Diario de Sesiones 76/2013, de fecha 23/4/2013
Punto 30

· 8L/C-0812 Comparecencia del Gobierno -consejera de Cultura, Deportes, Políticas Sociales y Vivienda-, instada por el Grupo Parlamentario Nacionalista Canario (CC-PNC-CCN), sobre el programa de acogimiento familiar.

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Pasamos a la siguiente comparecencia, señorías: del Gobierno, de la señora consejera de Cultura, Deportes, Políticas Sociales y Vivienda, instada por el Grupo Parlamentario Nacionalista Canario, sobre el programa de acogimiento familiar.

Para la primera intervención, por el Grupo Nacionalista, la señora Pulido por tiempo de cinco minutos tiene la palabra.

La señora Pulido Rodríguez: Gracias, señor presidente... (Rumores en la sala.)

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Señorías -perdón, señora diputada-, señorías, guarden silencio, por favor.

La señora Pulido Rodríguez: Señora consejera. Señorías.

Sin duda alguna uno de los principales derechos de todos los niños y niñas es poder vivir y desarrollarse en un ambiente familiar adecuado y en condiciones de seguridad y estabilidad. Para conseguir que se cumpla ese derecho, el Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Dependencia, Infancia y Familia, ha venido desarrollando el Programa canario de acogimiento en familia ajena y profesionalizada. El objetivo de este programa es potenciar el acogimiento en familias de los niños y niñas canarios que cuentan con una declaración de desamparo, que se encuentran tutelados por el Gobierno de Canarias residiendo en centros para que sean acogidos por familias, facilitándoles un entorno familiar diferente al de origen, que les proteja y atienda sus necesidades de manera integral en tanto se resuelve la situación problemática que les afecta.

Se trata, por tanto, por una parte, de conseguir que los menores que están bajo protección de la comunidad autónoma y que en la actualidad residen en pequeños hogares, de 8 a 10 menores, atendidos por profesionales, sean acogidos por familias que les proporcionen una formación plena como personas y, por otra parte, para evitar que los menores con nuevas declaraciones en riesgo o desamparo tengan que ser ingresados en los citados hogares y conseguir que sean acogidos directamente por una familia. Es decir, lograr que desde el primer momento de la declaración de riesgo o desamparo exista una familia ajena con el deseo y la formación necesaria para poder acoger temporalmente a estos menores y darles el cuidado, la atención, la formación y la estabilidad emocional que precisan, y todo ello en un contexto familiar en el que se sientan queridos y en el que su historia y sus circunstancias sean respetados.

Por ello, señora consejera, el motivo de la solicitud de esta comparecencia no es otro que el que nos informe de los resultados alcanzados y de la evaluación de este programa de acogimiento familiar, es decir, cuántos menores se encuentran en la actualidad en desamparo, cuál es la proporción de ellos que están acogidos en centros y en familias y cómo ha sido la evolución en los últimos años.

También nos gustaría que nos informara si como consecuencia de las intervenciones con las familias biológicas se están produciendo reintegraciones de algunos de estos menores a sus familias de origen después de haber estado al cuidado transitorio de una familia de acogida, así como cuáles han sido los resultados que se han obtenido con la campaña realizada para animar a las familias a formar parte del banco o bolsa de familias acogentes.

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Gracias, señora diputada.

Por parte del Gobierno, la señora consejera, doña Inés Rojas, por tiempo de diez minutos tiene usted la palabra.

La señora consejera de Cultura, Deportes, Políticas Sociales y Vivienda (Rojas de León): Gracias, señor presidente. Buenas tardes, señorías.

Comparece el Gobierno para informar, a petición del Grupo Parlamentario Nacionalista, sobre el programa canario de acogimiento familiar.

Señorías, tengo que comunicarles que desde marzo del año pasado, desde marzo del 2012, prácticamente el 100% de la infancia de 0 a 6 años amparada por el Gobierno de Canarias ya no es institucionalizada en un centro sino acogida en una familia.

En Canarias tenemos en estos momentos 2.426 niños y niñas con una medida de protección por parte del Gobierno. De ellos 1.415 ya viven con una familia, sea extensa o sea una familia ajena; 1.021, señorías, viven en pequeños hogares o centros de menores, como usted bien decía, señora Pulido, de 6-8 menores, atendidos por magníficos profesionales. Por lo tanto, el 60% de la infancia con una medida de protección en Canarias por parte del Gobierno vive ya, señorías, con una familia.

