Diario de Sesiones 156/2015, de fecha 10/2/2015
Punto 27

8L/PNL-0408 PROPOSICIÓN NO DE LEY, DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR, SOBRE LOS CONSEJOS DE SALUD DE LAS ÁREAS DE SALUD Y LAS COMISIONES DE PARTICIPACIÓN HOSPITALARIA.

El señor PRESIDENTE: Siguiente proposición no de ley: del Grupo Parlamentario Popular, sobre los consejos de salud de las áreas de salud y las comisiones de participación hospitalaria. Tiene una enmienda del Grupo Socialista Canario.

Por parte del grupo, doña Astrid Pérez Batista tiene la palabra.

La señora PÉREZ BATISTA: Gracias, señor presidente. Buenas tardes, señorías. Señor presidente.

La Ley 11/1994, de 26 de julio, de Ordenación Sanitaria de Canarias, y el reglamento que la desarrolla contemplan, como bien saben, la creación de los consejos de salud de las áreas de salud y de comisiones de participación hospitalaria.

Según se recoge en el articulado legal, el Consejo de Salud de Área es un órgano de participación comunitaria para la consulta y el seguimiento de la gestión de la prestación sanitaria y de los servicios, centros y establecimientos del servicio en el área de salud.

El objetivo de estos consejos no es otro que introducir la participación ciudadana a los efectos de contribuir a la mejora de un servicio público esencial para el conjunto de los ciudadanos como es la sanidad, así como establecer colaboraciones, participar en la elaboración y evaluación del diagnóstico de salud del lugar o del territorio en el que se esté ubicado, participar en la elaboración de planes de salud de la zona, entre otras acciones de interés.

Por su parte, la legislación contempla, igualmente, que en cada hospital integrado en el Servicio Canario de la Salud existirá una comisión de participación hospitalaria, con funciones consultivas en materia de planificación, control y evaluación de la asistencia que ofrece el hospital. Esta Comisión de Participación Hospitalaria se entiende, al igual que los consejos de salud, como un órgano de participación comunitaria, que también se creó con el objetivo de proponer mejoras adecuadas a las necesidades hospitalarias de cada isla.

Sin embargo, señorías, tanto el Consejo de Salud de Área como las comisiones de participación hospitalaria carecen de una regulación en cuanto a los tiempos en que debe convocarse, es decir, no existe fecha preestablecida en la normativa para sus convocatorias. En este sentido, es la administración sanitaria quien decide unilateralmente el momento en que considera idóneo convocarlas.

Señorías, las administraciones sanitarias están adoptando decisiones de gestión de interés para los colectivos ciudadanos, sindicales y profesionales, en las que sería importante contar con el parecer de estos representantes sociales. Quisiera recordar un episodio ocurrido recientemente en el Hospital José Molina Orosa, y que mi partido denunció, como fue la desviación de partidas presupuestarias que estaban destinadas a las sustituciones y refuerzos del hospital, del personal funcionario y estatutario del centro hospitalario, con el consiguiente perjuicio en la atención a los ciudadanos y para los propios trabajadores. Una decisión adoptada unilateralmente por la gerencia del centro sin escuchar el parecer de los colectivos sociales. Consideramos, por tanto, que las decisiones en materia de salud deberían adoptarse con la participación y la transparencia, fundamentalmente con la integración y la participación de los representantes sociales.

El pasado mes de diciembre, señorías, en este Parlamento de Canarias se aprobó por unanimidad la Ley de Transparencia de Canarias, una norma que nace con la idea de reconciliar a las instituciones autonómicas con la sociedad, así como de recuperar la confianza de los ciudadanos en la gestión pública y que las administraciones sean vistas como propias, cercanas y abiertas, según se señala en la propia exposición de motivos. Pues precisamente la transparencia es lo que debe imperar en la que es la mayor política social, que es la sanidad. Y, por lo tanto, entendemos que estos órganos, tanto el Consejo de Salud como las comisiones de participación hospitalaria, se consideran como una eficaz salvaguarda ante una hipotética mala administración y a través de los cuales los ciudadanos pueden conocer, evidentemente, y de forma efectiva, el destino y el empleo de los recursos públicos, por lo que con esta ley de transparencia se hace necesario e imprescindible que las convocatorias de los consejos de salud y de las comisiones de participación hospitalaria deberían estar prefijadas en cuanto a su fecha y no convocarse de manera improvisada o no convocarse, como en algunas islas.

