Diario de Sesiones 90/2017, de fecha 11/10/2017 - Punto 1

9L/C-1282 COMPARECENCIA DEL GOBIERNO -CONSEJERO DE TURISMO, CULTURA Y DEPORTES-, INSTADA POR EL GRUPO PARLAMENTARIO MIXTO, SOBRE LAS MEDIDAS PARA ESTABLECER LÍMITES A LA CARGA POBLACIONAL Y TURÍSTICA.

La señora PRESIDENTA: Correspondería ahora la última de las comparecencias del orden del día, la 2.10, en este caso; la 2.10, pero la comparecencia 1282, a instancias del Grupo Mixto, al consejero de Turismo, sobre las medidas para establecer los límites a la carga poblacional y turística.

Para la defensa de la misma, el señor Curbelo.

Señorías, silencio, por favor.

El señor CURBELO CURBELO: Buenos días, señora presidenta. Señorías. Señor consejero.

La intención de esta comparecencia que presenta mi grupo es crear conciencia, en el conjunto de los grupos parlamentarios y también en la ciudadanía, para saber que algún día estas islas que tienen límites y recursos escasos tienen que producir un debate acerca de los límites al crecimiento, crecimiento poblacional y turístico. Y, además, debemos pertrecharnos de las herramientas para tener una visión real y poder tomar una decisión.

En los últimos veinticinco años, hemos pasado de 1,6 a 2,1 millones de habitantes, y de 9 millones de turistas a casi 15 millones; 15 millones que, según las previsiones para este año 2017, pasarán a 16 millones.

Los efectos directos de este crecimiento en nuestra economía son claros. En el año 2016, el turismo generó en Canarias 14 602 millones de euros y 312 466 puestos de trabajo, un 34 % del total del producto interior bruto de nuestro archipiélago y 1000 millones más que el año anterior, según el Estudio de Impacto Económico del Turismo, Impactur, 2016. Pero ¿qué otros efectos ocasiona este incesante aumento de población y de afluencia turística en un territorio acotado como el nuestro? Consumo de agua, un bien esencial para la vida y tan escaso para nuestras islas; consumo de infraestructuras, de carreteras, de redes de transporte, incidiendo, lógicamente, en atascos, como ya hemos visto en alguna ocasión y, por tanto, en los servicios públicos que ofrecemos; consumo en los servicios públicos esenciales, en la sanidad, en la seguridad o en la vivienda; consumo en los espacios públicos, que no se ve pero que existe y que también influye en el bienestar de nuestra gente; consumo energético; consumo de suelo...

Pero ¿cuál es el equilibrio entre cantidad y calidad que nos permita tener un desarrollo, sí, pero un desarrollo sostenible? ¿Qué impacto en nuestro medioambiente, en nuestras instalaciones, en nuestra calidad de vida supone este crecimiento exponencial de la población y el turismo en un territorio fragmentado, caracterizado por la lejanía y la insularidad, así como por nuestra peculiar orografía?, ¿es este impacto el mismo en cada una de las islas?

Y, sobre todo: ¿necesitamos realmente establecer límites a nuestro crecimiento, a la afluencia de turistas?, ¿existe un límite de carga poblacional y turística que permita el desarrollo de Canarias dentro de la sostenibilidad de nuestro ecosistema y la calidad de vida? Es a estas preguntas, con cierta complejidad y abstracción, a las que precisamente se dirige esta comparecencia, como antes dije.

Porque los efectos económicos del crecimiento están delante de nuestros ojos, existen numerosos indicadores y estadísticas capaces de informarnos de su influencia en nuestro PIB y en nuestra economía. Pero ¿qué ocurre con el resto de efectos de este boom turístico y demográfico?, ¿somos capaces de asumirlo con garantías de calidad y conservación de nuestro entorno geográfico y en nuestras ciudades? Parece que una respuesta rápida a esta pregunta, ante la evidencia ofrecida por la naturaleza este verano, nos llevaría a un tajante "no, no somos capaces; o al menos, no con las infraestructuras de las que disponemos hoy". Y es que, mientras hemos crecido más de medio millón de personas y más de seis millones de turistas en apenas veinticinco años, nuestras infraestructuras siguen siendo prácticamente las mismas; y esto, nos guste más o nos guste menos, guarda mucha relación con la capacidad de carga poblacional y turística de cada una de las islas del archipiélago.

La noticia del cierre de nuestras playas abrió paso a una polémica, polémica hasta cierto punto razonable, porque el cartel de "prohibido el baño" no deja indiferente a nadie. Pero, precisamente, es nuestra labor buscar respuestas ante las evidencias que nos deja la naturaleza, ante los efectos del cambio climático y del conjunto de decisiones políticas que se adoptan frente al crecimiento y para favorecer el crecimiento.

¿Y qué ocurre con nuestra agua? El agua que consumimos, la que necesitan nuestro cuerpo para vivir, las plantas para crecer, la tierra para nutrirse, ¿es que acaso no es un bien escaso en nuestras islas? Y este enorme e incesante aumento de turistas, ¿no incrementa el consumo de este bien preciado y escaso?, por supuesto que sí. Es aquí donde entra en juego la capacidad de carga. Nuestros recursos son escasos.

La señora PRESIDENTA: Señor Curbelo, un minuto más y concluya, por favor.

El señor CURBELO CURBELO: Digo que nuestros recursos son escasos. Como decía, todos estos condicionantes y elementos estructurales permanentes no nos son desconocidos. Sin embargo, las características especiales que hacen de la tierra una tierra única, a la hora de pensar en nuestro crecimiento, parece que las hemos olvidado. Ha llegado el momento de plantearnos si estamos creciendo más de lo que nos permiten nuestras posibilidades.

En este sentido, le preguntamos, señor consejero, qué pasos se están dando para localizar ese límite de capacidad de carga, qué pasos se están dando para acompasar nuestro crecimiento a la sostenibilidad.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor Curbelo.

Turno para el Gobierno, el señor consejero.

