hacen ustedes cuando gobiernan, y lo que hacen ustedes cuando gobiernan no es esto que dicen aquí. Entonces estas cosas, si las ponen ustedes en primera línea como bandera -que a mí no me parece asunto de bandera con toda la que está cayendo-, tendrían que ser consecuentes y aplicarlas donde gobiernan.

Y les tengo que decir -y no es que yo esté en contra pero esto es así- que con 420 millones de presupuesto efectivo el gobierno de Gran Canaria, no de Las Palmas de Gran Canaria, tiene 15 miembros del Gobierno, 15. Y yo no digo que no, yo lo que digo es que algunos que hacen bandera de esto no pueden luego tener 15 miembros y que el vicepresidente, que no tiene partido, no representa a nadie, tiene 12 personas eventuales. Entonces, claro, esto es lo que descalifica a la política, no que el Gobierno sea más grande o menos grande.

Lo que digo con esto, señorías, es que espero que este debate no lo sigamos repitiendo, yo creo que está agotado. Yo, que...

El señor presidente: Un minuto, sí, sí.

El señor Rodríguez Rodríguez: ...reclamándome y considerándome un político, me parece que al centrarnos en este debate hacemos un flaco favor a la actividad que desempeñamos. Me parece que no es esencial. Creo que debemos hablar de la economía, del turismo, etcétera, etcétera.

Y aprovecho para decir lo del turismo. Una de las cuestiones del Gobierno que no comparto, es evidente que es competencia del presidente, es que este departamento no tuviera un miembro del Gobierno. Siempre me pareció que el sector turístico en Canarias, tan relevante, tan significativo, tan fundamental, tan determinante, y al margen de que yo sé que el presidente lo tiene en la Presidencia para darle impulso político, creo que al final la resultante no es esa. Es más importante para el turismo tener una persona dedicada, a la que identifiquemos, a la que podamos seguir, con la que podamos discutir asuntos tan importantes. Si yo tuviera influencia en el Gobierno, desde luego uno de los departamentos, sea chico o grande, el gobierno que estaría siempre es el de turismo.

Muchísimas gracias.

El señor presidente: Muchas gracias, don Román Rodríguez.

Por el Grupo Parlamentario Socialista Canario, don Manuel Fajardo.

El señor Fajardo Palarea: Buenos días, señor presidente, nuevamente.

Lamentablemente se ha cumplido lo que vaticiné en mi primera intervención. Incluso llegué a decir que había determinadas cosas que no había dicho porque sabía que iban a salir en la segunda intervención, y han salido.

Empieza el señor Moreno -y yo soy muy respetuoso con el rol de la Oposición porque estuve en la Oposición- diciendo que "el tamaño importa". Le voy a corregir: lo que importa es que el tamaño sea el suficiente para prestar los servicios de forma adecuada por el Gobierno. Eso es lo que importa realmente. Y además nos viene a decir nuevamente lo mismo: televisión autonómica, televisión autonómica, policía autonómica; y nos viene a decir otra vez lo del famoso plan de austeridad que presentó el vicepresidente del Gobierno en un Consejo de Gobierno, que nadie conoce sino que lo hizo público después de salir del Gobierno, por cierto, diciendo que se habían modificado los acuerdos del Consejo de Gobierno con respecto al Presupuesto de la Comunidad Autónoma referente al año 2011. Yo creo que a usted le han encargado un rol, pero un rol diabólico, porque además, de paso, se olvidó usted de hablar del Diputado del Común -yo pensé que lo iba a nombrar pero no, se ve que se le olvidó- y de algunas otras cuestiones.

