Diario de Sesiones 30/2016, de fecha 12/4/2016
Punto 25

9L/I-0004 INTERPELACIÓN DEL GRUPO PARLAMENTARIO PODEMOS, SOBRE POLÍTICA ENERGÉTICA, DIRIGIDA AL SEÑOR CONSEJERO DE ECONOMÍA, INDUSTRIA, COMERCIO Y CONOCIMIENTO.

La señora PRESIDENTA: Vamos a la interpelación del Grupo Parlamentario Podemos, sobre política energética, dirigida al consejero de Economía, Industria, Comercio y Conocimiento.

Para la defensa de la iniciativa la señora Delgado.

Por tiempo de diez minutos, señora Delgado.

La señora DELGADO LUZARDO: Gracias, señora presidenta. Buenas tardes. Señor consejero.

Hay un antes y un después de su llegada al Gobierno. Es cierto que usted ha tramitado, ha impulsado la tramitación de 422 MW de energía eólica que llevaban bloqueados más de quince años en los gobiernos anteriores. Y también es cierto, o quiero creer que es cierto, que usted se quiere tomar muy en serio el impulso a las renovables. Por eso mi tono, en esta interpelación, pretende ser, sinceramente, constructivo y aportarle argumentos para conseguir lo que, espero, sea un objetivo común.

En estos escasos diez minutos que tengo no puedo explicar detenidamente por qué el Estado permite que las compañías eléctricas nos estafen con la tarifa de la luz, pero es verdad que nos estafan y no creo que a usted se le escape. Pero tengo que dedicarle más que sea unos minutos.

Ahí está, por ejemplo, lo que hemos pagado en la tarifa de la luz al oligopolio de las cinco multinacionales que están en España por los costes de transición a una supuesta libre competencia, que nunca llegó, que fueron 10 000 millones de euros; y además lo que nos cobraron de forma ilegal, y que se les perdonó por la Administración: 3600 millones de euros. Y lo que pagamos por la moratoria nuclear, que en realidad se trató de costear una burbuja de construcción de centrales que se quedaron a medias porque no eran rentables: 4000 millones más. Y lo que pagamos por el carbón: 400 millones anuales. Y lo que les pagamos a las fábricas industriales por permitir que paren su actividad en el caso de necesitar su energía: 700 millones de euros anuales, y que casualmente nunca ha hecho falta ni lo hará, porque la energía que tenemos instalada en España es cuatro veces superior a la que se utiliza diariamente. O los 72 millones anuales por transporte y gestión de residuos radiactivos de las centrales nucleares, que no pagan las centrales. Aquí también están los bonos de emisión de CO2 para poder contaminar por el uso de fósiles: unos 200 millones. También están los 5000 millones por las renovables y lo que pagamos por capacidad a los ciclos combinados de gas, que son 10 000 millones de euros al año. Pagamos el doble por las instalaciones de gas que por las de renovables en España. Y por supuesto también está lo que pagamos los españoles y las españolas por los costes extrapeninsulares, que en el caso de Canarias son aproximadamente 1400 millones de euros anuales por traer el combustible.

También hay otros costes fijos en esa tarifa: redes, transporte, subvenciones ocultas, transferencias de renta de los pequeños consumidores a los grandes, que eso no hay quien lo entienda.

Es increíble que el Estado español, a pesar de esta política tan intervencionista sobre la tarifa eléctrica, con estos pagos a las grandes empresas, no se haya preocupado de realizar una auditoría sobre sus verdaderos costes, y más sabiendo que estas empresas son las que más beneficios de las eléctricas reciben de toda Europa. Es curioso que la derecha española tenga una política tan intervencionista cuando se trata de apoyar a las grandes empresas y tan neoliberal cuando se trata de apoyar a la gente común.

Solo voy a dar un dato para que puedan entender por qué el Estado permite estos abusos en los costes. Todos sus consejos de administración y los del Consejo Asesor de Endesa en Canarias están llenos de exaltos cargos políticos muy importantes y de empresarios muy influyentes.