El señor CONSEJERO DE TURISMO, CULTURA Y DEPORTES (Castellano San Ginés): Muchas gracias, señora presidenta. Señorías. Señor Curbelo.

Iniciaba su intervención hablando de la necesidad de que en el futuro -entendía- acometamos el debate acerca de las limitaciones en el sector turístico; y yo le digo que ese es un debate que ya estamos teniendo y, además, desde el Gobierno de Canarias, estamos impulsándolo.

Somos conscientes de que el auge del turismo, el crecimiento del número de visitantes que tenemos en Canarias y, a su vez, la previsión de evolución del sector de la industria turística a nivel mundial hacen necesario que este debate se produzca en el momento presente, que nos anticipemos a los acontecimientos que se pueden producir en el futuro. Y lo que decía ayer, frase con la que pretendí terminar la pregunta pero creo que no se escuchó, es que entendemos esta situación, entendemos que el debate se tiene que producir desde ya, pero lo que decía es que lo tenemos que afrontar sin alarmismos, con serenidad, que yo creo que es como al final los debates terminan siendo productivos.

También existe, a este respecto, un debate teórico acerca de cómo se tiene que medir la capacidad de carga. Hay quienes defienden un concepto estático de esta capacidad. Son los que hablan, fundamentalmente, del número de visitantes o camas turísticas. Establecen, digamos, los límites de capacidad de carga con base en estos parámetros fácilmente mensurables; pero seguramente no son los mejores que se puedan utilizar al respecto. Y hay otros teóricos que entienden que la capacidad de carga es un concepto mucho más dinámico y que se tiene que medir con una serie de indicadores relacionados, como he dicho en otras ocasiones, tanto con la presión medioambiental, con la percepción de la experiencia del propio turista o el bienestar de los propios residentes. Nosotros apostamos más por este modelo que tiene en cuenta no solo el volumen de visitantes que tenemos, sino también la capacidad de gestión de este fenómeno que tiene que ver con una serie de variables, digamos, que somos capaces de gestionar y modular.

Creo que es bueno hacer una serie de reflexiones acerca de las características del sector turístico en Canarias antes de afrontar este debate, algunas de sus características. Tenemos que decir que, en relación con otros destinos turísticos, en Canarias se produce una baja estacionalidad del turismo. Tenemos unos meses en los que vienen ligeramente menos turistas, como pueden ser mayo, junio y septiembre. Pero cuando hacemos la comparación de los fenómenos que se están produciendo en otros destinos turísticos, no tenemos en cuenta que los aspectos relacionados con la masificación están también muy relacionados con esta estacionalidad. Hay destinos turísticos en los que, a lo largo del año, hay meses en los que prácticamente no reciben turistas y se concentran en unos meses muy concretos, y esto genera cierto malestar entre la población residente. Son fenómenos que están ocurriendo en Baleares o en otros destinos turísticos. Afortunadamente, esta circunstancia no se presenta en Canarias, y esta es una de las grandes bondades del turismo en Canarias.

No podemos obviar que el crecimiento de turistas, en nuestra comunidad autónoma, en los últimos años, ha sido espectacular. Estamos batiendo récords año tras año. Y no nos dedicamos solo a contar turistas, como algunas personas dicen; sino que establecemos una reflexión acerca de este fenómeno, pero lo tenemos que hacer con base en diferentes criterios.

Impacto económico. Hay quien dice "el turismo está creciendo mucho, pero no hay un impacto real en nuestra economía". Esto es profundamente falso, esto no es así, esto no es así. En el año 2016, con respecto al año 2012, se crearon casi cincuenta mil empleos vinculados al sector turístico. Y el informe que presentamos, también, en el pasado 21 de septiembre, de Exceltur, daba unos datos que son especialmente importantes a la hora de analizar este fenómeno. Decían que el 34,3 % del total de nuestro PIB estaba vinculado, a través de efectos directos e indirectos, al sector turístico. Estamos hablando de más de catorce mil millones de euros, que el 39,7 % del empleo, también a través de efectos directos e indirectos, más de 312 000 empleos también vinculados al sector turístico.

En cuanto a recaudación fiscal. Otra de las cosas que se habla mucho acerca de si es conveniente establecer impuestos o no -esto yo creo que es algo que hay que tener en cuenta- es que el 34,4 % de los impuestos que se recaudan en nuestro archipiélago tienen una vinculación con el sector turístico. Y, además, una de las grandes bondades de este sector es la capacidad, la capilaridad que tiene, la capacidad de conectarse con otros sectores económicos y de impulsarlos. Hablamos de la necesidad de diversificar nuestra economía. Pues, el turismo nos ofrece muchísimas oportunidades en este sentido. De hecho, otro de los datos que mencionaba este estudio es que, por cada 100 euros de valor añadido que se generaban directamente en el sector turístico, se aportaban 50,8 a otros sectores.

Así mismo, decía que en la capacidad de carga teníamos que tener en cuenta la satisfacción, la experiencia de aquellas personas que nos visitan, como uno de los parámetros fundamentales en cuanto a la determinación de capacidad de carga. Aquí también tenemos datos muy reveladores: en el año 2016, el 94,1 % de los turistas valoró su viaje a las islas como bueno o muy bueno. Esto nos habla mucho de los niveles de saturación. Si nos encontráramos con esta circunstancia, aquellas personas que defienden que nuestro destino está excesivamente saturado, pues, en lo que es la experiencia del propio turista, eso, desde luego, no se está notando; tanto es así que el 77 % de nuestros turistas son repetidores. Esto también hay que tenerlo en cuenta.

Con respecto al bienestar del propio residente. Yo soy consciente de que en este aspecto sí que tenemos que mejorar, y por eso después mencionaré qué se está haciendo en este sentido; pero también querría destacar que uno de los aspectos que más valoran nuestros visitantes, nuestros turistas, es la hospitalidad que se da en el destino, y esta hospitalidad no se podría dar si existiera un malestar generalizado o reacciones contrarias al fenómeno turístico. Yo creo que somos plenamente conscientes de las bondades del turismo y de lo mucho que aporta a nuestra economía. Yo lo digo muchas veces: los niveles de desarrollo que hemos alcanzado en nuestro archipiélago sería imposible haberlos alcanzado sin el concurso de esta industria tan importante.

