Diario de Sesiones 64/2021, de fecha 23/2/2021
Punto 36

10L/C/P-0557 COMPARECENCIA DEL SEÑOR CONSEJERO DE SANIDAD, SOBRE EVALUACIÓN DEL IMPACTO DEL COVID-19 EN LA SALUD MENTAL DE LA CIUDADANÍA, A PETICIÓN DEL GRUPO PARLAMENTARIO NACIONALISTA CANARIO (CC-PNC-AHI).

La señora VICEPRESIDENTA SEGUNDA (Dávila Mamely): Pasaríamos entonces, señorías, puesto que hay una comparecencia aplazada, a la del señor consejero de Sanidad, a cargo del Grupo Nacionalista Canario, sobre la evaluación del impacto del COVID-19 en la salud mental de la ciudadanía.

Turno para el grupo proponente, señora Valido. Por tiempo de cinco minutos.

La señora VALIDO GARCÍA: Buenas tardes de nuevo, señorías. Permítanme saludar al Colegio de Psicología de la provincia de Santa Cruz de Tenerife, que están también hoy con nosotros y, de nuevo, a las entidades de representantes de la coordinadora de ONG que van a estar hoy y mañana con motivo de los debates que sobre el IRPF se vienen produciendo en esta Cámara.

Les prometo que esta es de esas comparecencias que no nos gustaría nunca tener que pedir. Es un tema del que no nos gustaría tener que hablar, porque no hay nada más triste, más desmoralizante, más terrible que ver como la gente pierde la ilusión por vivir. Estoy hablando del impacto en la salud mental de la población que la pandemia está teniendo. Hemos hablado mucho de economía, hemos hablado mucho de autónomos, hemos hablado mucho de muchas cosas, y muchas de esas cosas están detrás de las desgracias de muchas familias, pero tenemos que hablar de la salud mental y de lo que la pandemia está haciendo con la ciudadanía, con las familias, porque, aunque algunos no quieran hablar ni oír mencionar la palabra suicidio, algún día tendremos que quitar el estigma para hablar con claridad de lo que está ocurriendo.

Hans Kluge, director para Europa de la Organización Mundial de la Salud, dice: antes lo llamábamos fatiga por la pandemia, pero ya estamos más allá. Estamos en una fase de frustración. La posibilidad de una epidemia en salud mental está ya presente.

La pandemia del coronavirus multiplica por tres los intentos de suicido, si antes de la pandemia en toda España se registraban 200 intentos de suicidio al día, ahora esa cifra se ha triplicado.

Japón acaba de crear un ministerio de la soledad porque los problemas de soledad de ese país se han multiplicado con la pandemia y también los intentos de suicidio.

Las unidades de salud mental de Canarias colapsan. Se dispara el consumo de ansiolíticos, ansiolíticos y antidepresivos recetados en la mayoría de los casos por los médicos de familia, sin intervención psicológica, y ahora renovando la receta por teléfono durante meses, sin un chequeo de un especialista.

Una psicóloga experta en adicciones de San Miguel decía: "hay que contratar especialistas en psicología clínica en atención primaria", algo a lo que se suma el colegio de psicología de esta provincia, presente hoy, de nuevo las saludo, y algo a lo que se suman también una plataforma de médicos recién creada, que también pide que por favor en los centros de atención primaria se incorporen los profesionales de la psicología.

La realidad es que a fecha de hoy hay un psicólogo para 17 000 canarios. La pandemia tensiona el sistema de salud mental, la pandemia aumenta los trastornos de ansiedad y depresión en el archipiélago, y ojo, los autónomos entre los más afectados.

Las cifras del suicidio ya provocan el doble de muertes que los accidentes de tráfico.

Y si hablamos de los sanitarios y de los profesionales que a esta altura de la pandemia empiezan a pedir bajas laborales porque no aguantan más. ¿Hablamos del estrés al que se han sometido los profesionales de sanidad desde que empezó este infierno, y cómo siguen soportando el infierno sin saber cuándo se va a acabar? ¿Dónde está el apoyo psicológico para esos profesionales?