Aunque se trata de un objetivo muy complejo, desde el Gobierno no renunciamos a que todos y cada uno de los niños y niñas con una medida de protección puedan vivir en una familia. Por eso venimos realizando una serie de programas dirigidos a impulsar el acogimiento familiar como una alternativa convivencial más estable y adecuada a los intereses de la infancia tutelada, frente al acogimiento residencial.

La red de protección en acogimiento residencial en Canarias está compuesta en la mayoría de los casos, como bien decía antes, por hogares de 8, 6-8 o 10 niños, máximo, atendidos por profesionales adecuados a la atención de esta infancia. Pero queremos que la primera opción para estos niños y niñas sea desde luego el acogimiento en un entorno familiar que les proporcione y les garantice el bienestar integral. Por eso hemos puesto en marcha el Programa canario de acogimiento en familia ajena y profesionalizada, cuyo objetivo es potenciar el acogimiento en familia de aquellos menores que cuentan con una declaración de desamparo y que, por lo tanto, se encuentran tutelados por el Gobierno de Canarias, como les digo, residiendo en centros de protección, para que desde luego sean acogidos en familia.

Esta, que es una ardua tarea, señorías, ya que la creación y el mantenimiento de un banco de familias acogentes significan un esfuerzo importante por parte del Gobierno a través de la Dirección General de Dependencia, Infancia y Familia, ya que la figura del acogimiento familiar supone una implicación significativa por parte de la familia, con un gran componente no solo de la calidad de atención a la infancia sino también de carga emocional y afectiva que supone para las partes implicadas. Hay que tener en cuenta que el niño o la niña no pierde su vínculo con la familia biológica, con la que se sigue trabajando para que desde luego el retorno de esa infancia con su familia biológica desde luego pueda ser posible y, por lo tanto, se crea un nuevo vínculo que es la familia biológica con la familia acogente y los niños y niñas en este caso no solo no es que pierden una familia sino que ganan otra, y se trabaja con las dos, de tal manera que se ayuda a comprender a la familia biológica para que permita el acogimiento familiar en una familia ajena, entendiendo siempre que esto nunca significa adopción ni pérdida del derecho, digámoslo así, de la familia biológica ante esta infancia que tiene amparada el Gobierno. De hecho, se están produciendo -y así ya contesto a su pregunta directamente- reintegraciones en las familias biológicas mucho más desde que hemos puesto en marcha este Programa de acogimiento familiar en familia ajena y profesionalizada y, además, sobre todo en lo que se gana muchísimo es en la relación mutua entre la familia biológica y la propia infancia tutelada por el Gobierno de Canarias.

Esto, sin lugar a dudas, es una de las buenas noticias que podemos dar en esta comparecencia, la primera, que prácticamente ningún niño ni niña de 0 a 6 años, como les decía en desamparo en estos momentos, va a parar a ningún centro de acogida sino que esa es la segunda opción, porque la primera ya en estos momentos va hacia una familia.

Desde el principio se consideró fundamental el trabajo conjunto con las áreas de acogimiento residencial de los menores, que, como saben, las tienen los cabildos y que, por lo tanto, son estos quienes tienen delegadas las competencias en dicha materia, propiciando la elaboración de un manual de protocolos y procedimientos para promover el acogimiento familiar en familia ajena o profesionalizada en sustitución del acogimiento residencial. Dicho documento es el marco de regulación de los procesos de integración de estos niños y niñas desde los centros y hogares a las familias de acogida. No obstante, siempre se ha tenido presente en este nuevo programa que ello no implica que solo nos debamos remitir a impulsar el acogimiento familiar de los niños y niñas que están actualmente en los centros, que les decía que esos 1.021 en centros y hogares, sino que siempre nuestro objetivo fue no solo buscar unas familias para estos institucionalizados, sino que toda aquella infancia que nos viéramos abocados a tener que amparar por parte del Gobierno ya no fuera a un centro institucionalizado, sobre todo los de 0 a 6 años, que es nuestro principal objetivo, sino al acogimiento familiar, que, como saben, en estos momentos familia extensa, familia ajena o profesionalizada.