Uso de suelo. Ya lo decía en la comparecencia que se desarrolló en el pleno anterior. Solo en Canarias en algo somos líderes, y es en suelo protegido. Más del 42 % de nuestro territorio está, digamos, amparado, protegido por alguna de las diferentes figuras que existen en nuestro archipiélago. Y a esto hay que añadirle que el 46,5 % del territorio canario es rústico no urbanizable. Por lo tanto, el 88 % de nuestro suelo es protegido o no urbanizable.

Concentración. Otra de las características de nuestro modelo turístico es, digamos, la diferenciación de los espacios. El 80 % de nuestros turistas se alojan en hoteles o complejos extrahoteleros en suelo turístico. Esto evita una serie de conflictos que se producen en otras comunidades autónomas. La comparativa, 80 %, repito, en nuestro archipiélago, que se sitúa en suelo exclusivamente turístico, cuando en el conjunto del Estado este porcentaje se establece en torno al 60 %. Estos yo creo que son elementos diferenciales que es importante resaltar.

Pero tampoco nos podemos quedar en la autocomplacencia, en hablar de las bondades. Somos conscientes de los retos que tenemos que afrontar en el futuro. Y, como me queda poco tiempo, quiero avanzar en qué estamos trabajando.

Desde la Viceconsejería de Turismo, ya se ha contratado un primer estudio sobre las capacidades de carga turística en Canarias. Los resultados de este estudio serán presentados en el mes de enero. El estudio abordará cuestiones como son la definición del concepto de capacidad de carga turística, sus metodologías de cálculo, categorías de datos e indicadores, y revisará la normativa europea y estudiará los casos de buenas prácticas que se dan en otros destinos turísticos, con especial atención a los destinos turísticos insulares.

Por lo tanto, podremos disponer de mejores herramientas para una definición mucho más precisa y actualizada, teniendo en cuenta el estado del arte de la investigación que se produce en esta materia con respecto a un fenómeno que preocupa, ciertamente, pero que estamos en disposición de atender.

Se dice muchas veces -y con esto ya termino- que el turista come y bebe. Y yo digo que afortunadamente.

Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor consejero.

Turno ahora para los grupos, comenzando por Nueva Canarias.

Señorías, silencio, por favor; ruego silencio.

Señor Rodríguez.

El señor RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ (Desde su escaño): Yo he adquirido una gran capacidad de asombro. Seguramente es el tiempo, y me sorprende que en esta Cámara en que hemos discutido de esto durante 20 años y hemos tomado decisiones sobre esto -que, desgraciadamente, no han sido cumplidas- discutamos como si partiéramos de cero.

Yo les recomiendo -y la gente del Gobierno la puede facilitar- la documentación de las directrices generales de ordenación y las decisiones que allí se tomaron. El que quiera tener una opinión cualificada del trabajo parlamentario, unánimemente decidido hace veinte años en esta Cámara, quien quiera tener una opinión, que haga el favor de leerse ese texto, que no es de Román Rodríguez, es de todos los partidos políticos después de tres años de debate. Hagan el favor de leerse ese tema, y verán que ahí hay una apuesta clara, nítida, indiscutible, contrastada, en favor de la sostenibilidad y, por lo tanto, en favor de tener en cuenta las capacidades de carga, que no son problemas matemáticos ni técnicos, no es de meter cuatro datos y sacar una conclusión: es una apuesta de la colectividad, de la ciudadanía, de sus representantes por un modelo de desarrollo sostenible, al servicio de esa mayoría, que sea capaz de respetar el medioambiente, de generar empleo, de que las infraestructuras y los servicios se acompasen con esos crecimientos. Y esta Cámara ha decidido por unanimidad una apuesta que luego se quedó en agua de borrajas porque luego hay que cumplir con las leyes, y hay que desarrollar las directrices sectoriales en cada uno de los ámbitos, y solo se desarrollaron las del turismo y el resto se dejó al albur.

De manera que lo que nos está pasando ahora no es sino consecuencia de la inacción, porque decisiones y leyes para apostar por la sostenibilidad las hemos tenido, y esa es un buen ejemplo.

Es muy difícil y tiene poca autoridad moral hablar de esto quien aprobó la Ley del Suelo; quien utiliza el cambio climático como retórica; quien no hace nada frente al fenómeno masivo del alquiler vacacional; quien sabe que tenemos problemas de residuos, de vertidos, de atascos, de vivienda, en materia sanitaria en las islas más pobladas... Es decir, es muy difícil hablar de esto quien toma decisiones todos los días en favor de lo otro, del crecimiento sin sentido, del desarrollismo.

De manera que tengo pocas esperanzas de que una consultora nos resuelva el problema al futuro de esta tierra. Creo que depende de nosotros, y la mejor contribución sería repasar lo que aquí decidimos y algunos han incumplido durante décadas.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor Rodríguez.

Turno ahora para el Grupo Podemos. Señora Arnaiz.

La señora ARNAIZ MARTÍNEZ: Gracias, presidenta.

Pues aprovechamos esta comparecencia otra vez para reiterar el posicionamiento que dimos ayer.

Si hay algo en lo que los expertos están de acuerdo, eso es en que es necesario planificar el turismo y en que es imprescindible realizar estudios con los que podamos conocer la capacidad de carga real de un territorio. No tener aún un estudio riguroso sobre ello es una irresponsabilidad de este Gobierno.