La atención primaria, los médicos de atención primaria lo dicen: necesitamos psicólogos, yo no soy psicólogo, no puedo pasármela recetando ansiolíticos y renovando la receta por teléfono durante meses sin que se intervenga. Luego nos llegan las desgraciadas noticias.

¿Y los afectados por el COVID y sus familiares? ¿Dónde está el apoyo psicológico para quienes vieron a su familiar un día entrar en el hospital y no volvieron a verle más? Se los entregaron en una urna. ¿Dónde está el apoyo psicológico a todas esas familias? Yo lo acabo de vivir, y muchos de ustedes probablemente también, y espero que el resto no lo tenga que vivir, no hay soledad más grande, mayores que no... (Corte de sonido producido por el sistema automático de cómputo del tiempo).

La señora VICEPRESIDENTA SEGUNDA (Dávila Mamely): Adelante.

La señora VALIDO GARCÍA: Mayores que no quieren ir al hospital porque no quieren morir solos y prefieren quedarse en casa, por mal que estén.

Revisemos los protocolos. Se me antoja que hay protocolos que llegan a ser inhumanos, inhumanos para quienes pierden a un familiar por COVID, que lleva ingresado muchísimo tiempo sin que le hayan podido ver, y un día les llaman y les dicen "se acabó, no hay velatorio, no hay visita, cuando se produzca la incineración te llamamos".

Pero si además esa persona es una viuda que ha estado con el fallecido hasta el día antes, tendrá que pasar el duelo sola, aislada, sin ayuda psicológica.

Por eso hoy, consejero, quiero que nos cuente la verdad, que no oculte datos, porque debemos perder el miedo a hablar del enorme sufrimiento que está teniendo la población en el ámbito psicológico, en el ámbito de la salud mental. Que nos diga qué está pasando y que nos diga qué estrategias van a desarrollar para abordar la nueva pandemia, la que está empezando, la de la salud mental. Bueno, yo diría que empezó hace tiempo, pero que desde luego hace un año nadie pensaba que un año después íbamos a estar como estamos, y seguimos hablando de terceras y de cuartas olas.

Dejo el resto para mi segunda intervención, porque creo que ha habido un problema con el reloj...

La señora VICEPRESIDENTA SEGUNDA (Dávila Mamely): Ah, disculpe, señoría. Tiene que ir acabando porque...

La señora VALIDO GARCÍA: Me imagino que ya el minuto se terminó, por lo tanto, espero escuchar al consejero, y luego en la segunda intervención, humildemente, haremos algunas propuestas que creemos que son fundamentales.

Gracias.

La señora VICEPRESIDENTA SEGUNDA (Dávila Mamely): Gracias, y disculpe, señora diputada.

Turno para el Gobierno, señor consejero.

Cuando quiera, hay siete minutos. Y si necesita más, también.

Cuando quiera.

El señor CONSEJERO DE SANIDAD (Trujillo Oramas): Muy buenas tardes, señorías.

Trae el grupo de Coalición un tema que es uno de los elementos que además hemos hablado aquí con respecto a otras patologías, hoy se centra en los problemas de salud mental y, evidentemente, este tipo de problemas no podían quedar al margen de lo que es la afectación que está provocando la situación pandémica en el conjunto de la población y en el conjunto de la población que padece patologías concretas.