Pero volvamos a Canarias. En estos ocho meses de Gobierno hemos oído de todo en política energética: fuerte impulso a la eólica; declaración de interés estratégico de macroplantas de biomasa altamente contaminantes, insostenibles y nada renovables para Canarias; instalación de nuevos ciclos combinados, que recuerdo que funcionan con energía fósil; hasta incluso hemos oído una posible refinería de petróleo procedente de fondos iraníes -debe ser que ya Irán no es un país tan políticamente incorrecto-; y la canalización de aire propanado, que es otro derivado del petróleo, por varios municipios. Y por supuesto, cómo no, hemos oído la joya de la corona: la introducción del gas natural. De hecho, todo lo que he nombrado no es solo política de oídas, es que está plasmado en el borrador de las directrices de la energía, que siguen posibilitando todos estos elementos de la vieja política energética. Eso es no tener una política energética definida y coherente que favorezca el interés general, el medio ambiente, la economía y el empleo, la disminución de la tarifa eléctrica y mucho menos la soberanía energética de Canarias. Lo que están haciendo es ir dando tumbos en función de las inversiones que van saliendo y que buscan de esa forma contentar a determinados intereses.

Deberían saber que el gas ya no es una energía de transición. Lo fue hace treinta años, cuando competía con el petróleo y el carbón, pero en treinta años han pasado muchas cosas, para desgracia de las empresas gasistas, que presionan para que se instale. Hoy las renovables son mucho más competitivas, son mucho más baratas que el petróleo y el gas, y además en Canarias, por si fuera poco, nos hace autosuficientes y no dependientes del exterior.

La gente que esté escuchando esto debe saber que mantener las instalaciones de gas en España para que no quiebren nos cuesta, en el recibo de la luz, 10 000 millones de euros al año, porque están paradas el 90 % del tiempo, ya que salen más baratas las energías renovables, y eso sin contar con las primas que reciben para hacer incluso el precio más competitivo.

Y ustedes dicen que meten el gas porque es más barato que el petróleo, pero no dicen que las renovables son mucho más baratas que el gas. Señor Ortega, medias verdaderas forman una gran mentira para manipular a la opinión pública. No gasten tiempo y dinero en energías del pasado y vayan directamente a impulsar las energías renovables propias de Canarias.

Y la gente dirá: "si esto está tan claro, ¿cómo es que no lo hacen?" Pues porque en esto hay dos problemas para la ciudadanía, que quiere un nuevo modelo energético moderno, barato, libre de contaminación e independiente del exterior. Primero, que el Gobierno nos quiere condenar a amortizar los puertos de Granadilla y de Arinaga, que costaron 1000 millones de euros; nos quiere condenar a amortizar los 25 000 millones de euros que se gastaron las empresas gasistas en España hace veinticinco años, y para que no quiebren se las pagamos aunque estén paradas; y nos quieren condenar a pagar las expectativas comprometidas con la multinacional Enagas cuando compró Gascan a Canarias.

Segundo problema, que las energías renovables son democráticas, por ahora, ya que sus recursos están accesibles para todo el mundo, el sol, el viento, pero eso lógicamente al lobby eléctrico no le interesa, porque perdería su oligopolio, el que tiene ahora mismo centralizado a través de Red Eléctrica, por lo que desde el Gobierno se intenta retrasar la entrada de las renovables para que sea el mismo oligopolio el que se quede con todo el negocio. Sí, les están dando tiempo para su reestructuración, de forma que dentro de unos años por supuesto que las renovables serán el futuro de Canarias, señor Ortega, eso nadie lo duda, pero en manos de los de siempre y no en manos de la gente. Y por eso no les ha importado arruinar a los 50 000 inversores de fotovoltaicas en España, es que el negocio se les estaba yendo de las manos. Por eso les han quitado las primas que tenían aseguradas por ley, haciendo de paso a este país inseguro jurídicamente para las inversiones de ciudadanos normales, porque, eso sí, las inversiones de los grandes empresarios siempre están aseguradas por el Estado. Los únicos que van a salvar sus inversiones fotovoltaicas son los extranjeros, principalmente alemanes, porque las tienen aseguradas a través del Tratado de la Carta Europea de la Energía que firmó España y que les asegura esas inversiones a los extranjeros, pero no a nosotros.

