Diario de Sesiones 94/2013, de fecha 16/10/2013
Punto 12

· 8L/PNL-0218 Proposición no de ley del Grupo Parlamentario Popular, sobre profesionalización de la gestión de la sanidad pública canaria.

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Pasamos a continuación al siguiente punto del orden del día: proposición no de ley del Grupo Parlamentario Popular, sobre profesionalización de la gestión de la sanidad pública canaria.

Para la defensa de la proposición no de ley, doña Maite Pulido tiene la palabra por tiempo de diez minutos.

La señora Pulido García: Gracias, presidente.

Señorías, el sistema sanitario público de España ha evolucionado hacia un Sistema Nacional de Salud que ofrece una de las carteras de servicios más amplias de Europa, una atención de salud universal y de calidad, y ha sido sin duda una gran conquista de la ciudadanía y de la democracia en España.

En los últimos años, y en el contexto de crisis económica en el que estamos inmersos, el sistema debe enfrentarse a retos importantes, y no solo solucionarlos sino mantener la sostenibilidad futura del mismo. Se trata de retos financieros, envejecimiento poblacional, cronicidad de las patologías que conllevan un incremento de la demanda de atención sanitaria, con unos recursos disponibles limitados y que, por tanto, deben gestionarse de la manera más eficiente posible y por las personas más cualificadas.

Desde hace más de veinticinco años viene siendo habitual la preocupación por la profesionalización de los gestores sanitarios y su papel en la gestión de las organizaciones sanitarias; sin embargo, ha sido la crisis económica actual la que ha acentuado el interés por conocer el perfil de los gestores sanitarios. Todos los expertos en gestión sanitaria y algunos dirigentes políticos han expresado la necesidad de una profesionalización de la gestión sanitaria y acabar así con la inestabilidad y provisionalidad creada por la libre designación por el Gobierno de turno y la politización de los cargos directivos. Todos estamos de acuerdo en mejorar la gestión de la sanidad pública para alcanzar los mejores rendimientos posibles.

La estabilidad, legitimidad y autoridad que precisa la dirección de la sanidad pública requiere el cumplimiento estricto por parte de los gerentes y directores médicos de las leyes y las normas obligatorias para todos, de su lealtad a los valores del servicio público y el compromiso estricto de neutralidad política en el desempeño de sus funciones, así como la lealtad a la Administración, independientemente del color político del momento.

La eficacia, legitimidad y autoridad en la gestión requiere la profesionalización y estabilidad contractual de los gestores, diferenciando su papel del de los políticos, responsables últimos, eso sí, de la sanidad. Para ello, la sanidad pública canaria debería dotarse de directivos profesionales para la gestión de los puestos de alta responsabilidad. Estos directivos deberían contar con una regulación específica para su selección, atribuciones, condiciones de empleo, cese, reconocimiento de trayectoria directiva, código de conducta y evaluación de resultados, adaptada a cada situación y tomando como referente las prácticas que ya otras comunidades autónomas han iniciado. Sabemos que el buen directivo es aquel que posee los conocimientos, capacidades, habilidades y actitudes pertinentes y que además logra resultados, a través de sus colaboradores, en condiciones de eficiencia y se siente satisfecho y reconocido.

Es evidente que no basta con que sean buenos técnicos, que lo han de ser, sino que también han de saber gobernar, en el sentido estricto del término: servir, diseñar, dirigir, proyectos y programas, trabajar por presupuesto, usar el control económico-financiero, manejar indicadores asistenciales y económicos, evaluar políticas públicas, negociar, elegir socios y dirigir la comunicación.

Hoy nos encontramos con una realidad muy compleja donde la imagen pública y profesional de los directivos de la salud está siendo muy cuestionada, por existir cierta arbitrariedad en su designación, lo cual perjudica a su imagen, al estar ausentes el prestigio profesional y la debida formación. A veces incluso son considerados como cargos políticos.

En algunos casos se ha calificado de intrusismo profesional su elección, existiendo una excesiva dependencia de los ciclos políticos, lo que genera nulas perspectivas de estabilidad y de carrera profesional reconocida, y en muchos casos la evaluación del trabajo no se hace en razón de los resultados sino con criterios excesivamente subjetivos.