Señorías, en mi primera intervención insistí en la necesidad de pasar de las palabras a los hechos, de mostrar un compromiso coherente entre lo que se dice y lo que se hace. Y tengo que decir que cuando el Partido Socialista, señor Moreno, estuvo en la Oposición en la pasada legislatura denunciamos que la estructura del Gobierno era desproporcionada y cuando hemos llegado al Gobierno hemos trabajado, junto con el Grupo Nacionalista, para reducirla y adaptarla a la realidad actual. Y los resultados están ahí y son claros -los acaba de explicar el consejero-: 26 altos cargos menos que cuando el PP formaba parte del Ejecutivo. El PP ha insistido e insistirá en que la realidad económica era distinta y que ahora estamos en tiempos de austeridad, pero no es lo mismo austeridad que estrangular esta sociedad, que es lo que está haciendo el Partido Popular. Incluso se llega a decir que es el tiempo en el que la política sobra. Pero cierto, señor Moreno, es que no son más que palabras porque más allá, donde tienen ustedes responsabilidades de gobierno, predican pero no obran. Basta una simple comparativa. Ustedes pensaron que a lo mejor yo les iba a hablar del Cabildo Insular de Gran Canaria. No, mire, tengo que reconocer que inicialmente tuve la tentación de compararnos con la Comunidad de Madrid, por aquello de que como tienen seis consejerías, como ustedes siempre piden, se podría así constatar que con ello, efectivamente, se reducen altos cargos, pero, dada la importante diferencia de población y sobre todo tras la sorpresa que me he llevado al constatar que tienen un órgano denominado Centro de Asuntos Taurinos, desistí de mi primera intención, no vaya a ser que ustedes tomaran ejemplo y nos exigieran que creáramos un centro de asuntos de riñas de gallos.

Entonces me fui a otra comunidad, porque hay que comparar, y me fui a la Comunidad de Aragón. Comunidad de Aragón en la que ustedes gobiernan en pacto con el Partido aragonesista y en la que la analogía podía ser más adecuada. Pues bien, mire, le voy a dar datos concretos. Aquí tiene, la conocerá, a la excelentísima señora doña Luisa Fernanda Rudi -(Mientras muestra un documento a la Cámara.) tiene aquí toda la documentación, puede adquirirla pinchando-, con 1.310.000 habitantes el Gobierno de Aragón, gobernado por ustedes en coalición, cuenta con una estructura orgánica, ¿de cuántos centros directivos?, de 303 directivos, 9 consejerías, más la presidencia. ¿Saben cuántos altos cargos tiene la Comunidad Autónoma de Canarias, con casi 815.000 habitantes más y con un componente territorial fraccionado y ocho islas habitadas?: 96 cargos directivos. Mire usted por dónde, 96; o, lo que es lo mismo, tres veces menos que en la Comunidad de Aragón. Repito, 96 frente a 303, en una comunidad donde el PP gobierna. Señorías, ustedes critican mucho lo que ustedes denominan chiringuito del señor Rivero, pero lo que ustedes tienen montado allá donde gobiernan son macrodiscotecas.

En cuanto a la cantinela del número, en cuanto a la cantinela del número de empresas públicas dependientes del Gobierno de Canarias, no es más que eso, una cantinela. En primer lugar, cuando dicen que sobran empresas públicas, lo que no aclaran en ningún momento es en qué, qué servicios sobran de los que aquellas prestan. Por ahí deberían empezar, pero no, ustedes critican el número. Pues si quieren números, yo les voy a dar algunos. De las 728 empresas públicas que existen en España, Canarias solo cuenta con 19, 3 de ellas en proceso de extinción. En los últimos cinco años se ha producido un ahorro del 64% de las aportaciones a las empresas públicas canarias. Hemos pasado de 411 millones en el 2009 a 148 millones de euros en el 2013.

Señorías del PP, tienen un discurso agotado, un discurso que cae por su propio peso, pero sobre todo un discurso que no es más que eso, un discurso, porque cuando de gobernar se trata hacen lo contrario de lo que predican. Ejemplos hay sobrados de lo que digo, desde... (Corte en el sonido producido por el sistema automático de cómputo del tiempo.) a la supresión de la desgravación para la adquisición de la vivienda a recortes en sanidad, educación y servicios sociales, y su discurso sobre la estructura orgánica del Gobierno no iba a ser una excepción, señor Moreno. Y le recuerdo, léase usted, léase usted, el programa electoral con el que ustedes se presentaron a las elecciones del 2011. En ese programa se dice textualmente que no es importante el número de consejerías sino los servicios a prestar por esas consejerías. No se contradigan a día de hoy.

Y yo recojo su guante, señor Moreno, respeto muchísimo la labor de Oposición que ustedes hacen y respeto su rol, porque, ya le digo, como dije al principio de mi intervención, también estuve en la Oposición. Recibo su guante tendido y yo espero que, aparte de llegar a acuerdos en el futuro con respecto al adelgazamiento de la Administración, podamos llegar a otros acuerdos y muy pronto, más pronto que tarde, porque Canarias nos necesita a nosotros pero también los necesita a ustedes. Esperemos que ustedes también estén a la altura.

El señor presidente: Muchas gracias, don Manuel Fajardo.