En un momento como el que vivimos, donde el turismo está creciendo exponencialmente en Canarias, debido a la situación internacional que nos rodea, es necesario que el Gobierno reaccione y planifique de una forma urgente, y eso aún no lo ha hecho. Explíquenle si no a Fuerteventura, por ejemplo, qué ocurre con los servicios de urgencias del hospital; también de algunos centros de salud que, permanentemente, están colapsados por la población flotante; explíquenle también qué ocurre con las dunas de Corralejo o con las dunas de Maspalomas que van desapareciendo. Los expertos nos explican que el vórtice del viento expulsa del sistema unas cuarenta mil toneladas al año, y esto es debido a la urbanización sin una planificación adecuada y que cambia las dinámicas eólicas que transportan la arena. Explíquenles también qué tiene que ver el alquiler vacacional con que los alquileres suban tanto de precio y que muchas personas tengan que dejar sus casas e, incluso, también sus poblaciones por estas subidas de precios.

En nuestra opinión, la explicación no es otra más que tenemos un turismo muy intenso pero un Gobierno muy inmóvil, que no es capaz ni de reconocer ni de reaccionar ante lo que ya tenemos encima. Y ya no hablemos, por ejemplo, del empleo relacionado con el sector turismo: trabajadores pobres, condiciones de explotación como son las camareras de piso, horas sin pagar, contratos basura y un largo etcétera. ¿Por qué no reaccionan ya y protegen de una vez a los trabajadores?, ¿dónde están los inspectores?, ¿por qué no se cumple en materia de seguridad y de riesgos laborales?

Está claro que la gallina de los huevos de oro que ustedes dicen que es el turismo lo es solo para unos pocos, porque así lo han decidido ustedes también.

Gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora Arnaiz.

Turno ahora para el Grupo Popular, señora Reverón.

La señora REVERÓN GONZÁLEZ: Gracias, presidenta. Señorías.

Está claro que el turismo tiene un impacto sobre nuestro territorio, pero en este contexto sí me gustaría decir que surgen algunas expresiones singulares, como son "desarrollo turístico sostenible", "capacidad de carga" o "turismo de calidad". Por tanto, me da la sensación de que es una retórica un tanto manida, de modo que hace que nos preguntemos si estos conceptos son un puro mito, si son cortinas de humo o si contienen algún sentido real.

Y, señorías, digo esto porque he escuchado a algunos parlamentarios hablar sobre la capacidad de carga y me da la sensación de que lo que se pretende es justificar otras pretensiones basándonos en criterios ideológicos o dogmáticos que pretenden permanentemente la intervención pública en la actividad económica privada y utilizan este tipo de conceptos.

Miren, señorías, la Organización Mundial del Turismo ya define la capacidad de carga y lo dice exactamente como "el número máximo de turistas visitando en un mismo momento un sitio dado, sin causar al medioambiente destrucción alguna de orden físico, biológico, económico y sociocultural ni degradación inaceptable del grado de satisfacción del turista". Evidentemente, el turismo no es una actividad inocua para los espacios donde se desarrolla. No podemos ni debemos permitir un crecimiento incontrolado. Pero, señorías, este planteamiento no es reciente, como ya lo ha dicho el señor Rodríguez. La identificación y la medición de los impactos que genera la actividad turística sobre los distintos tipos de destino y recursos turísticos ya han sido objeto de atención y, como consecuencia de eso, tenemos todos los instrumentos de planeamiento oportunos.

En pasadas declaraciones, el presidente del Gobierno de Canarias, el 9 de septiembre, afirmó que se estaba analizando el impacto del turismo en las islas. Señor consejero, ¿qué quería decir el presidente con estas declaraciones?, ¿es que no tenemos herramientas suficientes que estudien este impacto entendiendo el impacto como carga poblacional? Mire, ¿qué es lo que pretenden?, ¿controlar más la actividad turística?, si eso es lo que pretenden, ya le digo que a nuestro grupo parlamentario nos va a tener enfrente. ¿Y sabe por qué se lo digo?, porque esta capacidad de carga ya viene determinada por instrumentos de planeamiento territoriales y sectoriales del turismo, que son documentos autónomos que determinan esa capacidad de carga. No más informes, por favor, no dupliquemos el trabajo que ya existe y que debe hacerse en cada ámbito competencial.

Por cierto, cuestión distinta es que desde el punto de vista del planeamiento entendamos que existe demasiado suelo turístico. Si esto es así, lo que se pretende decir hablando de la capacidad de la carga poblacional, utilicemos los mecanismos legales que existen para aliviar la presión territorial, pero no hagamos una política intervencionista de la actividad económica, y mucho menos una política intervencionista de nuestro principal motor económico, que es el turismo.

Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora Reverón.

Turno ahora para el Grupo Socialista, señora Cabrera.

La señora CABRERA NODA: Gracias, señora presidenta. Buenos días, señorías.

El debate respecto a la capacidad de carga de los destinos se intensifica por todo el planeta -todos somos conscientes de ello- a medida que el turismo se hace más masivo. Los expertos siguen insistiendo en la posibilidad real de que determinados lugares acaben perdiendo los valores que los hacen únicos por culpa de ese turismo incontrolado. La tierra que habitamos es un territorio fragmentado, diverso y frágil, que tiene importantes retos al respecto de lo que hoy tratamos y la responsabilidad que pasa por mantener el desarrollo turístico dentro de los límites de la sostenibilidad y la pervivencia de nuestro delicado ecosistema.

Es importante, señor consejero, tener localizados aquellos indicadores de desarrollo sostenible y los impactos no sostenibles que el turismo ha tenido y tiene en las islas, para aplicar las medidas y estrategias correctoras que nos lleven hacia una sustentabilidad que debemos ofrecer en armonía con el medioambiente, la comunidad y la cultura local, de forma que estos se conviertan en los beneficiarios permanentes y no en víctimas del desarrollo turístico.

Es necesario seguir desarrollando instrumentos de capacidad de carga que se adapten a la localidad de destino, si realmente queremos conseguir un desarrollo sostenible y compatible con las necesidades de los turistas, con las necesidades de las generaciones venideras y con la comunidad receptora. A este respecto, a Canarias le queda un largo trayecto que recorrer, ya que quedan pendientes aspectos de desarrollo sostenible en los que es necesario seguir avanzando, y para eso hay que contar con la acción y la voluntad del Gobierno.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora Cabrera.

