Diario de Sesiones 54/2020, de fecha 24/11/2020 - Punto 25

10L/C/P-0204 COMPARECENCIA DEL GOBIERNO, SOBRE LAS MEDIDAS PARA SALVAGUARDAR LOS INTERESES CANARIOS ANTE EL CONFLICTO CON EL REINO DE MARRUECOS SOBRE LA SOBERANÍA DE LAS AGUAS LIMÍTROFES AL ARCHIPIÉLAGO, A PETICIÓN DEL GRUPO PARLAMENTARIO AGRUPACIÓN SOCIALISTA GOMERA (ASG).

El señor PRESIDENTE: Continuamos con las comparecencias en pleno, en este caso del Gobierno, sobre las medidas para salvaguardar los intereses canarios ante el conflicto con el Reino de Marruecos sobre la soberanía de las aguas limítrofes al archipiélago, a petición del Grupo Parlamentario de la Agrupación Socialista Gomera.

Tiene la palabra, señor Ramos Chinea.

El señor RAMOS CHINEA: Gracias, presidente. Buenas tardes de nuevo, señor consejero.

Bueno, el tema que le trae a este grupo parlamentario, la Agrupación Socialista Gomera, esta tarde aquí, pues, no pretende otra cosa sino reabrir el debate para saber cómo ha evolucionado el tema de la delimitación entre las aguas canarias, las marroquíes y las saharauis y conocer el estado de las relaciones actuales entre Canarias y Marruecos.

Por eso, desde nuestro grupo parlamentario queríamos debatir en esta comparecencia sobre la salvaguarda de los intereses canarios y comunes con respecto a Marruecos en el amplio sentido, y no solo por el conflicto de la delimitación de las aguas, un conflicto al que por supuesto me referiré en esta primera intervención, pero que en mi segunda intervención, después de oír a los diferentes portavoces y a usted, me gustaría también tratar algunos temas anexos a esta cuestión.

Como todos saben, la delimitación de las aguas entre Canarias y Marruecos nunca ha sido un tema pacífico. En las décadas pasadas siempre se habló de las pretensiones marroquíes en nuestras islas, incluso se vivieron episodios de captura de buques de pesca canarios que se vivieron con auténtico dramatismo. Pero por suerte todo esto se ha ido reconduciendo y desde hace muchos años tenemos mejores relaciones con el Reino de Marruecos, lo que ha facilitado las relaciones comerciales, incluso empresas canarias tienen presencia en el reino vecino, y distintos intereses comerciales marroquíes se han instalado también en nuestras islas, y cada vez con una mayor fluidez.

Pese a esto, el tema del linde de las aguas nunca se ha resuelto y España ha adelantado bastante haciendo los estudios técnicos y presentando a la propia ONU sus pretensiones para delimitar la zona económica exclusiva de nuestras islas.

Marruecos, por su parte, ha optado por una vía más unilateral y ha aprobado leyes propias donde delimita sus aguas y su zona exclusiva, incluyendo entre sus fronteras marítimas las del Sáhara Occidental, lo que contraviene el derecho internacional y la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, lo que ha originado el referido conflicto, porque el tema, como es lógico, nos preocupa a todos los canarios porque afecta a la defensa de nuestros intereses legítimos más que por los efectos reales que ha tenido esta legislación marroquí, que a los efectos internacionales no tiene ninguna repercusión.

Por mucho que el país vecino legisle internamente o se signifique en un sentido u otro... Nosotros debemos estar vigilantes para evitar cualquier contratiempo y, mientras, mantener a su vez el diálogo con el Reino de Marruecos, puesto que en un mundo globalizado como en el que vivimos actualmente y con relaciones comerciales constantes lo que menos interesa también a unos y otros es entrar en esos conflictos.

Por supuesto, señor consejero, eso no significa que no debamos estar coordinados con el Gobierno de España en defender nuestros intereses de las aguas canarias. Nos consta que el presidente Torres se reunió con el cónsul de Marruecos y en esa reunión se constató una realidad, y esa realidad no es otra sino que esto no es una decisión que se tome unilateralmente sino de manera reglada, conforme establece el derecho internacional, con un acuerdo y el beneplácito entre los países que están implicados.

Y rescatando un comentario que usted mismo hizo una de las veces que hablamos sobre este tema, que venía a decir algo así como que la mejor noticia acerca del conflicto de la delimitación de las aguas es precisamente que no haya noticia sobre esos movimientos contrarios a los intereses españoles y canarios. Y por supuesto es una afirmación que desde nuestro grupo compartimos y estamos totalmente de acuerdo, pero eso no impide que no nos informemos o que mantengamos ese asunto en la agenda, y más ahora cuando tenemos tanto de que hablar con Rabat.

Está claro que hay mucho por hacer y por eso nos gustaría saber, señor consejero, qué cuestiones va a llevar el presidente Torres cuando se confirme la visita a Marruecos, que por supuesto es lógico que se haya pospuesto con los cambios de agenda urgentes que se han realizado por la crisis migratoria que estamos viviendo y tenemos actualmente en nuestras islas. Un asunto que también tenemos que tratar directamente, con independencia también de las recientes visitas ministeriales.

Obviamente, en mi segunda intervención volveré a ahondar en este tema después de escucharle a usted, señor consejero, y me gustaría, como ya le dije en un principio, también tocar algunos otros temas.

Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias.

Turno para el Gobierno.

El señor CONSEJERO DE ADMINISTRACIONES PÚBLICAS, JUSTICIA Y SEGURIDAD (Pérez Hernández): Con la venia, señor presidente. Buenas tardes.

El señor PRESIDENTE: Adelante.

El señor CONSEJERO DE ADMINISTRACIONES PÚBLICAS, JUSTICIA Y SEGURIDAD (Pérez Hernández): Con permiso, señor presidente. Buenas tardes de nuevo.

Tampoco me parece que sea excesivo el que hablemos nuevamente sobre los conflictos eventuales o aparentes o posibles con el Reino de Marruecos sobre las aguas cercanas al archipiélago y al continente africano.