El reto es conseguir la profesionalización de la gestión sanitaria a través de la adquisición de conocimientos, de conocimientos en gestión económica y financiera, en herramientas de gestión y en mejora de las habilidades de comunicación. La formación a recibir debe ir basada en la adquisición de conocimientos técnicos, habilidades directivas y actitudes, que se sustenten en habilidades sociales, tolerancia y flexibilidad; también en competencias, tales como el liderazgo, trabajo en equipo, integridad, ética, comunicación, dirección y desarrollo de personas, orientación a resultados y, cómo no, a los pacientes.

También se precisa de experiencia y en este sentido es preciso establecer tramos de experiencia en razón de la complejidad de las instituciones sanitarias. Se trataría de la acreditación laboral, debidamente reconocida a través del Servicio Canario de la Salud tras el ejercicio de un puesto de dirección.

La acreditación académica debería ser obtenida en aquellas instituciones, escuelas de negocios, univer­sidades, debidamente acreditadas para realizar cursos que se puedan homogeneizar. Se deben fomentar programas básicos de formación en gestión sanitaria que se apoyen en los actualmente reconocidos por los expertos y que hayan sido avalados y acreditados. Se trata no solo de avanzar en el establecimiento de los itinerarios curriculares de los directivos sanitarios, los que hay que tener, sino también en los criterios con que han de ser evaluados, más allá de los criterios de confianza que las autoridades sanitarias establecen ahora mismo en los nombramientos y en los ceses de los directivos.

Comunidades como el País Vasco han incluido, hace ya unos años, en sus Recomendaciones del Consejo Asesor sobre el buen gobierno de la sanidad pública vasca, la profesionalización de la gestión sanitaria y en Castilla-La Mancha se está trabajando en la creación de un programa de gestión sanitaria para formar a los futuros directivos.

Canarias, señorías, no puede quedarse atrás. No podemos dejar los cargos de responsabilidad en manos de inexpertos. No podemos dejar en manos de inexpertos las empresas más complejas y más grandes de nuestra sociedad.

Así, el objetivo de esta proposición no de ley que trae mi grupo hoy a la Cámara es que se regule la profesionalización de la gestión de nuestra sanidad pública en los puestos de especial responsabilidad y así los futuros directivos del Servicio Canario de la Salud sean gestores profesionales sin ningún sesgo ideológico.

Mi grupo cree en un sistema sanitario público de calidad, así como en la complementariedad de la medicina privada, y el peor servicio que podíamos hacer a la sanidad pública es la falta de gestión. Por eso, señorías, no podemos tener miedo a innovar. Tenemos que aprovechar esta oportunidad para hacer de la necesidad virtud y este es el momento más oportuno para hacer reformas que busquen la eficiencia, la excelencia y, por tanto, la sostenibilidad futura de nuestro sistema sanitario.

La sanidad es de todos y tenemos, por tanto, la obligación de cuidarla, porque la pagamos todos con nuestros impuestos. Los fondos del sistema no son ilimitados y la crisis nos lo ha recordado. Por ello es fundamental que innovación y sostenibilidad vayan de la mano y los representantes de esta Cámara tenemos la obligación de regular que el Servicio Canario de la Salud se gestione de manera más eficaz, eficiente y segura.

Voy a terminar mi exposición, señorías, con unas palabras de un experto, que curiosamente hoy ha sido nombrado en esta Cámara, porque fue asesor técnico en el plan de salud de nuestra comunidad autónoma y ahora es asesor del Gobierno de Estados Unidos en temas de salud y también exconsejero socialista en el País Vasco, Rafael Bengoa. Ha defendido hace poco la necesidad de profesionalizar la gestión del sistema sanitario, más allá de los cargos necesariamente políticos. Según Bengoa, una de las razones por las cuales algunas comunidades están avanzando más que otras a la hora de transformar su modelo asistencial de un sistema de agudos hacia un modelo de crónicos se debe en parte a que no se está nombrando bien en sanidad.

A juicio de este experto, las soluciones que puede aportar el Sistema Nacional de Salud se han visto empañadas por un debate muy polarizado. Dice Rafael Bengoa que es necesario que se despolitice la sanidad.

Yo hoy les pido, en nombre del Grupo Parlamentario Popular, despoliticemos la gestión de la sanidad y seamos una de las comunidades autónomas innovadoras en la puesta en marcha de estas nuevas formas de buen gobierno.