Turno ahora para el Grupo Nacionalista. Señora Calero.

La señora CALERO SAAVEDRA: Gracias, presidenta. Buenos días.

Antes que nada, felicitar al proponente por esta iniciativa, porque al tratar sobre carga poblacional y turística estamos hablando de cuántas personas caben en las islas, para garantizar una economía estable y una calidad de vida razonable; pero, además, hablamos del futuro de las islas.

Desde luego, nos tranquiliza que todos coincidamos en la importancia del tema; sobre todo, porque no paramos de oír problemas como el paro, el coste de la vivienda, la turismofobia, la contaminación, la sobredemanda de servicios básicos, etcétera, etcétera. Pero no olvidemos que algunos nos llegaron a tachar de xenófobos cuando indicábamos que había que comenzar a pensar en cuál era el techo turístico y el techo poblacional de las islas. Ahora parece que hablar de límites no es xenofobia, sino que se trata de una planificación lógica, y nos parece bien.

Porque alguna conclusión debemos extraer de datos como los que ya ha expuesto anteriormente, que indicaban que el 2016 se cerró con un ranking en el que Fuerteventura es la isla con mayor proporción de turistas por habitante a nivel mundial; esto es, 2217 turistas por cada 100 habitantes en Fuerteventura. Lanzarote fue la segunda del ranking, La Gomera la sexta, Tenerife la séptima, Gran Canaria la novena y La Palma la número doce, a nivel mundial. ¿Se acuerdan de estas palabras? Pues, estas cifras, a este ritmo y unidas al aumento de población, no es más desarrollo, se convertirá en subdesarrollo. Y quiero señalar que en 2017 el número de turistas sigue en aumento.

Está claro que tener una alta presencia de turistas es muy positivo para las islas porque genera mucha economía, pero también, como ya se ha dicho, afecta a las carreteras; al medioambiente; al mercado laboral, porque atrae a más trabajadores; a los servicios sociales; al acceso a la vivienda; a la desalación de agua, a la depuración; a la sanidad, que se está viendo desbordada; a la convivencia; a la seguridad, porque los efectivos se vuelven insuficientes, en muchos municipios, para controlar lo que pasa en ellos, debido a esa gran afluencia de turistas y de nuevos residentes.

Lo que quiero decir con todo esto es que los límites están ahí, existen; y que las islas son un territorio limitado y frágil. Esos límites debemos asumirlos con claridad, porque de otra forma acabaremos degradando y destruyendo nuestra principal actividad económica y nuestro territorio, y lo más importante, que es nuestra estabilidad social. Es el momento de plantificar y gestionar las cifras, de gestionar el turismo, de gestionar el aumento de población. Y, como decía un artículo que me pasaban recientemente, hay que empezar a aliviar la presión turística de algunas zonas y aumentar la llegada a otras que necesitan incrementar su actividad turística y su población.

Creemos que es el momento de subir los precios, de seleccionar turistas, de invertir en formación, en renovación, en modernización y, en definitiva, en calidad de infraestructuras y servicios, y de subir los salarios. A donde primero deben extenderse los balances positivos del turismo es a los propios trabajadores del sector. Porque, de lo contrario, son ellos los que van a pedir dedicarse a una actividad complementaria.

Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora Calero.

Turno ahora para el grupo proponente, Grupo Mixto. Señor Curbelo.

(El señor Curbelo Curbelo no se encuentra en ese momento en el hemiciclo).

¿No está el señor Curbelo? Si no está, será el Gobierno. Si no está el señor Curbelo... ¿Alguien por el Grupo Mixto asume la...? Sí, pero no estamos atendiendo a medios, estamos en el pleno, con el debate de una iniciativa (ante las manifestaciones de algunas de sus señorías desde los escaños).

Eso es un año que cumple usted en el... (Dirigiéndose al señor Rodríguez Rodríguez, que levanta la mano).

(El señor Curbelo Curbelo se reincorpora al hemiciclo).

Vamos, señor Curbelo.

El señor CURBELO CURBELO: Muchas gracias, presidenta. Disculpe.

Estimado Román, no íbamos a decir lo mismo. Porque lo primero que te tengo que reprochar es que hayas dicho que quien aprobó la Ley del Suelo no tiene autoridad para hablar de esto. Yo tengo autoridad para hablar; y legitimidad de esto, entre otras razones, porque, si echamos un vistazo al modelo de desarrollo de la isla de La Gomera, con quien he tenido responsabilidades en esa isla mucho tiempo, es un modelo sostenible; y yo sé que las directrices, a veces, se ven con cierto romanticismo. Pero ¿por qué propicio yo este debate ahora y no antes? Porque, no nos engañemos, los modelos de crecimiento y de desarrollo turístico en cada una de las islas los aprueban los cabildos canarios. Antes tenían el control desde..., sí, los cabildos canarios, y la dimensión en el crecimiento.

Y esto no es intervenir, como plantea la diputada del Partido Popular; y si se llama intervencionismo, bienvenido sea. Lo que yo no quiero que ocurra en esta tierra, donde vamos a vivir y donde van a vivir nuestros hijos y las generaciones venideras, es que ocurra lo que hoy está ocurriendo en lugares como Baleares u otros. ¿Por qué? Eso no es intervencionismo. Es que vamos creciendo en el número de turistas, vamos creciendo cada vez más.

Lo que debemos hacer es cualificar ese turismo. Para que vengan los que tengan que venir, de acuerdo con el modelo; que gasten lo que tengan que gastar, para fortalecer nuestra economía; dinamizar el tejido productivo; crear empleo real y no el empleo que tenemos hoy, y el mejor ejemplo es el de las camareras de piso. Por tanto, en fin...

Pero yo creo que este debate vale la pena, vale la pena para que hablemos del mismo, independientemente de que haya habido directrices; independientemente de que hayamos encargado algunos informes. Por tanto, compartimos la necesidad de reconducir esta situación, de buscar límites a la capacidad de carga poblacional y turística.

