Diario de Sesiones 125/2018, de fecha 17/7/2018
Punto 11

9L/PO/P-2279 PREGUNTA DE LA SEÑORA DIPUTADA DOÑA MARÍA DOLORES CORUJO BERRIEL, DEL GRUPO PARLAMENTARIO SOCIALISTA CANARIO, SOBRE BALANCE DEL PRIMER AÑO DE APLICACIÓN DE LA LEY DEL SUELO DE CANARIAS, DIRIGIDA AL SEÑOR PRESIDENTE DEL GOBIERNO.

La señora PRESIDENTA: Turno ahora para la señora diputada doña María Dolores Corujo Berriel, del Grupo Parlamentario Socialista Canario, sobre balance del primer año de aplicación de la Ley del Suelo de Canarias.

Señora Corujo, cuando quiera.

La señora CORUJO BERRIEL (Desde su escaño): Gracias, presidenta, la doy por reproducida.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora Corujo.

Señor presidente.

El señor PRESIDENTE DEL GOBIERNO (Clavijo Batlle) (Desde su escaño): Pues que no es un año, son diez meses, todavía, todavía son diez meses, señora Corujo.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor presidente.

Señora Corujo.

La señora CORUJO BERRIEL (Desde su escaño): Gracias, presidenta.

Señor presidente, usted decía antes que va a estar vigilante sobre la gestión y los convenios y acuerdos alcanzados en los planes generales del Estado con Canarias.

Vigilantes sí que estamos nosotros con la gestión, desde el Partido Socialista, con su Gobierno; y, por eso, señoría, hay que recordar que el 13 de julio del 2017 se publicó en el Boletín Oficial del Estado la Ley del Suelo de Canarias, y entró en vigor, como usted bien dice, el 1 de septiembre.

Creo, señor Clavijo, que la totalidad de esta Cámara aguarda expectante su valoración durante este primer año. No podemos olvidar, o por lo menos nosotros, sus afirmaciones. Según sus propias palabras, la Ley del Suelo va a eliminar obstáculos administrativos que impiden que se ejecuten en Canarias dos mil... perdona... 2686 millones de euros. Dijo usted también que la ley crearía 2500 empleos, y permitiría hacer crecer dos sectores estratégicos en Canarias, el industrial y el agrícola.

Ahora, señor Clavijo, pasando de las palabras a los hechos, entenderá que me veo en la obligación de hacerle una serie de preguntas:

¿En cuántos puntos ha subido el peso de la actividad agrícola e industrial en la economía canaria como consecuencia de la Ley del Suelo? ¿Cuántos planes generales han aprobado los ayuntamientos en virtud de la nueva normativa? ¿Qué cabildos han aprobado los planes insulares acogiéndose al nuevo marco legal? ¿Cuántos proyectos de interés general ha autorizado su Gobierno utilizando las previsiones de la nueva norma? ¿Cuántos de esos 2686 millones de euros de inversión privada, que usted prometió, se han visto materializados en la aprobación de la nueva ley del suelo?

Señor Clavijo, a usted se le llena la boca siempre hablando de cambio de modelo productivo pero, al final, todas sus visiones se convierten en espejismos. Ni Fdcan ni Ley del Suelo; con usted solo hay más de lo mismo. Han confundido los proyectos estratégicos con el concurso de ocurrencias. Por eso, vuelvo y reitero a preguntarle, ¿qué balance hace, presidente, del primer año de aplicación de la Ley del Suelo en Canarias?

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora Corujo.

Señor presidente.

El señor PRESIDENTE DEL GOBIERNO (Clavijo Batlle) (Desde su escaño): Permítame que se lo vuelva a matizar: diez meses.

Pero mire, el... una aplicación que regula el suelo, o una normativa que regula el suelo, evaluarla solo en diez meses, yo creo que es un ejercicio poco serio, poco serio, desde un punto de vista económico y normativo.

No obstante, le voy a dar datos. Le voy a dar datos.

