Diario de Sesiones 159/2015, de fecha 25/2/2015
Punto 5

8L/PNL-0414 PROPOSICIÓN NO DE LEY DE GRUPO PARLAMENTARIO MIXTO, SOBRE LA PARALIZACIÓN DE LA APROBACIÓN DE LAS DIRECTRICES DE ORDENACIÓN SECTORIAL DE LA ENERGÍA (DOSE).

El señor PRESIDENTE: Se ha quedado, hay un acuerdo para ver en primer lugar la proposición no de ley 414, que es la sexta del orden del día, del Grupo Mixto, sobre la paralización de la aprobación de las directrices de ordenación sectorial de la energía. Lo hablamos en la Junta de Portavoces, una petición del Grupo Mixto para verla en primer lugar.

Don Román Rodríguez tiene la palabra.

El señor RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ: Señor presidente, señorías: muy buenos días.

Quiero agradecerles a los portavoces de los grupos parlamentarios y a la Mesa la deferencia de adelantar esta iniciativa, porque no tocaba en el orden del día, pero razones, digamos, de orden personal me obligan a ausentarme al final de la mañana. Así que agradezco a los portavoces la deferencia y, por supuesto, a la Mesa.

El objeto de esta proposición no de ley ha sido razonablemente debatido en esta Cámara y seguramente lo sigamos haciendo. Estamos hablando de un parámetro de la supervivencia fundamental. El Quinto informe sobre evaluación del cambio climático, elaborado por un panel intergubernamental durante seis años y 800 científicos, pone en evidencia que esto del cambio climático no es un cuento, es una durísima y grave realidad que compromete al planeta. Los datos son incontestables y el empeoramiento de este parámetro es evidente y las consecuencias sobre el planeta, sobre los seres humanos, imparables.

Dice este comité de expertos, insisto, 800 científicos durante seis años de todos los países del mundo, que se constata el origen absoluto de este fenómeno por los humanos, por los hombres y mujeres que habitamos este planeta, y que las consecuencias serán irreparables, pero apuntan que se puede mitigar, que se puede parar, que se puede actuar. No solamente llaman la atención sobre el deterioro, sino apuntan la necesidad de los cambios. Entre esos muchos cambios está la necesidad de modificar el sistema energético global, basado en las energías fósiles, uno de los principales aportadores del calentamiento global.

Y dicen los expertos también que tiene que haber acuerdos de orden supranacional, de carácter internacional, para garantizar los compromisos en relación con el cambio climático, pero plantea también que las comunidades locales tienen mucho que aportar y mucho que decir en la materia.

Esta es la razón por la que una comunidad como la nuestra, la comunidad canaria, con condiciones naturales extraordinarias, estamos, yo creo que es lo inteligente, es lo razonable, es perfectamente posible, está en nuestras manos revertir un sistema energético hoy basado prácticamente en las energías fósiles y, si no lo impedimos, durante mucho tiempo dependiendo esencialmente de las energías de origen fósil.

Ha habido intentos a lo largo de nuestra historia de planificar el sistema energético, pero los resultados no son buenos -luego me referiré, si fuera necesario, a los antecedentes, porque los he vuelto a repasar aprovechando el propio documento del Gobierno-. El último de los planes, el de 2005-2015, fracasó de forma estrepitosa en su gran objetivo, en su gran novedad, y era en conseguir el 30% de la energía de origen renovable y estamos escasamente en el 6%.

Nosotros consideramos que el desarrollo tecnológico, los cambios en esta materia, la preocupación sobre el cambio climático, los costes del sistema energético y nuestras propias condiciones naturales nos apuntan a que aquí, en Canarias, podemos articular en las próximas décadas un sistema energético esencialmente basado en las renovables, eficiente, sostenible, con más capacidad de independencia en relación con este parámetro del desarrollo y que el tema de los fósiles vaya jugando un papel secundario.

Creemos que las directrices de ordenación sectorial de la energía en tramitación no consiguen, o al menos es discutible, estos objetivos, centrar el sistema energético de Canarias en las próximas décadas en torno a las renovables, y creemos que una decisión que, apunta no, que afianza, que determina estas directrices de manera relevante, que es la incorporación del gas licuado en el sistema energético de las islas de Tenerife y Gran Canaria, puede ser una cortapisa al desarrollo de las renovables. Los aspectos que lo determinan son de orden técnico: el tamaño de los centros de producción de ciclo combinado, la necesidad de su encendido, los problemas de distribución, los problemas de autoconsumo, los problemas de redes, de microrredes... Hay un montón de contenidos que apuntan a que las directrices, tal como están concebidas, no son una apuesta decidida, razonable, eficaz, a favor de las energías renovables.

