Diario de Sesiones 97, de fecha 30/10/2013
Punto 4

· 8L/C-1250 Comparecencia del Gobierno, instada por el Grupo Parlamentario Popular, sobre el informe de impacto ambiental de las prospecciones petrolíferas en aguas de la zona económica exclusiva del Estado a 60 kilómetros de Canarias.

El señor presidente: Siguiente comparecencia, del Gobierno, instada por el Grupo Parlamentario Popular, sobre el informe de impacto ambiental de las prospecciones petrolíferas en aguas de la zona económica exclusiva del Estado, a 60 km de Canarias.

Don Manuel Fernández González, tiene la palabra.

(El señor diputado hace uso de los medios audiovisuales.)

El señor Fernández González: Señorías.

Por supuesto que es de total actualidad, hoy mismo acaban de empezar las prospecciones en Marruecos y que, según miembros del Gobierno de Canarias, no tienen ningún tipo de peligro. Ahí no. El peligro es Canarias. Hoy, con afirmación rotunda y expresa.

Pero vamos a hablar sobre el tema de los informes de impacto ambiental. En un proyecto de esta categoría, efectivamente, existe la obligación de hacer los informes de impacto ambiental, que lleva una inversión y unas obras o infraestructuras de estas características. En esos informes de impacto ambiental, participan biólogos, físicos, ingenieros, economistas, oceanógrafos, sociólogos, abogados, además de expertos de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Centro de Investigaciones de la Biodiversidad y Gestión Ambiental, Centro Oceanográfico de Canarias, Instituto Oceanográfico y Cambio Global, Instituto Español de Oceanografía... y todo esto constituye una redacción de más de dos mil folios, más de dos mil folios, y seis meses de trabajo de todos estos equipos y de estas personas. Bien, con este volumen de información, de análisis de exposiciones, bien, tenemos que resulta que ahora el encargado de evaluar el informe de impacto ambiental es nuestro presidente del Gobierno, que no se inhibe a hacer manifestaciones y valoraciones del informe de impacto ambiental.

Primera cuestión, un presidente del Gobierno no puede estar sometido a leer dos mil folios y a contradecir a científicos de todas estas personas para luego sacar, en un artículo, el atrevimiento de decir nulidad, invalidez y posible fraude de ley. ¡Un informe de impacto ambiental como fraude de ley! ¿Pero qué asesor tiene este presidente del Gobierno, o qué lectura hizo él para hacer este tipo de manifestaciones?

Pero voy más allá, voy a hacer alguna de las lindezas que pone en su análisis crítico. Es que no se ha evaluado, no se ha evaluado los informes relativos a lo que es la afección a la agricultura, a la ganadería, a las liebres, a lo que se le ocurre a él, porque dígame usted qué tiene que ver una cosa con la otra. O por ejemplo, por ejemplo, cuando habla de las afecciones de las placas tectónicas de Canarias. Yo no sé si saben ustedes cuáles son las placas tectónicas y dónde están. No están. Yo no sé si me hacen la proyección y vemos dónde pasa la placa tectónica del Atlántico, a mitad del Atlántico, mire dónde está, y resulta... esto, mire, la afección de una placa tectónica es igual que clavar un clavo en la plaza de España y que se sienta y se derrumbe el faro de Orchilla, por ejemplo, por ejemplo. No tiene nada que ver, no se diga tremendo disparate... ¿Afección a las placas tectónicas? Si esto es así, cuando empiece Marruecos en las 80 prospecciones, aquí no tenemos ni dónde meternos, ni en la cueva de Don Justo en El Hierro, no hay dónde meternos, porque aquí esto es terrible.

O hablar de los movimientos sísmicos volcánicos. ¿Saben ustedes que el magma está entre 250 y 350 km de profundidad? Y, cuando hay reactivación de algún magma volcánico, si hubo a 50 km, y a empezar de ahí empiece a averiguar, a ver si sale por algún sitio y empieza lo que son movimientos sísmicos, ¿y eso es lo que va a provocar las prospecciones a 3000 km por parte de Repsol? ¡No digamos! ¿Y que eso tiene que estar en el informe de impacto ambiental? ¿Eso lo dice alguien con cabeza científica, o lo dice solamente el señor Paulino?

A mí no me extraña que diga estas cosas, a mí no me extraña que diga estas cosas, porque, miren ustedes, el único presidente del Gobierno que ha tenido Canarias que no oye la voz del pueblo canario, que es este Parlamento de Canarias, es don Paulino Rivero. Don Paulino Rivero viene aquí, le hacen unas preguntas los portavoces de los grupos, le hacen, le preguntan por el fuego y contesta el agua; se queda tan ancho y tan tranquilo contestando -nunca contesta realmente a lo que se le pregunta- y, cuando termina la pregunta, se marcha de aquí y ya no hay, no oye a los diputados, no oye al pueblo de Canarias, no oye lo que aquí se debate. Ignora totalmente al pueblo de Canarias, ignora a este Parlamento totalmente. Es el único presidente del Gobierno, y no se refugia, y no se refugia sino en la parte, en la parte endogámica, en la parte endogámica de sus asesores, de sus asesores. Y esa es la causa de que continuamente el presidente del Gobierno haga manifestaciones públicas de la categoría y el índice que lleva haciendo este tipo de manifestaciones, porque para decir que un informe de impacto ambiental está ocurriendo un fraude de ley, ¡hombre, hombre! Pero, por favor, ¿cómo se puede decir tremenda tontería en esta... (Ininteligible.), por un presidente del Gobierno, dejando en ridículo a los canarios con este tipo de manifestaciones?

El señor presidente: Un minuto, don Manuel.

El señor Fernández González: Usted podrá recurrir, usted podrá hacer todas las alegaciones que quiera, usted va a hacer diez mil alegaciones, copiadas todas en el mismo folio y repartir por donde quiera y firmarles y le quieran firmar este tipo de cosas, los que quieran firmar, y hacerle las alegaciones que sean. Y, luego, los que son los científicos catalogados, que están especializados para ver si esos temas reclamados son de índole y a tomar en cuenta o no. Si son de tomar en cuenta, se toman en cuenta, se analizan y se vierten en el informe de impacto ambiental; si no se tienen en cuenta, se cogen simplemente, se archivan y se guardan en el cajón. Así, no hay más. Y, una vez recurridos todos los informes, se aprueba el informe de impacto ambiental, y en ese momento está catalogado ya la empresa, la empresa, para empezar, para empezar sus trabajos. Porque el informe no va a prohibir que haga los trabajos, el informe es corregir, en una situación determinada, los posibles efectos que se pueden ocurrir de ese trabajo, y eso es lo que hace un informe de impacto ambiental. El informe de impacto ambiental, cuando se pide el impacto ambiental, no es para prohibir ningún tipo de acción o de inversión en ninguna acción que se ejecute por privados o por públicos, sino simplemente para corregir los problemas que surgen, y para eso es el informe...