Quería empezar, como dije esta mañana, recordando que es importante saber que ninguna pretensión, ninguna aspiración de Marruecos tendrá ningún efecto -ni de nadie, pero en particular de Marruecos-, tendrá ningún efecto real si no es concordada y convenida con España y aceptada por los organismos internacionales. De modo que sin dejar de estar atentos a lo que se diga en Marruecos, a lo que diga su Gobierno, a lo que diga el Rey, debemos también tener presente que diga lo que diga las consecuencias jurídicas son nulas y las consecuencias reales: ningún barco ha sido interceptado, ningún aprovechamiento económico ha sido iniciado. Por lo tanto, las palabras tienen el valor que tienen, pero tienen algún valor, hay que estar pendientes de ello.

¿Qué hace el Gobierno de Canarias?, ¿qué cree que debe hacer el Gobierno de Canarias? Pues, para no dispersarme, yo intentaba resumir nuestros objetivos políticos, los del Gobierno, en dos o tres direcciones, en dos o tres rumbos.

El primero es el de procurar obtener en cada momento la mejor información posible, tener una información exacta de lo que ocurre, sea verdaderamente importante o no lo sea, parezca importante o no lo sea, tenga, como parece que tiene -vamos a ver si lo resolvemos-, una explicación este asunto de los GPS que dicen "aguas marroquíes". Parece que no tiene consecuencias, pero vamos a resolverlo. La información, el manejo de información exacta, precisa, en esta materia nos parece decisivo. (El señor presidente abandona su lugar en la Mesa y pasa a ocupar la Presidencia la señora vicepresidenta primera, González González).

En segundo lugar, reclamar del Gobierno de España respuestas claras e inmediatas en todos los casos en que nuestros vecinos hagan manifestaciones o anuncios o sostengan pretensiones que requieran una respuesta inmediata, porque por más que yo diga que las palabras no tienen consecuencias hay palabras que no pueden dejarse sin una respuesta. Hay golpes, aunque sean verbales, que no deben dejarse sin devolver.

En tercer lugar, quizás lo más importante, lo que tiene más sustancia, lo que tiene más enjundia, reclamar del Gobierno de España que material y formalmente haga y continúe -porque parece que si digo "haga" ignoro que se lleva haciendo desde hace años, lustros- los trámites concretos que requieren las leyes internacionales para que no se produzca ninguna duda sobre las pretensiones y posiciones españolas, que son las canarias. Nosotros creemos, como nos ocurría en el debate anterior, que hasta ahora estos objetivos se han satisfecho en términos relativamente razonables. Cuando se anunció por el Reino de Marruecos, desde antes de que promulgara, desde que se anunció que se promulgarían aquellas dos leyes sobre extensión de las aguas jurisdiccionales, se reclamó de la ministra de Exteriores una actuación inmediata y fue a Marruecos en veinticuatro horas y de Marruecos vino inmediatamente a dar cuenta o a informar al Gobierno de Canarias.

Creemos que esto se ha producido y que estos objetivos han ido culminándose hasta ahora uno tras otro. ¿Con qué finalidad, con qué propósito final? Para que la determinación de la mediana entre las aguas pertenecientes o correspondientes a cada uno de los países se haga de común acuerdo y con arreglo al derecho internacional y para que en los órganos de la ONU, que es donde esto importa, conste la pretensión española, primera de las que se formularon, de extender hasta donde sea posible los derechos de aprovechamiento de la plataforma continental.

¿Esta posición del Gobierno de Canarias de exigencia al Gobierno del Estado ha tenido alguna consecuencia?, ¿podemos pensar que ha habido algún efecto? Dicho con mucha cautela, y me parece que esta mañana me permití yo recordárselo al diputado señor García Ramos, su señoría me escuchó -tampoco es que uno deba pensar que las palabras, ni las buenas ni las malas, importan-, a mí parece particularmente llamativo -y si me da tiempo me gustaría leerlos, son dos párrafos- el hecho de que la agencia de noticias marroquí y el Gobierno marroquí, al expresarse hace unos días, el día 8 de noviembre, con motivo del aniversario de la Marcha Verde, para recordar desde el Gobierno marroquí su demanda de ampliación de los derechos territoriales, en el segundo párrafo se haga una referencia a las relaciones con España.

"El rey de Marruecos, Mohamed VI -dice la nota-, defendió hoy la delimitación jurídica de sus aguas territoriales, al mismo tiempo que insistió en que este proceso está lejos de imponer unilateralmente la política de los hechos consumados a España. Marruecos mantiene el compromiso de dialogar con nuestra vecina España con respecto a las zonas de solapamiento de las aguas regionales de ambos países amigos en el marco del derecho marítimo", dijo el monarca en el discurso televisado. De manera que, sin que yo crea que con esto todo está resuelto, pudiéramos pensar que la insistencia del Gobierno de España y en alguna medida del Gobierno de Canarias significa que el Reino de Marruecos de alguna manera quiere resaltar que sus actuaciones unilaterales no tienen ningún recorrido.

Otra cosa es -y no quiero dejar de mencionarlo- la situación del Sáhara Occidental, asunto en el que la discusión no versa sobre las aguas o no versa solo sobre las aguas, sino sobre el conjunto del territorio. En este punto la posición del Gobierno, mejor dicho, de los integrantes del Gobierno de Canarias en este punto, es la de exigir el respeto a las resoluciones de las Naciones Unidas, lo que no impide expresar nuestra simpatía, al menos los miembros del Gobierno, por el pueblo saharaui y el deseo de que no se produzca ningún conflicto armado y ningún atropello de la legalidad internacional.

Estoy, en todo caso, a disposición de la Cámara para la segunda intervención.

Muchas gracias, señor presidente. Gracias, señorías.

La señora VICEPRESIDENTA PRIMERA (González González): Gracias, consejero.

Turno ahora para el Grupo Mixto, por tiempo de tres minutos.

El señor FDEZ. DE LA PUENTE ARMAS: Gracias, presidenta. Señor consejero.