Y en la energía eólica pasa lo mismo: están ahogando a los pequeños empresarios exigiéndoles mejoras tecnológicas sin ayudas, regulando de forma injusta los precios y favoreciendo a las grandes empresas a través del sistema establecido de subastas, que no permite que los pequeños y empresarios autónomos puedan superar a los grandes. Conseguirán nuevamente el monopolio de la energía, solo que con renovables, claro.

Señor consejero, piense en todo esto que le he dicho y resuelva las contradicciones en política energética de su Gobierno.

Gracias.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señora Delgado.

Señor consejero, por tiempo de diez minutos también.

El señor CONSEJERO DE ECONOMÍA, INDUSTRIA, COMERCIO Y CONOCIMIENTO (Ortega Rodríguez): Señora presidenta. Señorías, buenas tardes.

Señora Delgado, gracias por su tono, cómo no. Yo en el fondo se lo agradezco aunque discrepemos, y usted lo sabe, en algunos de los temas.

Pero comenzaré por ajustarme a lo que es el contenido de la interpelación para pasar después a los fundamentos que sustentan y con los que pienso rebatir algunas de sus afirmaciones.

Comenta usted que aclare... -y cito textualmente las palabras-, que hay contradicciones en materia de política energética, se habla de improvisación y se habla de satisfacer las iniciativas privadas y públicas. Y, bueno, pues, bien, señorías, nada más lejos de la realidad. La política energética del Gobierno de Canarias ni ha variado ni es contradictoria ni mucho menos es improvisada; otra cosa es que no sea la política energética que a usted le gustaría oír.

Y déjeme explicarle los principales ejes de la política energética del Gobierno de Canarias. El primero es potenciar al máximo la eficiencia energética en todos nuestros sectores: domésticos, productivos y públicos. El segundo es conseguir la máxima penetración de las energías renovables en nuestra tierra, pero siempre cumpliendo los tres criterios que cualquier sistema eléctrico debe tener en cuenta a la hora de desarrollarse: el primero, el de la sostenibilidad ambiental; el segundo, la sostenibilidad técnica; y el tercero, la sostenibilidad económica. Y el tercer eje que tenemos es el de favorecer la diversificación de fuentes energéticas para tratar de reducir la actual dependencia de los productos derivados del petróleo en nuestras islas. Y esto no solo potenciando la máxima penetración de las energías renovables autóctonas -no como usted decía, que intentamos impedir su penetración, sino que potenciamos su penetración-, sino también apoyando la entrada del gas natural en el archipiélago, como ya ocurre en el territorio nacional, incluida Baleares.

Para ello, señora Delgado, este Gobierno y desde el minuto uno trabajamos para apoyar actuaciones dirigidas a mejorar la gestión energética, a racionalizar el consumo, a modernizar las instalaciones con la incorporación de tecnología y la renovación de equipamientos que redunden en un menor consumo de energía, y para ello cuenta incluso con la cofinanciación otra vez de fondos europeos.

Además de eso, este Gobierno ha trabajado intensamente para apoyar la introducción de energías renovables, desbloqueando la situación de los parques eólicos en Canarias, garantizando la suficiencia financiera para que estos se puedan desarrollar, eliminando el impuesto al sol, negociando con el Estado la desalación en Canarias, se puede aprovechar el máximo de la potencia eólica, impulsando el proyecto de Chira-Soria con Red Eléctrica de España y el Cabildo de Gran Canaria, desarrollando la red de transporte eléctrico para garantizar el vertido de toda la energía renovable que produzcamos, generando el grupo de trabajo sobre la geotermia en Canarias, con una amplia participación de instituciones, entidades públicas, privadas y colegios profesionales... Y así, sin duda, le podría relatar muchas actividades que hemos desarrollado en estos meses, dirigidas -cómo no- a la potenciación de la generación de energía renovable en Canarias.