El señor presidente: Muchas gracias, don Manuel Fernández.

Por el Gobierno, señor consejero de Obras Públicas, Transportes y Política Territorial, don Domingo Berriel.

El señor consejero de Obras Públicas, Transportes y Política Territorial (Berriel Martínez): Gracias, señor presidente.

Antes que nada, señorías, decirles que nunca ha dicho el Gobierno que las prospecciones de Marruecos no tengan impacto. Lo único que ha dicho el Gobierno es que la responsabilidad de los impactos que tengan las explotaciones de Marruecos es del Partido Popular y del Gobierno que gobierna España, que es el responsable de evitar que haya contaminación transfronteriza. Eso, ustedes son los responsables, el Gobierno de España es el responsable, primero, por provocar esta situación de que corra Marruecos a hacer sus prospecciones, y, en segundo lugar, porque tiene que garantizar que las prospecciones que haga Marruecos no tengan ningún efecto en un territorio como el canario que es parte del Estado. Esa es una responsabilidad del Estado, lo hemos dicho aquí muchas veces, es política internacional, es derecho internacional.

En segundo lugar, señoría, dice usted que, bueno, que ha hecho ahí una evaluación muy grande, muy grande, una evaluación perfecta hecha por muchos técnicos. Pues precisamente vamos a referirnos a esa evaluación hecha por los técnicos y a lo que dicen los propios técnicos en su propia evaluación. Porque me parece, y además dice usted que se va a hacer sí o sí, que la evaluación ambiental solamente puede establecer medidas correctoras, no puede decir "el impacto es de tal calibre que no se puede hacer o no se debe hacer, no es aconsejable hacer". Por lo tanto, usted continúa ratificando lo que ya venimos dándonos cuenta desde el principio, usted ratifica efectivamente lo que ya ha dicho el ministro de Industria y el subsecretario, de que sea cual sea el resultado de lo que sea, las prospecciones se harán. Y ese es el fraude de ley, señoría, no se olvide de que ese es, porque la decisión de hacerla ya está tomada, sea cual sea el resultado de la evaluación ambiental.

Me parece, señoría, que usted cuando trivializa aquí está confundiendo la apertura de un pozo para agua con un pozo de petróleo. El pozo de petróleo es algo mucho más complicado, como usted tiene que saber. Mire, el estudio de impacto ambiental presentado por la compañía Repsol es un monumento a la falta de rigor y a la precipitación. Solo parece estar escrito para llenar páginas y cumplir un trámite, por lo que es inadmisible que un proyecto de esta arriesgada dimensión pretenda legitimarse ambientalmente con un estudio tan vago y tan impreciso. Por tanto, les adelanto ya que el Gobierno de Canarias no le cabe la menor duda de que, si el Ministerio de Medio Ambiente no observa los graves vicios de nulidad, invalidez y posible fraude de ley en que se ha incurrido, serán los tribunales los que impidan las prospecciones, no nos cabe la menor duda, porque incumplen gravemente con los requisitos ambientalmente exigidos. Porque, señoría, un estudio de impacto ambiental se elabora de acuerdo a un proyecto técnico, que se realiza para ejecutar un trabajo, y este estudio lo primero que empieza a reconocer es que no existe proyecto técnico aún, por lo que difícilmente se puede estudiar, se puede evaluar en detalle los riesgos concretos que entraña una ejecución de un proyecto que no existe.

Se ha pretendido tapar con información vacua e ineficaz para el fin requerido la ausencia de conocimientos sobre el riesgo que entraña el proyecto de prospecciones, pues se reconoce de manera insistente que la mayor parte de las actuaciones que se pretenden realizar están aún en estudio o en fase de decisión. Lo afirman en el estudio en más de diecinueve ocasiones, todas esas personas que usted ha dicho que han firmado el estudio. Y estas incertidumbres se refieren a la toxicidad y composición de los lodos a emplear para lubricar las perforaciones, eso es algo trivial, según todo ese conjunto de técnicos que usted dice que han firmado este estudio; su uso y su manipulación, tampoco se dice cómo va a ser; los riesgos sísmicos derivados de las técnicas de fracking o similar, que no están descartadas en el estudio, no están descartadas; o las especies que se pueden ver afectadas por las explosiones, los lodos o las ondas acústicas que se van a producir.

El estudio de impacto tampoco proporciona el conocimiento suficiente sobre los valores ambientales que potencialmente se pueden ver afectados, pues ni la escala de trabajo es la adecuada a un proyecto, ni es mínimamente necesaria para una correcta evaluación. Fruto de ello es que no realice tampoco un estudio alternativo mínimamente solvente, ni justifica adecuadamente la alternativa elegida, ni ha estudiado la alternativa cero, por lo que tampoco justifica la elección ni el descarte de alternativas. Claro, la alternativa cero es no hacer las prospecciones y eso lo descartan de entrada.

En la misma línea, Repsol no determina en el estudio, de manera precisa, correcta y completa, cuáles son los impactos que puede producir la actividad que pretende realizar, por lo que el documento en una completa burla al espíritu de prevención, transparencia y participación que debe contener cualquier estudio de este tipo. Y el ministerio no debe pasar por alto que la Unión Europea es muy exigente en la vigilancia del cumplimiento de estos tres principios y, por esa razón, en los casos de minusvaloración o en observancia total o parcial de dichas condiciones en los procesos de evaluación ambiental, castiga severamente a los Estados infractores imponiéndoles sanciones y cancelando financiaciones comunitarias, incluso para otras infraestructuras. Pero, además de su imprecisión, el estudio pondera de forma arbitraria la valoración definida de los impactos que producirán las prospecciones, llegando a valoraciones, o más bien minusvaloraciones, y trivializaciones. Y, si es impreciso determinando los riesgos de la operación, más aún lo es determinando sus consecuencias, pues deja fuera del estudio de riesgos cosas tan determinantes como son, entre otras, la potencial afección a la costa del archipiélago y los ecosistemas naturales que alberga -¿cómo puede pasar por alto esto un estudio de impacto ambiental?-; la potencial afección a las zonas de captación de aguas para la desalinización y, por ende, la integridad de las desaladoras de agua de mar -¿cómo puede dejar pasar por alto esto el estudio de impacto ambiental?-; el incremento del riesgo de producir movimientos tectónicos y sísmicos, así como la sinergia que pueden provocar las operaciones con los riesgos sísmicos que frecuentemente se registren en las zonas como consecuencia del carácter volcánico de las islas Canarias; las afecciones socioeconómicas al turismo, a la agricultura, a la ganadería, a la pesca en general -las afecciones socioeconómicas, ¿esto tampoco importa en el estudio de impacto ambiental?-; las afecciones sobre determinadas áreas claves y especialmente sensibles, tanto para España como para la Unión Europea como para la Organización Marítima Internacional y, concretamente, sobre la Red Natura 2000 en áreas marítimas en la demarcación canaria, que también se la pasa por alto.