Mire, vamos a ver: a lo largo de estos diez meses se han hecho cursos de formación para todos los técnicos municipales -probablemente los de su ayuntamiento hayan acudido-, con Gesplan formando a más de seiscientos funcionarios y técnicos de administración general; se han realizado 17 informes jurídicos, de la oficina jurídica creada; se han hecho 63 expedientes municipales; 30 expedientes de evaluación ambiental; 28 explotaciones agrícolas y ganaderas, legalizadas solo en los últimos siete meses, legalizadas al amparo de la propia Ley del Suelo, habiendo dejado dentro del marco de la legalidad a la práctica totalidad durante dos años. Que, por cierto, el Producto Interior Bruto, la representatividad ha pasado del 1,5 al 1,7 en el sector primario. En un contexto donde tenemos un supersector productivo -que es el turístico-, que cada vez evidentemente coge más peso, con lo cual el peso relativo, como usted bien sabe, del cien por cien, si uno crece más... es más difícil crecer.

En materia de energías renovables, ha permitido la implantación de parques eólicos y la implantación también de huertos solares, porque una de las cosas que ha hecho la Ley del Suelo es hacer compatible, en suelo rústico, la implantación de energías renovables -cosa que la anterior ley no hacía-. Ya no tiene que ir a los cabildos y los ayuntamientos a realizar la solicitudes de las licencias calificaciones, las calificaciones territoriales, que hacía una doble licencia; pero es que además de todo esto, además de todo esto, lo que no puede es responsabilizar directamente al Gobierno de Canarias, que lo que ha hecho es ceder las competencias a ayuntamientos y cabildos, a cosas como, por ejemplo, que usted no ha hecho en su propio municipio con el plan general.

Ahora es usted la que puede... ahora es usted la que puede realizar el plan general, lo que faltaba es que el culpable de que San Bartolomé no tenga el plan general sea, o que Arrecife no tenga el plan general, sea el presidente del Gobierno, que lo que ha hecho es darle las competencias.

Esto suena a que me ponga donde me ponga el tren me va a pillar, señora Corujo.

Yo lo que sí le digo es: seamos serios, no tengamos o no politicemos asuntos importantes para el... cada día de los ciudadanos. Así que yo le pediría, en este aspecto, un poquito más de tiempo.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor presidente.

(La señora Corujo Berriel solicita intervenir).

Dígame, señora Corujo, dígame.

La señora CORUJO BERRIEL (Desde su escaño): Presidenta. Sí. Presidenta...

La señora PRESIDENTA: No, no, dígame, dígame, dígame. No se me lance. Dígame qué me quiere, primero.

La señora CORUJO BERRIEL (Desde su escaño): No, no, no, no. Iba simplemente a pedir el uso de palabra, pero, bueno, pero ya por razones obvias, ¿no?

Ha hecho una alusión directa, en este caso, a esta diputada...

La señora PRESIDENTA: Alusiones... Señora...

La señora CORUJO BERRIEL (Desde su escaño): ... en mi...

Hombre, yo creo que...

La señora PRESIDENTA: ... diputada, alusiones es evidente porque están interpelándose el uno al otro.

En cualquier caso...

La señora CORUJO BERRIEL (Desde su escaño): No, no, no. Ha hecho alusión directa...

La señora PRESIDENTA: Escúcheme.

La señora CORUJO BERRIEL (Desde su escaño): ¡Hombre, por favor! Si no, leamos el Reglamento. Dame el Reglamento, hombre.

La señora PRESIDENTA: Escúcheme.

La señora CORUJO BERRIEL (Desde su escaño): Vamos a ver, ha hecho alusión en mi...

La señora PRESIDENTA: Señora... Señora. Señorías, señorías, señorías. Vamos a ver, alusiones es evidente que se han hecho unos a otros porque han interpelado unos a otros...

La señora CORUJO BERRIEL (Desde su escaño): No, no, no...

La señora PRESIDENTA: Escuche. ¡Escúcheme, señoría!

¿Usted por qué artículo me pide la palabra?

La señora CORUJO BERRIEL (Desde su escaño): Bien. El 79.2.

Bueno, pero vamos a leer el artículo a ver si no...

La señora PRESIDENTA: Señoría.

La señora CORUJO BERRIEL (Desde su escaño): Ha habido una alusión directa clara del presidente.

La señora PRESIDENTA: Señoría, señoría. Señoría, deje que intervengan todos los portavoces, los presidentes, y después le daré un minuto de palabra.

La señora CORUJO BERRIEL (Desde su escaño): Gracias.