Entre las novedades que se han integrado en este nuevo modelo de programa se encuentra la de intervenir con la familia biológica desde el primer momento, como les decía, para que consienta el acogimiento, para que permita, para que entienda, para que sepa qué suponen para el niño y la niña en estos momentos, para su hijo o su hija, actuaciones, una integración que ellos no pueden darle por las circunstancias personales que les pueden aquejar en ese momento, pero cómo sí hay una familia acogente que está dispuesta a darle lo que ellos no pueden darle y sí que, desde luego, puedan compartir conjuntamente que tienen de alguna manera un niño en común, no solo lo tiene el Gobierno tutelado sino que ambas dos familias van a estar en absoluta sintonía. Y hasta ahora la relación, señorías, que nos preocupaba incluso que en general la familia biológica, ese encuentro y esa relación cómo pudiera ser, pues, no puede ser más satisfactoria, tal como nos traslada el mismo equipo técnico, que, como saben, tenemos las veinticuatro horas del día todos los días al año a disposición de la familia acogente ante cualquier situación y lo mismo de la familia biológica, para propiciar, como digo, esos encuentros, de tal forma que no solo lo sabe la familia sino sabe el niño y la niña. Esto no solo es un avance importantísimo en la relación directa y en la formación y el crecimiento de la infancia amparada en Canarias sino que además supone una manifestación de amor entrañable y grandísima. El propio niño y la propia niña ven que el amor es algo más que el vínculo sanguíneo o el vínculo familiar, ven cómo hay una familia que no tiene nada que ver familiarmente con ellos y está dispuesta desde luego a darles todo su amor como si hijos propios fueran de esas familias. Y también es un aprendizaje importante para la familia biológica, que, como digo, creo que toda esta relación está llevando a que mejore no solo la situación de la infancia sino a que mejore también la situación de la familia biológica, que en muchos casos, pues, cambia, le cambian muchísimo las circunstancias, porque en la mayoría de los casos supone que la familia biológica sea la que cambie, desde luego, de actitud.

Y hay una incorporación importantísima en este diseño de acogimiento familiar, que es desde luego la participación, tanto la técnica como la participación de la familia.

Por lo tanto, señorías, decirles que desde que pusimos en marcha ese programa de acogimiento familiar en familia ajena, porque desde luego familia extensa ya lo teníamos, lo hemos ampliado a la familia ajena y a la familia profesionalizada, han sido en los últimos meses 138 prácticamente... perdón, 240 familias las que se han querido sumar a este proyecto del Gobierno y en estos momentos, de esas 240, 120 están ya en el proceso de formación.

Como veo que voy ajustadita de tiempo, decirles que, una vez que se produce la llamada de las familias, señorías, y aprovecho además el Parlamento para decir que una llamada al 012 basta para solicitar y concederles una cita con el equipo técnico de la Dirección General de Dependencia, Infancia y Familia para que a partir de ahí tengan la información, después decidan pasar a la formación y de ahí todo un proceso que les lleva a ser declarados también como familia idónea para acoger a estos niños, que, como digo, tiene amparados el Gobierno, o ser incluso familia que forma parte de ese banco para que en el momento en que tengamos que amparar a un niño de 0 a 6 años no pase por una institución sino tengamos ese banco de familias a las que podamos llamar y directamente ese niño ya vaya a una familia, con lo que todos nos podemos imaginar qué significa eso desde los primeros momentos. En estos momentos ya son 76 los niños que en los últimos meses hemos tenido que amparar y que no han pasado por una institución sino que van, que han ido ya directamente a una familia.

Volver a recordar que no solo es esa llamada al 012 para informarse sin ningún compromiso y luego ir avanzando en los distintos pasos sino que además sepan las familias que no...

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Concluya, señora consejera.

Ah, ¿lo va a dar por concluido?

La señora consejera de Cultura, Deportes, Políticas Sociales y Vivienda (Rojas de León): Gracias, gracias, señor presidente.

Sí, que sepan las familias que no están solas en ningún momento sino que se tiene el respaldo absoluto por parte del Gobierno de Canarias de que hay una coordinación protocolarizada con los cabildos y sobre todo que hay un equipo técnico multidisciplinar que atenderá las veinticuatro horas del día a la familia acogente y, por lo tanto, también a la familia de acogida.

Muchas gracias, señor presidente.

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Gracias, señora consejera.

Por los grupos no solicitantes de la comparecencia, por el Grupo Mixto, doña Carmen Hernández, desde el escaño, tiene usted la palabra por tiempo de tres minutos.

La señora Hernández Jorge (Desde su escaño): Gracias, señor presidente.

Hablamos de una iniciativa o del impulso del Gobierno hacia una iniciativa que nos parece -ya lo dijimos en comisión cuando se debatió- una buena iniciativa que no merece más que nuestro apoyo y animar al Gobierno a que continúe con ese trabajo. Nosotros defendemos que el derecho del menor a vivir en un hogar seguro y en un hogar estable es un derecho que está por encima de cualquier otro derecho, que debe ser un derecho intocable. Que lo deseable sería que los menores pudieran vivir con normalidad su infancia en su hogar, con su familia biológica, pero que a veces las circunstancias de la vida y las situaciones familiares, eso lo impide, y nos parece una magnífica iniciativa que ese casi cien por cien de menores de 6 años ya no estén en instituciones sino que pasen a familias acogentes.