Por esta razón creemos que la discusión no se puede cerrar, que esa discusión sigue abierta; que las alegaciones que hemos hecho, muchas alegaciones, tienen que ser evaluadas y consideradas y no tenemos noticia de ello. Y además creemos que la decisión de un plan de estas características debe ser de este Parlamento.

Relato, porque yo sé que algún miembro del Gobierno esto no lo tiene claro, la ley, el texto refundido de las leyes del territorio y de espacios naturales establece, en el artículo 16, la necesidad de las directrices sectoriales y las generales. La ley de directrices generales de ordenación y sectoriales del turismo se aprobó aquí por ley. Pero hay una ley, que es la Ley 6/2001, llamada "de la moratoria", que yo conozco muy bien, que decidió que todas las directrices sectoriales se hicieran por los parlamentos y desde el año 2009, en el año 2009, la Ley de Medidas Urgentes solo permite que apruebe el Parlamento las leyes de directrices generales y las sectoriales del turismo y el resto por decreto. Nosotros creemos que esto es legítimo, pero no estamos de acuerdo. Nosotros creemos que las directrices sectoriales de ordenación del sistema energético las debe aprobar este Parlamento y que la decisión que tomó este Parlamento en el año 2009 remitiéndola a un decreto del Gobierno nosotros no la compartimos. Y menos la compartimos después de lo que hemos vivido en los últimos años en esta tierra y en este Parlamento en relación con las autorizaciones de las prospecciones petroleras, donde la mayoría de esta Cámara y el Gobierno en peso defendieron la necesidad de la consulta popular para esa decisión y cuestionó, de forma categórica, de forma contundente, el tema de las extracciones petroleras en cualquier condición. Nos parece profundamente contradictorio que se exija democracia para las prospecciones y se dé decretazo para el gas. Nos parece poco razonable que se esté radicalmente en contra del petróleo y luego se apueste decididamente por el gas licuado en nuestro sistema energético y, según muchos expertos, condición que impedirá el despliegue eficiente y adecuado de las energías renovables en nuestra comunidad.

Sé que todo esto es controvertido y que tiene aspectos técnicos y que no hay verdades absolutas, pero creemos que por ahí van las decisiones, por ahí va el debate de los expertos en la materia.

Por eso la proposición no de ley que hoy les presentamos no pretende entrar en el fondo del asunto, porque no hay condiciones. Eso lo tendría que hacer el Plan Energético de Canarias. Planteamos dos asuntos de orden político: que este Parlamento inste al Gobierno de Canarias a que paralice la aprobación por decreto de las directrices de ordenación sectorial de la energía, porque creemos que convierte a las energías renovables en testimoniales, porque nos impone el gas y esto impedirá o limitará de forma notable el despliegue de las energías renovables; porque además creemos que el procedimiento de aprobación no es el que mejor garantiza la participación y el control social.

De manera que pedimos en esta proposición no de ley, no entrando en el fondo de la cuestión porque no toca, sino que no se aprueben por decreto en esta legislatura las directrices de ordenación sectorial de la energía; y, en segundo lugar, instamos al Gobierno de Canarias a que lidere un debate más abierto sobre este tema, político, institucional, social, y que el Plan Energético de Canarias sea el producto de un gran acuerdo, de un gran pacto, por un sistema energético de verdad basado en las renovables y no, como entendemos algunos, que es lo que pretenden las actuales directrices, un sistema energético donde lo esencial seguirán siendo las energías fósiles, donde las renovables, como ha pasado hasta ahora, seguirán siendo testimoniales.

Estas son las peticiones que les hacemos: retirar, pedir al Gobierno que no apruebe por decreto este tema. No lo tiene fácil el Gobierno, no ha respondido a las alegaciones. Es verdad que se las puede despachar, ¿eh?, y sé de algún informe por ahí de algún departamento del Gobierno muy discutible en relación con los contenidos de las directrices. Todo eso lo sé, de manera que no lo tiene fácil, pero políticamente hoy lo que les estamos reclamando a sus señorías es que se pronuncien a favor del aplazamiento de esta decisión gubernamental, de que se abra un debate por parte del Gobierno y que nosotros participemos, y que el Plan Energético de Canarias sea resultado, producto, de ese gran debate de la sociedad canaria sobre un parámetro decisivo para nuestra contribución al control del calentamiento global, al control del cambio climático, pero también un modelo energético que generará empleo, que nos hará más sostenibles y sobre todo que permitirá que en Canarias el sistema energético tenga un nivel de autosuficiencia que ahora evidentemente es de dependencia absoluta de las energías fósiles.

Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, don Román Rodríguez.

Hay una enmienda, del Grupo Nacionalista Canario. Don José Miguel González Hernández.

El señor GONZÁLEZ HERNÁNDEZ: Buenos días. Gracias, señor presidente. Señores diputados.

Don Román, todos estamos preocupados por el cambio climático y el calentamiento global, pero los mensajes catastrofistas hay que procurar evitarlos. Es decir, los humanos somos tan soberbios que creemos que somos capaces de cambiar el mundo y cambiar la Tierra. Esta Tierra ha vivido millones de años y los humanos llevamos 200.000 años, y desde luego etapas donde el dióxido de carbono en la atmósfera era como diez veces la de ahora los análisis geológicos lo plantean. Eso no quiere decir que no debamos tomar medidas, pero no lancemos un mensaje de poco más o menos que pasado mañana se va a acabar la especie humana, porque, además, lo mismo la sustituyen los insectos y sigue viviendo el mundo.

Dicho esto, y con ello no quiero decir que no debamos tomar medidas, vamos a intentar centrar un poco su intervención.

Independientemente de lo que ha dicho, yo me voy a referir a lo que pone por escrito, y dice usted lo siguiente: "las directrices contemplan [...] un escaso compromiso práctico con el fomento de las energías renovables". Y yo le pregunto, vamos a ver, allí dice, en las DOSE se dice: hay que subir la potencia eólica de 150 MW a 1.025 MW en el conjunto de Canarias; luego dice también: hay que interconectar los sistemas eléctricos -como todos sabemos, Gran Canaria con Fuerteventura, La Gomera con Tenerife-, hay que poner centrales hidroeléctricas para 291 MW. Y el problema que está planteando es que, si no distinguimos el corto plazo y el largo plazo, mal nos va; es decir, ¿usted cree de verdad que, cuando no hemos sido capaces -por una serie de problemas medioambientales, políticos y lo que usted quiera- de llegar ni siquiera al 7% de penetración de renovables, el marcarnos un 36%, como marca en esto para el año 2020, es un objetivo reducido o es un objetivo excesivamente ambicioso? Habría que planteárselo, porque la historia, se dice que es maestra de la vida, muchas veces la gente no le hace ni caso, pero, bueno, algo habrá que ver si somos capaces de marcarnos temas concretos.

Luego, por otro lado, voy a hablar del tema del corto y el largo plazo. Todos queremos el mayor nivel de autosuficiencia de generación energética, es decir, unas islas deben intentar, en lo posible, no tener que depender del exterior. Yo creo que no hay en esta Cámara ni en el pueblo canario nadie que no esté de acuerdo con esa idea. El problema está en que en las vías lo más importante, ¿sabe lo que es?, la garantía de la calidad y de la prestación. Y, por lo tanto, ninguna Administración -otra cosa es el que está en la oposición- puede pasar por no cumplir los procedimientos tales que garanticen un suministro de calidad y seguro, porque lo otro son florituras.

Entonces veamos el corto plazo. El corto plazo es el 36% en el año 2020. Ya le he dicho antes, menudo esfuerzo. El problema está en la transición, ¿cómo pasamos del 7% de energías renovables a más, al 36, y sobre todo al 90? Tenemos que tener un sistema que nos garantice esa energía mientras no lleguemos a ello. Ahora no lo podemos hacer, tendremos que utilizar procedimientos de energías más clásicas. Y ahí es donde viene el gas. Yo no defiendo el gas como un objetivo definitivo, es un proceso transitorio. Nunca -y hemos discutido ya tres o cuatro veces en este Parlamento- entiendo por qué alguien dice que la introducción del gas, que sigue siendo un proceso transitorio, pone en cuestión el que, en su día, aumenten las renovables, porque no tiene nada que ver una cosa, ni siquiera lo invierte la misma persona ni es un objetivo.

Y, por otro lado, la solución que se plantea es, no, en vez de eso, vamos a poner, sustituir los ciclos combinados por nuevos grupos electrógenos de alta energía, pero resulta que los grupos estos se establecieron entre el 2003 y 2008, tienen veinticinco años de garantía, garantía pública, de estar funcionando, y si los ponemos fuera hay que pagarlos, o sea, no solo hay que poner las nuevas instalaciones sino que hay que pagar la amortización de los equipos instalados, que, menudo problema, a ver quién lo hace.