Esta proposición no de ley, señorías, carece de contenido político alguno y creo que he sido muy escrupulosa y muy técnica en la exposición, porque el Grupo Parlamentario Popular busca el consenso en un tema tan importante y deseamos que sea aprobada por unanimidad en esta Cámara. Señorías, sigamos el modelo de profesionalización que se inició en el País Vasco por un gobierno socialista y ahora está en marcha en Castilla-La Mancha, gobernada por el Partido Popular. Aquí no hay ideología sino obligación de los representantes públicos por mejorar la gestión de los recursos de todos los ciudadanos.

Nada más y muchas gracias.

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Gracias, señora diputada.

A esta proposición no de ley se ha presentado, en tiempo y forma y ha sido admitida por la Mesa, una enmienda del Grupo Parlamentario Socialista Canario.

Para la defensa de esa enmienda, don Ignacio Lavandera, por tiempo de diez minutos, tiene usted la palabra.

El señor Álvaro Lavandera: Gracias, señor presidente.

La música suena bonita, sobre todo cuando se plantea desde la Oposición, cuando no se gobierna. Es una pena que no se planteen estas cuestiones.

De todas maneras, como habrán podido observar con la enmienda presentada, en el fondo se coincide, si bien hay algunas cuestiones que sí nos gustaría matizar y modificar.

La propuesta que hoy trae a debate tiene en el fondo un sentimiento de necesidad no resuelta en el ámbito de la gestión sanitaria por parte de los profesionales. Eso es cierto. Por eso compartimos el establecimiento de criterios de profesionalidad en el acceso a las funciones de la gerencia y direcciones gerencia del Servicio Canario de Salud. No obstante, se equivocan en cuanto a que en la proposición no de ley que presentan hablan de cualquier nivel de las organizaciones del Servicio Canario de la Salud. Creemos que se equivocan en las formas y en los modos al plantearlo. Se equivocan cuando extiende los requisitos de profesionalidad e idoneidad a cualquier nivel, porque ello equivaldría a que, por ejemplo, la presidenta de la comisión de dirección del Servicio Canario de la Salud, que, por cierto, es la consejera de Sanidad, fuera elegida en un proceso de concurrencia pública, entrando no solo en conflicto con la Ley de Ordenación Sanitaria de Canarias, sino que introduce un debate de contraposición de la tecnocracia frente a la democracia. Un debate que hoy es mucho más profundo del que hoy se plantea.

Entiendo perfectamente que pueda no compartir que sea nombrado como director de área de salud un especialista en historia del pensamiento político, sin ningún tipo de experiencia previa en el sector sanitario, como fue el caso del actual secretario general del Partido Popular en Canarias.

Entiendo perfectamente su preocupación por la falta de estabilidad contractual de los gestores sanitarios, y es que, mire -se lo digo como experiencia insular, no voy a decir experiencia propia, pero sí experiencia insular-, en los tres años de la exconsejera de Sanidad, la señora Roldós -y subrayo lo de "ex", porque, como antes se decía, a veces parece que le cuesta aceptarlo-, fueron tres, en tres años, tres, los gerentes para la gerencia única de Atención Primaria y Atención Especializada en la isla de Fuerteventura, y dos, las directoras de área de salud. Y no solo no hubo procedimientos de libre concurrencia, que evidentemente no los tenía que haber, es que no tuvo el más mínimo criterio de profesionalidad alguna a la hora de hacer los nombramientos. Fueron criterios de carné de partido.

Evidentemente, la inestabilidad en el liderazgo directivo tuvo sus consecuencias, entre otras el retraso en la ejecución de las obras del Hospital General de Fuerteventura y la consiguiente modificación del contrato suscrito por la exconsejera en el año 2010.

Por todo ello, señora diputada, créame que también nos preocupa la necesaria profesionalización de la función directiva en el ámbito sanitario. Pero, mire, un gestor de la sanidad pública, además de conocimientos de gerencia y liderazgo, debe tener un compromiso con la sanidad pública. Un compromiso que ni se compra ni se vende, por lo que abrir la puerta a elementos del contrato como posibles indemnizaciones, tal como establece en su proposición no de ley, es una cuestión que no compartimos. ¿Acaso, señorías, los que nos sentamos en este salón de plenos tenemos establecida indemnización alguna al final de esta legislatura? La respuesta es no, porque los que estamos aquí hemos adquirido un compromiso con el interés general, con la cosa pública, salvo está que ustedes estén habituados a las indemnizaciones en diferido o en sobres que no constan en las declaraciones oficiales.