Todas las administraciones, igualmente, sin excepción, tenemos algo que reconocer y decir sobre uno de los problemas más serios a los que nos enfrentamos en este archipiélago en las próximas décadas. Uno de los problemas más serios. Por tanto, en los seis primeros meses de este año, nuestra comunidad superó los 6,9 millones de turistas, solo detrás de la comunidad catalana. Señorías, esto supone un 9,7 % más que en el mismo periodo del año 2016, lo que pronostica un aumento de la afluencia turística para este año y deja claro que, mientras el crecimiento no para, las infraestructuras y las calidades no evolucionan al mismo ritmo. Por tanto, es imprescindible e inaplazable poner remedio a esta situación que se nos puede ir de las manos, y hacerlo entre todos, que es lo que pretendo con este debate.

Es necesario determinar qué población y qué turistas puede soportar Canarias, sin menoscabo de nuestros valores; avanzando por la senda del crecimiento y del turismo sostenible. Y la creación de empleo, de empleo real, de empleo de calidad. Y replantear nuestro turismo, luchando por un turismo de calidad que venga acompañado de una auténtica diversificación económica. Adoptar estas medidas es fundamental, por respeto a nuestro medioambiente, por el desarrollo sostenible de nuestras islas, por el disfrute real que necesitamos también los canarios, por la repercusión que pueda tener en otros sectores productivos y por el compromiso adquirido con el pueblo canario, que, no nos olvidemos, es a quien representamos.

Y es por eso por lo que debemos replantearnos nuestro crecimiento, insistiendo en la diversificación de la economía y en parámetros como la capacidad de carga. Y permítanme que insista en esto de la diversificación, porque no es una cuestión baladí: la diversificación económica sigue siendo una asignatura pendiente en Canarias. Aquí sí que tiene mucho sentido, señor Román, la Ley del Suelo. La Ley del Suelo. La diversificación económica y la puesta en producción para generar riqueza y empleo en el campo, en el medio rural, que está abandonado.

Y seguimos dependiendo únicamente del turismo. Nunca podremos ser competitivos sin cumplir con las expectativas de regeneración del tejido productivo de nuestra tierra, con garantías de sostenibilidad. Y ya vemos que el turismo en el archipiélago no hace sino crecer y crecer: hemos pasado del 32 % del PIB al 34 %. Cada vez dependemos más del turismo, alejándonos de la diversificación.

Y le hago una pregunta, señor consejero, porque es verdad, faltaría más que el turista venga a Canarias solo a coger sol. Claro que viene a degustar nuestra gastronomía, a consumir nuestros productos; pero esto no quiere decir que no tenga límites, que no tengamos que ponerle límites a esta realidad. ¿Este es el turismo que queremos?, ¿estamos caminando por la senda del turismo de calidad, ofreciendo garantías a los visitantes y a nuestro medio natural, de nuestras islas?, ¿nuestro turismo crea empleo estable, de calidad?, con echar un simple vistazo a las condiciones, como decía antes, de las camareras de piso, creo que basta para dar la negativa por respuesta; y esto, señor consejero, tenemos que cambiarlo.

Que influye, y hay que tomar en consideración la redistribución de la riqueza. Canarias sigue siendo muy dependiente del exterior. Nuestras cotas de autoabastecimiento no son, ni de lejos, las necesarias para un territorio de las características del nuestro. Es imprescindible impulsar el sector primario. Tenemos un PIB muy desequilibrado. Debemos apostar por el producto local, por el sector industrial, que ha quedado devastado y muy tocado con el paso de la crisis.

Se trata de conseguir un turismo de más calidad, que consuma menos recursos, y conseguir que los beneficios económicos de ese turismo reviertan efectivamente en la sociedad, porque de lo contrario, señorías, todos estamos sacrificando mucho a cambio de poco, y en exclusivo beneficio de unos cuantos. Tenemos que poner punto final a esta situación de consumo indiscriminado de los recursos sin garantías de calidad ni para los turistas ni para los residentes, esto está claro. Pero, ¿serán esas medidas iguales para todas y cada una de las islas del archipiélago?, evidentemente, no.

No todas las islas han crecido al mismo ritmo ni con idénticos volúmenes, así que debe partirse de la premisa de que no se puede establecer la capacidad de carga del archipiélago con la misma vara de medir. Cada isla debe dar con su propio techo, el límite de carga que garantice un progreso económico y social verdaderamente sostenible y equilibrado. Cada isla debe tener su plan insular de ordenación, con su modelo de ciudad y con su modelo de crecimiento turístico. Crecimiento turístico y demográfico al que deberá llegarse a través de la negociación y el consenso de todos. Es evidente que esta capacidad de carga poblacional y turística no será la misma para todas las islas del archipiélago; que se ha tenido distinto crecimiento, y basta con poner el ejemplo que antes decía de La Gomera, que se orienta indiscutiblemente a un desarrollo verde, haciendo compatible el turismo con el medioambiente, con el fomento del senderismo, con la laurisilva, El Cedro y su medio natural privilegiado.

Deberá estudiarse cada isla, afrontar su crecimiento y su distinta afluencia turística, y para muestra un botón: mire, el Istac. El pasado agosto, recibió Canarias 1 419 505 turistas. El aumento fue del 5,9 % más que en el agosto del año 2016. ¿Estos turistas adónde acudieron? Más de 528 000 a Tenerife, seguidos de 376 000 a Gran Canaria, 275 000 a Lanzarote, 205 000 a Fuerteventura, 25 000 a La Palma y unos datos muy inferiores a El Hierro y a La Gomera. Y es que La Gomera, en todo el año pasado, recibió 700 000 turistas, de los cuales, varios cientos de miles son visitantes de un día, excursionistas que llegan por la mañana y se van por la tarde.