Sería deseable que fuera extensivo, pues, como mínimo a los 10, como mínimo. Nos parece importante seguir trabajando en que cada vez sea esa franja de edad superior a los 6 años, que también puedan pasar su infancia no en instituciones.

La realidad es que vemos con estas iniciativas, me imagino que dentro de una década cada vez menos, pero seguimos viendo que hay menores que pasan toda su infancia y que se hacen adultos en una institución. A algunos eso nos parece algo dramático y siempre hemos pensado, y sigo defendiendo a título personal, la necesidad de cambiar la Ley de Adopción. No puede ser que el derecho biológico de un padre o una madre esté por encima del derecho del menor y al final una familia o unos padres no puedan normalizar su situación y el menor se pase toda su vida, toda su infancia, en una institución. Me parece algo terrible y habrá que cambiar esa ley, pero, mientras, me parece que la solución de fomentar estos bancos de familia es fundamental.

Solo me surge una duda: ¿cuánto tiempo...? Me imagino que cuando la familia biológica logra regular su situación y normalizarla, el niño pasa a su familia biológica y la vida sigue con normalidad, pero si esa situación se mantiene en el tiempo, ¿hay límite temporal para que una familia acogente tenga al menor?, ¿puede ser indefinido o tiene límite temporal que una misma familia acoja al menor? Esa era una duda que quisiera trasladarle.

Gracias.

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Gracias, señora diputada.

Por el Grupo Parlamentario Socialista Canario, doña Rosa Guadalupe, desde el escaño igualmente, por tiempo de tres minutos tiene usted la palabra.

La señora Jerez Padilla (Desde su escaño): Gracias, señor presidente.

Señora consejera, ya hemos hablado en comisión sobre el acogimiento familiar y, sin embargo, es un tema que tenemos y debemos tener presente continuamente. Es una gran medida ya que todos sabemos que la crisis, el desempleo, los desahucios, la exclusión social, en definitiva, la situación económica han empujado a muchas familias canarias a situaciones límite. De hecho, para evitar perder a sus hijos, pues, algunas familias incluso han tenido que pedir al Gobierno regional que se haga cargo de sus hijos hasta que puedan volver a mantenerlos. Es lo que en términos jurídicos se llama "guarda".

Es un programa, señorías, que facilita que los menores se encuentren en familias normalizadas, sobre todo cuando se trata de niños pequeños. Tenemos que tener en cuenta que, cuando una familia acude a un programa de este tipo, donde deja a sus hijos para que otro les dé lo que ella no puede, pues, es debido a situaciones límite, como cuando los padres están en la calle buscando recursos para poder subsistir. Pero además es un programa que puede ayudar a todos aquellos menores a los que se les aplica una medida de protección, que han sufrido algún tipo de negligencia por parte de su familia biológica, como puede ser el abandono físico, el maltrato físico o emocional.

Una de las cuestiones, señora consejera, que me preocupan, y que así lo han manifestado algunas ONG que trabajan en este tipo de programas, es que aún es necesario más implicación de la sociedad para brindar una nueva oportunidad a estos niños y niñas, favoreciendo una cultura social e institucional que motive a la familia a acoger a un menor en su seno y ofreciéndole el apoyo necesario para llevar adelante tan importante labor. Tenemos que tener en cuenta que el proceso no es simple, ya que tiene que haber una familia que haya dicho que acepta al menor y una familia biológica que acepta que se lleven a su hijo, y además los acogentes tienen que pasar un proceso de formación y aprobación de un test de idoneidad, como usted bien había manifestado. Por eso creo, señora consejera, que a veces es poca la difusión que se da de este tipo de programas. Por eso me alegro hoy de que usted haya, en esa tribuna, haya manifestado dónde se tienen que dirigir las familias, que es al 012, y haya hecho ese anuncio.

Por tanto, señora consejera, desde el Grupo Socialista creo que esto que se está haciendo es fantástico y es una gran oportunidad que se les da a los niños y niñas de Canarias de no tener que vivir en un centro de protección, y esto, señora consejera, creo que es algo grande, muy grande, y que tenemos que seguir continuando con este tipo de programas.

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Gracias, señora diputada.

Por el Grupo Popular, señor Figuereo, tiene usted la palabra por tres minutos.

El señor Figuereo Force: Gracias, señor presidente. Señorías, buenas tardes.