En definitiva, señorías, presentamos esta enmienda de sustitución, una propuesta seria y responsable, sustentada en el desarrollo de la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias, enfocada hacia el establecimiento de criterios de transparencia, concurrencia y profesionalidad en la selección de los gerentes y directores gerentes en el Servicio Canario de la Salud. Por todo ello teniendo en cuenta, como no podía ser de otra manera, el criterio de los profesionales. Si se establecen criterios de profesionalidad, escuchemos el criterio de los profesionales. Y en eso también se basa la enmienda: que se elabore un informe por expertos y no por un copia y pega de lo que diga alguno en otra comunidad.

Todo ello, señoría, además, impulsando la oferta formativa para futuros directivos y las habilidades que deben poseer. Sobre esto último también le voy a poner un ejemplo: el pasado mes de septiembre se inició en la Escuela de Servicios Sociales y Sanitarios de Canarias el Diploma Superior de Dirección y Gestión Sanitaria, 400 horas. Más de 40 alumnos inscritos, la mayoría profesionales del Servicio Canario de la Salud, y cuya alta demanda ha obligado a una segunda convocatoria que comenzará este mismo mes de octubre. Un ejemplo del interés y el compromiso de los profesionales del sistema en formarse y también un ejemplo de la falta de oferta formativa en este sentido.

Recapitulando, señoría, le tendemos la mano con una propuesta más que razonable, sobre la cual, siendo claros -vamos a hablar en términos políticos-, desde su posición de minoría -no silenciosa como en Cataluña, minoría muy ruidosa y pocas veces responsable-, tiene dos opciones: no aceptar la enmienda, lo que conllevará una próxima proposición no de ley por parte de los Grupos Socialista y Nacionalista, en los mismos términos de la enmienda, o desde una convicción de responsabilidad aceptar la enmienda, sumándose a un consenso siempre deseable y más en temas como este, de interés y trascendencia para la sanidad pública. Espero y deseo que esta sea su última opción.

Muchas gracias.

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Gracias, señor diputado.

Para fijar posición en relación a la enmienda, si la acepta o no la acepta, por el Grupo Parlamentario Popular, doña Maite, tiene usted la palabra. Desde el escaño.

La señora Pulido García (Desde su escaño): Gracias, presidente.

Mire, vamos a ver, la verdad es que lamento el sectarismo de su discurso, la verdad es que ha sido lamentable, pero, mire, como yo sí que no soy sectaria, y se lo quiero demostrar, esas partes del discurso que a usted no le gustan ya le he dicho esta mañana que vienen del informe de buenas prácticas del País Vasco realizado por Rafael Bengoa, un socialista experto en la materia. Creo que de esto sabe más que usted. Pero, mire, en pro del consenso le podíamos admitir la enmienda número 1, pero no como sustitución, evidentemente, sino como adición, porque, mire, no tenemos ningún inconveniente, porque mi grupo parlamentario está a favor del desarrollo de la normativa, como no puede ser de otra manera, y se la admitimos, le admitimos la enmienda número 1, pero, evidentemente, no de sustitución sino de adición.

La enmienda número 3 nos parece bien y además esta mañana estuvimos viendo una modificación del texto en el que estábamos acordes ambos grupos y decíamos que, en vez de que fuera solo la Essscan la que impartiera los cursos, decíamos: "Impulsar, a través de la Escuela de Servicios Sanitarios y Sociales de Canarias, de las universidades canarias y de cualquier entidad debidamente acreditada que imparta cursos de formación en gestión sanitaria, el desarrollo de la suficiente oferta formativa y que sea avalada por organismos competentes en materia de formación de postgrado". Esta mañana usted me manifestaba que podríamos enriquecer su enmienda. Nosotros la aceptamos como una enmienda de adición, la número 3, y la enriquecíamos con este texto conjunto que usted y yo elaboramos, porque eso es el consenso y el interés de que salga adelante esta proposición no de ley.