En estos momentos se han realizado distintos estudios a nivel mundial, a nivel nacional y todos ellos han ido señalando cómo unas determinas tasas con relación a determinados síntomas se han ido incrementando de manera notable desde que se ha venido desarrollando la pandemia, síntomas de ansiedad, de depresión, de trastornos por estrés postraumático, sufrimiento psicológico, estrés, etcétera. En todos estos los indicadores, no voy a estar entrando en porcentajes, se han aumentado de una manera considerable. Al final, al final también hay algunos teóricos de este asunto que dicen que tener síntomas no es padecer la enfermedad, pero con independencia de esos debates científicos el elemento es que parece que prácticamente todos los informes van apuntando en la línea que apuntaba su señoría de que a estas alturas parece más que evidente que los efectos psicológicos y sociales de la enfermedad están afectando a una parte importantísima de la población y es más que probable que una consecuencia adversa sea, usted lo señalaba, el aumento del aislamiento social y la soledad están asociados con efectos como la ansiedad, la depresión, autolesiones o intentos de suicidio.

Evidentemente, este es un panorama de los efectos de esta pandemia que tenemos claramente que contemplar y eso que todavía no nos ha llegado el impacto verdadero de lo que va a ser la situación económica cuando algún tipo de perchas que ahora mismo están funcionando caigan como ayudas a la situación socioeconómica.

En relación con Canarias, vamos... vamos a entrar un poco en los datos, esta mañana teníamos la oportunidad de comentarlos un poco de manera informal porque al igual que ocurre con otras patologías aquí se da la circunstancia que se producen descensos en lo que es todos los temas relacionados con los diagnósticos que tienen que ver, por ejemplo, con los trastornos mentales. Así como consecuencia de esto pues aparece un dato de que en atención primaria estos diagnósticos han bajado más de un 16 %. Evidentemente todos sabemos por qué, no voy a gastar tiempo en ello porque lo hemos estado, evidentemente, comprobando, de hecho, incluso, aparece un descenso en prácticamente todos los trastornos mentales salvo el trastorno de estrés postraumático, que también obedece la causa a la misma razón que hemos comentado en otras ocasiones, como consecuencia de la pandemia que está afectando a esta prestación asistencial, en concreto también en salud mental y las consultas que tienen que ver con trastornos mentales graves. Si cogemos el periodo marzo-diciembre 2020 comparado con el año pasado, pues, también se da la paradoja de haber una reducción de más del 5 % en el número de consultas y del 2,3 % en las consultas con asistencia. En cualquier caso, es evidente, es evidente, y usted lo señalaba, que la conclusión de esto no puede ser que se está mejor porque hay un descenso de esos datos, no podemos admitir esa, obviamente, conclusión con relación al uso de los distintos recursos asistenciales, más bien todo lo que podemos decir es que es más que evidente que la situación de la pandemia lo que está es repercutiendo con otro tipo de patologías a la hora de acercarse a lo que es la prestación asistencial que debería darse en otro contexto que no fuera eso.

Usted señalaba, además, un dato muy importante, como dato indirecto, en este caso, el consumo de psicofármacos que hemos tenido de marzo a diciembre ha aumentado en todos y cada uno de sus componentes: antipsicóticos un 9 %, un 9,20, hipnóticos y sedantes 3,72, ansiolíticos 4,47, antidepresivos 8,92. De hecho, hemos tenido un incremento en el consumo farmacéutico que ronda el 4,86 % y en este tipo de productos está por encima del 6, lo cual es otro indicador que usted señalaba, yo creo, y coincido, con acierto de cuál es esta realidad que se está produciendo y a la que obviamente tendremos que dedicarle especial atención.

Aparecen otros indicadores también que nos pueden servir y que hay personas que luego hacen una lectura errónea. Por ejemplo, las bajas laborales en 2020 disminuyeron un 10,19 % con relación al año 2019, el total de bajas condicionadas por problemas relacionados con la salud mental disminuyeron más de un 23. Y usted dice, pero, bueno, ¿y eso?, eso es la conclusión que podemos sacar en la otra, sería absolutamente erróneo, todos conocemos, a ver, por poner un ejemplo muy sencillo, alguien que esté en un ERTE y si tiene algún problema de este tipo de patología lo que va a intentar es que no coger la baja porque, evidentemente, las consecuencias son, por supuesto, mucho más perjudiciales para esa persona.

