Diario de Sesiones 141/2018, de fecha 11/12/2018
Punto 7

9L/PO/P-2631 PREGUNTA DE LA SEÑORA DIPUTADA DOÑA MARÍA DOLORES CORUJO BERRIEL, DEL GRUPO PARLAMENTARIO SOCIALISTA CANARIO, SOBRE PRIVATIZACIÓN DEL SERVICIO DE MEDICINA NUCLEAR DEL HOSPITAL DOCTOR NEGRÍN, DIRIGIDA AL SEÑOR PRESIDENTE DEL GOBIERNO.

La señora PRESIDENTA: Turno ahora para la señora diputada doña María Dolores Corujo Berriel, del Grupo Parlamentario Socialista Canario, sobre privatización del servicio de medicina nuclear del Hospital Doctor Negrín.

Señora Corujo.

La señora CORUJO BERRIEL (Desde su escaño): Gracias, presidenta.

Señor Clavijo, la sanidad concertada refleja claramente un fracaso de los gestores públicos, incapaces de conseguir que la sanidad de todos preste los servicios que le competen, por desidia o por falta de recursos, o incapacidad o pasión privatizadora, amparada en una supuesta bondad del sistema que a día a día resulta desmontada por los datos.

Los servicios privatizados, señor Clavijo, no resultan más económicos para las administraciones públicas, y lo sabemos. Y cuando lo consiguen es a costa precisamente de reducir la calidad del servicio.

Dentro del recurso de privatización destaca lo sucedido con el servicio de medicina nuclear del Hospital Doctor Negrín. Por cierto, el único hospital de España público que tiene el servicio de medicina nuclear privatizado. Eso sí, Canarias lidera los conciertos sanitarios, después de Cataluña. Somos los primeros en la privatización de la sanidad pública y los últimos en los servicios de calidad sanitaria. Y no lo digo yo, lo dice la de federación de asociaciones... sí, sí, la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública, en el informe de septiembre del 2018 -que le invito a que se lo lea-.

Un servicio cuyo coste, como saben, se ha disparado. Se ha disparado o yo diría casi duplicado, como se demostró en la última comparecencia en el Parlamento, tras la llegada del señor consejero Baltar. Y no, yo no voy en ningún caso, ni pretendo acusar al señor Baltar de servir a oscuros intereses, y no estoy pretendiendo tampoco insinuar, señor Baltar, que el consejero de Sanidad se dedique a beneficiar a la antigua empresa en la que trabajaba -a la que probablemente volverá cuando usted deje de ser presidente el próximo mayo-.

No, el señor Baltar, señor Clavijo, le sirve a usted. Al señor Baltar lo puso usted para eso. El señor Baltar es el encargado de materializar la visión que se tiene de Canarias, ¿y sabe cuál es?, la de poner el interés y el poder político subordinado a los intereses empresariales. Y le voy a poner algunos ejemplos: el macromuelle de Agaete, la Ley del Suelo, los conciertos sanitarios -como los del servicio de la medicina nuclear en el Hospital Doctor Negrín-... Por eso yo le pregunto, señor Clavijo, de verdad, conteste...

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora Corujo. Se acabó su tiempo.

Señor presidente.

El señor PRESIDENTE DEL GOBIERNO (Clavijo Batlle) (Desde su escaño): Muchas gracias, señora presidenta. Señora Corujo.

Me voy a permitir, no darle un consejo, ni siquiera una recomendación, sino hacer una reflexión: mire, no se fíe de las encuestas del CIS, porque ustedes iban a gobernar en Andalucía y mire lo que les ha pasado (risas y aplausos en la sala). Por lo tanto, no tenga prisa usted en echarnos. Si nos echan, nos echarán los ciudadanos. Y, mire, y ya se lo digo, si nos echan, nos echan los ciudadanos y seguramente porque no lo habremos hecho bien. Pero esperemos a que los ciudadanos hablen, porque ustedes venden la piel del oso antes de cazarlo y, mire por dónde, a quienes les han dicho a los ciudadanos que van por mal camino es a ustedes, de momento. A nosotros, todavía no. A lo mejor nos lo dicen el 26 de mayo o, mire, o a lo mejor no, pero vamos a esperar.

Le voy a dar otro dato: los responsables de que el servicio en el Hospital Negrín lo prestase, no de manera privada, porque usted confunde los términos, no sé si de manera intencionada o de manera... o de manera, bueno, demagoga, es un servicio que ahora mismo está con un concierto y que el servicio es público, porque lo paga el erario público y porque no le cobran al ciudadano un euro. Pero, mire, ¿sabe quiénes son los responsables en el año 1991 de que eso fuese así?, su partido político, su partido político (aplausos en la sala). Luego, no venga aquí a dar lecciones diciendo oscuros intereses, pero si es que en el año 1991 fue el director territorial, y era Jerónimo Saavedra presidente del Gobierno, del Gobierno de Canarias, señora Corujo... (Rumores en la sala).

Yo procuro, yo... es que tengo luego dificultades para seguir el hilo (dirigiéndose a la Presidencia).

La señora PRESIDENTA: Dejen hablar, a un lado y al otro. También con los aplausos, no hablan, o sea que también.

Tranquilidad. No me interpelen a mí. El presidente me ha interpelado a mí y yo le paro el tiempo para que él pueda hablar, pero pido a todas sus señorías que dejen hablar.

Continúe, señor presidente.

El señor PRESIDENTE DEL GOBIERNO (Clavijo Batlle) (Desde su escaño): Bien.

La siguiente cuestión que le quería decir: mire, yo entiendo que ustedes utilicen de manera reiterativa la asociación para la defensa de la sanidad pública aquellos que desde la presidencia tienen consultas privadas. Eso es otro ejemplo de coherencia, eso es otro ejemplo de coherencia, de decir una cosa y hacer otra. Y, afortunadamente, ya algunos medios de comunicación han podido hacerse eco de aquellas personas que se erigen en los defensores de la sanidad pública mientras mantienen en el ejercicio de lo público y, después, una vez jubilados, sus consultas privadas.

Y en el caso de Fuerteventura, ¿sabe lo que le digo?, este consejero que tuvimos en el Gobierno, de su partido, le negó un búnker a la isla de Fuerteventura, le negó un búnker que lo ha tenido que arreglar este consejero (aplausos en la sala).

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor presidente.