Grupo Nacionalista Canario, don José Miguel Barragán Cabrera.

El señor Barragán Cabrera: Gracias, señor presidente. Señorías.

La desconfianza en la política también se da por decir o hacer todo lo contrario de lo que hacemos o todo lo contrario de lo que decimos en los programas electorales y después venimos aquí y decimos una cosa completamente distinta. Yo sé que el Partido Popular tiene experiencia en manejarse en este tipo de actuaciones, pero no nos podemos poner todos en el mismo saco.

Si estamos hablando de reducciones, yo les recuerdo a ustedes que el programa nacional, el programa nacional autonómico del Partido Popular, hacía una recomendación genérica para todo el Partido Popular, y esa recomendación genérica era que los gobiernos autonómicos deberían tener menos de diez consejerías, y este Gobierno tiene menos de diez consejerías. Y había muchísimas otras recomendaciones y es conveniente que lo vea, sobre todo por los ejemplos que ha puesto el señor Fajardo. Es decir, no están cumpliendo ni siquiera tampoco, ni siquiera tampoco, en el programa autonómico nacional las recomendaciones de austeridad, eficacia y eficiencia que ustedes se marcaron, se automarcaron, que les dijeron a los ciudadanos que iban a hacer en ese programa autonómico nacional -el nacional entiéndame el nacional de ustedes, el nacional de toda España-.

Señorías, después tenemos otro ejemplo también desde el punto de vista del Estado. Dígame, antes hacían ustedes, señor Moreno, una referencia a los directores insulares de Educación, dígame, ¿qué hacen los directores insulares de la Delegación del Gobierno en las islas no capitalinas?

En el ajuste del Gobierno que estamos planteándonos, dígame, ¿qué reducciones ha hecho el Estado en la Administración periférica del Estado en cada una de las comunidades autónomas? Por la misma regla de tres, es decir, ¿qué competencias de ministerios se siguen haciendo en cada una de las comunidades autónomas que perfectamente podían hacer las comunidades autónomas? ¿Qué competencias, incluidas esas del Estado, podrían transferirse, si no quiere a la comunidad autónoma, en cada una de las islas periféricas, a los cabildos, que ustedes tanto aman?

Mire, en la pasada legislatura... Es posible que usted no tenga memoria política, pero el Partido Popular, que ha estado con nosotros muchos años en el Gobierno, la debe tener. Entiendo que usted haya llegado nuevo al Parlamento, pero muchos de sus compañeros tienen esa memoria política de lo que ha sido la relación con Coalición Canaria. Mire, yo no sé si el señor Soria repartió ese famoso documento a todos los consejeros. Lo cierto es que ese documento lo redacta una viceconsejera del Gobierno, no el señor Soria, la señora Rosa Rodríguez, que estaba en el departamento del señor Soria una vez que abandona su labor como diputada y entra en el Gobierno. Y la señora Rosa Rodríguez hace un trabajo, un ejercicio, de cómo tienen que hacerse las cosas. Yo les invito a que lo entreguen a los medios de comunicación, aquel, ¿eh?, el documento aquel. Entréguenlo, denles ese documento a los medios de comunicación y díganles... Miren, no lo blandan aquí y digan que había un papel, entréguenlo, por favor, que todo el mundo sepa de qué papel estábamos hablando cuando el señor Soria.... Que, por cierto, el señor Soria fue más inteligente que lo que ustedes están diciendo aquí. Cuando lo vio, también lo guardó, también lo guardó. No lo llevó al Consejo de Gobierno, independientemente de que lo consultara. No lo llevó, no se atrevió a llevarlo como una propuesta al Consejo de Gobierno. Pero, insisto, si tan orgullosos están de ese documento, entréguenlo a los medios de comunicación, que todos sepamos qué es lo que había allí escrito.

Y con el tema de la policía, mire, no vale el doble discurso, igual que no vale el doble discurso con la televisión. Cuando hacemos reducciones en la televisión y vienen a ver al otro señor Moreno, siempre hay una solución para los trabajadores de la televisión, nunca es la privatización: "¡hombre!, monten una cooperativa, que nosotros los apoyamos...". Es decir, no puede haber un doble discurso. No puede decir usted que con 100 efectivos en la policía autonómica y los quiere ver incluso desplegados por todo el archipiélago, en todos los ayuntamientos, en todas las actividades. ¡Hombre, por favor!, ¡seamos serios!, que de esto usted sí que conoce, de lo que son los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, y en este caso las policías locales o las policías autonómicas, y sabe usted de lo que estamos hablando. ¡Hombre, por favor, no me venga con esas! Los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, en este caso la policía autonómica, están haciendo una función, porque no podemos ampliarla, porque las condiciones económicas no nos permiten seguir trabajando ese modelo de policía autonómica hasta ahora. Y están haciendo una labor muy concreta y muy determinada y que ha sido felicitada por los fiscales de menores de esta... (Corte de sonido producido por el sistema automático de control del tiempo.)