Para mayor abundamiento, señorías, un reflejo del escaso interés que el promotor presta a los temas y riesgos ambientales en relación con este proyecto es que, pese a la trascendencia y la contestación pública generalizada, el evaluador ni se ha planteado realizar un análisis social de la aceptación o rechazo que provoca el proyecto sobre la población de las islas Canarias, tal y como exige la legislación vigente en la materia. ¿Es que esos diez mil recursos usted se los despacha así diciendo que son todos iguales? Si tratan sobre lo mismo ¿cómo no van a ser iguales? Y cito textualmente, la exigencia legal, cito textualmente lo que dice la ley. La ley dice: "se indicarán los procedimientos utilizados para conocer el grado de aceptación o repulsa social de la actividad, así como las implicaciones económicas de sus efectos ambientales.", artículo 10 del Decreto 1131 del año 88.

Es más, señorías, en su precipitación por obtener cuanto antes y a toda costa o legalizar el permiso ya predeterminado por el Ministerio de Industria para realizar las prospecciones y, en su caso, si estas tienen éxito, la explotación de yacimientos petrolíferos, el promotor no ha dudado en someter a consulta y exposición pública un documento, a todas luces insuficiente por incompleto e inadecuado para el objetivo de evaluación al que debe estar dirigido. Más bien parece una guía general, una guía genérica sobre la evolución de las prospecciones petrolíferas que un estudio de evaluación de impacto ambiental sobre un proyecto concreto y en una zona determinada, que es lo exigible, pero eso no existe.

Por ello, señorías, llegados a esta fase del procedimiento, cabe esperar todavía que los graves vicios de nulidad, invalidez y posible fraude de ley que han sido señalados con precisión por los numerosos informes realizados no solo por el Gobierno de Canarias, sino también por los cabildos de Lanzarote y Fuerteventura y por otras instituciones públicas científicas, empresariales, profesionales, ambientalistas y ciudadanas puedan ser subsanados por el órgano ambiental actuante, es decir, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, que es el que ahora debe realizar la valoración del proceso seguido y actuar en consecuencia. Y, si no es así, como he dicho al inicio de mi intervención, tendrán que ser los tribunales los que paralicen esta monumental chapuza administrativa. Porque no se trata ya de si se está a favor o en contra de las prospecciones, sino que el debate estaría en si estamos en un país serio que evalúa con rigor los riesgos de una operación de este calado en el que incluso la minoría que está a favor de las prospecciones debe exigir que al menos estén adecuadamente estudiados los impactos que producen y el alto riesgo de un posible derrame o si pretenden convertirnos en un país bananero.

En definitiva, señoría, no criticamos este estudio porque tengamos una posición prefijada en el estudio en sí y su falta de argumento, lo que refuerza nuestra posición contraria a las prospecciones porque no puede existir compensación alguna para un riesgo que no se puede evaluar. Estamos hablando de cosas demasiado serias, señorías, que pretenden ser despachadas de manera rutinaria y como mero trámite, olvidando que las aguas en las que quieren realizar estas prospecciones están entre las cinco más selectas y valiosas de todo el planeta, además de la incidencia directa sobre una actividad -la turística- que representa más del 30 % de la economía directa de nuestra región. Y, si no impedimos de esta manera de proceder, podemos pagar muy caras las consecuencias, como ya vimos en el golfo de México, por ejemplo. Donde, por cierto, al igual que en Canarias las prospecciones y, en su caso, las futuras extracciones están en el límite de la tecnología existente para actuar en esas profundidades y a esas presiones y, por ello, debemos seguir preguntándonos: ¿merece la pena el riesgo, señorías? Y para responder a esta pregunta hay que tener en cuenta que no existe ninguna otra región del planeta en la que esa actividad se combine con una potente industria turística ni con la singularidad de una zona marítima especialmente sensible.

Nada más, muchas gracias, señor presidente.

El señor presidente: Muchas gracias, don Domingo Berriel, señor consejero.

Los grupos no solicitantes de la comparecencia, don Fabián Atamán Martín.

El señor Martín Martín (Desde su escaño): Muchas gracias, señor presidente.

Señores diputados, quizás tenga que volver a las palabras de mi última intervención en el pleno pasado, donde dije y arengué a alguno de los diputados a llevar a cabo un verdadero discurso, creo que carente de demasiado sentimiento sobre este aspecto, sobre todo para dilucidar algunos extremos que siguen siendo confusos. Creo que desgraciadamente nos hemos embebido, alguna de las formaciones políticas, en algunos presupuestos que nos impiden ver, actuar y analizar con todo el rigor necesario cuál es este aspecto que afecta a muchísimos canarios, a muchas empresas y que preocupa a muchísima parte de la sociedad.

Pero, más allá de eso, yo al señor Berriel lo tengo por un hombre serio, riguroso, profesional, contundente, claro, ilustrado, pero que, por primera vez, me ha dejado asombrado en la tribuna, porque una cosa es defender una posición y otra muy diferente es faltar a la verdad, incluso para ser capaz de rebatir a aquellos cuyas posiciones no nos gustan. Me refiero a que, me he tomado yo, por otra parte, la molestia de estudiarme este estudio de impacto ambiental, y en concreto el documento de síntesis de Repsol, que no es del agrado mío en muchos de sus extremos, que puedo criticar la falta de información o el que sea más prolijo en alguno de los extremos, pero lo que no se puede decir es que haya aspectos que no toma en consideración y que yo leo con total claridad aquí. Me refiero a la afección de las costas o a la afección de los lechos marinos, entre otras cuestiones que han sido objeto de crítica suya ahí.

Y es que, incluso, este estudio llega a decir en uno de sus apartados, y en concreto para un escenario de derrame por blowout, que los daños se han considerado muy serios, siendo desastroso en el caso de las costas de Lanzarote y Fuerteventura aunque sean tramos muy cortos. De otra parte, o por otra parte, dice que para la posibilidad de un derrame de diesel mayor los daños medioambientales y sociales causados se consideran muy serios. Es decir, es la propia Repsol la que está alertando en su estudio de impacto ambiental de que las actividades extractivas pueden resultar catastróficas para el medio ambiente de Canarias y, en particular, de Lanzarote y de Fuerteventura. Pero, por otra parte, yo no puedo dejar de asombrarme al asistir a la lectura de aquel estudio de impacto medioambiental que propone el Cabildo de Lanzarote o de Fuerteventura y encontrarme con un simple folio y medio como cogollo del argumentario que es francamente endeble. Lo que yo critico es que exista tan poco rigor para mantener un posicionamiento o para mantener otro. Yo creo que, como diputado, como canario, tanto para un caso como el otro, deberíamos tener, contar y transmitir la información de manera clara, de manera veraz y de manera rigurosa.