Por lo tanto, todo este contexto es el que nos está condicionando y del que no podemos sacar conclusiones erróneas, más bien todo lo contrario, como usted señalaba, porque todo, todo, apunta, claramente, a que vamos a una situación donde los problemas de trastorno de salud mental van a ser una de las consecuencia primera, primera, derivada de lo que es todos los efectos que va a tener y que está teniendo la situación pandémica.

(Se reincorpora a su lugar en la Mesa el señor presidente).

Dejo, por economía de tiempo, un poco lo que son las acciones que estamos desarrollando y, evidentemente, todas aquellas otras que podamos desarrollar y que yo le agradezco de antemano que usted aporte.

Como comentábamos, la propia Organización Mundial de la Salud ha señalado, después de un informe que ha hecho sobre 130 países, que el gasto en salud mental del conjunto de los países no se corresponde con la realidad que deben atender, y ahora, en estas circunstancias, evidentemente, van a tener que ser muchísimos más los recursos que se dediquen a esta situación.

Gracias.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señor consejero.

Turno para los grupos no proponentes, Grupo Mixto, señora Espino.

Adelante.

La señora ESPINO RAMÍREZ: Gracias, presidente. Señorías.

Primero quería dar la bienvenida también y las gracias por estar presente esta tarde a doña Carmen Linares, que es la decana del Colegio Oficial de Psicólogos de Tenerife, la verdad que es un placer que pueda estar usted aquí esta tarde, y se echa de menos que no tengamos tanto público como teníamos antes y tantos invitados en las sesiones plenarias.

Señor Trujillo, a nadie se le escapa que las consecuencias sanitarias de la pandemia van mucho más allá de las personas contagiadas, de las personas que tristemente han fallecido, que esta enfermedad y sus restricciones han tenido consecuencias importantes en la salud mental en general. Yo creo que todos, todos, estamos sufriendo esa fatiga pandémica, unos más que otros, porque han estado en primera línea, sabemos lo que han sufrido nuestros sanitarios, y me gustaría saber si, en ese sentido, el Servicio Canario de la Salud ha reforzado para que nuestros sanitarios tengan también la atención psicológica que necesitan.

ONG como Cáritas y Cruz Roja nos señalan que no solo acuden muchas familias pidiendo alimentos, también van destrozadas, en muchos casos pidiendo ayuda y atención psicológica. No hay que olvidar a quien ya sufría una patología previa y que también ha visto o bien cómo sus familiares no han podido visitarlos en los centros en los que se encuentran o en los pisos en los que residen, o aquellos que acudían a un centro de día, a un taller, a una actividad, todas esas personas también se han visto muy afectadas. Está también la terrible incertidumbre, el miedo a perder el trabajo en estas circunstancias. Incluso el juez Arcadio Díaz Tejera en una entrevista nos señalaba cómo había otra pandemia en estos momentos de personas adultas que habían regresado por las dificultades económicas a los hogares de sus padres y se estaban dando episodios de violencia familiar en esos hogares, y también es preocupante. Cómo han aumentado los brotes psicóticos entre jóvenes de 16 y 17 años a los que es verdad que hemos señalado y hemos, de alguna manera, reñido cuando los hemos visto de fiesta, pero hay otros muchos jóvenes que han sufrido también las restricciones de esta pandemia desde el punto de vista psicológico y hay que prestarles atención. Lo mismo que los niños, la propia señora Linares nos decía que muchos menores han desarrollado trastornos obsesivo-compulsivos como el lavado de manos o tienen dificultades para dormir, o nos cuentan profesores que algunos de sus alumnos rompen a llorar en las clases porque tienen miedo a la enfermedad o miedo a que sus padres puedan perder el empleo.

Señor Trujillo, me gustaría saber, en Canarias tenemos un plan de salud mental, me gustaría saber si ustedes piensan reforzar este plan ante esta situación, ante todos estos problemas para la salud mental que ha generado esta pandemia.

Gracias.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señora Espino.

Turno para el Grupo Parlamentario de la Agrupación Socialista Gomera, señora Mendoza.