Usted podrá ver una política errática pero el trabajo ya ha dado sus frutos. Los resultados son más que evidentes, y así lo está reconociendo el sector de las renovables en Canarias, como lo ha hecho la Asociación Canaria de Energías Renovables, Aerolican o la Asociación de Promotores Eólicos.

Y pasando ahora a los fundamentos que sustentan su interpelación, señoría, comienza usted afirmando que el sector energético es una fuente constante de acontecimientos contradictorios. En este apartado tan solo decirle que tengo la sensación de que se está demonizando la iniciativa privada y, por el contrario, este Gobierno considera que la iniciativa privada es válida, es legítima y es necesaria como un verdadero motor de la economía de Canarias. Eso sí, siempre que esa iniciativa se desarrolle dentro de la legalidad establecida.

También se refiere usted al desbloqueo de los trámites para la inscripción de los parques eólicos. Le diré, señoría, que no se puede utilizar el no por el no. Ustedes quieren un cambio de modelo basado en las renovables pero al mismo tiempo no se apoya que tras más de diez años este Gobierno haya sido capaz de situar a Canarias en el punto de partida para alcanzar el 21 % de la generación con energía eólica.

Señoría, son ahora los cabildos y los ayuntamientos los encargados de llegar a la meta.

La generación de energía eléctrica a partir de renovables constituye un pilar fundamental para la consecución de los objetivos de planificación, de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y de otros objetivos comunitarios, revistiendo, además, una considerable importancia para el fomento de la seguridad del abastecimiento energético y -cómo no- del desarrollo tecnológico y de la innovación. Por ello las distintas planificaciones energéticas, tanto la europea como la estatal, como la autonómica, incluyen el objetivo de aumentar el máximo porcentaje posible de generación eléctrica a partir de energías renovables, entre ellas la de origen eólico, sin comprometer -claro está- la garantía y la seguridad del suministro.

En concreto, el fomento de la energía eólica está fundamentado sobre la base incuestionable de ventajas como un menor impacto ambiental, el coste nulo de la materia prima utilizada para la producción energética, el hecho de ser una fuente endógena de energía y de permitir aprovechar el potencial eólico de las islas, y al margen de los efectos positivos que esto tiene sobre nuestra economía.

Las energías renovables y, de forma particular, la energía eólica posibilitarán la necesaria diversificación de las fuentes de energía en Canarias y aumentarán el grado de abastecimiento energético. En este punto, tenemos que recordar el Decreto 6/2015 y el Decreto 383/2015.

También se refiere usted, señoría, a las regasificadoras y a nuevos ciclos combinados y a tres plantas de biomasa y al refino del petróleo.

En los últimos años se han impulsado, no solo por el Gobierno de Canarias sino también por el Parlamento de Canarias, medidas para fomentar las energías renovables y, en particular, la eólica, entre ellas debo citar la dirigida a simplificar la tramitación administrativa de este tipo de instalaciones.

En el ámbito reglamentario y legislativo hay que destacar el Decreto 6/2015 -al que ya me he referido- y el Decreto 86/2012, la Ley 3/2015 y la planificación de los sectores de electricidad y gas del 2008 al 2016 y el Pecan 2006.

Debo recordar que, además del fomento de las energías renovables, otro de los objetivos de la política energética es la introducción del gas natural. Y en cuanto a la política y planificación energética relativa al gas natural en Canarias y, en concreto, de la regasificadora este es otro de los ejemplos que demuestran que la política del Gobierno de Canarias no es errática ni contradictoria. Este Gobierno siempre ha defendido y defenderá la introducción del gas natural en Canarias como combustible de refuerzo y de transición a un modelo renovable.