Por tanto, creo que es razonable que nosotros nos empeñemos en buscar la máxima calidad y hacer un turismo compatible y respetuoso con nuestro medioambiente, y es aquí donde tenemos que profundizar; profundizar para ver cómo nos afecta el crecimiento en nuestras ciudades, para ver cómo nos afecta el crecimiento en los espacios públicos, porque es verdad que compartimos el mismo espacio con muchas más personas. Y, como digo, las infraestructuras no han mejorado suficientemente. Este es un debate nuevo que se está planteando en torno a la nueva realidad: ¿qué hace un turista cuando viene?, ¿qué bienes consumen los 15 millones de turistas?, ¿qué ofrecemos?, ¿garantías de calidad?

(La señora presidenta abandona su lugar en la Mesa. Ocupa la Presidencia el señor vicepresidente primero, De la Hoz Fernández).

En definitiva, un futuro de crecimiento sostenible necesitamos para Canarias. No les quepa duda de que siempre, en ese camino, estará el partido o la Agrupación Socialista Gomera. Pero no confundamos ni hagamos del pasado un presente para utilizarlo como arma arrojadiza: lo que sí es cierto es que Canarias sigue creciendo a un ritmo cada vez mayor en el número de turistas que visitan Canarias. Y hemos de cualificar la oferta, hemos de mejorar la misma para mejorar la calidad de vida de la gente que está aquí, para mejorar la calidad del empleo de los trabajadores que están vinculados al mundo de la hostelería. Pero, desde luego, esta es una tarea que tenemos que hacerla, tenemos que hacerla para el conjunto de Canarias y para cada una de las islas en particular, porque no crecemos de la misma forma ni de la misma manera.

Gracias.

El señor VICEPRESIDENTE PRIMERO (De la Hoz Fernández): Muchas gracias, señor Curbelo.

Turno del consejero de Turismo, Cultura y Deportes, para finalizar la comparecencia.

El señor CONSEJERO DE TURISMO, CULTURA Y DEPORTES (Castellano San Ginés): Muchas gracias, señor presidente. Señorías.

Lo que no me sorprende es la capacidad de sorpresa que manifiestan algunos diputados. Si he hablado del aquí, del ahora y del futuro es porque esa es la cuestión que se me planteaba.

Señor Rodríguez, decía usted que es muy difícil hablar. Este parece que es el sino de nuestros tiempos; parece que, sobre todo en el ámbito político, es difícil tender puentes para el entendimiento y el diálogo. Y, sin embargo, yo le digo una cosa: me gustan los retos difíciles. Y usted sabe, personalmente, que este puente está tendido; estamos plenamente dispuestos a dialogar con todo aquel que considere que tiene algo que decir. No vamos a rehuir el debate, y vamos a establecer procedimientos de escucha activa, no le quepa la menor duda, con o sin sorpresa por parte de los diferentes agentes políticos y sociales. Ese fue el compromiso que adquirí cuando tomé posesión del cargo, y ese es el compromiso que pienso seguir manteniendo.

Habla mucho, señor Rodríguez, de la Ley del Suelo, pero aquí hay que considerar una serie de elementos con respecto a la misma. Esta ley no permite clasificar nuevo suelo para uso turístico. Este es un factor que hay que tener en cuenta, y para aquellos proyectos de interés insular, tampoco -digamos- se ha establecido la norma para incorporar proyectos que supongan incrementos en camas alojativas. Habla mucho de la Ley del Suelo como el gran titular, su oposición a la misma, pero no termina de profundizar en cuáles son los elementos que, según su consideración, son contrarios a la senda del desarrollo sostenible. La verdad es que me gustaría que algún día profundizáramos sobre esta materia; hasta el momento, creo que no hemos tenido esa oportunidad.

El turismo es una cuestión de todos. Yo entiendo que se mire al Gobierno de Canarias, porque se percibe como una institución cercana. Sin embargo, en materia turística, todos tenemos algo que decir.

Se hablaba mucho, señora Arnaiz, hablaba mucho del caso de Fuerteventura. Y aquí hay que mencionar que las instituciones insulares en Fuerteventura sí han hecho cosas; entre otras cosas, han trabajado para desclasificar 55 000 camas turísticas de su planeamiento. Es decir, me gustaría plantearles a los diferentes grupos políticos qué han hecho en las instituciones donde gobiernan en esta materia, porque es importante que para hablar de sostenibilidad, para trabajar sobre esta materia, todas las instituciones en el ámbito de la comunidad autónoma se vean concernidas e implicadas y tomen medidas. No solo el Gobierno de Canarias. En esta materia, creo que todas las instituciones tenemos que trabajar, y debemos hacerlo.

Señora Reverón, planteaba una cuestión, decía: "ya se han hecho muchos estudios sobre la materia, hemos dialogado mucho...". Entiendo que lo que quiere dar a entender es que se estudia mucho y quizás no se hace tanto; pero la cuestión, la cuestión es que, en estas materias, como casi en cualquier campo del conocimiento, la investigación nunca termina. Tenemos que ser capaces de actualizar, como decía yo; de tener un conocimiento preciso de cuál es el estado del arte en la materia. Y, en este sentido, se está produciendo una evolución en torno a diferentes conceptos y, entre ellos, el de capacidad de carga. Todavía seguimos hablando mucho de la capacidad de carga como un techo o como un listón fijo, y en esto, la teoría avanza, digamos, hacia otras consideraciones totalmente diferentes, ya no hablamos de un listón.

Tampoco comparto ese concepto de que el turismo es una industria que, poco más o menos, va sola. Yo creo que sí exige una buena gobernanza, pero, en cuestión, para no irme de lo que estaba diciendo, nosotros estamos trabajando en otro concepto de capacidad de carga; nosotros estamos trabajando en un concepto que se base, como dije, en una serie de indicadores que van a depender de cuál es nuestra capacidad de gestionar el fenómeno. Por ejemplo: ¿incide en la capacidad de carga, digamos, el nivel de diferentes infraestructuras que tenemos en el destino turístico?, pues sí; estas van a determinar, en buena medida, cuál es nuestra capacidad de acogida. ¿Incide en nuestra capacidad de acogida también qué planta alojativa tenemos?, pues sí. Por eso estamos trabajando, como decía, en un sistema de indicadores que tenga en cuenta elementos claves, y los elementos claves son los que son: impacto medioambiental -lo seguiré diciendo muchas veces-, impacto medioambiental; experiencia del turista, que afortunadamente no percibimos muestras, en este sentido, digamos, de desgaste de nuestro destino, porque la valoración que se hace del mismo es muy buena por parte de aquellos que nos visitan. Tienen una buena experiencia en el destino; valoran, valoran de forma muy positiva el medioambiente, cosa que hay que decir, y yo creo que esto no es casualidad.