Adelante.

La señora MENDOZA RODRÍGUEZ: Gracias, presidente. Buenas tardes, señorías.

Yo también aprovecho para saludar y dar la bienvenida a esta Cámara a la señora decana del colegio de psicólogos de Santa Cruz de Tenerife.

Quiero comenzar agradeciendo también a la portavoz del Grupo Nacionalista que haya traído a debate un asunto tan importante como es la salud mental, que además quiero recordar que siempre ha estado carente de financiación, se han destinado siempre muy pocos recursos a algo tan importante como es la salud mental.

Evidentemente, en estas circunstancias que nos está tocando vivir si en realidad algo juega un papel fundamental es nuestra salud mental. Es indiscutible, nadie va a discutir, que la COVID-19 repercute negativamente sobre la salud mental de toda la población en general, pero en particular sobre todo a los más vulnerables y, por supuesto, al personal de la salud y todos aquellos sectores que han estado en primera línea.

Señorías, cómo no va a afectar la incertidumbre a la que estamos expuestos diariamente, el distanciamiento al que estamos sometidos, el aislamiento, la cuarentena, la pérdida de ingresos, el miedo, el miedo al contagio, las preocupaciones por los familiares, por amigos, por el futuro, exceso de información, información errónea. Señorías, es imposible ser impermeable a todas estas circunstancias a las que nadie estaba acostumbrado.

Es evidente que se necesitan unos servicios de salud mental fuertes, que sean capaces de dar respuesta a la cantidad de personas que lo van a demandar, y para ello, señor consejero, habrá que invertir en diferentes programas de salud mental, porque nos van a ayudar a salvar vidas, mientras dure la pandemia y después de esta pandemia, porque, desafortunadamente, eso no se cura con una vacuna.

Desde este Gobierno recuerdo también que, siendo conscientes del impacto que esta pandemia podía tener sobre la salud mental de las personas más vulnerables, se tomaron varias medidas. Entre ellas yo recuerdo una muy bonita, porque además se escenificó la generosidad de muchas personas voluntarias, y fue aquella de hacer llamadas de acompañamiento a aquellas personas que estaban pasando el confinamiento en soledad, para, de cierta forma, ayudarles y apoyarles de alguna manera.

Por tanto, lo que quiero decir con esto es que este Gobierno no ha dado la espalda a este asunto, pero está claro que se necesita un mayor esfuerzo para dar respuesta a todos aquellos que lo necesitan. Porque ahora es cierto que no solo necesitamos unos representantes públicos fuertes y también unos sanitarios fuertes, sino que, hablando mentalmente, necesitamos una sociedad fuerte, mentalmente hablando. Porque afrontar las secuelas que esta pandemia nos va a dejar y que nos está ocasionando... (Corte de sonido producido por el sistema automático de cómputo del tiempo).

El señor PRESIDENTE: Concluya.

La señora MENDOZA RODRÍGUEZ: Va a necesitar de ello.

Y no quiero terminar ahora también sin decirle a... Porque los datos que usted ha dado hoy sí que me abocan a decir que a todas aquellas personas que lo necesitan, que pidan ayuda, que no duden en hacerlo, porque lo que sí que está claro es que en soledad no se va a superar y esta pandemia yo estoy convencida de que la vamos a superar todos.

Por tanto, yo creo que debemos de mirar al futuro con optimismo, porque también estoy segura que nos va a ayudar a superar estos difíciles momentos. Eso lo dicen los expertos, que creo que debemos de hacerles caso.

Por tanto, como debo finalizar, la pregunta, señor consejero... (Corte de sonido producido por el sistema automático de cómputo del tiempo. La Presidencia le concede un tiempo adicional).

Concluyo, presidente.

¿Qué acciones va a llevar a cabo su consejería para hacer frente a esta problemática derivada de esta pandemia que nos está tocando vivir?

Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Gracias.

Turno para el Grupo Parlamentario de Sí Podemos Canarias.