Señorías, en ese tema les vuelvo a decir lo mismo, pero esto es un mensaje para todos los partidos que están en contra de la policía autonómica: a todos se les llena la boca de "no a la policía autonómica" y todos aceptan, cuando pactan, la policía autonómica. Les recuerdo que quien inicia el expediente para formar la policía autonómica son ustedes, Partido Popular en el Gobierno.

Y termino con otro ejemplo que hacen ustedes en Canarias. Miren, lo han puesto todos: el Cabildo de Gran Canaria, de los siete cabildos tienen uno. Es la segunda institución más importante -no el Cabildo de Gran Canaria, sino los cabildos- en la estructura de la comunidad autónoma. El ejemplo se lo han dado exconsejeros del cabildo y otras personas aquí. Yo no le voy a nombrar otras cosas que sé, de lo que se está haciendo también para favorecer el transfuguismo y, por lo tanto, personas contratadas en el Cabildo de Gran Canaria.

Gracias.

El señor presidente: Muchísimas gracias, don José Miguel Barragán.

Grupo Parlamentario Popular, don Emilio Moreno tiene la palabra.

El señor Moreno Bravo: Muchas gracias, señor presidente. Señorías. Señor consejero.

La verdad es que, para ser un tema tan serio, no hemos parado de hacer chistes. Se lo digo a los tres.

Señor Spínola, lo decía Cicerón en la Primera Catilinaria: "¿hasta cuándo, Catilina, abusarás de nuestra paciencia?". Pues yo le aplico los dos siguientes interrogantes que formulaba Cicerón -al Gobierno de Canarias, se lo dedico especialmente-: "¿hasta cuándo esta locura tuya seguirá riéndose de nosotros?" -primera-, y segunda, "¿cuándo acabará esta desenfrenada audacia tuya?". Eso va dedicado especialmente al Gobierno de Canarias. Y es más, lo que no entiendo es que le moleste que tenga usted que aguantarme, le queda a usted toda la legislatura, con casi seguridad más de dos años.

Y me preocupa otra cosa más: tal vez, del debate, de su discurso, se esté cerrando la puerta a toda posible negociación.

Y le voy a decir una cosa, le voy a decir una cosa más: en esta fase del debate es bueno insistir en la disposición plena del Partido Popular en todos y cada uno de los gobiernos regionales donde ha alcanzado el poder y donde se ha efectuado un ajuste presupuestario, que conlleva, sin duda alguna, una reestructuración a la baja del número de consejerías. Ejemplos, muchísimos: La Rioja, de 10 a 7; Castilla-La Mancha, de 15 -cuando gobernaban ustedes, los socialistas- a 7; Extremadura, 12 -cuando gobernaba el Partido Socialista Obrero Español- a 7; la Comunidad Autónoma de Madrid, de la que tanto les gusta hablar y que hoy se ha referenciado aquí y es especial objeto de tratamiento siempre en esta Cámara, no sé por qué, porque precisamente en la segunda intervención del señor consejero se ha dedicado a rebatir mi discurso, fíjese, con varios datos... Aparte de la cita de la Primera Catilinaria, se ha dedicado usted a la remodelación cosmética hablando de Aragón y del programa del PP. ¡Estupendo! Y le digo más: la Comunidad de Madrid, 6 consejerías, ha suprimido 18 direcciones generales y secretarías generales técnicas y se ha llevado a cabo una racionalización y simplificación del sector público empresarial, donde se han suprimido más de 19 entidades públicas. Eso denota, señor consejero, y demás portavoces de los grupos parlamentarios, que el Partido Popular cumple dando ejemplo allá donde gobierna, sin duda alguna, por supuesto, y 6 son las consejerías que hemos defendido, antes y ahora, como necesarias para una estructura adecuada de este Gobierno.