Decía el señor Rodríguez -y así voy respondiendo un poco a todos- que parece que planteaba este debate como si acabáramos de llegar. Este no es el primer debate que tenemos sobre materia turística, y creo que en la anterior comparecencia hice un relato de todo el recorrido que hemos hecho en esta materia en Canarias. Y, además, hablando de la buena gestión que hemos realizado, de que el concepto de sostenibilidad siempre ha estado presente en nuestra comunidad autónoma. Nosotros, cuando -y lo voy a repetir, porque parece que hay personas que lo han olvidado- en Canarias, en un momento dado, previo al estallido de la burbuja inmobiliaria, decidimos parar. ¿Para qué?, para reflexionar acerca de adónde teníamos que ir, y esto lo hicimos nosotros; quiero decir, es que esta es una cuestión que nadie puede cuestionar, que somos líderes en protección de nuestro territorio: un 42 % de nuestro territorio está protegido, y eso no es algo que se haya hecho hoy; eso es algo que obedece a una trayectoria en la que el concepto -repito- de sostenibilidad ha estado presente. Hemos sido merecedores de la consideración de múltiples reservas de la biosfera, también lo decía en la comparecencia anterior.

Por lo tanto, nadie nadie puede plantear que no hemos hecho un recorrido o que el debate se plantea en los términos de aquí, ahora, obviando todo el recorrido, toda la trayectoria que afortunadamente tenemos en Canarias y que hemos avanzado. Y eso nos sitúa en una posición de privilegio, pero no de autocomplacencia, porque es cierto que no nos podemos acomodar y pensar que todo está hecho: tenemos que seguir reflexionando sobre los cambios que se están produciendo en el mundo.

Decía el señor Curbelo que el PIB dependía cada vez más del sector turístico. Hay que tener presente que, cuando hablamos de la influencia del sector turístico y su impacto en el PIB, normalmente lo hacemos considerando efectos directos e indirectos. Y, cuando hablamos de efectos indirectos, lo hacemos considerando la capacidad de impulso que tiene el sector turístico en otros sectores económicos. Por lo tanto, no veamos el sector turístico como un impedimento para diversificar nuestra economía: todo lo contrario, veámoslo como una oportunidad. El trabajo que hay que hacer es precisamente la conexión de la industria turística con otras actividades en Canarias que generen un alto valor añadido. Se ha hecho, tenemos una experiencia muy interesante en este sentido, como es "Crecer juntos", que pretende vincular el turismo al sector primario. Y estamos observando no solo resultados positivos en torno a este mismo programa con respecto al sector turístico, sino con respecto, incluso, a la población local, que percibe o que puede percibir, a través de este tipo de campañas, el valor de aquello que producimos en nuestro archipiélago. Porque aquí no solo viven turistas, y las campañas que realizamos también llegan, afortunadamente, a la población local.

¿Cuáles son los ejes estratégicos de nuestro trabajo que pretendemos desarrollar, que hemos venido desarrollando pero pretendemos seguir desarrollando? Ejes estratégicos: entendemos que el turismo se tiene que asentar en pilares básicos, como pueden ser la innovación, la sostenibilidad, la diversificación y el valor añadido. Y, como objetivos, nos planteamos definir el marco estratégico del turismo. Aquí tenemos un trabajo muy importante que hacer, como es el plan estratégico del turismo de Canarias. En Canarias hay muy buenos profesionales. Creo que, tanto en el ámbito público como en el privado, estos existen y han desarrollado una excelente labor, pero tenemos que ser capaces de alinear esfuerzos, como he dicho en otras ocasiones, para alcanzar metas ambiciosas.

Otros objetivos: renovar los espacios turísticos; reducir y simplificar las trabas burocráticas de procedimientos, como ya se ha mencionado; mejorar la formación turística; incrementar la relación con el resto de actividades económicas, también lo hemos mencionado; mejorar la conectividad -en este sentido, hemos tenido múltiples reconocimientos hacia la buena labor que hemos desarrollado en torno a la conectividad-; crear nuevos productos; adaptar la promoción al entorno digital; y ampliar la investigación y el conocimiento del cliente.

El turismo no va solo, tengámoslo claro. Y en Canarias no nos limitamos, como dicen algunos, a contar turistas; tenemos una estrategia clara y tenemos también perfectamente claro que el turismo se tiene que desarrollar por la senda de la sostenibilidad.

El señor VICEPRESIDENTE PRIMERO (De la Hoz Fernández): Un minuto más, señor consejero.

El señor CONSEJERO DE TURISMO, CULTURA Y DEPORTES (Castellano San Ginés): Tenemos perfectamente -muchas gracias, señor presidente-, tenemos perfectamente claro que el turismo se tiene que desarrollar en la senda de la sostenibilidad, considerando todos los elementos que determinan la misma. Es decir, sostenibilidad económica -los negocios tienen que ser viables, tienen que dar beneficios que después se puedan distribuir al conjunto de la población-, sostenibilidad medioambiental y sostenibilidad cultural para proteger todos aquellos elementos que nos identifican y que, además, pueden aportar valor.

El Gobierno de Canarias viene trabajando en esta materia, lo ha hecho, es tradición y lo seguirá haciendo.

Muchas gracias.

El señor VICEPRESIDENTE PRIMERO (De la Hoz Fernández): Gracias, señor consejero.

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  • 9L/C-1282 Sobre -Consejero de Turismo, Cultura y Deportes-, sobre las medidas para establecer límites a la carga poblacional y turística.


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