Por lo tanto, yo creo -y ahí voy a entrar en la enmienda-, coincidiendo con sus objetivos finales, vamos a ver si vamos despacio. No es ningún sentido que usted plantee aquí que las energías, las DOSE, no deben aprobarse por decreto. Hemos decidido aquí claramente una estructura jerárquica en el planeamiento. Hay unas directrices generales que hace este Parlamento, representación del pueblo; unas directrices sectoriales, que desarrollan las otras, que tiene que hacerlas el Ejecutivo, porque ya no son ideas, son mucho más concretas. Pero es que, incluso, ni el propio Ejecutivo las hace, porque al final lo que hay es un mandato a los planeamientos insulares, que son los que tienen esta competencia, de establecer cuáles son las centrales, dónde se hacen las líneas, etcétera, etcétera. Y ese es el orden, y el orden no se puede alterar porque a usted le parece ahora que lo que hicimos hace años era erróneo. No, no era erróneo, es correcto, porque, entre otras cosas, no es lo mismo una directriz general, que son algo filosóficas, que algo ya específico -que tienes que meterte en más detalles-, y que no finaliza ni mucho menos el proceso. Luego viene el desarrollo en un plan territorial o en un plan insular principalmente, "aquí está esta línea...", y luego hay que desarrollarlo; y luego acaba en el proyecto, con procesos participativos totales, se participa en el proceso de las DOSE -esto no ha terminado-, se participa, por supuesto, en los proyectos de los planes territoriales y en el plan insular, y habrá luego que participar otra vez en el proyecto concreto. Luego, ahí está exactamente perfilado y controlado por la población lo que se hace, a través de cuatro o cinco procesos participativos encadenados uno con otro.

¿Entonces qué es lo que planteamos nosotros? Que el Parlamento inste a continuar la tramitación hasta que se termine, que es conforme, como usted mismo dijo, al título I, artículo 5.3, de la Ley 19/2003, como instrumento necesario para garantizar a la población canaria, lo primero, un suministro estable y regular de energía, en las mejores condiciones económicas posibles, potenciar el ahorro energético -del que no le he oído a usted absolutamente nada- y la protección del medio ambiente, la calidad del aire, la reducción de los gases de efecto invernadero -coincido con usted, sin ser catastrofista-, favorecer al máximo posible el autoabastecimiento de energía mediante la potenciación de las fuentes autóctonas y, en especial, las de carácter renovable y también promover la competitividad económica entre los distintos operadores -esto es importante-.

El Parlamento da su apoyo a los objetivos de las DOSE, que son los siguientes: potenciar el ahorro energético y el uso eficiente de la energía. ¿Estamos o no estamos de acuerdo con eso?; maximizar la seguridad del abastecimiento de productos energéticos a las islas, considerando la situación bajo un punto de vista estratégico, diversificando las fuentes de energía primaria y prestando especial atención a la inestabilidad de los mercados, porque aquí si hay algo que en este momento está en el aire son todos los mercados de productos energéticos; recurrir de forma creciente, al máximo posible, técnica y económicamente posible, a la introducción y apoyo institucional a las energías renovables limpias, en especial a la eólica y la solar, para las que nuestro archipiélago reúne condiciones excepcionalmente favorables; alcanzar la mayor integración posible ambiental de las instalaciones de generación y transporte; aplicar políticas de gestión de la demanda -esto es muy importante- para las empresas y el sector doméstico, con extensión a los grandes consumidores, para... (ininteligible) los picos de producción. Esto está dicho en las DOSE, no he hecho más que transcribirlo.

El Parlamento insta al Gobierno a continuar en su análisis detallado -de acuerdo con usted-, valoración e inclusión en el texto definitivo de las DOSE, en el caso de que se consideren válidas, de los comentarios y matizaciones aportadas por las administraciones públicas y de lo que hayan administrado los particulares.

Considera que este texto, que digo yo que aún no es definitivo, es adecuado y está adaptado a los textos legales -ya se lo he dicho- y ha sido elaborado con respeto a las competencias de ordenación territorial. A veces yo oigo aquí palabras de decir, defender los intereses de las corporaciones y cada una y viene alguien, saca un proyecto de ley diciendo que es una norma que ha hecho un cabildo y lo saca aquí, hagamos una ley singular y la cortemos y la desregulemos. No sé dónde está la autonomía.

El Parlamento muestra su satisfacción por que se respete lo establecido en la ley de directrices, según el texto modificado de directrices sectoriales, en cuanto a lo que usted dice.