La señora DEL RÍO SÁNCHEZ (telemáticamente, desde fuera de la sede): Buenas tardes, señor presidente.

Muchas gracias, señora Valido, por esta iniciativa que creemos que realmente es muy oportuna y necesaria.

Hace unos días leíamos una entrevista de uno de los científicos argentinos, Facundo Manes, que estudia los efectos de la pandemia mundial en la salud mental de la población. Él decía en sus estudios sobre la irrupción de la COVID está afectando a la salud mental, y aborda cómo la pandemia nos ha despojado de un horizonte al que aferrarnos y ha disparado la incertidumbre sobre el futuro, llevándonos a un estado de fatiga mental que consume muchísimos recursos cognitivos. Es un agotamiento provocado en parte también por la pérdida de rutina y porque desde hace meses hacemos cosas que antes no hacíamos y hemos dejado de hacer las que hacíamos antes.

Bueno, aunque aún no hay estudios suficientes, la verdad es que coinciden muchos estudiosos en que el impacto mental que va a dejar la pandemia en la población y sus consecuencias va a ser mucho más grande y mucho más duradero de lo que nos imaginamos y va a durar mucho más tiempo que la propia pandemia. Ya lo ha dicho la señora Valido, se multiplican por tres los intentos de suicidio.

Y queremos destacar, para no enzarzarnos en datos, los grupos que están... consideramos que están siendo más afectados, los grupos más vulnerables, el sufrimiento por la soledad, que es una alarma que nos recuerda que somos seres sociales, y que fundamentalmente están padeciendo las personas mayores, no solamente las personas que están en residencias sino las personas que se han quedado aisladas en su casa, algunas de ellas no han tenido ni siquiera la capacidad de volver a salir. Hablamos también de los pacientes confinados en unidades de salud mental específica, pacientes con trastorno mental grave, que han vivido todo este tiempo encerrados en un psiquiátrico y, en general, las personas con dificultades cognitivas graves, que se han visto encerradas y abandonadas por su familia sin entender cuál es la causa, y hablamos también de chicas y chicos jóvenes en esa situación.

Hablando de juventud, hablamos del grupo entre 15 y 25 años, lo llamado conocido como la generación de cristal, que en su corta edad han vivido ya dos crisis y perciben un futuro bastante oscuro, con pocas perspectivas de trabajo, con dificultades para independizarse, para acceder a una vivienda, y todo esto en un momento en el que aún su cerebro está en proceso de maduración y cuesta modular las emociones.

Hablamos también de las mujeres, que, más allá de la lucha por la igualdad, se ven con más carga de trabajo, a veces con la trampa del teletrabajo, el peso de los cuidados y la incertidumbre de un futuro que ha destrozado el frágil mercado laboral de las que ya tenían... venían de situaciones muy precarias.

Y, por último y no por ello menos importante, el personal sanitario, que ha trabajado y trabaja en la primera línea, con la carga mental que eso implica, estrés, fatiga, depresión, ansiedad, insomnio, miedo, mucho que curar y mucho que cuidar.

Consideramos que es el momento de engrasar la máquina y de dotarnos en la atención primaria de todos los recursos necesarios para atender lo que será la pandemia post-pandemia, aumentar los equipos de profesionales en psicología, enfermería, terapia ocupacional y cuantas especialidades sean necesarias para ayudar tanto al personal sanitario como a la población en general a superar los traumas y las secuelas que esta pandemia de COVID sin duda está dejando.

Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señora Del Río.

Turno para el Grupo Parlamentario de Nueva Canarias, señora Hernández.

La señora HERNÁNDEZ JORGE: Gracias, señor presidente, yo también quiero dar la bienvenida a la señora decana.