Por lo tanto, el Grupo Popular solicita con esta proposición no de ley que el Gobierno, que el Parlamento inste al Gobierno para iniciar los trámites oportunos para incluir en la Ley 11/1994, de 26 de julio, de Ordenación Sanitaria de Canarias, los plazos de reunión de los consejos de salud, que establecemos que se convocarán dos veces al año y las comisiones de participación hospitalaria se convocarán cuatro veces al año.

Gracias.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, doña Astrid.

Para la defensa de la enmienda del Grupo Socialista, don Ignacio Álvaro Lavandera.

El señor ÁLVARO LAVANDERA: Gracias, señor presidente. Buenas tardes, señorías.

Sobre lo que acaba de comentar la portavoz del Grupo Popular, la representante del Grupo Popular, primero decirles que, cuando hablan de participación en el ámbito de la salud desde el Grupo Popular, la credibilidad es escasa. Y digo que es escasa porque en el Plan de Salud, en el anterior borrador del Plan de Salud, que conoce perfectamente la señora Roldós, no había una línea estratégica, como hay en el actual, sobre participación en el ámbito de la salud, y eso es una muestra más de la poca importancia que para ustedes siempre ha tenido la participación.

También corregirle en el sentido de cómo entienden ustedes la participación. La participación, las comisiones de participación, los consejos de salud no son órganos de fiscalización, son órganos de participación, y la participación va más allá de esa fiscalización a la que usted alude como elemento principal en su intervención.

Vaya por delante entonces que es intención del Grupo Socialista aprovechar esta iniciativa para abrir un debate más allá de la periodicidad que deben tener en sus reuniones los órganos de participación comunitaria en el ámbito de la salud.

Quiero empezar haciendo un breve resumen del desarrollo normativo que ha tenido la participación en el ámbito sanitario en la legislación española.

Ya en la Ley General de Sanidad, en el año 1986, se estableció que los servicios públicos de salud se organizarán de manera que sea posible articular la participación comunitaria a través de las corporaciones territoriales correspondientes en la formulación de la política sanitaria y en el control de su ejecución.

Posteriormente, en el Real Decreto 521 del año 1987, en su artículo 20, se crean las comisiones de participación hospitalaria como órganos colegiados de participación comunitaria en la planificación, control y evaluación de la asistencia que corresponde al hospital. Para, posteriormente, en el año 1990, mediante real decreto también, el número 571, derogar dicho artículo y, por tanto, desaparecen las comisiones de participación hospitalaria, creando las comisiones de participación ciudadana, con un ámbito territorial mayor que el del hospital y, según los antecedentes de dicho real decreto -ya se decía en aquella época-, para hacer efectiva y eficiente la participación ciudadana en el control de la gestión.

De nuevo, tal y como se menciona en la exposición de motivos de la proposición no de ley que debatimos, en el año 1994, a través de la Ley de Ordenación Sanitaria de Canarias, se contempla la creación, entre otros órganos, de las comisiones de participación hospitalaria.

Posteriormente, tenemos el Decreto 32 del año 1995, por el que se aprueba el Reglamento de Organización y Funcionamiento del Servicio Canario de la Salud, donde se regulan los consejos de área de salud, los consejos de salud de la zonas básicas de salud y las comisiones de participación hospitalaria, con sus modificaciones y desarrollos posteriores, como son el Decreto 124 del año 1999 y la Orden de 1 de febrero de 2000 de la Consejería de Sanidad.