Y, mire, la enmienda número 2 sabe que no se la puedo aceptar, porque habla de crear un comité de expertos (Comentarios desde los escaños). Y, mire, y, mire, sinceramente lo de comités de expertos, cuando usted lo que busca es que hagan un informe cuyo texto dice lo mismo...

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Perdón, perdón, señora diputada. Don Emilio, le ruego que guarde silencio cuando interviene al menos uno de su mismo grupo.

Gracias.

Prosiga, por favor.

La señora Pulido García (Desde su escaño): Sí.

Esa enmienda, la número 2, pues, habla de un comité de expertos. A mí los comités de expertos me dan repelús, sinceramente se lo digo (Continúan los comentarios en los escaños.), porque significa alargar en el tiempo... -¿presidente?- significa alargar en el tiempo. El punto a) y el punto b) están contemplados, y usted lo sabe perfectamente, en los puntos de mi proposición no de ley, dicen exactamente lo mismo: una selección de los directivos realizada a través de convocatorias públicas. A usted hay una parte que no le gusta, en el punto 1, estoy dispuesta a retirarla. Dice: "El proceso de selección de los directivos para puestos de especial responsabilidad a cualquier nivel de las organizaciones", retiramos "a cualquier nivel de las organizaciones". No tengo ningún inconveniente y lo dejamos como usted considere, que sean solo los directores, evidentemente, es una cuestión de entendimiento de esto.

Y luego en el punto número 2 de nuestra proposición no de ley usted estaba disconforme con "y, en su caso, previsión de indemnizaciones". Mire, por parte del Grupo Popular no hay ningún inconveniente, retiramos ese paréntesis que pone... Le digo que, de verdad, que lo he copiado de las prácticas de buen gobierno del País Vasco, pero es que no tengo ningún inconveniente en que se retire.

El punto número 3 es el mismo que el 2 b) suyo y el punto número 4 también es el mismo que el suyo, con lo cual creo que, por lo que le he entendido, la discrepancia en el texto era "a cualquier nivel de las organizaciones", del punto 1, y en "y, en su caso, previsión de indemnizaciones". Puesto que, excepto el tema del comité de expertos, los dos puntos que usted pedía están incluidos en los puntos de mi proposición no de ley, no veo ningún inconveniente para que pueda aprobarse por unanimidad y la verdad es que nos gustaría.

Y, mire, en la época en que el secretario general del Partido Popular era director de área de La Palma había 603 pacientes en lista de espera; ahora, con un gerente nacionalista, antiguo diputado de este Parlamento, hay 1.557.

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Gracias.

La señora Pulido García (Desde su escaño): Y la verdad es que venir a fiscalizar la anterior legislatura en una proposición no de ley carente de contenido político alguno, la verdad es que me parece hasta una falta de respeto, sinceramente.

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Gracias, señora diputada.

Señor Lavandera, le han hecho una propuesta de aceptación parcial de su enmienda o de la enmienda del Grupo Parlamentario Socialista. Me gustaría que se pronunciara sobre esa oferta, si la admite o no. No cabe discusión sobre la materia, sino en relación a si se va a admitir y cuál es el sentido de esa admisión.

Tiene usted la palabra.

El señor Álvaro Lavandera (Desde su escaño): Señor presidente, entiendo que no quepa discusión pero sí argumentación.

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): ¿Perdón?

El señor Álvaro Lavandera (Desde su escaño): Tendré que explicar por qué acepto o no acepto.

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Vamos a ver, señor diputado, le ha hecho una oferta la autora de la iniciativa; si usted va a aceptar esa discusión, el que se pueda llegar a un acuerdo, me dice que sí y entramos en la discusión; si no lo va a aceptar, me dice que no y se acaba la discusión.

Tiene usted la palabra.

El señor Álvaro Lavandera (Desde su escaño): Señor presidente, ¡hombre!, me gustaría poder decir por qué no a la aceptación, pero, bueno, independientemente de ello, le digo que no, y me gustaría repetir las palabras textuales de Jorge Rodríguez cuando se refería a las propuestas de resolución...

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): No...

El señor Álvaro Lavandera (Desde su escaño): ...respecto a los Presupuestos Generales del Estado, pero... (Rumores en la sala.)