Permítanme aportar los datos, dos datos nuevos al debate, para que los ciudadanos tengan una clara visión de la realidad. El primero es el impulso de la Unión Europea al gas natural como combustible para la movilidad alternativo, por medio de la Directiva 2014/94, del Parlamento y del Consejo, y que recomiendo una lectura pormenorizada de su artículo 6. El segundo dato es la propia declaración del director ejecutivo de la Agencia Internacional de las Energías Renovables -la Irena-, donde recalca el papel del gas natural como combustible de apoyo a las renovables. Teoría que siempre ha defendido el Gobierno de Canarias y que demuestra que es una falacia que las infraestructuras del gas natural frenaran la introducción de las renovables. Mantenemos las dos situaciones.

Además quiero volver a recalcar la necesidad del gas natural, además de para la generación eléctrica, para la mejora de la competitividad de nuestros sectores productivos, principalmente del industrial y del turístico, al usar un combustible mucho más eficiente, menos contaminante y más económico.

La introducción del gas natural en Canarias tiene su previsión legal al introducirse en la Ley 19/2003 -no hace treinta años, hablo del 2003-, en coherencia no solo con el Pecan del 2006 sino también con la planificación de los sectores de electricidad y gas 2008/2016, que es una legislación de ámbito estatal que contempla las plantas de regasificación de Gran Canaria y Tenerife. Previsión que sigue vigente incluso tras la aprobación del Decreto 13/2012, que suspendió la tramitación de todos los procedimientos relativos a nuevas plantas de regasificación.

Respecto a los nuevos ciclos combinados previstos en Gran Canaria y Tenerife, permítame que, siendo coherente con la planificación energética vigente, solamente está prevista en este momento la introducción en Granadilla.

Respecto a las centrales de generación a partir de biomasa, yo solo conozco una petición presentada, una posibilidad de petición para una en Tenerife, y la tercera petición a la que usted alude no la conozco. El hecho es que aquí, cuando estamos hablando, hemos recibido peticiones pero en este momento estamos hablando de que no se van a llevar adelante esas plantas de biomasa como consecuencia de la tramitación por parte del Gobierno de Canarias.

En cualquier caso, la legislación vigente establece, da libertad a la instalación de centrales generadoras y no se puede limitar su entrada en el mercado. Así, la instalación de cualquier tipo de centrales de generación está sometida a la previa autorización administrativa por la Administración autonómica y su otorgamiento depende de criterios objetivos y reglamentados, como los relativos a la seguridad de las instalaciones, la protección del medio ambiente o la ordenación del territorio. Y en este contexto el Gobierno de Canarias...

La señora PRESIDENTA: Señor consejero, se acabó su tiempo. Un minuto más.

El señor CONSEJERO DE ECONOMÍA, INDUSTRIA, COMERCIO Y CONOCIMIENTO (Ortega Rodríguez): El Gobierno de Canarias apostará por la máxima penetración de centrales de generación a partir de energías renovables en el archipiélago en todas sus formas, con el objetivo de diversificar su mix energético y lograr la máxima eficiencia, pero siempre respetando y priorizando la salud pública y el medio ambiente. Debo recordarle que son los propios servicios de salud pública los que han puesto trabas al establecimiento de estas plantas.

Respecto a los anuncios de retomar la actividad de refino del petróleo por algún nuevo operador, en este momento puedo considerarlo que es solo rumor, pero esta actividad tendría que solicitar autorización administrativa.

Por último, señoría, hace usted un comentario con respecto a la afirmación que efectuó el presidente del Gobierno, que sigue siendo plenamente válida y que no tiene ninguna incoherencia. No existe en este momento ningún inconveniente a que se siga suscribiendo que es objetivo del Gobierno de Canarias alcanzar el 100 % de renovables antes o lo antes posible y en concreto...

La señora PRESIDENTA: Se acabo el tiempo, señor consejero. Muchas gracias.

Señora Delgado, por cinco minutos, la réplica.

La señora DELGADO LUZARDO: Gracias, señora presidenta.