Todo un periplo normativo que, a nuestro entender, no ha resuelto de forma satisfactoria la participación comunitaria en el ámbito de la salud en nuestra comunidad autónoma. No obstante, señores del Partido Popular, la falta de un mandato expreso en dichas normas en cuanto al número de reuniones a celebrar por cualquier órgano de participación no sugiere que esa sea la solución efectiva a la falta de dinamismo de la participación comunitaria en el ámbito de la salud. Ese análisis reduccionista no lo podemos compartir, ya que de la propia potestad de autoorganización de dichos órganos se pueden establecer reuniones con mayor periodicidad y no por ello asegurar ni que se celebren las mismas ni que el contenido o resultado sea el deseado para el sistema sanitario. Es por ello que nuestra enmienda de sustitución pretende, por un lado, no dejar en el olvido los consejos de salud de las zonas básicas de salud, que no nombra en su proposición no de ley, en su acuerdo, solo menciona los consejos de salud de las áreas de salud y las comisiones de participación hospitalaria; y, por otro, establecer las bases para abordar de forma integral el impulso necesario a la participación comunitaria en el Servicio Canario de la Salud.

Hay que recordar también, señorías, que ya en la Ley de Ordenación Sanitaria de Canarias se establece que será el Consejo Canario de la Salud, como órgano superior de participación comunitaria en el Sistema Canario de la Salud, el que tiene las atribuciones de fomentar la participación y la colaboración ciudadana con la administración sanitaria.

No me cabe duda de que en la presente legislatura se ha hecho un gran esfuerzo para dinamizar las estructuras de participación comunitaria en el ámbito de la salud, incluso quiero pensar que en todas las legislaturas ha sido una intención de los responsables de la consejería, pero, desgraciadamente, la participación nunca ha sido la deseada. Actualmente tenemos, por ejemplo, la celebración en todas las islas de las conferencias insulares de salud, que se hicieron para el enriquecimiento y la discusión del borrador del Plan de Salud, actualmente en su fase final de tramitación, y fueron un ejemplo bueno de participación en el ámbito de la salud. Sin embargo, hay un problema sistémico y este problema va más allá de regular el número de convocatorias; hace falta un análisis de las causas, repensar el modelo y para ello es necesario un diagnóstico correcto si en verdad queremos avanzar. ¿La escasa dinamización de la participación comunitaria falla en todas las áreas de salud por igual?, ¿falla en todos los hospitales por igual?, ¿tenemos los datos?, ¿existen buenas prácticas en Canarias o en otros territorios del Estado español?

Estamos tratando un tema muy importante para aquellos que entendemos que la participación es esencial para el progreso de una sociedad. Existe evidencia científica suficiente para afirmar que la participación comunitaria en salud contribuye a la mejora de la salud y a la prevención de enfermedades, tanto en los países desarrollados como en los países en vías de desarrollo. El ciudadano debe ser el centro del sistema. La participación ciudadana en el gobierno de los sistemas de salud es un derecho fundamental recogido en nuestra legislación básica. Es también una dimensión esencial en los procesos sociales que tienden a la promoción de la salud, tal y como ha sido reconocido por la Organización Mundial de la Salud, que da voz y voto a la ciudadanía, haciéndola corresponsable e incorporándola como parte integrante del proceso, de manera que esté comprometida con la toma de decisiones en las estructuras regulares del sistema, que comprende recursos, organización, gestión y control de resultados. Es un esquema de funcionamiento basado en la cooperación de todas las partes que intervienen en los sistemas de salud. Ya no basta con una participación indirecta y por representantes, se necesita una participación permanente y adaptada a las necesidades nuevas y a la aparición de nuevos servicios, nuevas tecnologías y nuevas formas asistenciales. Los ciudadanos creen que su voz y su opinión tienen que poder manifestarse mediante organismos abiertos y flexibles, donde puedan escucharse todas las voces y todas las opiniones, empezando desde la base, desde las zonas básicas de salud. Este órgano de participación de primer nivel debe ejercer un papel fundamental en el impulso de las iniciativas de mejora que son necesarias para todos, con la interacción de usuarios, profesionales, entidades locales y resto de agentes.

También creemos necesaria la incorporación de capacidad decisoria, no solo la fiscalización, no solo la consulta, el asesoramiento y el seguimiento de la actividad, incorporando nuevos agentes, no solo los tradicionales de sindicatos, empresarios, asociaciones de vecinos, hay que ir más allá, dándoles más relevancia a las asociaciones de enfermos y familiares, fomentando también el voluntariado, sin duda, haciendo de la salud un eje transversal en las políticas públicas en todos los ámbitos.