No quiero equivocarme, hay ocho consejerías, y media si incluimos la de Turismo en Presidencia, y la componen desde el inicio de esta legislatura -se las digo- don José Miguel Pérez, Educación; don Javier González Ortiz, Economía; don Francisco Hernández Spínola, Presidencia; don Juan Ramón Hernández, Agricultura; doña Inés Rojas, Asuntos Sociales; doña Francisca Luengo, Empleo; don Domingo Berriel, Obras Públicas; y doña Brígida Mendoza, Sanidad. Total, ocho consejerías, antes y ahora en esta parca reestructuración. ¿Dónde está el ajuste? Yo no veo ninguno, salvo... Y no me he olvidado de contar, del uno al ocho.

Y aquí es más, le voy a exhibir el plan de austeridad del Partido Socialista Obrero Español cuando estaba en la Oposición, en el año 2010, donde se pedía precisamente la reducción de las consejerías a siete, y sigo viendo ocho. Sí, sí, señor consejero: Presidencia, Economía, Obras Públicas, Educación, Sanidad, Turismo y Empleo. Siete, siete. La Presidencia aparte (Risas en la sala). No, no, no se ría, no se ría, porque eran diez frente a siete; la Presidencia aparte, señor consejero.

Por tanto, se lo digo más, y quiero que queden varias cosas claras, en cuanto a la reducción, por ejemplo, del sector público, que se nos está achacando que no se hace por parte de las comunidades autónomas en las que gobierna el PP. Sin ir más lejos, utilizando el informe de reordenación del sector público de la Comunidad Autónoma de Canarias, se constata, por ejemplo, sin ir más lejos, que en la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha, había una reducción del 60%, en Extremadura, del 70, frente a Andalucía, donde gobiernan ustedes, donde solo hay una reducción del 7%, o en Canarias, donde gobiernan nacionalistas y socialistas, del 15%. Y le doy más ejemplos, el Gobierno de la nación ha conseguido que el déficit del Estado con sus políticas de ajuste se reduzca en un 11,4% en términos de contabilidad nacional y en un 27,9% en términos de caja.

No quiero dejar que se me vaya ningún dato. Cabildo de Gran Canaria, mire, la nueva reordenación ha provocado una reducción de 1.300.000 euros en personal de confianza y ese dinero, ese 1.300.000 que se ha ahorrado, ¿dónde se ha aplicado?: a una nueva partida destinada a emergencia social en los 21 municipios.

Le digo más, el Registro Central de Personal de Presidencia del Gobierno de la nación nos dice, a 1 de noviembre de 2012, que el número de personal eventual de los que hay en época de Rajoy es de 578, frente a su número de personal eventual de 629 en la época de Zapatero. Le añado más, de los 35 asesores que hay hoy en día en Presidencia del Gobierno, 25 asesores en el gabinete y 10 en la oficina económica, de los cuales el 50% son funcionarios públicos, le voy a decir una cosa: suponen una reducción, frente a los 56 que tenía antes el señor Zapatero, de un 35%...

El señor presidente: Don Emilio, un minuto, por favor.

El señor Moreno Bravo: Gracias, señor presidente.

Acabo donde he comenzado -se lo dedico al Gobierno de Canarias-: ¿hasta cuándo esta locura tuya seguirá riéndose de nosotros, cuándo acabará esta desenfrenada audacia tuya?

Nada más. Muchas gracias.

El señor presidente: Para concluir este debate de la comunicación del Gobierno, el señor consejero de Presidencia, Justicia e Igualdad, don Francisco Hernández Spínola.

El señor consejero de Presidencia, Justicia e Igualdad (Hernández Spínola): Señor presidente. Señorías.

Con esta intervención el Gobierno pretende ya cerrar este debate que se prolonga por dos horas. Un debate que realmente pensamos que ya está agotado. Está todo dicho, las distintas formaciones políticas han expresado su parecer, el Gobierno también y, por tanto, voy a hacer una intervención breve para fijar solo algunos de los elementos del debate que se han reabierto en las réplicas que hemos escuchado de los distintos portavoces de los grupos parlamentarios.

A don Román Rodríguez le diría que el escaso interés que puede tener este tipo de debates está en relación directa a si el Gobierno cumple o no cumple lo que se ha propuesto, porque yo estoy seguro de que este debate de hoy sería radicalmente distinto si el Gobierno de Canarias, en vez de haber reducido a 96 el número de altos cargos, los hubiese incrementado en 18. Estoy seguro de que el debate hubiese sido muy diferente, pero, como el Gobierno ha cumplido lo que ha dicho desde el punto de vista mediático, desde el punto de vista de las intervenciones de los distintos grupos parlamentarios, pierde interés, y es así, es natural, es una consecuencia lógica.