Aun considerando el papel vital que la energía tiene para la economía y calidad de la vida ciudadana, considera positivo que los temas territoriales que afectan a las instalaciones de generación y transporte se atribuyan con claridad, en sintonía con lo que hemos aprobado recientemente en la Ley de Armonización, a los cabildos insulares que en sus planes insulares de ordenación y en los planes territoriales, cuando proceda, y según los principios establecidos en las DOSE, y de conformidad con la Directriz General 36 -que cuando usted era presidente del Gobierno de Canarias se aprobó-, establezcan la situación de las instalaciones de producción de energía y los corredores para las conducciones de energía, teniendo en cuenta las condiciones ambientales y la reserva de suelos con mayor potencialidad eólica -no pidamos donde no hay viento-, y de acuerdo con la Directriz 37 las pautas para la implantación y fomento de las instalaciones de producción de energía eólica, conforme a los mapas eólicos de la isla, que tienen que estar incluidos también en los PIOT, para que se pongan en el sitio correcto.

El Parlamento estima conveniente -en eso estoy de acuerdo con usted, no exactamente lo mismo, pero le digo algo- que, con anterioridad a la aprobación definitiva, el Gobierno comunique a la Cámara legislativa cuál es el contenido esencial de este texto, para su conocimiento y consideración.

Y, por último, aunque se ha avanzado, el Parlamento respalda las negociaciones del Gobierno de Canarias con el Gobierno de España para regular la planificación -que, como usted sabe, es del Estado-, a medio y largo plazo, de Canarias, dentro de los sistemas eléctricos extrapeninsulares, e intentar -factor muy importante- lograr la fijación de un esquema tarifario justo que permita el desarrollo de las energías renovables, con seguridad jurídica para los posibles inversores, en un sistema integrado pero diversificado de generación...

El señor PRESIDENTE: Un minuto, don José Miguel.

El señor GONZÁLEZ HERNÁNDEZ: Gracias por ese minuto extra, quizá no lo use completamente.

Estamos todos de acuerdo, queremos energías renovables, pero queremos que cuando uno llega a su casa y le dé a un interruptor haya electricidad; y, si no, podemos jugar a decir: "oiga, yo ahora prescindo de los sistemas y me lanzo hacia el futuro", porque quizás en el año 2100 tengamos el 90% de... Ninguno de los que estamos aquí vamos a estar en esas fechas.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, don José Miguel González.

Don Román Rodríguez, tres minutos para fijar posiciones, tres minutos para fijar posiciones sobre la enmienda, don Román.

El señor RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ (Desde su escaño): Señor presidente.

Señor González, me recordó al amigo de Rajoy, ¿se acuerda?, este que le contó que esto del cambio climático era un cuento, ¿no?

El cambio climático es una cuestión comprometedora para el futuro de la humanidad, del planeta. Las evidencias científicas sobre el deterioro de este planeta por el calentamiento son evidentes. Hay ochocientos científicos que durante seis años lo han puesto en evidencia y hay conferencias internacionales tratando de cumplir y controlar el tema. ¿Sabe qué lo impide?: los oligopolios, los monopolios, los poderes económicos. Son estos los que están impidiendo controlar el proceso de cambio climático. Son razones estrictamente económicas, de las minorías, como siempre.

Por eso a nosotros esto nos parece un elemento de referencia y lo apuntamos en el preámbulo. Pero lo que hoy pretendemos aquí, don José Miguel, no es tanto entrar en la discusión de la política energética, en la que podríamos estar de acuerdo en lo esencial, no en todo, pero sí en lo esencial, sino lo que decimos es que no se apruebe por decreto. ¡No queremos que se apruebe por decreto!, porque este debate no está finalizado y el texto tal como está es un texto muy discutible. La implantación del gas en las dos grandes islas compromete el despliegue de las renovables, lo dicen muchos técnicos, y decimos: "como esto no está claro, que se pare". Esa es una petición.

La segunda petición es que abramos un debate con la sociedad canaria, que está mejor articulada ahora, que hay más opinadores, para llegar a un amplio consenso en la materia, porque los papeles aguantan lo que les echen. El plan energético vigente decía el 30% en el 2015 y estamos en el 2016. Los papeles aguantan lo que les echen.

Y yo les digo una cuestión: la burbuja gasística en el territorio continental español está ahí. Hay centrales gasísticas que se invirtieron, y que lo hemos pagado entre todos, cerradas, cerradas, y las instalaciones de gas de Tenerife y Gran Canaria no están respondiendo al interés general, están respondiendo a los de siempre. Al menos hay serias dudas en la materia.