Recordarán sus señorías que debatimos en este mismo Parlamento, en el transcurso de un reciente pleno, la denuncia que los pescadores canarios hacían en referencia a que en sus ordenadores registraban la zona de pesca propiamente canaria como aguas de Marruecos.

Quiero, en primer lugar, recordarles que las aguas canarias como tales no existen, porque nuestro Estatuto de Autonomía solo nos da competencias sobre las aguas interiores de cada isla, que son los puertos y desembocaduras de los barrancos y las encerradas dentro de la costa y las líneas de base recta insulares que unen los puntos más salientes de cada isla. Pero no es menos cierto por ello que erróneamente las denominadas aguas del archipiélago canario son jurídicamente, y a todos los efectos, aguas españolas, medidas desde las líneas de la base de cada isla al mar territorial, de las 12 millas náuticas, y la zona económica exclusiva y plataforma continental de 188 millas más, con la posibilidad de ampliar estas últimas otras 150 millas, si así se... (ininteligible) legalmente.

Por lo que respecta a las aguas solapadas con Marruecos, Portugal y el Sáhara Occidental, existe hasta ahora un acuerdo tácito de medidas equidistantes, con discrepancias con Portugal en torno a la mediana de las islas Salvajes. Ningún país puede delimitar las aguas archipielágicas dentro del perímetro que las une, de los puntos con nuestro archipiélago, ya que la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, adoptada en 1982, establece un exhaustivo régimen de ley y orden en los océanos y mares del mundo, emanando reglas que rigen para todos los usos posibles de los océanos y sus recursos.

La interpretación de los usos de los océanos y de los conceptos jurídicos y régimen en que las regula da pie recurrentemente a polémicas interesadas acerca de una cuestión sobre la que solo hay acuerdos provisionales, ambiguos y en ocasiones precarios. La última de estas polémicas es la que hace referencia a las decisiones marítimas establecidas por la FAO para las aguas de pesca y que denominaban "división costas de Marruecos". Otra polémica, que es además recurrente, es la referida a los recursos mineros de los fondos marinos y ya son numerosos los juristas que entienden que España podría oponerse a la pretensión de Marruecos de ampliar la plataforma continental del Sáhara, y debe hacerlo con contundencia ante la comisión de límites de la ONU, tal y como ha hecho Marruecos, oponiéndose del mismo modo y manera a la ampliación de la plataforma canaria, máxime cuando estamos reconocidos como una de las potencias administradoras del Sáhara ante la ONU, según recoge un auto de la Audiencia Nacional, de la Sala de lo Penal, datado en 2014, y firmado nada más y nada menos por el actual ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.

Por todo lo anterior expuesto, y por si fuera poco, la Organización Marítima Internacional designa las islas Canarias como una zona marítima de especial sensibilidad.

A todo ello, suponemos el problema de la inmigración irregular procedente del Magreb y del Sahel, que lleva a cabo Marruecos por encargo explícito y remunerado de la Unión Europea y también de España, y alcanzaremos a comprender por qué Rabat utiliza con conveniencia cada vez más la presión de la cuestión fronteriza de las aguas compartidas, casualmente, cuando tras varios años de calma nuevamente llegan...

La señora VICEPRESIDENTA PRIMERA (González González): Gracias, señor Fdez. de la Puente.

Turno ahora para el Grupo Sí Podemos Canarias, por tiempo de tres minutos.

El señor DÉNIZ RAMÍREZ: Señora presidenta, señorías, de nuevo.

Yo creo que el conflicto sobre las aguas entre Marruecos y el Estado español es un episodio más de un conflicto histórico que tiene dos objetivos, desde mi punto de vista, por parte de Marruecos, que son sus ambiciones, una, sobre las plazas españolas del Mediterráneo -Ceuta y Melilla y algunos islotes más, básicamente- y el asunto del conflicto del Sáhara Occidental, intentando que de alguna u otra manera España no se implique, como sí lo hace la mayoría del pueblo y la ciudadanía, favorable a la República Árabe Saharaui Democrática. Y me parece que esto es lo que explica que, digamos, de vez en cuando, se esgrima algún tipo de argumento, algún tipo de apetencia, algún tipo de, desde nuestro punto de vista, señuelo. Son señuelos que no van a ningún lado. Yo creo que en este episodio, nuevo, del conflicto marítimo Marruecos ha cometido un error, que es adjudicarse las 12 millas náuticas más las 200 de zona exclusiva, sobre unas aguas, unas aguas que la comunidad internacional no las reconoce, sino que además reconoce que es un territorio no autónomo. Por lo tanto, esto es una petición que hace Marruecos, que la hizo además tarde, en un plazo tardío, a la comisión de espacios marítimos, lo hizo, y además, digamos, sin ningún tipo de argumento, porque las Naciones Unidas reconocen que esas aguas están en litigio y, por lo tanto, no puede ni conceder ni siquiera las 12 millas náuticas, mucho menos la zona de exclusividad económica y mucho menos la ampliación hacia la plataforma continental. Creo que es un error. Por eso algunos decimos que esto es fundamentalmente un planteamiento, un señuelo, básicamente, básicamente por las apetencias que dije antes. Lo que interesa aquí básicamente es que España no se implique en la resolución del conflicto del Sáhara y para ello de vez en cuando utiliza una serie de comodines, la mano abierta, por ejemplo, con el asunto de la inmigración, con el argumento de que frena el terrorismo, con el argumento de que frena la droga o también con el asunto del agua, porque internacionalmente sabe que está perdida esta partida.

Yo creo que la actitud de España sí es verdad que en este como en otros asuntos debería ser más contundente. No puede ser constantemente de sumisión. Y sí me parece a mí que debería dejar las cosas un poquito más claras al respecto.

El reciente conflicto de Guerguerat -abajo- ha sido simplemente un movimiento de pieza de la República Árabe Saharaui Democrática, planteando que no está dispuesta a que se sigan esquilmando sus recursos, como así también reconocen las Naciones Unidas, máxime además que la propia Unión Europea sobre la pesca también ha dictado sentencia de que el Reino de Marruecos no puede, bajo ningún concepto, digamos, exportar o utilizar los recursos propios de la República Árabe Saharaui Democrática, por lo menos sin contar con los saharauis.

