Diario de Sesiones 76/2013, de fecha 23/4/2013
Punto 11

· 8L/PO/P-0864 Pregunta del señor diputado don Manuel Marcos Pérez Hernández, del Grupo Parlamentario Socialista Canario, sobre flexibilización de los objetivos del déficit para las CCAA, dirigida al señor consejero de Economía, Hacienda y Seguridad.

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Pasamos a la siguiente: del señor diputado don Manuel Marcos Pérez Hernández, del Grupo Socialista Canario, sobre flexibilización de los objetivos del déficit para las comunidades autónomas, dirigida al señor consejero de Economía, Hacienda y Seguridad.

Para la formulación de la pregunta, el señor diputado. Tiene la palabra.

El señor Pérez Hernández (Desde su escaño): Presidente, gracias.

La pregunta va referida a la posición del Gobierno de cara a la flexibilización del objetivo del déficit.

Señorías, todos sabemos que la obsesión por la austeridad ha servido para dar la espalda a los parados y usar la crisis como excusa para reducir drásticamente las políticas sociales. Esta obsesión nos está llevando a una nueva recesión y al aumento de la desigualdad.

Hemos venido diciendo una y otra vez que el principal problema del déficit público son los ingresos y no los gastos, que el estancamiento de las economías de la eurozona es producto de la santificación de la austeridad, no del derroche público. ¿Recuerdan aquello de "se acabó la fiesta", "se terminó la fiesta y el sarao"? Pues la fiesta no estaba en el gasto en sanidad, la fiesta no estaba en el gasto en educación, la fiesta no estaba en el gasto en pensiones: la fiesta estaba en otro lugar, y se ha visto dónde estaba la fiesta.

El lunes hemos visto cómo el ministro de Economía, por fin, reconoce que las previsiones negativas del Gobierno de España sobre crecimiento se han triplicado, ni más ni menos, se han triplicado, de un -0,5% a un 1,5%, y que tal, como consecuencia de ello, pues, se merma la recaudación y, por lo tanto, no se podrá cumplir con los objetivos del déficit público.

El cansancio de la austeridad, señor consejero, como de forma eufemística viene diciendo el Fondo Monetario Internacional, no solo cansa ya a los ciudadanos, cansa también a los gobiernos. Por lo tanto, se impone en estos momentos sentar las bases de un crecimiento sólido y fortalecer, por tanto, nuestro tejido productivo.

Señor consejero, en estos momentos en los que se pide una flexibilización del objetivo del déficit entendemos que tenemos que reivindicar al Gobierno de España que si se produce esa flexibilización esta tiene que repartirse de forma individualizada, en función de las necesidades, en función de quién ha cumplido mejor con las comunidades autónomas y no quedársela el Gobierno del Estado, como se la quedó, cuando la última flexibilización.

Por lo tanto, ante esta realidad lo que le pedimos es que se pelee por ello y que ese destino que tengamos como consecuencia de la mayor flexibilidad se destine a impulsar la economía, el crecimiento, porque en estos momentos la prioridad son las personas. No es otra, señor consejero.

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Gracias, señor diputado.

Por parte del Gobierno, el señor consejero de Economía. Don Javier González Ortiz, tiene usted la palabra.

El señor consejero de Economía, Hacienda y Seguridad (González Ortiz) (Desde su escaño): Gracias, presidente. Señor diputado.

El Gobierno de Canarias, como usted bien acaba de decir, mantiene el principio general, y es que el ajuste del gasto es necesario pero debe ser moderado y progresivo. Por lo tanto, debe aplicarse de modo que nunca dañe al crecimiento, al empleo y a la prestación de los servicios públicos esenciales. Sobre todo no debe, por lo tanto, asfixiar el desarrollo económico.

Un punto de partida este, el que tiene el Gobierno de Canarias, que ante la evidencia de los negativos resultados que hoy en día estamos viendo en el conjunto de las economías europeas, sobre todo en la española, digo, ya empiezan a sumarse a esta posición determinadas posiciones, incluso de la Comisión Europea, y tímidamente también del Gobierno, del Gobierno español, ¿no? Es verdad que después de muchísimas discusiones, de muchísimas peticiones, parece ser que en este momento la Comisión Europea puede relajar el objetivo de estabilidad al Estado español, pero, lo que es más importante, es posible, parece ser, que el Estado, ante esa relajación del objetivo de estabilidad para España en el año 2013, lo comparta con las comunidades autónomas. He de recordar que ya en el año 2012 se produjo una relajación de los objetivos de estabilidad por dos veces al Estado español y no se compartió con las comunidades autónomas. ¿El resultado de todo esto cuál ha sido? Pues bien, ha sido que el Estado español, a pesar de esas dos sucesivas ampliaciones del objetivo de estabilidad en el año 2012, ni siquiera fue capaz de cumplir con el objetivo fijado. Sí ir dejando fuera las ayudas a la banca para hacer una comparación homogénea. En definitiva, es el Estado, como así muestran todos los estudios, quien no está haciendo los esfuerzos necesarios para ajustar sus gastos a sus ingresos.

Desde cualquier análisis que podamos hacer, del nivel de gasto de las comunidades autónomas, desde que las comunidades autónomas somos las que prestamos los servicios públicos esenciales, concluimos que es el Estado quien no está haciendo su tarea y, por tanto, debe hacerla, y no a costa de la disminución de las cantidades destinadas a inversión de las comunidades autónomas, como así lo ha hecho. Todos los análisis fijan que el esfuerzo importante, el que España, el conjunto de las administraciones públicas españolas se haya acercado al objetivo de estabilidad del 2012 es gracias al esfuerzo que han hecho las comunidades autónomas en detrimento de los servicios públicos esenciales.

Pero, en definitiva, le aseguro que la posición del Gobierno, lo que nos gustaría es no tener déficit, no tener déficit porque tuviésemos un sistema de financiación adecuado a los servicios públicos que tenemos que prestar. Esa es la posición.

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Gracias, señor consejero.