Antes de la pandemia ya dedicábamos pocos recursos a la salud mental, probablemente, probablemente, porque, como sociedad, el sistema sanitario, de alguna manera, los problemas de salud mental, los problemas emocionales en sus diferentes expresiones, siempre han estado cargados de un grado de estigmatización social, y quizás porque atendemos con mayor urgencia las enfermedades físicas, pudiendo obviar algo que es obvio, que es que sin salud mental, sin equilibrio emocional, no hay posibilidad de salud física.

La pandemia lo que ha venido es a agravar esta situación, ya se ha dicho hoy aquí: el duelo, el aislamiento de muchas personas mayores, los mensajes continuos de incertidumbre, de desasosiego, de desesperanza, pues, han calado en toda la sociedad en su conjunto. Yo creo que todos nosotros somos conscientes de que esto ha estado calando y de que hemos vivido en nuestros entornos más o menos inmediatos a personas que han vivido la pandemia con diversos grados de ansiedad, de depresión, insomnio y diferentes problemas.

A mí, sinceramente, me preocupan dos cosas. Primero, es el momento de apostar de manera decidida por la salud mental, poniendo recursos en atención primaria, necesitamos reforzar a los equipos psicológicos y a los equipos psiquiátricos para atender a los más pequeños, a la población más vulnerable, me preocupan la infancia y la adolescencia y hay algunos indicadores como para estar algo preocupados. Muchos defendimos la vuelta al cole con normalidad de los más pequeños por la salud emocional, porque no podemos descuidar la salud emocional. Y luego me preocupan nuestros mensajes.

Nosotros tenemos un altavoz diario, a través de las redes, hoy, aquí, salimos en la televisión, nos escucha la población y a veces pecamos de excesivamente catastrofistas, rozando el alarmismo. Una cosa es describir la realidad y proponer propuestas de mejora y otra cosa es lanzar un mensaje intermitente de que aquí ha llegado la catástrofe generalizada. Primero, porque no es verdad, porque la humanidad ha demostrado, en otras etapas, pues un principio que se acuñó en psicología y psiquiatría, que es la resiliencia, es decir, los seres humanos somos capaces, tenemos herramientas para, a pesar de la adversidad, hemos superado catástrofes naturales, guerras, posguerras, nuestros abuelos superaron una guerra y la posguerra civil, la hambruna y, por tanto, como seres humanos somos capaces, y como sociedad en su conjunto, de resistir, de aprender y de, desde la adversidad, construir herramientas para, como sociedad, salir reforzados.

No quiero quedarme hoy aquí sin lanzar ese mensaje, sobre todo para la gente joven. Me... (Corte de sonido producido por el sistema automático de cómputo del tiempo. La Presidencia le concede un tiempo adicional). Gracias, señor presidente.

Me preocupan esos adolescentes, yo... Todos nos acordamos de nuestras esperanzas de adolescentes de un futuro, de un proyecto laboral, de una carrera profesional... Tenemos que seguir lanzando que eso va a ser posible, que entre todos vamos a salir de esta situación, y de que somos una sociedad con las herramientas necesarias para salir adelante. Eso sí, reforzando a los psicólogos, a los equipos psiquiátricos y agradeciendo al colegio de psicólogos que, generosamente, durante la pandemia y de manera altruista apoyaron y colaboraron con las administraciones para atender a la gente que peor lo pasaba.

Gracias.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señora diputada.

Turno para el Grupo Parlamentario Popular, señor Ponce.

El señor PONCE GONZÁLEZ: Gracias, señor presidente.

En primer lugar, me quiero solidarizaron con mi compañera diputada, doña Cristina, que hemos estado hablando de su situación personal. La entiendo perfectamente, de verdad, y, por otro lado, también le quiero agradecer el mensaje que le ha lanzado a los sanitarios. Mire, le... Por contarle alguna anécdota, los sanitarios hemos vivido situaciones como que una pareja ingrese en una habitación del hospital por COVID y uno de ellos empeora, va a la UVI, y hemos tenido que subir a uno de los acompañantes hasta la UVI para que lo despida y pueda morir, ¿no? Estas cosas ocurren y es lo realmente desgraciado, y me van a permitir que lo diga así, un poco duramente, puñetero de esta pandemia.