Muchas gracias.

El señor presidente: Muchas gracias, don Fabián Martín.

Por el Grupo Socialista Canario, don Manuel Fajardo.

El señor Fajardo Palarea: Buenos días, señor presidente.

Bueno, en primer lugar -lo ha dicho el señor Martín-, efectivamente, aunque la comparecencia versa para que el Gobierno de Canarias informe sobre la postura del mismo sobre el informe del impacto ambiental de las prospecciones petrolíferas, no es un informe, es un estudio. Eso de entrada. Es una comparecencia para informar sobre la postura que tiene el Gobierno de Canarias sobre el estudio de impacto ambiental presentado por una entidad privada. Esto hay que dejarlo claro. ¿Quién lo presenta? Repsol Investigaciones Petrolíferas, S. A., O sea, aquí no estamos discutiendo el informe emitido por el Ministerio de Medio Ambiente, o, perdón, un estudio emitido por el Ministerio de Medio Ambiente, o por uno de sus órganos directivos, o por alguna agencia estatal, no. Aquí lo que se le está pidiendo al Gobierno es que opine sobre el estudio de una empresa privada. Eso de entrada, para que las cosas queden claras. Bueno.

Para el Partido Socialista, después de haberse leído ese voluminoso estudio, digo de entrada que estoy de acuerdo con muchas de las cosas que dice el Gobierno. Por insuficiente, por insuficiente, porque, hombre, lo primero que hace el estudio es incumplir una normativa que es de obligado cumplimiento, que ha citado el consejero. ¿Qué dice el artículo 10 del Real Decreto 1131/1988? "se indicarán los procedimientos utilizados para conocer el grado de aceptación o repulsa social de la actividad, así como las implicaciones económicas de sus efectos ambientales". ¿Existe? No existe. Se lo han saltado a la torera.

Esto me hace retrotraer en el tiempo al momento en el que, en el año 2004, el Tribunal Supremo, por una demanda que puso el Partido Socialista de Lanzarote, tumbó un real decreto dictado por el gobierno de Aznar por el que se daba autorización a las prospecciones petrolíferas. Para nosotros, con todo el respeto a quienes hayan intervenido en el estudio, que, en definitiva, ¿a quién responden? A una empresa privada. No es... Una empresa privada que quiere extraer petróleo no va a hacer un estudio de impacto ambiental que le vaya en contra. Estaremos hasta ahí de acuerdo, ¿no?

Bien. Pues para nosotros nuestra opinión es bastante sencilla y se puede sintetizar en lo siguiente. Mire, para el Partido Socialista el estudio de impacto ambiental presentado por la compañía Repsol es un monumento a la falta de rigor y a la precipitación. Para el Partido Socialista parece que este estudio está para llenar páginas y es una chapuza para cumplir un trámite. Para el Partido Socialista es inadmisible que un proyecto de esta arriesgada dimensión se haga de la forma tan vaga e imprecisa que se ha hecho, y esperamos que el ministro Arias Cañete, en consecuencia, lo rechace de plano, porque además no se ha contado con las poblaciones de Lanzarote y Fuerteventura y de Canarias para emitirlo.

El señor presidente: Muchas gracias, don Manuel Fajardo.

Por el Grupo Parlamentario Nacionalista Canario, doña Claudina Morales.

La señora Morales Rodríguez: Gracias, presidente. Buenos días a todos y a todas.

Yo creo que la mayoría de las actuaciones que han precedido a las autorizaciones a las prospecciones petrolíferas a Repsol están plagadas de irregularidades desde su inicio. La primera de ellas ya la detectó el Tribunal Supremo en el 2004, cuando anula las prospecciones autorizadas, porque en el 2001, cuando las autoriza el Partido Popular, carecían del documento de medidas ambientales. Y me gustaría decir que, en el 2012, lo primero que hace el Partido Popular nada más entrar al Gobierno, primero, es colocar a un secretario de Estado de Industria a un ex alto cargo de Repsol, y, la segunda, reactivar las autorizaciones, incluyendo un nuevo documento de medidas ambientales.

Deberían saber todos ustedes que ese nuevo documento de medidas ambientales ha quedado de manifiesto -porque se han puesto ocho recursos a esa autorización del 2012-, ha quedado de manifiesto ya en el Tribunal Supremo nuevamente que esto es una copia calcada de los informes presentados por Repsol también en la Costa del Sol y Vizcaya para una extracción de gas a 385 metros. Estamos otra vez hablando de irregularidades, espero que el Tribunal Supremo se remita otra vez a la sentencia del 2004, porque Repsol no ha cumplido. Curiosamente, además es bueno también que sepan ustedes, señorías, que el Tribunal Supremo tuvo que reiterar la petición del documento al ministerio, porque no lo entregaba de ninguna de las maneras.

Y otra de las irregularidades se da también en el informe de impacto ambiental. Decía el profesor de Contaminación Marina, Jesús Cisneros, que todo el cálculo de probabilidad que da lugar al cálculo de riesgo y la ejecución de los modelos numéricos está mal realizado. El riesgo es más alto de lo que dice Repsol, que habla de un riesgo medio, señor don Manuel, habla de riesgo. Han tenido que realizar muchas desviaciones que han puesto en clarísima evidencia la estrategia de desvirtuar el estudio, queda demasiado evidente y se puede definir como escandaloso.

Otra es en las formas. En agosto se presenta esto, en agosto, donde la verdad que la calidad democrática de todo este procedimiento queda en evidencia, pero hay más de diez mil alegaciones.

Señorías, dice esto que el presidente opina. Sí que opinó el señor ministro, que antes de presentar las alegaciones decía en un comunicado que las alegaciones que se van a presentar no van a conseguir parar este proceso y hasta adelantaba la fecha en la que Repsol comenzará a extraer el petróleo, a pesar de las alegaciones y a pesar de no conocer el informe.

Otra evidencia de que el Partido Popular parece más representante de Repsol es cuando un vicesecretario de Estado anuncia en Fuerteventura en un acto del Partido Popular cuándo va a presentar el informe de impacto ambiental el propio Repsol y cuándo lo sacarán a exposición pública...

El señor presidente: Muchísimas gracias, doña Claudina.

Yo siento que el reloj interrumpa su intervención, el cronómetro.

Don Manuel Fernández, segundo turno de su intervención.

El señor Fernández González: Vamos a beber un poquito de agua antes que se acabe con el petróleo.

Señorías, señor presidente.