Por eso, aun entendiendo y compartiendo muchos de los aspectos de contenido, de lo que se trata en esta PNL es de pedir al Gobierno que aplace esta decisión, que abra un debate y que busquemos el consenso, no tanto en el detalle. Podíamos discutir de fondo el asunto, yo no tengo ningún inconveniente, pero el formato de la PNL no nos da opción. Se trata de una petición política, de paralizar la decisión, abrir un debate y alcanzar un consenso en una materia estratégica.

(El señor González Hernández solicita intervenir.)

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, don Román Rodríguez.

Don José Miguel, yo creo que no admite la enmienda, pero, bueno, tiene un minuto para...

El señor GONZÁLEZ HERNÁNDEZ (Desde su escaño): Bueno, yo creo que se me ha aludido directamente y contradicho.

Es decir, en primer lugar, yo no he puesto en duda el cambio climático, lo que he dicho es que no lo lancemos como un drama a la ciudadanía, porque estamos hablando de dos grados en cien años.

Segundo tema, se está usted olvidando de que el principal componente de la emisión de gases de efectos invernadero son los vehículos que corren por las carreteras, no las centrales generadoras. Es decir, tampoco, tampoco traslademos las cosas indebidamente.

Está usted pasando por alto que el gas natural respecto al petróleo reduce enormemente el CO2, reduce todos los óxidos de nitrógeno. Eso es cierto, dígalo usted o no, se lo aseguro, y en eso coinciden todos los técnicos. Ahora ¿que usted dice que el gas lo hacen unas empresas o...?, pues yo eso no lo sé. Pero sí le digo una cosa, y es que de estar quemando fueloil, con bajo rendimiento, a utilizar gas nos ahorramos dinero y que, como aquí las cosas a veces se manejan así, simplemente porque sí, y no se tienen en cuenta las limitaciones económicas, ¿quién va a pagar?, ¿el resto de los españoles son los que van a pagar la amortización anticipada de instalaciones que están previstas de veinticinco años, el resto de los españoles va a pagar la...?

(El señor Rodríguez Rodríguez solicita la palabra.)

El señor PRESIDENTE: Don José Miguel, muchas gracias.

No. Don Román, yo únicamente decirle que el turno de hablar, el segundo turno es para hablar de la enmienda; usted reabrió el debate, ha dado lugar a que él, pues, claro, pida una intervención.

Bien. Los grupos no proponentes de la iniciativa. Grupo Socialista Canario, don Ignacio Álvaro Lavandera.

El señor ÁLVARO LAVANDERA: Señor presidente.

Señor Rodríguez, vamos a hablar en plata: el cambio climático no es ningún cuento, pero usted un poquito de cuento sí tiene en este aspecto. Su oposición a las directrices de ordenación sectorial de la energía tiene el carácter populista propio de los que o nunca han gobernado o no pretenden hacerlo. Como usted ya ha gobernado, entiende que no lo va a hacer más.

Mire, su cambio de postura con respecto a la implantación del gas es paralelo al cambio de color del sillón que ocupa en el Parlamento, fruto del debate sobre la ubicación de la central desgasificadora en la isla de Gran Canaria, con la que usted se juega muchos votos y ese es el fondo de la cuestión por la que usted plantea esta iniciativa. La diferencia no son los doce años que han transcurrido y los avances tecnológicos, la diferencia es estar sentado o no en un sillón de color azul. Sin embargo, señor Rodríguez, la realidad se impone y sigue siendo la misma. El gas natural es más abundante que el petróleo, es un combustible más limpio y más eficiente que el petróleo.

En tanto que las nuevas energías o energías renovables sean competitivas, rentables y viables, el gas natural debe ser contemplado como alternativa. Es una de las fuentes de energía más importantes, ya que, además de su potencial energético, disminuye mucho la emisión de contaminantes con respecto al petróleo. El gas natural es el combustible fósil con menor impacto medioambiental de todos los utilizados, tanto en la etapa de extracción, elaboración y transporte como en la fase de utilización, y no nos va a dar lecciones de ecologismo ni usted ni nadie.