Por lo tanto, a mí me parece, señorías, que estamos ante un nuevo episodio, ante un nuevo episodio, para desviar la atención... (se produce el corte del sonido por el sistema automático de cómputo del tiempo y la Presidencia le concede un tiempo adicional) la atención sobre lo que realmente interesa al Reino de Marruecos, que es la exigencia de soberanía sobre las plazas españolas en el Mediterráneo -un conflicto que de antemano, sea legítimo o ilegítimo, parece que está perdido, yo no entro en esa discusión- y sobre todo básicamente el conflicto del Sáhara.

Por lo tanto, me parece que el Gobierno de Canarias está haciendo lo que tiene que hacer. Este no es un conflicto único en el mundo, en el mundo hay cientos y cientos de conflictos de países ribereños respecto a las aguas. En el propio Mediterráneo hay por lo menos treinta o cuarenta litigios de países ribereños. Y me parece que la comisión de espacios marítimos, la CLM, no va a emitir ningún juicio, porque además tampoco son vinculantes, pero evidentemente las Naciones Unidas para otorgar la competencia en esas aguas tiene que tener primero el dictamen, y parece que eso no va a ser durante un tiempo.

La señora VICEPRESIDENTA PRIMERA (González González): Gracias, señor Déniz.

Turno ahora para el Grupo Nueva Canarias. Señor Campos, por tiempo de tres minutos.

El señor CAMPOS JIMÉNEZ: Gracias, señora presidenta.

Este es un episodio que va a tener muchísimos capítulos, que a nadie le quepa la menor duda. Empezaron las amenazas en un primer momento con el anuncio de unas posibles leyes, se terminan ratificando esas leyes en el Parlamento de Marruecos, y el último episodio han sido, con motivo de la conmemoración, el 45 aniversario de la Marcha Verde, esas declaraciones del rey de Marruecos, donde es verdad que en un momento concreto insta, en ese espacio de bilateralidad pretendido, insta a España a iniciar cuanto antes una negociación para delimitar, dentro de ese diálogo fluido al que nos tiene acostumbrados.

Y es verdad, yo estoy de acuerdo con usted, señor consejero, en que las palabras a veces hay que tomarlas como lo que son, solo que en este caso hay una variable que desde nuestro punto de vista es relevante. Esas palabras no las dice Angela Merkel en Alemania, que suele respetar las relaciones bilaterales, el marco del derecho internacional, las está diciendo y vienen de un Estado en que la praxis a la que nos tiene acostumbrados es la de las políticas de hechos consumados, la de las palabras que siguieron acciones, la de la ocupación ilegal durante cuarenta y cinco años del territorio del Sáhara Occidental, a la práctica del chantaje como una práctica fundamental en sus relaciones exteriores con el resto de Estados, incluso de la Unión Europea. Es un buen socio una vez que cierra los acuerdos, agrícola, de pesca, da igual cual sea, a partir de ese momento es un buen socio; en el entretanto, sabemos qué hace, cómo funciona, cómo actúa. Y lo que nos preocupa de este movimiento, fíjese, no es tanto el problema con Canarias. Nosotros lo hemos dicho desde el primer momento. En ese sentido sí me creo las palabras del rey de Marruecos. Él no estableció esa ampliación de fronteras dirigida a absorber ningún agua territorial, en este caso de Canarias. Podría tener alguna pretensión con esa zona exclusiva económica que pudiera alcanzar en un momento determinado sobre todo al monte Tropic, que, como se sabe, va a tener, tiene, una cantidad importante sobre todo de telurio. Pero las verdaderas pretensiones sobre este movimiento, un movimiento dentro del tablero de ajedrez, es el movimiento del engaño, donde la verdadera pieza es el Sáhara Occidental, es seguir colocando, seguir ampliando esa ocupación de facto, ya no solo sobre el territorio continental sino sobre las aguas jurisdiccionales. Y es ahí donde la firmeza también del Gobierno español... (se produce el corte del sonido por el sistema automático de cómputo del tiempo y la Presidencia le concede un tiempo adicional). Debe manifestarse esa firmeza también, por supuesto en velar por los intereses de las aguas canarias, por supuesto, pero también en no ceder a un movimiento que lo que pretende es seguir generando una tensión, máxime ahora cuando ya se ha roto el alto el fuego y, creo que ha quedado bien claro por los dirigentes del Frente Polisario, ese alto el fuego solamente retornará con una condición: con una fecha concreta para el referéndum de autodeterminación. No están dispuestos a cuarenta y cinco años más en el mayor campo de refugiados del mundo ni al engaño de las Naciones Unidas, por supuesto el incumplimiento de Rabat, pero también bajo el auspicio de España, de Francia, de otros muchos países, sobre un referéndum que en su día se pactó y no se ha celebrado.

Por tanto, este es un movimiento más, habría que pensar si también el de la inmigración, un movimiento más sobre los anhelos expansionistas de Marruecos y, por tanto, no debe España...

La señora VICEPRESIDENTA PRIMERA (González González): Gracias, señor Campos.

Turno ahora para el Grupo Popular. Por tiempo de tres minutos, señora Pérez.

La señora PÉREZ BATISTA: Gracias, presidenta. Señorías.

En enero del 2020, como bien hemos dicho, el Parlamento de Marruecos aprobó dos leyes para delimitar su espacio marítimo con España y Mauritania y de paso incorporar el mar adyacente al Sáhara Occidental a sus aguas territoriales. Evidentemente, la existencia de yacimientos submarinos de hidrocarburos, gases naturales, minerales estratégicos, así como los bancos pesqueros han generado que dos países de nuestro entorno, Marruecos y Argelia, hayan ampliado recientemente, de manera unilateral, sus aguas territoriales a costa de las aguas de soberanía española.