Vamos a ver, empieza el señor consejero diciendo que el Gobierno no ha dicho nada, sino que solamente que, bueno, que había que cuidar los riesgos y que si... Mire, esto fue publicado en La Opinión, ayer, y dice: el Gobierno canario descarta peligro en la búsqueda de crudo en el ...(Ininteligible.) de Marruecos, y lo reafirman, aquí está. El Gobierno canario... yo no sé qué llama usted Gobierno de Canarias. Pero que esto está ratificado, porque lo dije al principio, porque los asesores, los asesores que tiene, el señor Fernando Ríos, en unas declaraciones posteriores -bueno, me lo dejé allí-, habla de que no hay riesgo. Primero, está al norte, al norte de Lanzarote, que si hay riesgos esos son riesgos. Porque todas las corrientes y todo lo que viene de norte a sur. Las que son de Repsol están en el sur de Lanzarote y Fuerteventura, que van hacia el sur, primera cuestión. Pero para él eso no son riesgos, son las otras que van hacia el sur, donde está otro mundo, otro mundo, primera cuestión.

Segunda cuestión, allí no hay riesgo, porque dice que se va a hacer a 2000 km... a 2 km de profundidad. A 5500 km, dicen los informes. Hoy está perforando, dentro de cuarenta días tendremos el resultado. Eso está ahí.

Mire, vamos a ver si nos convencemos. Vamos a ver si llegamos a una realidad. Prospecciones de Repsol, o sin prospecciones de Repsol, para los que tienen los temores, el peligro es exactamente igual, exactamente igual. Solamente con una diferencia, que si no hace prospecciones Repsol, todo el beneficio se lo lleva Marruecos. Esa es la única diferencia, la única que hay. No hay más diferencias y seamos racionales, seamos racionales en ese análisis.

Mire, señor consejero, usted me dice y nombra otra vez aquí, pero es que usted se lee, usted no ha hecho eso, señor consejero, que yo a usted lo conozco muy bien, usted es riguroso y lo conozco muy bien, usted no ha hecho ese papel. ¡Usted no lo ha hecho! Usted lo ha leído, lo ha leído y lo siento por usted, habla usted otra vez de fracking. No está contemplado, porque en profundidades marinas no está contemplado la realización del fracking. Es que no pueden hacerlo, ¿por qué esto lo nombra? Vuelve usted a hablar, a leer, después de lo que yo le dije, de placas tectónicas que están a 6000 km de distancia, y que tiene que haber cuarenta bombas atómicas de hidrógeno para mover una placa de esas, señores, no es un petido haciendo perforaciones. Seamos lo que... ¡Conozcamos lo que decimos, no digamos disparates, que se van a reír del Gobierno de Canarias, y consecuentemente de todos los canarios! No digamos cosas.

Mire usted, es que estamos acostumbrados, es que estamos acostumbrados a decir aquí cantidad de cosas... Mire, "es que se acaba el agua en Canarias". Miren ustedes, Baréin está en pleno golfo Pérsico, rodeado de petróleo por todas partes. Sus principales riquezas son el petróleo, las perlas y la pesca. Son 1.300.000 habitantes, que viven en una isla como La Palma, rodeada de petróleo, de pozos, de prospecciones de todos lados. ¿Y saben ustedes que el 90 % del agua que consumen es agua desalada? ¿Allí no hay peligro y aquí sí? ¿Allí no y aquí sí? ¿Pero no sabemos que el agua no está en el mar, el petróleo no está en el mar? No puede estar en el mar, ni siquiera cerrado, no lo podemos contener, porque está en la superficie, nada más. ¿Pero cómo no sabemos...?

Bueno, no voy a enseñar aquí la teoría de cómo se gestiona el agua para extracción para desalar agua porque no tenemos tiempo ni para hacerlo, pero voy a decir unas cuantas barbaridades que se han dicho continuamente. Mire usted, el fracking, mentiras. Ustedes están diciendo mentiras, no se puede hacer. Suspensión prospecciones de Baleares, que lo están diciendo: "el Gobierno ha suspendido las prospecciones baleares porque protestó el PP de Baleares", mentira. No han sido suspendidas y se van a hacer, se van a hacer como en el resto de España, en Málaga, en Huelva y en el norte de España.

¿Que se van a hacer prospecciones a 9 km de profundidad? ¡Mentiras, imposible, irrealizable, técnicamente inviable! Y se sigue diciendo: 9 km. Mire, el peor de los escenarios, a 50 km, porque es donde, lo que es la pirámide magmática. ¡Si está clarísimo! ¡Pero si no hay ni que estudiar! Simplemente ver lo que hay, simplemente. Pero que ahí no va a haber prospecciones, señorita, no hay prospecciones. (Ante las manifestaciones de la señora Morales Rodríguez desde su escaño.) Es área de exploración, que está todo el mar, es todo el mar Atlántico completo, todo el océano Atlántico. Eso. Las prospecciones esto otra cosa, señora, y no confunda a la opinión pública.

Afecciones, corrientes en dirección a Canarias. ¡Ni una, ni una, ni las corrientes ni los vientos dominantes! ¿Para qué siguen insistiendo, si no son así? Porque si hubiese sido ...(Ininteligible.). "El rechazo tiene un amplio apoyo social", y todas las instituciones públicas del Gobierno convocan una manifestación de la vigilia, y se reúnen en toda Canarias 260 personas. ¡Ámbito social!, ¡gran respaldo! Y cuando se convoca cualquier cosa van los ecologistas de siempre. Allá ellos, me parece muy bien.

"La ley está de nuestra parte". Han hecho siete recursos: seis autos del Supremo los han rechazado y uno del Tribunal Superior de Justicia de Canarias. No aciertan ni un recurso jurídico, ni uno. Nos siguen diciendo que tienen el respaldo judicial. No lo tienen.

Que si España para las prospecciones, Marruecos, también. ¿Cómo se puede decir tremendo disparate, que si España para las prospecciones, Marruecos también para las de ellos? Esto lo dice el asesor de Paulino, don Fernando Ríos, públicamente en la prensa. Públicamente en la prensa. ¿Se puede decir tremendo disparate? Seamos conscientes, hombre, que la gente no es tonta.

"Marruecos ha desistido de perforar". Eso fue el propio Paulino cuando fue a visitar a Marruecos, y se lo creyó, y vino aquí contento. Marruecos no va a hacer, porque eso es una tontería. Hay una de petróleo y está allí ya sacando petróleo por todos lados. Sacando, por lo menos intentándolo. ¿Por qué decimos ese tremendo disparate?

"Se va a producir un tsunami". Miren ustedes si hay tsunami. Miren ustedes si puede haber tsunamis, con las más de 1600, 1100, perdón, 1600 extracciones, no prospecciones, que hay en todo el mar del Norte, en el mar, las 120 que están en el propio mar Mediterráneo en torno a Italia; todas las más de 200 o 300 que están en toda la costa de África. ¿Pero entonces qué hablamos de tsunami con dos pequeños pinchacitos, dos pequeños pinchacitos? ¡Y tú lávate la lengua, anda!