El Partido Socialista es el partido del progreso, de la... (ininteligible) y de la apuesta por las energías renovables. Ningún Gobierno ha dado tanto para el desarrollo de las energías renovables en este país como aquellos donde han estado los socialistas. El actual desarrollo tecnológico de las energías renovables las hace competitivas, cierto, pero la viabilidad técnica para el objetivo de un sistema eléctrico cien por cien sostenible a corto o medio plazo no existe, y eso también es cierto, porque los que nos negamos a seguir quemando petróleo, mientras el sol y el viento no nos cubran el cien por cien de nuestras necesidades, la transición pasa por el gas, más barato y limpio. Nos negamos a retrasar el reemplazo de los derivados del petróleo, que ese es su objetivo, que el petróleo sigue teniendo los mismos niveles de consumo. Las perspectivas de emisiones de escape de contaminantes regulados y de CO2 son muy favorables al gas natural, y usted lo quiere obviar. Gas natural no solo para la generación de electricidad, también para su uso, entre otros, como combustible alternativo para el transporte, para reemplazar también a los derivados del petróleo.

Su propuesta, señor Rodríguez, es la propuesta de la industria del petróleo y de sus derivados. Y es que, queriendo o no, usted está defendiendo los intereses del petróleo en Canarias, porque mientras más se retrasa la introducción del gas, más negocio tendrá el petróleo.

Creemos necesario un modelo que incluya el gas como combustible alternativo hasta conseguir que el sistema funcione con energías limpias en su totalidad. Usted quiere seguir quemando toneladas de fuel, que es más contaminante, en Juan Grande o en Las Caletillas, en vez de gas.

Señor Rodríguez, es falso que la introducción del gas limite la incorporación de las energías renovables, tienen un gran recorrido para su penetración, y le recuerdo que en solo dos años se amortizaría la inversión de las regasificadoras. Es falso que las directrices de ordenación sectorial de la energía impongan el gas, también es falso. Es falso que las directrices de ordenación sectorial de la energía no hayan sido objeto de debate y de exposición pública. Lo cierto es, señor Rodríguez, que el Plan Energético de Canarias ha sido un fracaso, que los especuladores energéticos, ya sea con renovables o sin ellas, han tenido paralizada esta tierra y que no vamos a cometer dos veces el mismo error. El uso del gas es compatible con un modelo transitorio que apuesta por las renovables y, mientras conseguimos ese deseado cien por cien de energías renovables, hay que tener un combustible más limpio que el petróleo para que forme parte del mix energético.

Por tanto, señor Rodríguez, votamos en contra del modelo de continuidad que consume el petróleo que usted nos propone y pedimos que acepte, se lo pedimos una vez más, que acepte la enmienda presentada por Coalición Canaria, porque sí entendemos necesario que, antes de la aprobación definitiva de las directrices, se traiga una comunicación a este Parlamento por parte del Gobierno para su conocimiento, debate y consideración.

Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, don Ignacio Álvaro.

Por el Grupo Parlamentario Popular, don Fernando Enseñat.

El señor ENSEÑAT BUENO: Gracias, señor presidente. Buenos días, señores diputados.

Señor Román Rodríguez, ¿quién de los presentes no está preocupado por el cambio climático y por sus efectos en el corto, en el medio y en el largo plazo?, ¿quién no está a favor de potenciar las energías renovables y que estas alcancen la mayor implantación posible en nuestra comunidad autónoma?, ¿quién no apuesta por buscar la mayor autonomía energética posible del exterior y explotar al máximo las fuentes de energías endógenas, limpias y renovables? Todos estamos a favor, señor Román Rodríguez, el problema es que el cambio de modelo energético, el desarrollo de las renovables y la implantación de un sistema energético sostenible y eficiente no se consigue con discursos bonachones ni planteamientos demagógicos ni detrás de una pancarta, y mucho menos recurriendo a argumentos falaces.

Señor Román Rodríguez, no es cierto que el gas natural sea una fuente de energía peligrosa, obsoleta, cara y contaminante, como afirma usted en su exposición de motivos. Más bien lo contrario, su combustión emite a la atmósfera un 30% menos de dióxido de carbono, un 60% menos de monóxido de nitrógeno que el resto de los combustibles fósiles. Además, el gas natural es más liviano que el aire, lo que permite dispersarse rápidamente en caso de fugas. Y en cuanto a que es caro, señor Rodríguez, no es así, es más barato que el resto de los combustibles líquidos por unidad térmica, un 50 más barato que el gasoil, un 30% más barato que el fuel, y usted sabe que a día de hoy el gasóleo, el diésel y especialmente el fueloil representan más del 90% de los combustibles que se utilizan para producir electricidad en Canarias, porque el Gobierno de Canarias ha fracasado en la implantación de las renovables, por muchas pancartas que enseñe y muchas excusas a las que aluda. Por lo tanto, si mañana entrara el gas en Canarias, significaría ahorro económico, eficiencia energética y calidad ambiental y menos contaminación.