Por ello, señorías, esperamos aprueben esta enmienda, ya que, sin desviarse de la filosofía que ustedes presentan, entendemos que aborda de forma más integral el problema de la participación en el ámbito de la salud. Por ello instamos no solo a impulsar el funcionamiento de los órganos de participación comunitaria que ya existen sino también a elaborar, en el seno del Consejo Canario de la Salud, que es el que tiene las competencias atribuidas, un plan estratégico de impulso de la participación comunitaria y que realice un diagnóstico certero de cuáles son las causas de la falta de participación o de la poca participación o del mal funcionamiento de los órganos de participación, así como, en la línea en la que ustedes pretenden, promover en los reglamentos internos de los consejos de salud de áreas de salud, de las zonas básicas de salud y también de las comisiones de participación hospitalaria, si no lo contemplan ya, la periodicidad de las convocatorias al menos dos veces al año.

Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, don Ignacio Álvaro.

Doña Astrid, para fijar la posición sobre la enmienda, tiene tres minutos. Es fijar la posición sobre la enmienda para continuar el debate.

La señora PÉREZ BATISTA: Gracias, señor presidente.

Señor Lavandera, estamos, evidentemente, de acuerdo con usted en que la eficiencia y la eficacia de los consejos de salud y de la Comisión de Participación Hospitalaria no dependen evidentemente del número de reuniones, pero usted convendrá conmigo en que, si no hay reuniones, no se fomentan las reuniones por parte de las gerencias insulares y del Servicio Canario de la Salud, no hay participación. Entonces vamos a empezar por debajo, que es planteando que se regule una serie de reuniones. No muy estresantes, planteamos el Consejo de Salud, dos veces al año y las Comisiones de Participación Hospitalaria, cuatro veces al año.

Pero, mire, como nuestra intención con esta proposición no de ley es absolutamente constructiva y lo único que queremos es avanzar, por ello, para completar y enriquecer esta PNL, aceptamos su enmienda de sustitución, y la aceptamos en el párrafo uno y en el párrafo tres. Y con respecto al párrafo dos, le planteamos una enmienda transaccional, que usted conoce para evitar repetirla, usted tiene copia y usted también, y que yo ahora se la dejo al letrado, en la cual es prácticamente lo mismo que ustedes plantean, pero establecer dos periodicidades diferentes: una para los consejos de salud, como decía, dos veces al año, y otra para la Comisión de Participación Hospitalaria, cuatro veces al año.

Gracias.

El señor PRESIDENTE: Muy bien, yo tengo que interpretar que están admitidos el punto 1 y el punto 3 y el punto 2, si no se acepta la transaccional, no está admitido.

Don Ignacio.

El señor ÁLVARO LAVANDERA (Desde su escaño): Señor presidente, gracias.

Yo invito a sus señorías del PP a que hagan un ejercicio, si quieren, de investigación sobre las comisiones que hay establecidas con periodicidad obligatoria en todos los hospitales de España y vean si se cumplen o no dichas periodicidades. Una vez dicho esto, en aras del consenso, evidentemente, aceptamos la enmienda, porque consideramos que lo relevante es que se haga un diagnóstico y se avance en el impulso de la participación.

Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias. ¿Los servicios de la Cámara tienen la transaccional? (Asentimiento del señor letrado-secretario general). Muy bien.

Pues continuamos. Fijación de posiciones, Grupo Parlamentario Mixto, don Román Rodríguez.

El señor RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ (Desde su escaño): Señor presidente.

Cuando hicimos la ley en el año 1994, teníamos claro -porque estaba en todos los manuales y sigue en todos los manuales- que la participación ciudadana es estratégica para que el proceso de trabajo de un sistema de salud sea eficaz, pero entonces y ahora también somos conscientes de que es muy difícil la participación ciudadana, es muy complicada, de manera que, a pesar de que generamos una estructura para promover la participación, solo logramos un éxito relativo en aquellas zonas de salud donde la comunidad estaba acostumbrada a participar, donde el ayuntamiento de turno tenía una dinámica de participación. Y los éxitos fueron muy relativos, muy relativos: donde no había cultura de participación no se reunía el consejo por mucho que dijera el reglamento que había que reunirse. Pero lo que es sin duda un valor estratégico para el sistema de salud es la alianza con los ciudadanos.

