Diario de Sesiones 149/2014, de fecha 9/12/2014
Punto 10

8L/PO/P-1692 PREGUNTA DE LA SEÑORA DIPUTADA DOÑA FLORA MARRERO RAMOS, DEL GRUPO PARLAMENTARIO NACIONALISTA CANARIO (CC-PNC-CCN), SOBRE EL MICROMACHISMO, DIRIGIDA AL SEÑOR CONSEJERO DE PRESIDENCIA, JUSTICIA E IGUALDAD.

El señor PRESIDENTE: Pregunta de la señora diputada doña Flora Marrero Ramos, del Grupo Parlamentario Nacionalista Canario, dirigida al señor consejero de Presidencia, Justicia e Igualdad.

Doña Flora.

La señora MARRERO RAMOS (Desde su escaño): Muchas gracias, señor presidente.

Señor consejero, el micromachismo es definido por Luis Bonino como prácticas de dominación y violencia masculina en la vida diaria. Son comportamientos casi imperceptibles. Todas y todos condenamos la violencia de género en su última fase, cuando hablamos del insulto en público, de la violencia física y la más grave, que es el asesinato de la mujer.

El micromachismo, como vemos en la pirámide de la gráfica, es el embrión de la violencia de género. Son comportamientos invisibles, son microrrelaciones de poder donde la mujer sigue con el papel de cuidadora. Hablamos de pequeñas tiranías, de pequeñas injusticias de la vida cotidiana; de ahí la importancia de visibilizar para poder neutralizar desde el principio la violencia de género. Todavía el espacio doméstico y el cuidado de las personas siguen siendo prioritariamente patrimonio femenino. Se impone la doble jornada laboral en la mujer.

Hablamos de microabusos y microviolencia, creando una red, sutilmente, que atrapa a la mujer, atentando contra su autonomía personal, anulando la autoestima de la mujer, incrementando su inseguridad y la disminución de la capacidad de pensar.

Modos de dominación suave, imposición de los cánones de belleza en la mujer, siendo muchas veces objeto de burla, como una de las gráficas que estamos viendo en este momento, que les habrá llegado por wasap, y una de las consecuencias muy graves, que es el autoaislamiento de la mujer. La mujer se aísla por no respetar los cánones de belleza. Un ejemplo es lo publicado en el periódico El Mundo, en un artículo, el 28 de marzo de 2013. En el portal digital, durante dos días, esta magistrada, conocida por todos nosotros, fue objeto de una cosificación en el tratamiento que se le dio, pues se analizó toda la ropa que llevaba al trabajo diariamente sin valorar su profesionalidad. Simplemente esta señora rompe roles tradicionales y eso no se perdona. Son por ello modos de dominación suaves que se deslizan en la vida cotidiana de forma reiterada, invisibles para la opinión pública.

Esto no es nuevo, ya Shakespeare ilustra la estrategia de utilización de muchas de estas maniobras en función de dominar a la mujer, restringiendo con hábiles artes su autonomía, en su obra La fierecilla domada. Su lectura alumbra con gran nitidez el efecto.

Por ello, ¿tiene el Gobierno de Canarias en cuenta el micromachismo en las políticas que ejecuta?

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, doña Flora Marrero.

El señor consejero de Presidencia, Justicia e Igualdad, don Francisco Hernández Spínola.

El señor CONSEJERO DE PRESIDENCIA, JUSTICIA E IGUALDAD (Hernández Spínola) (Desde su escaño): Gracias, presidente.

Efectivamente, señoría, el Gobierno tiene en cuenta en sus políticas todo tipo de manifestación o expresión del machismo con el objetivo de erradicarlo y, además, erradicar la violencia que desencadena ese machismo, porque el machismo es responsable de la perpetuación de la desigualdad entre hombres y mujeres y, además, es el germen de la violencia de género. Por eso la consejería viene adoptando y desarrollando medidas de formación, de sensibilización y de concienciación especialmente entre jóvenes y adolescentes.

Vamos a hacer algunas consideraciones sobre el micromachismo. En primer lugar, el uso sexista del lenguaje, las bromas, los chistes, las frases despectivas sobre las obligaciones domésticas de la mujeres o de contenido sexual, el control que se ejerce sobre la pareja, los comentarios ofensivos, esos son ejemplos de micromachismo. Por tanto, el micromachismo es un machismo, pero es un machismo sutil, cotidiano, invisible y menos identificable, pero para esta consejería no entendemos que ese machismo sea un machismo blando, es un machismo tan reprobable como el machismo en general que venimos denunciando a lo largo de toda la legislatura. Por eso nosotros no podemos ni concebimos la existencia de un machismo de baja intensidad o de poca importancia, eso está desterrado en nuestro comportamiento político.

Usted ha citado a Luis Bonino, y, efectivamente, Luis Bonino acuñó el término de "micromachismo", y decía que ese machismo era como un microbio, porque son pequeños pero pueden hacer mucho mal, mucho daño. Por tanto, así debemos entenderlo todos y debemos combatirlo para evitar que en el tiempo ese machismo perviva.

Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, don Francisco Hernández Spínola, señor consejero.