"Afecta a la desalación de agua". Ya lo demostré con el tema de Baréin, ¡es que esto es impresentable! Y "solo beneficia a Repsol". Repsol no es, Repsol no es una sigla y cuatro señoras allí jugando un... (Ininteligible.) Repsol una compañía con más de 25.000 empleados, con decenas de miles de accionistas, que cotiza en España, que tiene la sede social en Madrid y que crea riqueza en España. Y crea aquí los puestos de trabajo. ¡No, señor David! No, señor David, no en paraísos fiscales, como usted también ha mentido. Aquí no hay, señor David, no, señor David. Cotiza en España, donde tiene su sede social, en Madrid. En Madrid. Y son las inversiones de miles de millones de euros lo que repercute en lo que es la dinámica de la acción de cualquier industria. Por cierto, acaba de descubrir, junto con asociación china, en las costas de Brasil 1.200.000 barriles de un pozo de petróleo en unas prospecciones, que lo va a hacer también petróleo. Una compañía que trabaja en... trabaja en Noruega, trabaja en todo el mar del Norte, Dinamarca, Australia, América del Norte, América del Sur, y eso es Repsol, pues eso es unos pocos, unos muchachitos que están por ahí.

Pero mire, de todas estas inexactitudes que se están diciendo, que se están diciendo, la que más me ha dolido, una de las que más me ha dolido es que algún diputado de esta Cámara, que está aquí presente, que oye los debates, que los ve, afirme en una radio pública, hablando del petróleo, que Manuel Fernández sostuvo -Manuel Fernández, textuales y entrecomilladas- sostuvo que "quienes se oponen a los trabajos de Repsol frente a las costas canarias son gilipollas". ¡Y eso es mentira! Y mentiroso el que lo dijo, ¡mentira y mentiroso el que lo dijo! Yo jamás he dicho eso, jamás, jamás. Me he limitado a leer este artículo periodístico (Mostrando un recorte de prensa a la Cámara.), y reclamen al que lo escribió o al que hizo las manifestaciones en el mismo, pero no a mis palabras. Eso es manipular, eso es mentir, pero estamos acostumbrados a que se manipule y se mienta en esta Cámara continuamente, continuamente, como decía ahí esta mañana... He oído yo, por ejemplo, hablando de las tasas aéreas, que La Palma no recibe ninguna subvención, fue -qué más- que las islas Baleares reciben subvenciones a las tasas aéreas, cuando allí 150 días se les sube el 10 % y La Palma durante 360 días recibe el 50 % de subvención a las tasas. ¿Cómo se puede mentir aquí en esta Cámara, pero cosas tan descaradas? Dígalo más sibilinamente que haya debate, por lo menos, pero no descaradamente y directamente como ustedes lo están haciendo.

Por lo tanto, señores, señores, señor consejero, por supuesto que el informe de impacto ambiental anterior no fue porque no se hizo, señora Claudina, fue porque no se llevó a información pública, pero estaba hecho. Y los informes de impacto ambiental sobre los procesos productivos son exactamente iguales, son exactamente iguales, los cambian de sitios y luego adaptan los sitios específicos en el sitio que se produzcan, que es la parte que varía, lo que es fundamental de la explotación industrial, de la explotación de inversión, son exactamente iguales. Por tanto, usted aquí no venga decir que ese es una copia y pega de otro informe de impacto ambiental.

Aquí no se inventa nada, se dice lo que dicen los reglamentos, lo que dice la propia Comunidad Económica Europea, y este informe está hecho con el tema de la Comunidad Económica Europea. Y si esto no está, pues vamos a ver qué van a hacer, qué van a hacer ustedes con las diez prospecciones que ya tiene en marcha Marruecos, que están ahí al lado, muy pegadas algunas de ellas a Canarias, y aquí nosotros debatiendo aquí continuamente que dejen quietos a Marruecos, que se lleven ellos el petróleo. Ese es su discurso, que se lo lleve Marruecos el petróleo. Pues yo voy a luchar porque Marruecos se lleve el menos petróleo posible y que el máximo petróleo lo lleve Canarias y España, para riqueza de nosotros y de nuestros hijos.

El señor presidente: Muchas gracias, don Manuel Fernández.

(La señora Morales Rodríguez solicita intervenir.)

Señor consejero de Obras Públicas... Sí, dígame, doña Claudina, dígame.

Un momentito, don Domingo, un momentito.

Dígame, doña Claudina.

La señora Morales Rodríguez (Desde su escaño): Presidente.

Solamente por una inexactitud y una cuestión de orden solamente.

La cuestión de orden sí me gustaría, porque se ha utilizado el término "señorita" para dirigirse a mi persona, que debo decirle que eso (Rumores en la sala.) está eliminado...

El señor presidente: Espere, espere, espere...

La señora Morales Rodríguez (Desde su escaño): ...en el real decreto del...

El señor presidente: Doña Claudina, vamos por partes, vamos a hacer las cosas... Usted me dice por lo que es, yo le daré la palabra.

Sí, tiene derecho, por supuesto, si quiere aclarar ese término lo puede aclarar. Sí, sí, ahora comienza usted su intervención, ahora, por favor.

La señora Morales Rodríguez (Desde su escaño): Digo yo que esto está en un real decreto del Gobierno y, por tanto, en una Cámara legislativa como esta, vamos a cumplir los reales decretos que aprobamos. Por tanto, eso.

Y luego me gustaría una cuestión, que es inexactitud, no es abrir un debate sino en una inexactitud, con respecto a lo que comentaba el señor Fernández.

El señor presidente: ...(Sin micrófono.)

La señora Morales Rodríguez (Desde su escaño): Sí, bueno.

Era sobre... yo no hablaba de lo que es un copia y pega no es el documento, el informe de impacto ambiental, lo que es un copia y pega es el documento de medidas ambientales, que es con lo que se da la autorización en el 2012 y es lo que anula el Tribunal Supremo en el 2004. Anula la... la... porque no está el documento de medidas ambientales, no el informe de impacto ambiental, que son dos cosas bien distintas, y este sí que es una copia, como decía, de informes que no tienen nada que ver con Canarias, ni en el motivo ni en la ubicación ni en cuanto a los riesgos que tienen. (Los señores De la Hoz Fernández y Fajardo Palarea solicitan el uso de la palabra.)

El señor presidente: Don Manuel, me han pedido otra palabra. Si usted quiere acumularlas, o le contestan uno a uno.

Sí, don Manuel Fajardo. ¡Ah, don David! No, no, díganme ¿quién está pidiendo la palabra? Porque yo... si, no, pero... ha habido... de la intervención de don Manuel Fernández se han... han surgido una ser ie de cuestiones que se plantean, que veremos si corresponden o no, como en el caso de doña Claudina, y don Manuel Fajardo usted vi que me hacía señas de pedirme la palabra. Dígame a qué efectos.