Pero yo creo que debemos aprender de la historia vivida y ser conscientes de que va a ser muy complicado. Es cierto que hay experiencias como las de Lanzarote o algunas zonas de salud en Gran Canaria donde esto ha funcionado razonablemente bien, porque hay dinamizadores que lo hacen posible. Hay gente que, por las circunstancias que sean, por su compromiso político, porque ha vivido problemas con el sistema de salud y sabe que una manera de influir es participando... Pero si quitas esas excepciones el balance de la participación de los órganos en las zonas básicas, en las áreas de salud, en las comisiones de participación hospitalaria y en el Consejo Canario de Salud es un balance pobre, en veintitantos años, porque no estamos acostumbrados, porque no hay cultura. Por eso el punto último de la propuesta socialista me parece importante. Tenemos que tomarnos en serio ese tema y establecer estrategias para facilitarlo.

Y hay una cuestión que sí se aprende con el tiempo, y es que hay una parte de la ciudadanía que sí está interesada en participar, y es la que tiene problemas de salud, y especialmente la que tiene problemas de salud de orden crónico. Es fácil sentarse con los enfermos diabéticos y pactar con ellos lo que en esa materia se puede hacer, es fácil pactar con los enfermos de hepatitis C lo que se puede hacer. Lo que no es fácil es engañarlos, esto no es fácil, por ejemplo estos no están contentos con el tratamiento que se les da y están perfectamente organizados y conocen perfectamente sus problemas de salud. De manera que, en esa estrategia que debieran promover los servicios sanitarios de participación, a lo mejor, además de los mecanismos tradicionales de participación con base en el movimiento asociativo, el ámbito institucional, habría que articular un mecanismo para que las asociaciones de enfermos tengan un peso específico en ese tipo de órganos, porque estos sí que tienen una alta motivación, estos sí que son colaboradores estratégicos para el sistema de salud.

De manera que me parece bien que al menos en esto nos pongamos de acuerdo, porque sí dicen todos los manuales veinte años después que o implicamos a la población en la toma de decisiones, en el compromiso de defender los servicios sanitarios, en entender sus limitaciones y problemas... Está una de las garantías del éxito de los sistemas de salud y, por lo tanto, la participación no puede ser un elemento más, un tema retórico, sino que tiene que ser un compromiso, porque eso significa implicar a la gente. Pero si solo convocamos fracasará, porque son veinte años de un notable fracaso, exceptuando, insisto, excepciones muy concretas, siempre gestionadas por gente que tiene un compromiso social o gente que ha tenido un problema, insisto, y que esto le ha motivado.

Por lo tanto, me parece que la síntesis final es buena. Especialmente sería bueno el último punto, porque este es el que pudiera romper la dinámica de empobrecimiento de los mecanismos de participación y que se incorporara esta variante que comento, que las organizaciones de pacientes, especialmente los pacientes crónicos, porque su patología les permite organizarse, por lo tanto, que tuvieran una potente presencia, porque estos son aliados fundamentales del sistema sanitario. Por lo tanto, me alegro. Apoyaremos, sin duda, la síntesis de esta proposición no de ley.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, don Román Rodríguez.

Por el Grupo Nacionalista Canario, don José Luis Perestelo.

El señor PERESTELO RODRÍGUEZ: Presidente, señorías, buenas tardes a todas y a todos.

De verdad que habría que replantearse, cuando creamos leyes que crean y dotan de órganos colegiados, de comisiones, si no estaremos en esa fórmula que se dice algunas veces de "crea una comisión para que las cosas sigan igual". Hoy se ha dicho aquí, en este pleno, las comisiones tal vez no han funcionado porque no ha habido voluntad muchas veces de impulsarlas, otras veces fundamentalmente porque participamos, y tuve ocasión de participar en mi condición de presidente del cabildo en el Área de Salud de La Palma, participamos aquellas personas que tenemos otras responsabilidades y muchas veces nos perdemos en esos debates, y tal vez habría que replantearse, con la experiencia de estos veinte años, una convocatoria diferente o una composición diferente de estos órganos. Y yo creo que aquí es donde está el problema, porque estamos hablando, señorías, de algo que no es más que una declaración de intenciones. Cierto es que es una declaración de intenciones de cuatro fuerzas políticas presentes en el Parlamento de Canarias y que, en definitiva, son las mismas fuerzas políticas que constituyen los ayuntamientos o los cabildos en Canarias y, por tanto, tienen las responsabilidades de gestión del área de salud en la consejería y en los diferentes centros de salud.