En España la forma tradicional de atender a los niños en desamparo ha sido su institucionalización en centros más o menos grandes en función de la época, pero es con la entrada en vigor de la Ley 21/87, que modificó varios aspectos del Código Civil, entre ellos el artículo 173.3, cuando se desarrolla el concepto de acogimiento familiar, tal y como lo entendemos en el momento actual.

La opción de que los niños se desarrollen siempre en el seno de una familia es una de las cuestiones que mayor consenso, tanto legal, científico y profesional, ha concitado, pero muy poco o casi nada se ha avanzado en cuanto a la normalización y evaluación de este tipo de programas, y menos en Canarias.

Seguimos sin contar con estadísticas detalladas ni fiables sobre la intervención en materia de protección de menores o de políticas de familia e infancia. Consejera, necesitamos saber si estamos en el camino correcto o dónde necesitamos mejorar y en la actualidad es imposible hacer una mínima evaluación del programa de acogimiento familiar en nuestra comunidad autónoma. Usted ya nos ha dado datos, pero si es capaz de desbrozar la paja en su próxima intervención e ir directamente al grano, a mi grupo parlamentario le gustaría, señora Rojas, que aclarara una serie de cuestiones.

Ya nos ha señalado que de 0 a 6 años están todos acogidos, pero el año pasado algo más del 50% de los jóvenes mayores de 6 años con una medida de amparo en nuestra comunidad autónoma estaban acogidos en familias, mientras unos mil todavía permanecían en hogares y centros. Le pregunto: ¿qué medidas ha adoptado para encontrarles un hogar de acogida?

Diversos estudios realizados establecen que un porcentaje de en torno al 20 o el 30% de los acogimientos familiares fracasan. ¿Está usted en condiciones de informar a esta Cámara de cuál es el índice de éxito del programa de nuestra comunidad? Teniendo en cuenta, señora consejera, que las familias de acogida denominadas "extensas", en las que existe algún grado de parentesco con el menor, suelen ser las que mejores resultados pueden presentar, ya que mantienen vínculos con los lazos familiares, ¿qué relación de menores en estos momentos se encuentra dentro del programa canario de acogimiento familiar? ¿Cuáles están en familias ajenas y cuáles lo están en familias extensas? ¿Qué medidas está adoptando su departamento para lograr la recuperación de las familias de origen de manera que se den las condiciones que posibiliten el retorno del menor? ¿Ha articulado su departamento algún tipo de apoyo a las familias de acogida, ya sea en los aspectos técnicos o económicos?

Señora consejera, sería conveniente que por una vez, y sin que sirva de precedente, su consejería abandonara el oscurantismo al que nos tiene acostumbrados e hiciera pública una evaluación seria y rigurosa de este y otros programas. Lo primordial es evitar que muchas familias tengan que abandonar y...

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Gracias, señor diputado.

Por parte del grupo solicitante de la comparecencia, la señora Pulido, por el Grupo Nacionalista Canario, por tiempo de diez minutos tiene usted la palabra.

La señora Pulido Rodríguez: Gracias, señor presidente.

Queremos destacar, señora consejera, los datos positivos que nos acaba de comunicar. Esto es, que desde marzo del 2012 prácticamente todos los menores declarados en riesgo ya no tienen que ser ingresados en centros sino que son acogidos directamente por una familia; que el 60% de los niños y niñas con medidas de protección del Gobierno viven ya con una familia; que se cuenta con 240 familias en vías de pasar a formar parte del banco de familias acogentes; que se está produciendo una vuelta a sus familias biológicas de estos niños acogidos temporalmente por familias ajenas como consecuencia de la intervención especializada. Pero además queremos destacar que, haciendo un análisis de la evolución de los últimos años de los menores a cargo del Gobierno de Canarias, observamos una tendencia decreciente tanto del número de menores declarados en desamparo como de los acogidos en centros en el archipiélago, a pesar de la grave crisis económica, a la vez que se observa una tendencia creciente en el acogimiento familiar, lo que habla muy bien, como ya sabíamos, de la solidaridad de la ciudadanía canaria.

Por dar solo algunos datos que corroboran esta tendencia, tenemos que en el año 2007 el número de menores en desamparo era de 2.507, residiendo en centros por el entonces un 48% de ellos y en familias, el 52% restante. Sin embargo, cinco años después tenemos 2.426 menores en desamparo, de los cuales el 40% reside en centros y un 60% reside ya en las familias acogentes.