El señor Fajardo Palarea (Desde su escaño): Lo que quería intervenir por... no me nombró, pero yo soy el diputado que he afirmado, y me ratifico, en que don Manuel Fernández, en su última intervención en el anterior pleno, con respecto a las personas que no apoyamos las prospecciones petrolíferas nos calificó de una forma que no voy a repetir, que ha repetido él en el día de hoy.

Me ratifico, pero es que la mejor forma para ratificarme, y por eso le pido, le pido, le pido un momento nada más para poder intervenir después porque he pedido el borrador del Diario de Sesiones porque lo leí el otro día, don Manuel, porque va a tener usted que rectificarle al Diario de Sesiones.

El señor presidente: Bien, lo que ha pedido usted, lo que informa, en realidad, lo que ha pedido es el Diario de Sesiones. Lo puede pedir y luego, si corresponde, luego lo vemos.

Entonces, don Manuel Fernández, tiene usted un minuto.

El señor Fernández González (Desde su escaño): Sí, en cuanto a la primera intervención, pues, le pido disculpas por no ser señorita, señora, y, por supuesto, encantadísimo, ¿no? O sea, que, como usted comprenderá...

En cuanto a la segunda parte que dice usted de su intervención, de evaluación de impacto, si usted tiene razón no se preocupe que le darán la razón, pero me parece que usted está muy lejos de la realidad de esa cuestión. Por lo tanto, no van a cometer el mismo error, ¿no? Por lo tanto, eso, se supone que usted se conforma con eso, pues muy bien para usted, pero esa no es la realidad.

Señor Fajardo, lo que yo leí es textualmente, está aquí, no el Diario de Sesiones. Lo que yo leí aquí y que tiene que estar en el Diario de Sesiones, dice: "Cuidado que hay gilipollas en Canarias, y tiene razón", pero esto no lo dije yo, eso lo dice el artículo, señor Fajardo, eso lo dice el artículo, señor Fajardo, y está reflejado en la Mesa. No lo dije yo, yo lo que hice fue leer el artículo "y tiene razón, señor Ibrahim". No nombré a Ibrahim, sino "y tiene razón", porque lo dice el propio artículo y usted se aprovechó de esta cuestión para hacer esta afirmación donde yo, dice, jamás lo he comentado y textualmente, y textualmente: "Sostuvo que quienes se oponen -nunca dije esa palabra, de ninguna manera, de ninguna manera- se opone a los trabajos de Repsol..."

El señor presidente: Don Manuel, por favor, retomemos. Sí, don David, tuvo una alusión, efectivamente, supongo que la pide por ese motivo.

El señor De la Hoz Fernández (Desde su escaño): Señor presidente.

Por alusiones e inexactitud al respecto de don Manuel, que decía que yo había dicho que efectivamente Repsol operaba en paraísos fiscales. Me remito a un artículo publicado el año pasado donde dice: "21 empresas del IBEX tienen filiales en paraísos fiscales. Las mayores compañías españolas son propietarias de 108 sociedades en territorio offshore. Santander y Repsol las que más la utilizan".

Gracias.

El señor presidente: Vamos a ver si terminamos con las alusiones y las contradicciones, don Manuel Fajardo.

El señor Fajardo Palarea (Desde su escaño): Vamos a ver.

Yo muestro mi total respeto a aquellas personas que apoyan a las prospecciones, lo único que pido es igual respeto para las personas que no las apoyamos.

Leo el borrador del Diario de Sesiones que está a disposición de todos los parlamentarios: "Miren ustedes -decía usted, señor Fernández- señor, decía usted en otra, decía usted en otra 'Tribuna abierta', 'Petróleo en Canarias', Padrón Sabina -abre comillas el Diario de Sesiones-: los marroquíes, que están encantadísimos con este proceder de los canarios ecolojetas. El otro día me dijo un amigo marroquí, que lleva muchos años por estas tierras, a cuenta de esto del futuro petróleo en las aguas de las islas: ¡Cuidado que hay gilipollas en Canarias! -y el Diario de Sesiones cierra comillas, cierra cita, y sigue usted- y tiene razón, hay que decirlo, porque todo el petróleo es para ellos, ¡claro que sí!". Eso es lo que aparece, o impugna usted el Diario de Sesiones o, mire usted, además lo que han oído todos los canarios es lo que hay, don Manuel.

El señor presidente: Don Manuel, tiene el mismo derecho de un minuto.

El señor Fernández González (Desde su escaño): Está claro, no acaba de entender lo que yo le dije antes. Cierra comillas porque él cierra comillas y el artículo, señor Fajardo, y el escrito sigue, porque yo leí el artículo completo y fue forjado allí, y dice el artículo: "Y tiene razón Ibrahim". Está puesto... ¿Cómo? No me diga usted que no... (El señor Fernández González se acerca al escaño del señor Fajardo Palarea para darle el artículo que está leyendo.)

El señor presidente: Don Manuel.

Está claro que -sí, María Australia, por favor-, está claro que no se ponen de acuerdo en ese asunto y, por lo tanto, han tenido la oportunidad de expresarse, pero...

Señor don Domingo Berriel, señor consejero, tiene la palabra.

Aquí se le ha dado la palabra a todo el mundo y la han tenido y nadie más absolutamente sobre este asunto, salvo el consejero, para cerrar. Todo el mundo ha tenido la oportunidad de decir lo que cree y lo que cree sus derechos y ha quedado claro. Esto no es un juicio, doña María Australia (Ante las manifestaciones de la señora Navarro de Paz, desde su escaño.), esto no es un juicio, es un parlamento. Muy bien, salga usted a otro sitio y dígalo, pero aquí usted no tiene, en este asunto, no tiene la palabra, lo siento.

Señor consejero, para concluir esta comparecencia, don Domingo Berriel.

El señor consejero de Obras Públicas, Transportes y Política Territorial (Berriel Martínez): Gracias, señor presidente.

Señorías, vamos a ver, en primer lugar, decirle a don Fabián Martín, cuando me dice que está extraño de que yo falte a la verdad, la verdad es que a mí me gustaría conocer realmente su posición en esto, porque la ambigüedad esa que usted mantiene no ayuda, no ayuda a saber exactamente qué es lo que usted opina, y es importante saber, los ciudadanos -me imagino que de Lanzarote- deben saber qué opina usted sobre este asunto de forma clara.

Yo la ambigüedad que usted, vamos, la falta de verdad que usted me atribuye la sustenta usted en que el estudio dice en un momento determinado que hay una afección a la costa. Bueno, ¿y qué? Yo lo que he dicho aquí es que no están estudiados esos... que la potencial afección a las costas de nuestro archipiélago y los ecosistema naturales que afecta no están desarrollados y estudiados convenientemente. No lo están. Y no lo están porque -si usted ha podido leerlo por completo-, para estudiar la vulnerabilidad de la costa, el estudio de impacto ambiental utiliza la valoración que ha dado a los tramos de costa, a una serie de tramos de costa donde entiende que pueden verse afectadas, el Plan Específico de Contaminación Marina Accidental -Pecmar- del 2006, con datos y valoraciones de hace más de siete años y para unas actividades y unos riesgos sustancialmente distintos a los del proyecto. No está el Pecmar evaluando riesgos de esta naturaleza, porque nadie en ese año se pudo imaginar que este tema iba a tomar el cuerpo que está tomando y que se iban a convertir en realidad esas prospecciones.