Consejero, después de oírlo me confirmo en que efectivamente este Gobierno no tiene una política energética definida y coherente. No puede ser que usted haya hecho prácticamente todo su discurso basándose en las renovables pero que a la misma vez reconozca que en el borrador de las directrices, es decir, como política de este Gobierno pueden estar las fósiles, pueden estar los petróleos, puede estar el aire propanado, puede estar la biomasa, cuando es insostenible y cuando desde luego no es renovable. No es tener una política clara en la que se puede ir exclusivamente a las renovables.

Pero, mire, señor consejero, una cosa: el Gobierno de Canarias no puede impulsar, como sí lo ha hecho en octubre del 2015, el uso del aire propanado para que los hoteles calienten sus piscinas. Eso es ilegal y así lo establece la directiva europea de ahorro y eficiencia energética y así queda plasmado en el Documento Básico HE del Código Técnico de la Edificación, publicado en septiembre de 2013. ¡Por favor!

Además las canalizaciones de aire propanado lo que buscan realmente es crear las infraestructuras para que luego se introduzca el gas natural. Y en esto son las empresas DISA y Gas Natural las que se están repartiendo el negocio. Que, por cierto, ¿ya sabe dónde están los beneficios de DISA?: búsquelos en los papeles de Panamá, que ahí es... ¡Eso es lo que nos aporta DISA a Canarias!: evasión fiscal y cero impuestos. Y esas canalizaciones encima están subvencionadas y, una vez que consiguen las autorizaciones del Gobierno de Canarias, ya se quedan con el monopolio del transporte. ¡Igualito que la red eléctrica con las torres de alta tensión! Señor consejero, ¿cómo se las arreglan para repetir el modelo? El modelo, seguimos fomentando el modelo del monopolio, pero esta vez con el gas.

Mire, nadie va a hacer una inversión multimillonaria en el gas -regasificadoras, gaseoductos- para estar veinte años, treinta. No, la vida útil de una regasificadora son cincuenta años. Y además de la misma manera le digo: nadie va a invertir en renovables si el mercado va a estar copado por el gas, sobre todo porque va a estar favorecido gracias a las primas que va a recibir, porque el coste real del gas natural y del petróleo se esconde y lo pagamos a través de la tarifa fija de la luz. Es una vergüenza que el 80 % de nuestra tarifa de la luz sea para pagar subvenciones y primas a negocios inflados y artificiales cuando ya podemos pasar a otro tipo de sistemas más baratos y menos subvencionados. Y encima nos meten en una espiral de riesgos y accidentes por la fuga de gas o por las malas combustiones de los gases, como hemos visto que ha ocurrido en otros lugares.

Con respecto a precios, datos. La energía con petróleo cuesta 146 euros/MW; con gas, 136 y con las eólicas está entre los 80 y los 50 euros. Analice esos datos. El 70 % del coste de la energía que estamos consumiendo aquí, en Canarias, se debe al combustible que traemos de fuera en los barcos, ya sea petróleo o ya sea gas. Con las renovables ese dinero, ese 70 %, ya nos lo podríamos ahorrar.

En cuanto a la inversión necesaria, se calcula que un millón de euros por megavatio cuesta con la eólica; se calcula que 1 200 000 cuesta con gas natural.

Y para conseguir la estabilidad de los sistemas insulares, en vez de gastar 800 millones en tendidos subterráneos entre las islas, ¿por qué no invierte en más eólica, en energía hidráulica, en ahorro y eficiencia energética, geotermia de alta entalpía, volantes de inercia y, por supuesto, también en el mantenimiento de algunas turbinas de vapor o incluso de algún ciclo combinado que ya esté instalado y que nos puede servir para llevar a cabo el proceso de transición energética hacia el 100 % de renovables?

Y con respecto al empleo, dígalo: por cada empleo por energía convencional se crean nueve para las energías renovables.

Señor consejero, y no puedo dejar de referirme al autoconsumo, a la penalización del autoconsumo llevado a cabo por el Estado. ¿Cómo podemos haber permitido los ciudadanos que se convierta en ilegal el usar la energía del sol...

La señora PRESIDENTA: Señora Delgado, un minuto más.