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Señor diputado, señor diputado, no tiene, usted sabe que las proposiciones no de ley son... -¡señorías!, si guardan silencio-, usted sabe que las proposiciones no de ley son tasadas, que el autor de la iniciativa es quien tiene la decisión de si acepta o no. Le ha hecho una contrapropuesta, si usted no la acepta, por lo tanto, se acaba la discusión y queda la proposición no de ley tal como estaba.

Por lo tanto, para fijar posición en relación a la proposición no de ley del Grupo Parlamentario Popular, tal como ha sido formulada y no aceptada la enmienda, por el Grupo Parlamentario Mixto, don Román Rodríguez, desde el escaño, tiene usted la palabra.

El señor Rodríguez Rodríguez (Desde su escaño): Bueno, nosotros creemos que en asuntos como estos debiera ser fácil ponerse de acuerdo y después de escuchar a la proponente y la enmienda, sinceramente no creo que haya diferencias. Es respetable que cada uno se posicione donde quiera, pero no hay diferencias sustanciales. Y estas son las cosas que hacen que en ocasiones no nos entienda nadie, porque anteponemos el fuero a otra cuestión; es decir, fui yo, me toca mantener posición.

A nosotros nos parece que se enriquece y se perfecciona con la enmienda la propuesta originaria y la síntesis que se ha hecho por parte de la proponente es una síntesis positiva, sin mitificar nada. Porque también hay una cierta tendencia a mitificar la tecnificación de estas cuestiones y yo eso lo pongo en una balanza. La política, la democracia, es lo que determina los cambios y el progreso de las sociedades y los profesionales, la técnica, está al servicio de lo primero. Pero con esos matices que se han hecho a mí me parece que la propuesta final que hace la proponente era una buena síntesis.

Yo pediría, sé que no servirá de nada, pues, un esfuerzo de llegar a acuerdos en cosas tan sensatas como esta, porque si no se hace difícil... El entendimiento, en las cosas complejas, no, se hace imposible. De manera que a mí me parece que con el enriquecimiento que ha hecho el enmendante quedaba un buen texto final que pueda comprometer a todo el mundo, esté en el Gobierno o en la Oposición. Si no es posible esta rectificación o esta cuestión, nosotros votaremos, con alguna reserva, el texto y votaríamos, seguramente también con alguna reserva, el próximo texto, pero aquí de lo que se trataba, creo yo, hoy -y pensé que iba a ser así- era buscar el encuentro. Si no fuera así, no depende de nosotros, votaríamos a favor de la propuesta, aunque nos parece perfeccionada con la enmienda, pero no depende de nosotros este dilema.

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Gracias, señor diputado.

Por el Grupo Parlamentario Nacionalista, don José Luis Perestelo, por tiempo de cinco minutos tiene usted la palabra.

El señor Perestelo Rodríguez: Gracias, señor presidente. Señorías.

Quiero, en primer lugar, decir que desde nuestro grupo valoramos la presentación de esta iniciativa. A nosotros nos gusta la iniciativa planteada hoy por el Grupo Popular y nos ha gustado el tono en que la ha defendido la portavoz, la señora Pulido hoy, en este pleno. Es verdad, señora Pulido, que no compartimos algunos de los criterios que usted expuso al comienzo de su intervención en relación a la evolución de las prestaciones sanitarias en el Estado español en los últimos años. No compartimos ese criterio y hoy se ha debatido suficientemente en este Parlamento sobre la evolución del servicio universal de la sanidad en este país en función de estos últimos años.

Vamos a ver, usted plantea algo que lo demanda la sociedad, que lo demandan las sociedades profesionales de sanidad, y que claramente compartimos. Y yo creo, en mi modesta opinión, que usted no entendió al portavoz del Grupo Socialista cuando se refería a nombramientos producidos en la etapa anterior. Creo que fue un tono bastante coloquial y bastante, que explicaba correctamente el sentido de la enmienda que compartimos. Es decir, vamos a ver, los puntos 2 y 3 de su propuesta a nosotros no nos parecen racionales, señor Rodríguez, no cumplen los objetivos de la profesionalización, como está planteado en la proposición no de ley. Los cumplen muchísimo mejor como está planteado en la enmienda que presenta el Grupo Socialista, que está muy trabajada y está bien planteada, y busca ese objetivo y pone instrumentos para conseguir esos objetivos con mayor claridad. Y sobre todo argumentos que están en el Estatuto Básico del Empleado Público, porque, señorías, podríamos resolver la proposición no de ley planteada por el Grupo Popular diciendo: "la designación atenderá a principios de mérito y capacidad y a criterios de idoneidad y se llevará a cabo mediante procedimientos que garanticen la publicidad y la concurrencia". Eso está en el artículo 13 del Estatuto Básico del Empleado Público, incluso establece los criterios de relación laboral de los directivos en relación con los convenios colectivos y en relación con esa singularidad en cuanto a su situación en el servicio de salud.