Otra cuestión que ha planteado es el relativo, es la invitación que le ha formulado al Gobierno para que se produzca un debate en la Cámara sobre las empresas públicas, y el Gobierno acepta ese reto y tendremos un debate sobre el sector público empresarial en próximas sesiones parlamentarias. Lo tendremos, porque el Gobierno, que actúa con transparencia, quiere producir ese debate y desmenuzar cada una de las acciones y los planes de viabilidad que está llevando a cabo en las empresas públicas y también en las fundaciones. Por tanto, transparencia total en esta materia.

Señor Moreno, a vueltas con Cicerón. Desde luego, si levantara la cabeza, escribiría 20 Catilinarias más, porque la diferencia que hay entre lo que ustedes dicen y lo que hacen, de verdad, es como la noche y el día, no se sostiene. Mire, ustedes tienen en esta materia -se lo digo sin acritud, señor Moreno-, tienen un discurso muy agotado, muy agotado y muy poco creíble. Yo no voy a hacer en esta última intervención un excurso para hablar de Aragón, Navarra, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Murcia, Valencia, Madrid, no lo voy hacer, ni Cabildo de Gran Canaria... No, no lo voy hacer solo, solo le voy a dar dos datos que resumen todo lo que esta tarde hemos planteado aquí: el Gobierno de Canarias actual ha reducido el número de altos cargos en 26 en esta comunidad autónoma. No en Murcia, en esta comunidad autónoma, 26 altos cargos de cuando ustedes gobernaban al Gobierno actual, y esa es una realidad. Segundo dato incontrovertido: el sector público empresarial de la comunidad autónoma ha tenido una reducción del 64%, una cantidad muy, muy relevante. Y los datos hablan solos, para qué vamos a estar un cuarto de hora repitiendo de nuevo un debate que se puede convertir absolutamente en cansino. No lo vamos a hacer. Solo le digo que el que usted se refiera, señor Moreno, a comunidades autónomas como Castilla-La Mancha, de verdad, no deja de resultar temerario. Una comunidad autónoma que está produciendo unos recortes tan brutales en políticas sociales, cerrando las urgencias en los pueblos de Castilla-La Mancha, cerrando colegios, es tremendo, es tremendo, pero, como digo, no creo que forme parte de este debate.

La cuestión está meridianamente clara, hemos hecho lo que nos hemos propuesto, hemos cumplido con la sociedad canaria, el Gobierno ha cumplido con este Parlamento, hemos hecho la reducción que consideramos aconsejable para seguir prestando servicios públicos a la comunidad autónoma, este Gobierno va a seguir reduciendo también y simplificando los trámites administrativos, vamos a terminar la legislatura con una Administración mucho más ágil y mucho más moderna, compareceremos aquí para explicar los avances de la administración electrónica en el ámbito de la comunidad autónoma y traeremos un proyecto de ley de reforma del conjunto de las administraciones públicas. Esos son los compromisos del Gobierno. Por supuesto, también traeremos una ley de transparencia, porque también nos hemos comprometido a ello.

Y este Gobierno cumple a lo que se compromete. Lo que estoy diciendo hoy aquí en la tribuna lo verán ustedes, porque esos proyectos de ley estarán aquí, y espero que el Partido Popular actúe con responsabilidad. Pasen, por favor, página, cambien de discurso, porque ya de verdad resulta maniqueo estar escuchando, un día sí y otro también, un discurso que no se sostiene y en el que ya nadie cree.

Gracias.

El señor presidente: Muchas gracias.

Les agradezco a los señores portavoces, y don Francisco Hernández Spínola no se siente, un momentito a ver cómo ordenamos las propuestas de resolución, los plazos y demás. Un momentito, señorías, no se muevan de los escaños que esto es un momento nada más.

(Los señores portavoces y el señor representante del Gobierno atienden el requerimiento de la Presidencia.) (Pausa.)

Sí. Muchas gracias.

En estos momentos se abre un plazo para propuestas de resolución sobre la comunicación del Gobierno, que terminará a las ocho menos cuarto. Son las siete y cuarto casi; pues a las ocho menos cuarto terminaría el plazo.

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  • 8L/CG-0010 Sobre la modificación de la estructura de las Consejerías del Gobierno de Canarias.


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