Pero todos estos datos positivos, señora consejera, aunque muy importantes, solo deben servir como estímulo para seguir trabajando en este campo en el que, desgraciadamente, aún queda mucho por hacer, especialmente en seguir con la reducción progresiva y constante del número de menores que llegan al desamparo, con el reto, como usted bien ha dicho, de que ningún menor tenga que entrar en un centro u hogar institucionalizado. Y para ello es muy importante, señora consejera, seguir manteniendo y mejorando el trabajo que se desarrolla desde los municipios en el ámbito de la prevención e intervención temprana. Y le digo esto porque aún no sabemos cómo va a afectar a estos servicios de prevención el proyecto de Ley para la Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local, pendiente de trámite en el Congreso de los Diputados. Proyecto de ley que de no retirarse, como piden todos los grupos parlamentarios, claro está, excepto el Partido Popular, lleva a la degradación definitiva de los servicios sociales en un momento en el que esta atención es más necesaria que nunca por el impacto de la crisis económica.

Proyecto de ley que prevé ceder la competencia exclusiva en prestaciones sociales a las comunidades autónomas, rompiendo con la situación actual en la que los equipos de base municipales son la puerta de entrada a la atención de los menores en riesgo de desamparo, ya que son los que conocen de primera mano la situación y necesidades de sus vecinos y vecinas. Tal como anuncia en su informe la Asociación Estatal de Directores y Gerentes de Servicios Sociales, estos servicios tienen la proximidad como seña de identidad y ámbito ineludible de acción, sin la cual se vuelven ineficientes e ineficaces.

La reforma supone, por tanto, un tremendo error, que pasará factura en términos de cohesión social, de marginación y de sufrimiento a los de siempre. De continuar el trámite de la ley tal y como está planteado los ayuntamientos quedarán absolutamente privados de las funciones de prevención, de la exclusión o de la intervención temprana y directa. Tal es así que solo los mayores de 20.000 habitantes podrán dedicarse a la valoración, evaluación e información de las situaciones de necesidad social y la atención inmediata a personas en situación de riesgo de exclusión social, según recoge el citado proyecto de reforma. O, lo que es lo mismo, según dice la Asociación de Directores y Gerentes de Servicios Sociales, en una mera oficina de derivación con alguna ayuda de urgencia o de albergues municipales, en su concepto más limitativo de puro asistencialismo a corto plazo. Esta limitación representa la desnaturalización del servicio del sistema actual, y no lo digo yo, lo dice esta asociación. En los municipios menores de 20.000 habitantes las competencias quedan en manos del Gobierno autonómico o de los cabildos en el caso canario.

Reforma que, por cierto, va en contra del dictamen aprobado por el Comité de las Regiones sobre la descentralización de la Unión Europea y el lugar del autogobierno local y regional y en la elaboración y ejecución de las políticas europeas. Dictamen en el que se incluyen recomendaciones a los Estados miembro para que las posibles reformas de la organización territorial de los países respeten y no vulneren el principio de autonomía, reconocido en la Carta Europea de Autonomía Local, en la que se plantea reforzar el autogobierno, basado en los principios de democracia, proximidad y descentralización. Ninguno de ellos son de los que les gustan al PP.

En todo caso, señora consejera, lo que sí tenemos claro desde el Grupo Nacionalista Canario es que estos programas de prevención y primera intervención con los menores en prerriesgo y sus familias se tienen que seguir prestando en todo el territorio de nuestra comunidad, al margen de que el menor resida en un municipio u otro, tenga más población que el otro de al lado, pues con estos programas, desde los que se trabaja con las familias, se trata de conseguir que estas adquieran las habilidades y los medios necesarios que les posibiliten hacerse cargo de sus hijos e hijas, evitando que caigan en situación de desamparo.

Si este proyecto de ley sigue adelante, le queda, señora consejera, un arduo trabajo que realizar y le pedimos al Gobierno de Canarias que si la competencia finalmente pasa a la comunidad autónoma, se busquen fórmulas para transferir o en su caso delegar la gestión, de modo que se siga prestando desde los ayuntamientos, como Administración más próxima a las familias y, por tanto, con mayor conocimiento de causa de cualquier situación de prerriesgo que puede llevar a un abandono o desamparo de un menor.

También demandamos que se debe garantizar la continuidad de todos los equipos territoriales de riesgo, puesto que desde que el Plan integral del menor de Canarias definió y puso en marcha esta figura de prevención se ha avanzado enormemente en la protección infantil en Canarias. En ello, señora consejera, está la garantía de que se siga avanzando en la reducción del número de menores en situación de riesgo o desamparo.