Pero, en definitiva, no podemos regular desde el Parlamento algo que la propia ley otorga al funcionamiento de las propias comisiones. Son ellas las que tienen que dotarse del reglamento interno de funcionamiento, son ellas las que tienen que marcar el plan de reuniones, el plan de convocatorias. No podemos más que recomendar, más que decir, como decía antes, una declaración de intenciones entre todas las fuerzas políticas que, indudablemente, tiene que tener efectos en lo que hacemos estas organizaciones políticas en cada uno de los territorios, en cada una de las áreas de salud.

En definitiva, señorías, fomentar la participación, aquí se ha dicho y yo creo que estamos todos de acuerdo; fomentar el debate, fomentar la participación. Hemos hablado hoy, estos días, hemos hablado de sanidad, hemos hablado del ejemplo que permanentemente ponemos cuando hay un problema sanitario: los que gobernamos o los que tenemos responsabilidades de gobierno decimos que es un problema de financiación, los que están en la oposición dicen que es un problema de gestión. Y, en definitiva, encontrar un espacio de entendimiento, un espacio de diálogo, un espacio de propuestas siempre será positivo y tal vez, ya digo, sería conveniente ponerlos en marcha, impulsarlos -esta iniciativa los puede impulsar- e indudablemente también habría que reflexionar sobre la composición de esas comisiones para hacerlas más eficientes, para que sean unas comisiones de debate y, sobre todo, que los que participen en esas comisiones quieran ir a esas comisiones y quieran aportar cosas nuevas, sobre todo porque luego se hace seguimiento a las decisiones que se toman en esas comisiones.

En definitiva, nuestro grupo también va a apoyar la iniciativa. Valoramos la posición del grupo proponente de la iniciativa, aceptando la enmienda que ha propuesto el Grupo Socialista, incluso con esa transaccional al segundo punto, que, en definitiva, como digo, no es más que una propuesta, no es más que una declaración de intenciones, que, en todo caso, serán los propios órganos los que creen y los que aprueben sus reglamentos internos.

Gracias.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, don José Luis Perestelo.

(El señor presidente hace sonar el timbre de llamada a la votación. Pausa.)

Señorías, vamos a votar la proposición no de ley del Grupo Parlamentario Popular, sobre los consejos de salud de las áreas de salud y las comisiones de participación hospitalaria. Saben que el texto de la proposición no de ley ha sido sustituido por la enmienda del Grupo Parlamentario Socialista Canario y con un punto transaccional, el segundo, transado con el Grupo Parlamentario Popular. Creo que sabemos todos lo que se está votando. Comienza la votación. (Pausa).

Resultado: 43 presentes; 43 a favor, ninguno en contra y ninguna abstención. Se ha aprobado por unanimidad.

Señorías, habíamos dicho que esta tarde se verían dos proposiciones no de ley, que se verían dos. Si todos, me habían preguntado algunos diputados y les he dicho que eran dos lo que se había acordado, pero si quieren continuar y están los responsables del debate o los que tienen que intervenir y quieren...; y, si no, suspendemos. ¿Continuamos? ¿Don Manuel Marcos está de acuerdo, que tenía que intervenir? ¿Don Jorge? No. Pues entonces no hay, porque yo, efectivamente, había dicho...

La señora NAVARRO DE PAZ (Desde su escaño): (Sin micrófono.)

El señor PRESIDENTE: Don Miguel Jorge Blanco, que preguntó, y le dije que había dos.

La señora NAVARRO DE PAZ (Desde su escaño): (Sin micrófono.)

El señor PRESIDENTE: Que no está. No está. Entonces, si no está, no la...

Bueno, pues, se suspende el pleno hasta mañana a las nueve y media, que se comienza con la proposición de ley, del Grupo Mixto, sobre el suelo agrícola en La Laguna.

(Se suspende la sesión a las veinte horas y seis minutos.)