La señora DELGADO LUZARDO: ...la energía del sol y del viento para uso propio? ¿En qué momento y de qué manera han convencido a la gente de que usar la luz y el aire puede ser ilegal? Algo que hemos hecho todos los humanos desde que existimos. Dentro de poco ni siquiera tender la ropa al sol en la azotea vamos a poder hacerlo. No me conteste que esto no es asunto suyo: presione más al Gobierno del Estado, consiga que en Canarias, que somos especiales, ¿eh?, y se lo digo a Coalición Canaria, somos especiales, se permita y se fomente el autoconsumo y que no se penalice. Trabaje por la generación distribuida y las redes inteligentes.

Señor consejero, le ofrecemos nuestro apoyo y le solicitamos una mesa de la energía, donde se sienten todos los sectores implicados: universidades, colectivos ciudadanos, plataforma por un nuevo modelo y expertos independientes. Queremos un modelo de transición energética con programas y...

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora Delgado. ¿Terminó? Gracias, señora Delgado.

Señor consejero.

El señor CONSEJERO DE ECONOMÍA, INDUSTRIA, COMERCIO Y CONOCIMIENTO (Ortega Rodríguez): Señoría, usted decía en su primera intervención que en treinta años han pasado muchas cosas y en nueve meses han pasado muchísimas, y se lo garantizo yo, que he tenido que participar en hacerlas.

Ha terminado usted hablando del cargo por el autoconsumo. Nosotros en principio, que yo sepa, que yo sepa, hemos conseguido que Canarias quede liberada del impuesto al sol, por el impuesto al sol, en una medida, y también hemos trabajado en este momento, hemos trabajado, y hay una cosa, que ya ha salido, hemos participado en intentar que el proceso de desalación siga teniendo aquel valor que tenía de utilizar doble potencia con el fin de que sea más eficiente la desalación. Son dos ejemplos claros en los que hemos trabajado y en los que seguiremos trabajando. Con lo cual vamos a seguir trabajando en que el autoconsumo no sea premiado sino que sea bonificado, señoría. Quédese tranquila, nosotros trabajaremos en esa línea.

Decía que en nueve meses han ocurrido demasiadas cosas y digo también que en estos nueve meses nosotros no hemos pretendido para nada retrasar las renovables, como usted ha dicho varias veces. Nosotros hemos querido impulsarlas. Lo que es cierto es que, siendo coherentes con nuestro discurso y entendiendo que tenemos que garantizarles el suministro a los ciudadanos, lo que hemos hecho, señoría, es seguir diciendo lo que decíamos: que el gas debe acompañarnos. Por una sencilla razón: porque contamina un 30 % menos y porque cuesta mucho menos. ¡Que el petróleo solo! Nosotros queremos quitar el petróleo, claro, igual que usted. ¿Queremos llegar al 2050 con que nuestras fuentes energéticas solo sean renovables? Sí, señoría, queremos eso. Ahora, somos conscientes, somos realistas.

Y no tenemos contradicciones. Yo recuerdo una contradicción y me quedé el otro día pendiente, y venía de su grupo. En una comparecencia la señora Santana me decía, en esa comparecencia, me decía algo que a mí me sorprendió, y dije, "contra, parece que vamos llegando a un punto en el que nos vamos a encontrar". Decía la señora Santana, decía que estaba contenta porque habíamos conseguido estar en la red europea de transportes y que nuestros puertos habían entrado y nuestros aeropuertos. Lo decía, entonces... Eso me pareció fabuloso y yo digo, "hombre, estamos de acuerdo, un punto de acuerdo". Pero después llegamos a un punto de desacuerdo o una contradicción. La contradicción es que decimos que el gas hay que quitarlo y entonces resulta, y antes hice alusión a la directiva europea donde para estar en la red europea de transportes el gas debe estar. Entonces no entiendo... Lo blanco y lo negro juntos da el gris y, en este caso, si queremos tener los puertos en la red europea de transportes tenemos que mantener el gas. Con lo cual, mientras no tengamos alternativas, el gas, el gas va a acompañarnos, de una forma o de otra.