Señorías, Marruecos ha llevado a cabo la ampliación de las aguas territoriales marroquíes frente al Sáhara Occidental extendiendo su zona económica exclusiva de 200 millas a 350 millas, intentando despojar a España de la zona económica exclusiva de las islas Canarias, lo que viene a significar que un barco español que salga -y que está ocurriendo-, que salga por la bocana de un puerto en la isla de Fuerteventura o Lanzarote para llegar a Gran Canaria o a Tenerife ya estaría prácticamente navegando por aguas de soberanía marroquí hasta que llegara a la dársena del puerto siguiente, como así ya lo están denunciando cofradías de pescadores, una de ellas la de Arrecife.

Por otro lado, España nunca ha trabajado para que las aguas interiores del archipiélago sean reconocidas como aguas territoriales, es decir, que a las islas se las trata más como un conjunto de islas sueltas que como un archipiélago. Porque, mire, no nos engañemos, la Ley 44/2010, de Aguas Canarias, fue un invento de Zapatero y de Paulino Rivero: Canarias ya tenía aguas propias como contrapartida a que Coalición Canaria le aprobara los presupuestos generales del Estado, porque estaba en minoría. Y Coalición Canaria hizo lo de siempre: le vendió al pueblo canario el acuerdo histórico al que había llegado con el Gobierno de España, que nos había cedido la titularidad de esas aguas. Bueno, lo de Coalición Canaria, las mentiras de siempre.

Por último, preocupante, el rearme de Marruecos y Argelia es un motivo más de preocupación, porque, aunque responde a la larga guerra fría que evidentemente está activa en estos países desde los años 70 del siglo pasado, no se nos debe escapar que estas capacidades militares podrían llegar a afectar a los intereses españoles como consecuencia de las políticas expansionistas que estos dos países africanos están llevando a cabo. Están usurpando o intentando usurpar la soberanía española que rodea los archipiélagos canario y balear, pues, como les decía desde un inicio, con la finalidad de aprovechar los ricos yacimientos submarinos de telurio y cobalto que se están encontrando en las zonas cercanas a los archipiélagos españoles de Canarias y Baleares, como por ejemplo el monte submarino Tropic. Y digo están intentando usurpar con la callada por respuesta y el beneplácito tácito del Gobierno español. Y, cuidado, cuidado, porque la migración es un elemento de rearme más.

Señorías, estoy muy preocupada, estamos muy preocupados en mi grupo parlamentario, en el Partido Popular, porque la debilidad... (se produce el corte del sonido por el sistema automático de cómputo del tiempo y la Presidencia le concede un tiempo adicional) -Termino, presidenta-, la debilidad del Gobierno de Sánchez está siendo utilizada por nuestro vecino marroquí para seguir avanzando en la defensa de sus intereses.

Por último -y termino-, el pasado sábado el ministro Grande-Marlaska visitó Rabat y nos gustaría, señor consejero, que se lo explicara a los canarios, las conclusiones de esa reunión y si se abordó la ampliación de estas aguas y de la zona económica exclusiva por parte del Gobierno marroquí, porque esto, de verdad, hay que tomárselo en serio, esto no es una cosa menor, no es una cosa menor.

Desde el Partido Popular le exigimos al Gobierno español una respuesta clara respecto a la soberanía española en aguas canarias, porque desde luego el Gobierno español tiene la obligación de defender las aguas territoriales de nuestro país, en Canarias, frente a los intentos de Marruecos de ampliar su soberanía.

La señora VICEPRESIDENTA PRIMERA (González González): Gracias, señora Pérez.

Turno ahora para el Grupo Nacionalista, por tiempo de tres minutos.

El señor GARCÍA RAMOS: Gracias, presidenta.

Hay asuntos inquietantes, y este es uno, pero hay asuntos que nos obligan a hacer con ellos política histórica y no política histérica. Y yo creo que en este asunto estamos todos involucrados.

Yo quiero decirle, señor consejero, que me alegro mucho de la iniciativa de la Agrupación Socialista Gomera, porque ya son dos los grupos que apoyan al Gobierno interesados por este tema. Y veo que no es un tema que estamos politizando sino que estamos realmente reflexionando sobre ello.

Y yo creo que no estamos en el océano Atlántico sino que estamos en una especie de mar de confusiones, porque, como dijo el señor Déniz, hombre, el interlocutor esta vez va contra todas las legalidades. No solo contra la legalidad de anexionarse lo que se llama el Sáhara marítimo ahora, sino que además va en contra de la legalidad de los acuerdos, de las sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que ha ilegalizado los dos acuerdos pesqueros, de 2016 y 2018, con dos sentencias de 2016 y 2018; que se anexiona también el Sáhara.

Y yo le digo una cosa, señor consejero, hay una diferencia con lo que ha sucedido. Estamos hablando de notas de prensa y debiéramos saber más a fondo lo que persigue nuestro vecino, Marruecos, que, por otra parte, es donde va a parar el 50 % de las exportaciones españolas, cosa que hay que tener en cuenta también. Por eso digo que no hay que hacer política histérica de esto. Y es que las leyes que se aprueban y que se publican en el Boletín Oficial del Reino de Marruecos el 2 de abril, en su versión francesa, derogan dos leyes, de 1975 y de 1981. La ley del 81 se planteaba como que había equidistancia, y la mediana no nos ha dado problemas a lo largo de todos estos años. Pero ya le dije esta mañana que hay una nueva actitud de Marruecos: ya no se habla de equidistancia, se habla de equidad. Y en las declaraciones que ha hecho Nasser Bourita, el ministro de Exteriores, ha dejado muy clara una cosa, que dice que no tienen el mismo valor unos territorios, unos pequeños territorios insulares -así llama a nuestra nación canaria, así se refiere a Canarias- que lo que es una masa costera continental, no solo hablando de la masa costera de Marruecos sino de la masa costera también saharaui, que ya se ha anexionado. Ese es el cambio que hay de mentalidad y nosotros... (se produce el corte del sonido por el sistema automático de cómputo del tiempo y la Presidencia le concede un tiempo adicional) -gracias- tenemos que estar informados.