Y termino, señora consejera, brindándole el apoyo de nuestro grupo para continuar con la labor que viene desarrollando, con el objetivo de lograr que en Canarias todos y cada uno de los niños y niñas que tengan una medida de protección vivan en una familia, ya sea extensa, ajena o profesional, aunque esto sea un objetivo a medio plazo y, como usted nos acaba de decir, muy complejo.

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Gracias, señora diputada.

Por parte del Gobierno, la señora consejera, doña Inés Rojas, por tiempo de diez minutos tiene la palabra.

La señora consejera de Cultura, Deportes, Políticas Sociales y Vivienda (Rojas de León): Gracias, señor presidente. Señorías.

Para iniciar mi segunda intervención por la intervención del Grupo Nacionalista, decirle que, a pesar de la crisis -y así empato con la diputada del Grupo Socialista-, a pesar de la crisis, y esto no es un titular, tenemos menos niños en amparo o desamparados, o en amparo, por parte del Gobierno.

¿Por qué pasa esto, señorías? Me han escuchado más de una vez que he dicho dos cosas, tres, mejor dicho. La primera, que ante una situación de crisis como esta la familia cierra filas en torno a la protección de la propia familia; que cuando se ha evaluado el Plan integral del menor, en el que teníamos una previsión de tener 25 equipos de atención y de riesgo a la infancia en toda Canarias, se culmina el Plan integral del menor con 43 equipos de riesgo. Eso hace que detectemos muchísimo más a tiempo la situación de prerriesgo de la infancia y, por lo tanto, atajamos el amparo. Y una tercera -yo creo que la más importante, señorías-, a ver si dejamos de hablar de que la crisis tiene relación con el amparo por parte del Gobierno de la infancia. Nunca, nunca, se ampara a la infancia porque su familia no tenga recursos, ¡nunca ese es el motivo! El motivo siempre es porque su familia biológica desde luego no garantiza la atención correcta de esa infancia, y no la garantiza porque tiene problemas, casi siempre, problemas personales, el propio padre, la propia madre o los dos, para hacerse cargo, con todas las garantías, de la infancia. Pero nunca la institución ni ayuntamientos ni cabildos ni Gobierno, se permite que porque una familia no tenga recursos, si tiene todas las cualidades y habilidades para atender como padre y como madre o como madres y padres a su infancia, los niños y niñas sean amparados, sino que se procura siempre paliar la situación de falta de recursos a esas familias, precisamente para evitar el amparo de la infancia. Por eso se toman medidas, señorías, incluso, eso sí, eso sí es extraordinario, coyuntural y singular en estos momentos, que ante estos momentos de crisis el Gobierno toma medidas excepcionales para que las familias con más dificultades, con infancia a su cargo, no se vean precisamente arrastrados a que no puedan atender a su infancia. Y por eso se atiende, ya lo veremos incluso mañana en la comparecencia de vivienda, a lo mejor da tiempo pero seguro que lo conocen, cómo el Gobierno ha tomado medidas en las viviendas de protección oficial, que es donde tenemos las familias con mayor vulnerabilidad, precisamente para evitar que los niños, por una situación de no recursos, pues, se vean en una situación complicada. Por lo tanto, tengamos siempre eso en cuenta.

Y sí estar totalmente de acuerdo con usted en la preocupación que tenemos todos de qué va a pasar con la reforma de la Administración, la reforma o esa propuesta o ese proyecto de ley que está llevando a cabo el Estado, y que todos los objetivos son siempre descentralizar y ahora resulta que esta modificación lo que hace es centralizar, cuando la descentralización, señorías, es el objetivo. Porque descentralizar es acercar y lo que se pretende es acercar, trabajar lo más a pie posible de la gente para que, efectivamente, pues, podamos resolver de forma más rápida y eficiente las situaciones complicadas que puedan tener las familias o las personas en general.

Decirle a la diputada del Grupo Mixto que la infancia, es un derecho de la infancia vivir en una familia, más que vivir en un hogar, que en hogares ya también viven los que están institucionalizados. Hablamos de un hogar cuando hablamos de vivir en una familia, con todo lo que sabemos que eso significa.