Decíamos y aplicábamos el caso, el caso del aire propanado canalizado. Bueno, señoría, no hay nada ilegal en ello. Sencillamente estamos aplicando, hemos sacado un procedimiento, un proyecto de concurrencia. No hay ilegalidad ninguna y estamos dándole competitividad al sector turístico y estamos dándole mayor competitividad al sector industrial. Señoría, ¡no estamos para tirar puestos de trabajo a la basura! No podemos hacer que nuestras industrias sean menos competitivas por no disponer de una fuente más barata, pero, insisto, también menos contaminante.

En esta línea, yo lo que tengo que decirle, señoría, es que este Gobierno, desde que llegó, trabajó para una cosa que quiero que esté bien clara: para alcanzar el 100 % de renovables. Es cierto que no tenemos ninguna idea clara de cuándo, cuándo va a ocurrir eso. Igual es el 2050, igual es antes, igual es después. El objetivo está puesto en el 2050, pero es verdad que las tecnologías van a avanzar, es verdad que Chira-Soria o Gorona del Viento están ahí, pero también es verdad que empiezan a llegar nuevos sistemas de acumulación en batería que habrá que estudiar y que deberán bajar de precio para poderlos instalar.

Pero no es una cuestión de inversión, es una cuestión de tecnología, señoría. Y es cierto que cuando esa tecnología esté en las mejores condiciones será cuando podamos alcanzar ese 100 % de renovables. Mientras tanto, mientras tanto, tenemos que tirar con lo que tenemos. ¿Tenemos petróleo?, sí, señoría, lo tenemos, y tenemos que seguir con él, y entendemos que si incorporáramos el gas consumiríamos menos petróleo y tendríamos algo menos contaminante. También lo creemos. No creemos que eso frene el desarrollo de renovables.

Y, en cualquier caso, está claro que las decisiones del gas son una decisión estatal, es vinculante. En este momento, en Granadilla, la isla de Tenerife ha decidido que quiere gas en la isla y la isla de Gran Canaria ha dicho que no. No hay nada más, señoría.

Nosotros vamos a seguir apostando por las renovables.

Y en cuanto al diálogo en la mesa que usted quiere, por supuesto que estamos dispuestos a crearla, a fomentarla y hablar en ella para llegar a acuerdos.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor consejero.

(La señora Santana Perera solicita intervenir).

Señorías, con esta interpelación vamos a dar por finalizada...

Sí, señora Santana, ¿me quiere decir algo?

La señora SANTANA PERERA (Desde su escaño): (Sin micrófono).

La señora PRESIDENTA: Señora Santana, ¡una alusión a una comisión del otro día...!

Treinta segundos, señora Santana, treinta segundos, señora Santana.

La señora SANTANA PERERA (Desde su escaño): Sí, decirle al consejero que lo que se exige es un depósito, no una regasificadora, que es lo que quieren instalar ustedes. Simplemente eso, una aclaración, señor consejero.

La señora PRESIDENTA: Gracias.

Señor consejero, treinta segundos.

El señor CONSEJERO DE ECONOMÍA, INDUSTRIA, COMERCIO Y CONOCIMIENTO (Ortega Rodríguez) (Desde su escaño): No me refería a regasificadoras, me refería al gas como elemento, como energía de acompañamiento. No he dicho nada más.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor consejero.

Señorías, damos por finalizada la sesión de esta mañana. Son las tres menos cuarto. Reiniciamos la sesión a las dieciséis cuarenta y cinco, cinco menos cuarto de la tarde.

Gracias, señorías.

(Se suspende la sesión a las catorce horas y cuarenta y un minutos).

(Se reanuda la sesión a las dieciséis horas y cuarenta y siete minutos).

La señora PRESIDENTA: Sí. Buenas tardes, señorías. Si son tan amables, cerramos las puertas del hemiciclo para reanudar la sesión plenaria.

A la campana hay que darle más fuerte, más sonido.