Se ha hablado mucho, y no quiero convertir aquí al señor Marlaska en el protagonista de la tarde, pero a mí me hubiera gustado, y si usted consulta el Estatuto de Autonomía, lo que se refiere al ámbito espacial, el artículo 4, me hubiera gustado que el señor Marlaska hubiera ido acompañado del señor Torres y que no solo hubieran preguntado por la emigración que padecemos sino que también hubieran preguntado por cuáles son las verdaderas intenciones de esas dos leyes aprobadas, como dije antes, en el Boletín Oficial del Reino de Marruecos el 2 de abril.

La señora VICEPRESIDENTA PRIMERA (González González): Turno ahora para el Grupo Socialista. Señora Fierro, por tiempo de tres minutos.

La señora FIERRO DÍAZ: Gracias, presidenta. Buenas tardes, señorías.

La verdad es que el Partido Popular siempre -y no por este tema- suele recurrir en bastantes ocasiones al catastrofismo, y no es que lo deseen, no quiero pensar que ustedes piensen que yo pienso eso de ustedes, pero sí que les pido por lo menos un poco de prudencia.

Sin lugar a dudas esta cuestión de las aguas limítrofes nos ha preocupado y nos ha ocupado durante todo este año, cuestión que no solo ha venido en varias ocasiones al Parlamento sino también ha tenido una respuesta absolutamente contundente por otras instituciones del archipiélago y por el Gobierno de España.

Fue el Gobierno canario quien desde principios de este año, a través de una declaración institucional, se manifestó claramente en contra y apeló siempre al cumplimiento del derecho internacional y a la Convención sobre el Derecho del Mar de Naciones Unidas, pero también lo hemos manifestado aquí, en el Congreso, la propia ministra González Laya.

Estamos ante un procedimiento legislativo del Reino de Marruecos, no de ahora, iniciado ya en 2017, cuando aprobó en Consejo de Gobierno dos proyectos de ley con estas pretensiones, que son eso, pretensiones. Y el Gobierno de Canarias ha actuado en esta ocasión en el mismo sentido en que lo hizo el entonces presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo. Ha mostrado su tranquilidad por el cumplimiento del derecho internacional, a la par que la contundencia respecto a las aguas canarias. En la relación entre los países rigen las normas internacionales. Por lo tanto, como digo, en derecho internacional no hay lugar para actos unilaterales ni hechos consumados. Nos ampara la legislación internacional y la convención del mar; por eso mantenemos nuestra posición firme respecto a la defensa de nuestro territorio y nuestras aguas.

El Gobierno de España sigue trabajando con Marruecos este asunto prioritario dentro del diálogo entre países, sin concesiones, como ha dicho la ministra de Asuntos Exteriores, intensificando, como hemos visto en las últimas semanas, los contactos. La delimitación siempre se tendrá que hacer con acuerdos, bajo el amparo del derecho internacional, cuestión que tiene el rechazo de las autoridades españolas si hubiera algún tipo de conflicto en la merma de nuestro espacio. Por lo tanto, estas pretensiones de Marruecos comienzan y terminan en eso. Es una acción sin recorrido. En cualquier caso, el Gobierno de Canarias y el Gobierno de España están en permanente contacto, vigilantes ante otras posibles acciones del Reino de Marruecos.

Y termino con una frase del expresidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, en el 2017: Entre el Estado y Marruecos no va a haber ningún tipo de posición unilateral, más bien una delimitación técnica y está sujeta a derecho internacional; reclamo prudencia y no caer en la política de fricción.

La señora VICEPRESIDENTA PRIMERA (González González): Gracias, señora Fierro.

Turno ahora para el grupo proponente, la Agrupación Socialista Gomera, por tiempo de siete minutos.

El señor RAMOS CHINEA: Gracias, presidenta.

Bueno, señor consejero, de los diferentes grupos hemos tenido opiniones para todos los gustos, y esto es también un poco como los turrones, que ya los hay de todos los sabores, unos más amargos, otros más dulces. Pero a mí sí me alegra que en el fondo de la cuestión estamos todos los grupos de acuerdo, y no es otro que defender los intereses de esta tierra. Y en este sentido, en nombre de mi grupo, me siento satisfecho de haber traído esta comparecencia, para saber que todos vamos de la mano cuando se trata de diferentes asuntos que tienen que ver con Canarias, con el bien de nuestra tierra.

Yo agradezco las aportaciones que han hecho todos y cada uno de los grupos. Como siempre, es un placer escuchar al señor García Ramos con sus lecciones de historia y se ve que conoce perfectamente los temas.

Creo que Canarias está totalmente involucrada con esta cuestión. Quizás, pues, necesitamos un poco más o esperamos un poco más que se involucre el Gobierno del Estado. Obviamente, esa coordinación es esencial: no podemos ir solos. Necesitamos ir con ellos de la mano porque, obviamente, estamos hablando de relaciones internacionales y de diplomacia.

El papel de los cabildos y los ayuntamientos ha sido clave cuando hemos tenido también que mostrar la opinión de esta tierra. Creo que ellos han sido también contundentes cuando han dicho que las aguas canarias tienen que respetarse y no podemos permitir que se modifique ni un solo milímetro de ellas.

Nuestro grupo no tiene ninguna duda de que este Gobierno de Canarias va a seguir implicado. Ahora bien, como ya dije, creemos que tenemos que tener una mejor coordinación con el Estado, o, mejor dicho, del Estado con Canarias, porque creo que el compromiso de Canarias y esa predisposición han quedado ya bastante constatadas.

Señor consejero, en la legislatura pasada se aprobó en este Parlamento una proposición no de ley, de forma unánime, que instaba al Gobierno de España a mantener una comunicación fluida con la comunidad autónoma y, a su vez, informar cuando se procedía a realizar cualquier tipo de exploración, sondeo o prospección en aguas cercanas a Canarias. Una comunicación que no se ha producido, como evidenciaba el consejero de Transición Ecológica en un caso reciente de investigación geológica submarina de la Unión Europea cercana a El Hierro en la búsqueda de yacimientos de materiales valiosos. Y desde nuestro grupo le pedimos al Gobierno que dialogue con Madrid para que no se vuelva a producir nuevamente. Al fin y al cabo se debería comunicar, aunque sea simplemente por cortesía institucional.