Y yo también estoy de acuerdo con usted -seguro que todos- en que qué triste que amparemos a un niño en muy temprana edad de la infancia y cumpla los 18 institucionalizado. De hecho tenemos -y así contesto al diputado del Partido Popular-, ya se lo decía, 1.021 todavía. Aunque tengamos el 60%, y es un porcentaje muy bueno, señoría, muy bueno, un 60% de la infancia amparada por el Gobierno vive hoy en familias -es un porcentaje bastante bueno y que lo hemos superado en muy poco tiempo, estábamos hace muy poquito en un cincuenta y algo por ciento, estamos en estos momentos en el 60-, pero quedan esos 1.000. Lo ideal es... que estamos haciendo este programa de acogimiento familiar en ajena, porque vemos que la extensa no lo cubre, no es suficiente, y además también la profesionalizada, para ver si somos capaces de bajar ese número de 1.000. Pero sobre todo el primer objetivo del Gobierno es no subir ese número de 1.000 y es lo que estamos consiguiendo con que ese amparo de 0 a 6 años ya no pase a engrosar el número de 1.000 sino que pasen a estar con una familia. Pensé, cuando usted dijo esto, que la realidad es como es; si la aceptamos, podemos ser capaces de mejorarla y yo creo que pasos como este ayudan a mejorar precisamente esa realidad.

También estoy de acuerdo -lo hemos discutido más de una vez-, la ley de adopción: hasta qué punto tienen derecho los padres y las madres biológicos que no pueden atender a sus hijos, que no permiten que otra familia los atienda, que se van pasando los años y muchas veces las dificultades de la familia para resolverla... se tarda muchísimo y ya se ha perdido la infancia de ese niño. Al igual que con este programa estamos trabajando tanto ese sentimiento en la familia biológica creo que esto nos puede ir ayudando al desapego de alguna manera, de una mayor muestra de amor...; como digo siempre, la más grande muestra sería que tú reconozcas que tú no puedes y permitas que desde luego tu hijo pueda ser adoptado. Hasta ahora esas cosas no son posibles. Como sabe, la ley da muchísima prioridad, aunque se diga en el mejor interés del menor, se da mucha prioridad a la familia biológica. Creo que esta forma de trabajar que ha iniciado el Gobierno de Canarias de buscar familia ajena palia yo creo que de forma bastante importante esta situación.

Y decirle que sí tiene límite el acogimiento familiar en familia ajena, sí tiene límite. Lo que pasa es que lo que sí tiene también es que si todos estamos de acuerdo en que va además muy bien, se permite la prórroga y, por lo tanto, es posible que pueda continuar con la misma familia.

Y decirle también al diputado del Grupo Popular que los datos son muy claros, tristemente muy claros: 2.426 -el plan además está evaluado, como sabe- son los niños amparados por el Gobierno; 1.415, ese 60%, los que están en familia ajena, extensa.

Y usted ponía en valor que mejor la familia extensa que la familia ajena, porque al fin y al cabo la familia extensa, pues, tiene un vínculo familiar, y yo le decía en la primera intervención, sin saber que usted iba a decir eso, que desde luego no siempre tiene que ver, no siempre tiene que ver. No siempre. Es decir, hay familias, personas en Canarias -para no hablar de otra comunidad-, en Canarias, deseando poder darle todo a un niño, deseando poder tener, sentir que tienen un hijo o que tienen una hija, y hay niños, hasta 1.000, que tiene el Gobierno amparados que necesitan una familia. Lo que hace el Gobierno es propiciar ese encuentro, propiciar ese encuentro. Está claro que con la familia extensa solo no es suficiente. Y hasta ahora lo que nos demuestra es que tanto la una como la otra están funcionando, pues, bastante bien. Por lo tanto, trasladarle eso, porque me llamó la atención que pensáramos que más la extensa que la ajena, y le aseguro que no, normalmente no tiene por qué ser así, sino que yo creo que en positivo las dos serían muy buenas.

Por lo tanto, para finalizar, señorías, decirles que, efectivamente, vuelvo a hacer un llamamiento a que todas aquellas personas que estén interesadas -no siempre son personas que no tienen hijos, casi siempre incluso hay una inmensa mayoría que los tienen y que además ese compartir con otros niños es bastante enriquecedor para el niño acogido-, que llamando al 012 es la forma de captar a la futura familia acogente, que se tiene una información inicial, formación a la familia y que después de la formación es cuando decide que efectivamente quiere formar parte de ese banco, se declara la idoneidad y se empieza ya el acoplamiento de la infancia en esas familias que quieren ser acogentes. Y ya después de ese acoplamiento, de ese encuentro entre la familia biológica, la infancia, la familia acogente, el equipo técnico, es cuando realmente se formaliza el acogimiento familiar, que, como saben y les vuelvo a repetir, tiene un seguimiento las 24 horas del día, todos los días del año.

Muchas gracias.

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Gracias, señora consejera.

Damos por finalizada la comparecencia y se suspende la sesión hasta mañana a las nueve y media.

(Se suspende la sesión a las veinte horas y cuarenta y seis minutos.)