Pero es que además los apartados 2 y 3, incluso el 4, de la iniciativa planteada coinciden, de otra manera, tal vez de la manera del Partido Popular y no de los redactores del estatuto básico de la función pública, porque... digamos, de acuerdo a los criterios establecidos en el título VI del estatuto básico de la función pública, cuando habla de los deberes de los empleados públicos, código de conducta y donde se plantean de manera objetiva los criterios de evaluación y grado de eficiencia de cada directivo, con criterios más objetivos que los que plantea, sin ninguna duda, la proposición no de ley.

Señorías, de verdad, creemos que es una buena iniciativa, compartimos los grupos de la Cámara que es una buena iniciativa. El Grupo Socialista ha planteado una enmienda y ha estado dispuesto a negociar, incluso en forma de transaccional, para no perder la autoría que usted plantea.

Usted dice que no quiere una enmienda de sustitución. Mire, la práctica habitual en todos los parlamentos del mundo, cuando un grupo minoritario presenta una iniciativa, generalmente, si quiere que prospere, va a tener que atender los criterios que le plantean en forma de enmienda los grupos mayoritarios. Los que hemos sido minorías en muchos sitios estamos acostumbrados a esto y no nos pasa nada por plantear esa manera de trabajar. No pasa nada por esa manera, no se pierde la autoría de la iniciativa, que es del Grupo Popular. Indudablemente la parte dispositiva, si queremos conseguir el objetivo, debiéramos pactarla entre todos.

Señoría, teníamos algunos argumentos más sobre el planteamiento que hace el Partido Popular. Nosotros creemos que es una buena línea, creemos que es positivo para la sanidad, como para otros servicios públicos del futuro, no solo para sanidad, para otros servicios más; es decir, nosotros tenemos muy claro, muy claro, que para nombrar a un directivo hay que confiar en él, hay que confiar en él, pero no se debe confundir -creemos nosotros- la confianza personal con la profesional. Nosotros creemos que es un tema importantísimo, el establecimiento de un sistema reglado de nombramientos garantiza continuidad. Porque ustedes incluso marcan tiempo de relación laboral, porque ustedes hablan de resolución del contrato, que no nos parece razonable, si está funcionando bien, que el criterio, se pueda establecer previamente esa resolución de contrato que ustedes plantean en su punto 2.

Les animamos a aceptar la enmienda o buscar una transaccional...

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Gracias, señor diputado.

Por lo tanto, dadas las posiciones fijadas, procede que procedamos a la votación... (La señora Pulido García solicita intervenir.)

Sí, doña Maite, ¿a qué efectos, por favor?

La señora Pulido García (Desde su escaño): Que el diputado de Coalición Canaria me dice, me invita a una transaccional; yo le repito que lo he intentado, o sea, le digo que estoy dispuesta a sacar del texto de la proposición no de ley...

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Sí, pero, perdone, vamos a ver... Sí, señora diputada, le ha invitado a la transaccional en relación a la enmienda...

La señora Pulido García (Desde su escaño): También.

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Si el otro grupo no admite la transaccional, pues, no hay ninguna discusión. Por lo tanto...

El señor Pérez García (Desde su escaño): Pues por parte del Grupo Popular que quede claro que se ha intentado consensuar. Si otros no han querido consensuarlo, han sido ellos.

El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Por lo tanto, procedemos a la votación, señorías.

Señorías, comienza la votación de la proposición no de ley del Grupo Parlamentario Popular, tal como ha sido formulada por el Grupo Parlamentario Popular en origen. Comienza la votación (Pausa).

46 presentes: 19 votos a favor, 27 votos en contra y ninguna abstención.

Queda rechazada la proposición no de ley.

Señorías, se suspende la sesión hasta mañana a las nueve y media.

(Se suspende la sesión a las veinte horas y cinco minutos.)