Le decía acerca de los materiales, como es el famoso telurio, que parece ser que se encuentra en zonas cercanas a Canarias y que a la postre, junto con los posibles yacimientos de crudo, etcétera, es otra de esas motivaciones por las cuales las autoridades marroquíes han extendido la delimitación de sus aguas unilateralmente. Y, como usted sabe, esto de las prospecciones submarinas será parte de una actividad comercial importante en el futuro, cuando los medios y la tecnología lo permitan. Ya hay una carrera tecnológica en este sentido para el aprovechamiento submarino y, obviamente, en los próximos años irá a mucho más. Y este es un tema sensible para la sociedad canaria, porque en nuestra apuesta por la sostenibilidad nos hemos decidido a respetar nuestras costas y la diversidad marina. Algo que será muy difícil de hacer si en una prospección permitida por nuestros vecinos a menos de cien kilómetros conduce a un desastre medioambiental, que esperemos que esto no suceda nunca. Por no hablarles del mantenimiento de nuestros intereses pesqueros en la zona, que siempre han sido un mecanismo de tira y afloja de Marruecos con la Unión Europea. Un problema para nuestros pescadores que se complica si ponemos en la ecuación las aguas del Sáhara Occidental, que, como ya se ha manifestado el tribunal europeo, y debemos negociar con las autoridades saharauis las actividades que desarrollemos en las mismas.

Un país con el que también tendremos que llegar a acuerdos a la hora de delimitar las aguas limítrofes, y recordemos que lo importante es conseguir el acuerdo entre unos y otros.

Precisamente ahora mismo Marruecos y el Sáhara están pasando por un momento de crisis armada, que desde esta tribuna aprovecho en nombre de mi grupo para lanzar un mensaje de paz y concordia a ambas partes para que se produzca un alto el fuego y se mantengan los acuerdos firmados desde 1991, porque no es bueno para ninguna de las partes que se recrudezca la situación y desemboque en un conflicto armado abierto. Mantener esta situación solo conduce a incrementar el drama humanitario de los campamentos y a que se produzcan pérdidas en ambos bandos, lo que recrudecerá, entre otras cosas, los flujos migratorios y perjudicará tanto nuestras relaciones comerciales con Marruecos como nuestra cooperación exterior llevada a cabo en los campamentos de refugiados. Flujos migratorios que debemos convenir con Marruecos y Mauritania para hacer una lucha efectiva contra las mafias que se aprovechan de los migrantes y así cerrar esta puerta a Europa.

Y, por cierto, cuando se delimiten las aguas, tendremos que tener bien convenidas las actuaciones de salvamento marítimo, que deberán hacer desde uno u otro lado, incluidas las tareas que deberá hacer Canarias, puesto que nuestro Estatuto establece que ostentaremos esta competencia, eso sí, una vez la solicitemos. Además de que tendremos que cooperar en materias como la de seguridad costera, para luchar contra el tráfico de droga que transita en dirección a Europa; y en la apertura de las rutas comerciales, también marítimas, como la línea con Tarfaya, que tan buenos resultados dio pero parece que nunca se reabre, y precisamente nuestra pretensión de ser un hub de conexiones tricontinental pasa necesariamente por que en un futuro se transite entre Canarias y los dos países más cercanos.

Como dice un antiguo dicho, estamos condenados a entendernos, ambas partes, y esto nos incluye a los canarios y a los marroquíes y esperemos que en un futuro cercano también con los saharauis.

Solo me queda esperar que el señor presidente del Gobierno de Canarias pueda acudir a Rabat en el futuro y que, entre todas las cosas que hable y negocie, se pueda poner un poco de luz sobre este asunto y pacificar las posturas enfrentadas.

Yo le agradezco su primera intervención, señor consejero, y espero también sus consideraciones a los diferentes asuntos que he tratado en esta mi última intervención.

Muchas gracias.

La señora VICEPRESIDENTA PRIMERA (González González): Gracias, señor Ramos.

Turno de cierre para el Gobierno. Señor Pérez, por tiempo de siete minutos.

El señor CONSEJERO DE ADMINISTRACIONES PÚBLICAS, JUSTICIA Y SEGURIDAD (Pérez Hernández): Y no me paso, siete y no me paso, siete minutos. Gracias, señora presidenta.

Siete minutos debería ser suficiente, aunque se queda uno con las ganas de continuar un debate que a mí me parece especialmente interesante.

Yo estoy de acuerdo con una frase de la señora Pérez, me gustaría que se la aplicara, pero, bueno, vamos a poner en primer plano en lo que coincidimos, ¿no? Es un asunto, este, para tomárselo en serio, dice doña Astrid; bueno, yo creo que ese es un buen punto de partida.

También estoy de acuerdo con lo que dice don Luis Campos, de que a veces las palabras depende de quién las pronuncie, porque si hay palabras que vienen de quien está acostumbrado a pasar de las palabras a los hechos con facilidad conviene no dejarlas sin respuesta, como quise decir en la primera intervención.

Y también estoy de acuerdo -y hablo en nombre del Gobierno y también, en menor medida, opinión personal- en atender a los matices. Y tiene razón el señor García Ramos en esas palabras del señor ministro de Asuntos Exteriores, que no tienen solo un interés político o propagandístico, tienen un interés técnico, jurídico muy importante, en mi opinión.

Pero querría, para resumir, en el intento de encontrar puntos de concordia, aunque la verdad es que me es difícil con el Grupo Popular, hacer algunas observaciones.

Sobre lo que ha dicho el señor Fdez. de la Puente de que los mapas se refieren a una zona marroquí. Yo no estoy muy informado de ese asunto, pero hasta donde sé esa es una denominación probablemente equivocada, como quise decir esta mañana, que responde a una simplificación de la autoridad pesquera. Yo ahora ahí he mirado cómo define, porque lo dije esta mañana sin estar seguro, cómo se define en el SAR, en el sistema de salvamento y rescate decimos en español -Search and Rescue-, y hay una zona española, que comprende territorio español, territorio portugués, territorio marroquí -costa- y territorio mauritano, pero es la zona española de salvamento marítimo. Es posible que alguien se haya equivocado, de una manera imprudente, en fin, haya calificado de aguas marroquíes lo que no lo es.