Señor Román Rodríguez, todos queremos un sistema energético sostenible para Canarias, que potencie al máximo las fuentes de energía renovable, pero también es necesario que este sistema energético sea eficiente y garantice el suministro de energía a todos los canarios en condiciones de regularidad, calidad y precio y hoy por hoy, y en muchos años, las energías renovables no pueden por sí solas cumplir estos objetivos, por lo que precisamos que nuestro sistema energético se fundamente en un mix energético equilibrado, un mix energético donde las distintas fuentes de energías renovables tengan un peso específico cada vez mayor, pero también necesitamos que las fuentes tradicionales estén presentes. Y el ejemplo más claro lo tenemos en El Hierro: por muy autosostenible que queramos que sea, necesita la combinación de la central de Gorona del Viento y la central eléctrica de motores diésel. Y entonces, señor Román Rodríguez, si las fuentes tradicionales deben tener un porcentaje en el mix energético, ¿lo más lógico no será que utilicemos las energías tradicionales, más limpias y baratas? Y el gas cumple esta función a la perfección, es más barato, más limpio y más eficiente que cualquier combustible fósil.

En Canarias las centrales térmicas producen el 91% de la energía anual que consumimos y representan el 86% de la potencia eléctrica instalada, y de esta cifra solo el 30% de la potencia instalada y solo el 34% de la energía consumida provienen de las dos centrales de ciclo combinado que existen en Canarias y que actualmente funcionan con gasoil y fuel. Y esto es importante porque solamente las centrales de ciclo combinado permiten el uso del gas, el 30% de la potencia instalada y solo el 34% de la energía consumida.

Por lo tanto, señor Román Rodríguez, no es cierto que la introducción del gas vaya a impedir el desarrollo de las renovables. El gas vendrá a sustituir el gasóleo y algo del fuel de las centrales de ciclo combinado, produciendo un ahorro de 300 millones de euros al año y acaparando como máximo el 36% de la producción eléctrica. El resto quedará en manos de las centrales térmicas, que funcionan con fuel y diésel, y de las energías renovables. Y ojalá llegase a ser posible, eficiente y sostenible que el viento y el sol absorban el 36% que marcan las DOSE para las energías renovables en el 2020, pero si eso se consigue, señor Román Rodríguez, no será gracias a PNL meramente electoralistas y populistas como esta, cuyo horizonte temporal termina en mayo, sino será gracias al trabajo serio y riguroso que se está haciendo desde el Ministerio de Industria y Energía, que está consiguiendo, en colaboración puntual con la consejería y que ha permitido este trabajo serio y riguroso, la ejecución, que se ejecuten proyectos como Gorona del Viento y el desbloqueo de los sistemas de bombeo como Chira-Soria. Será gracias a que el Gobierno de la nación ha proyectado inversiones hasta el 2016 por 800 millones de euros en el sistema eléctrico de Canarias, que permitirán la integración plena de las renovables en nuestro sistema eléctrico, y será gracias a que el ministerio ha permitido y ha establecido un marco regulatorio...

El señor PRESIDENTE: Un minuto. Sí, don Fernando, siga. Gracias.

El señor ENSEÑAT BUENO: ... y será gracias, señor Román Rodríguez, a que el ministerio ha aprobado, ha establecido, un marco regulatorio de incentivos para Canarias con una prima de 84 euros por megavatio/hora, para un cupo de 450 MW, exclusivamente para Canarias.

Pero en algo estamos de acuerdo, señor Román Rodríguez, y es en el doble lenguaje que durante estos dos años ha tenido el Gobierno de Canarias y los partidos que apoyan a este Gobierno. Pero ya se sabe, una cosa es la demagogia electoralista y pancartera y el palabrerío vacío de hechos y otra, mucho más seria, es planificar el futuro energético de Canarias.

Gracias, señor presidente.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, don Fernando.

Bueno, concluido el debate... Don Román, ¿ratificamos que no se admite la enmienda? (El señor Rodríguez Rodríguez indica que no). Efectivamente.

Tal como había expresado, vamos a votar. (El señor presidente hace sonar el timbre de llamada a la votación. Pausa).

Señorías, por favor, ocupen sus escaños. Vamos a proceder a la votación de la proposición no de ley, del Grupo Parlamentario Mixto, sobre la paralización de la aprobación de las directrices de ordenación sectorial de la energía. Comienza la votación. (Pausa).

Resultado: 48 presentes; 3 a favor, 45 en contra y ninguna abstención.

Queda rechazada.