Mire, del estudio, del análisis del estudio, la principal conclusión, la principal cuestión, está en que el promotor no ha realizado una descripción completa de un proyecto técnico concreto. No se sabe exactamente dónde se van a hacer las perforaciones, no se indica el emplazamiento exacto de ellas, no se indica el modo de entubación, no se indica qué tipo de lodos se van a producir, no se estudian las repercusiones durante ese tipo de actividades... Es muy distinto si se utiliza una técnica u otra y no está definido en el estudio de impacto ambiental porque se dice que se está todavía en un proceso de estudio. Es decir, no se está sometiendo un proyecto de exploración, un proyecto de apertura determinado por sondeo de investigación porque para evaluar esos sondeos tiene que saberse cuál es el proyecto de sondeo. Sin embargo, el estudio, como tiene esa ambigüedad, el diputado don Manuel dice: "no se va a hacer, está eliminado el fracking". Yo no he dicho el fracking, exactamente, hay muchas técnicas para producir efectos similares, pero sí dice el estudio, sí dice el estudio que se van a hacer perforaciones oblicuas. ¿Para qué cree usted, señor, que se hacen perforaciones oblicuas cuando se busca petróleo? Léase un poquito un manual y verá que se produce para fracturar las rocas de forma mucho más intensa con explosivos o con cualquier otro sistema de presión, de arenas, etcétera, y eso es lo que nosotros decimos que puede tener efectos parecidos a los del fracking, o por el estilo, o peores, y que puede producir elementos distorsionadores de la estabilidad geológica. Eso es todo lo que se ha dicho aquí, y aquí nadie ha hablado de placas ni no placas, hemos dicho eso.

Mire, exactamente, lo que hemos sintetizado o hemos dicho es que, primero, la potencial afección a las costas de todo el archipiélago y a los ecosistemas naturales que alberga no están estudiados. La potencial afección a la zona de captación de agua de mar para la desalación y, por ende, la integridad de las desaladoras de agua de mar, tampoco, y usted eso lo trivializa y establece, dice lugares en los que, entre otras cosas, la mayor parte de la desalación se produce por evaporación y no con membranas, hoy en día, cada día más con membranas. Pero, mire, le está hablando alguien que durante más de diez años, y además quizás puedo presumir de haber sido uno de los primeros que se dedicó a la desalación en Canarias, a estudiar ese tema, a dedicarme profesionalmente a ello, y le puedo decir que tenemos ejemplos -usted también-, tenemos ejemplos... Mire, la compañía Unelco -digo esto porque es exactamente real y verdad, y está documentado-, la compañía Unelco próxima a las desaladoras de Puerto del Rosario en un momento determinado a alguien se le ocurrió la peregrina idea de que los lodos, las aceites de los cárteres de los grupos las tiraban en una gavia que había por allí, hicieron una especie de tanqueta y la tiraron. La planta de Puerto del Rosario coge el agua profunda, de pozos profundos, porque precisamente es mucho más transparente, más cristalina y demás, bueno, pues nos dimos cuenta porque efectivamente se nos empezaron a arruinar unas membranas y, cuando nos dimos cuenta, había hidrocarburos en el agua que habían recorrido no se sabe los kilómetros que habían recorrido, pero estaban en las membranas de la desaladora y casi estropeamos todo aquello. Unelco -que en ese tiempo hubiese sido un delito ecológico hoy, evidentemente no estaba tipificado en ese momento, rápidamente- limpió todo el tema, pero estuvimos durante muchísimo tiempo con ese problema estableciendo sistemas de separación y demás, y eso era una mínima, no era nada. Usted imagínese que en la plataforma Deepwater Horizon se vertieron más de un millón de toneladas de fuel, perdón, de petróleo, de petróleo que es como el fuel pesado, es el fuel bruto, se vertieron más de un millón. Imagínese lo que puede pasar en un vertido de esos en Canarias. Eso es un riesgo tremendo.

Las afecciones socioeconómicas, al turismo -nada de eso se estudia, nada-, las afecciones sobre áreas claves especialmente sensibles tanto para España como la Unión Europea, recordemos que la OMI declaró nuestras aguas como aguas, en fin, con la mayor protección, y lo tiene así en las cartas marítimas. No se tiene en cuenta que estas islas son reserva -Lanzarote, Fuerteventura-, reserva de la biosfera, de su flora, su fauna. No hay de eso, todo se pasa por encima. Y, entre otras cosas, lo más grave es que no se sabe qué se está evaluando. No se tiene proyecto, por tanto, no hay proyecto evaluado, si no hay proyecto. Se dice que el proyecto va a estar en el área autorizada, pero si el área autorizada es impresionante de grande, recorre todo el frente de las islas de Lanzarote y Fuerteventura.

Entonces, no se puede defender el más mínimo rigor de un estudio de impacto ambiental que lo que quiere, y lo que se concluye todo el mundo con él, es que rellena un expediente, hace un trámite, digamos, administrativo -por cierto, incompleto también-, y con eso pretende legitimar, legalizar una autorización administrativa que está ya predeterminada y que está esperando simplemente a tener ese trámite para que sea firme la autorización. Eso es lo que no puede hacerse, porque la evaluación de impacto ambiental de un país serio tiene que ser seria, tiene que ser previa a la actuación, se tienen que evaluar todos los riesgos, se tiene que conocer el proyecto, lo tienen que conocer todos los ciudadanos que intervienen en sus alegaciones, tienen que saber los pros y los contras, y después se tienen que tomar las decisiones. Pero aquí simplemente, señorías, lo único que se hace con este estudio es que, efectivamente, tiene dos mil páginas para justificar algo que ya está absolutamente predeterminado pero que no entra en las cuestiones con el rigor necesario, porque no lo conoce, porque no conoce los datos de partida, porque no conoce el proyecto que se va a hacer.

Así que esa es la única cuestión. Todo lo demás me parece que es... Bueno, sí, se puede tener más o menos vehemencia, más o menos entusiasmo, en un sentido o en otro, pero el estudio este de impacto ambiental es para cerrar con las comillas con él.

Nada más. Muchas gracias.

El señor presidente: Muchas gracias, señor consejero, don Domingo Berriel, consejero de Obras Públicas, Transportes y Vivienda.

(La señora secretaria segunda, Montelongo González, ocupa un escaño en la sala.)