Sí hay, señor Fdez. de la Puente, unas aguas canarias, calificadas así en el artículo 4 del Estatuto de Autonomía. Luego, o yo le entendí mal o está usted equivocado cuando dice que el Estado no ha definido las aguas canarias. Sí las ha definido, es un nuevo concepto introducido en el derecho español y no es una artimaña de Coalición Canaria. Sí, es interno, pero se empieza por el derecho interno, porque, como hemos dicho alguna vez -luego querría hablar de lo que deberíamos fijar como objetivos del Gobierno y del Parlamento y de la política canaria-, sí hay unas aguas canarias y debemos defender ese concepto, porque es el único que hoy nos permite ejercer competencias sobre esa zona del mar circundante.

Y distinguir entre cada uno de los conflictos que tenemos y los medios de intervención. Yo creo que un conflicto o una materia es la delimitación de la mediana. Y ahí hay poco que discutir, me parece que el señor García Ramos incluso decía que ha sido pacífico. Por su propia naturaleza física, la mediana es la distancia, la mitad entre las dos costas; se coge un mapa, como hacen los topógrafos en tierra, y se define la mediana, no se puede hacer de otra manera. Nunca lo hemos hecho. ¿Por qué no se ha hecho?, porque Marruecos quiere seguir bajando la mediana hasta el Sáhara Occidental y España hasta ahora no ha querido. Que además desde luego es poco seguro, como ha recordado me parece que el señor Campos o el señor García Ramos, que con las decisiones de los tribunales internacionales Marruecos pueda hacer eso. Pero, en cualquier caso, ahí previsiblemente no habrá más conflicto que el del Sáhara.

En segundo lugar, la delimitación de la plataforma marítima. España no tiene que quejarse o que oponerse, como reclamaba don Ricardo. España lo dijo primero, lo dijo en el año 2014, se opuso Marruecos y se opuso Portugal. Luego, no es España la que tiene que ir ahora a decir "esta plataforma continental es nuestra", sino que tendremos que discutirlo con los portugueses y con los marroquíes.

Creo, y es algo que... -no quiero parecer demasiado amigo del señor García Ramos, no porque no me guste serlo, sino para que no haya malas interpretaciones, porque él viene diciendo lo que voy a decir ahora-. Creo que deberíamos batallar por una modificación de las reglas establecidas en el tratado de Montego Bay, porque eso es lo que nos dificulta para que nuestras aguas sean consideradas aguas españolas y, por tanto, aguas canarias plenamente. No somos un Estado archipielágico, somos un archipiélago de Estado; por tanto, las aguas intermedias son internacionales y es la mar alta y libre, como en aquel verso, y deberíamos batallar para que eso cambie.

Y luego hay que resolver quizás el conflicto más difícil, el del Sáhara Occidental, pero ahí hay unas resoluciones de la comunidad internacional a las que debemos atenernos.

En una de estas materias, por eso las palabras de Bourita son importantes, es la definición de la plataforma continental, lo que los estados ribereños vienen sosteniendo frente a los archipiélagos es que los archipiélagos no tienen plataforma continental. Y, por lo tanto, cuando dice un pequeño territorio insular, a lo mejor no está queriendo ofender ni molestar ni lo dice por hacer una gracia, sino lo dice porque está intentando arrimar el ascua a su sardina y decir que Canarias no tiene plataforma continental. Ahí hay una discusión técnica, geológica, jurídica, en la que España está interviniendo. Lo dijo en primer lugar y presentó un estudio, por cierto, muy solvente ante la comunidad internacional.

Y luego hay unas materias, que lo ha resaltado el señor Chinea, que son aquellas materias en donde deberíamos, dejando en la medida de lo posible al margen los puntos de conflicto, intensificar la cooperación. Por ejemplo, la lucha contra la inmigración ilegal, de la que hemos hablado esta mañana, porque por ese canal no circulan solo inmigrantes ilegales, hay trata de blancas, hay blanqueo de capitales, hay tráfico de armas. De manera que hay también materias en las cuales cooperar con los países ribereños y con Marruecos: las mejoras de la navegación, la implantación de la quinta libertad... Generar prosperidad en la costa africana nos conviene. Ser vecinos de países pobres no es bueno, no es bueno ser rico al lado de un pobre. (Se reincorpora a su lugar en la Mesa el señor presidente).

El artículo tercero de nuestro Estatuto, de nuestro nuevo Estatuto, nos permite intervenir en casi todo. Y yo creo que debemos exigir y estar presentes... (se produce el corte del sonido por el sistema automático de cómputo del tiempo y la Presidencia le concede un tiempo adicional) en todos los debates que se produzcan en esta materia. Me viene a la mente recordar la intervención del señor Borrell, comisario europeo o responsable europeo de política exterior, cuando en una de sus primeras intervenciones contrastaba los 6000 millones que la Unión Europea facilita a Turquía para impedir que desde el lado este de Europa se produzca una inmigración masiva con los 150 o 160 millones -yo no soy abogado del Reino de Marruecos- que la Unión Europea le da al Reino de Marruecos. A lo mejor tiene más razón Marruecos en decir por qué a mí nada más que me dan 160 millones y me piden que yo frene aquí la inmigración y al señor Erdoğan, en cambio, le dan 6000. Es verdad que allí hay una guerra y que el flujo es distinto. Pero, en cualquier caso, ahí hay también una materia en la que intervenir.

Pero el artículo 4, sobre las aguas, y... (Corte del sonido producido por el sistema automático de cómputo del tiempo) una mayor presencia.

Gracias, señor presidente.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señor consejero.

Damos por finalizadas las comparecencias.

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  • 10L/C/P-0204 Sobre Del Gobierno, sobre las medidas para salvaguardar los intereses canarios ante el conflicto con el Reino de Marruecos sobre la soberanía de las aguas limítrofes al archipiélago.