Por otro lado, el señor consejero ha dado en la clave cuando ha dicho que hay un descenso en las consultas de salud mental. Ahí está el problema, señor consejero, porque hay un problema en los domicilios, la gente lo está pasando mal, la gente tiene miedo de ir a las consultas, y eso hay que trabajarlo y los psicólogos, además, aprovechando que está el colegio de psicólogos, también darles las gracias, tienen un papel fundamental y hay que potenciarlo y hay que trabajarlo.

En este sentido, se hace imprescindible, en esta estrategia que se habla incluso de las listas de espera, tener como prioridad, aparte de a los pacientes crónicos y oncológicos, la salud mental. Esto es un problema enorme, usted ha dado datos de psicofármacos, es verdad, es una realidad.

El COVID lo iremos controlando poco a poco con la vacuna, pero hay unas secuelas muy importantes y, en este sentido, la salud mental, dentro de los pacientes más frágiles, son uno de ellos. La pandemia ha sacado a la luz la fragilidad de la salud mental y la necesidad de prestarle una atención de urgencia.

La coordinación, además, que hoy se ha hablado del tercer sector con las entidades del tercer sector, también debe de ser un papel importante que no nos debemos de olvidar en esos planes que espero que ahora el señor consejero nos presente, porque ellos están al lado de muchos de estos pacientes con problemas sociosanitarios y tienen un papel importante.

Mire, hay 670 000 personas que conviven, según los datos que tenemos, con algún trastorno mental, de las cuales 63 000 acudieron a servicios de salud mental en el año 2019. En este sentido, más ahora que nunca por el COVID, debemos de tenerlo presente, porque probablemente esto, con total seguridad, ha empeorado.

Si el confinamiento decretado por el estado de alarma ha sido muy duro para muchas personas, para las que sufren un problema mental, pues, imaginémonos, ¿no?, ha sido muchísimo más complicado. Se han tenido que suspender los apoyos presenciales, se ha detectado, nos dicen, además, desde los psicólogos hasta las entidades del tercer sector, que el confinamiento ha aumentado los síntomas de malestar. El seguimiento que se ha hecho como se ha podido telefónicamente lo ha demostrado, eso se habla mucho en todo el sector sanitario... (Corte de sonido producido por el sistema automático de cómputo del tiempo). Termino, señor presidente.

Los apoyos y las terapias. Estas personas han visto rotas sus rutinas, tan necesarias para determinados colectivos, y, en este sentido, ha habido un aumento de sintomatología y de ingresos por salud mental.

Y qué decir de las familias y de las personas que han perdido a alguien por el COVID, que no han podido hacer un duelo, esto es verdad, esto es una realidad, y quiero destacarlo porque la señora Valido ha dado en el clavo, y esto es un tema que también a esta gente hay que darles la atención psicológica porque realmente esto ha sido muy duro.

Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señor Ponce.

Turno para el Grupo Parlamentario Socialista. Señora González.

La señora GONZÁLEZ VEGA: Muchas gracias, presidente.

Buenas tardes, señorías. Señor consejero. Saludar también a las representantes del colegio de psicología de Tenerife, y también, cómo no, a las representantes del tercer sector.

Señorías, después de un año de pandemia la fatiga psicológica está haciendo mella en la sociedad. Entre las muchas secuelas que el coronavirus va a dejar hay una que no podemos ignorar, los efectos sobre la salud mental.

La persistencia de la amenaza de esta pandemia está teniendo graves consecuencias mentales que hay que atender con urgencia para evitar que se cronifiquen. El aislamiento social, el temor al contagio, la incertidumbre, la angustia financiera y los duelos mal resueltos están minando la salud mental de muchas personas y está provocando un aumento de los trastornos de ansiedad, depresión y de estrés postraumático, como se ha manifestado aquí esta tarde.

Por tanto, desde el Grupo Parlamentario Socialista consideramos, señor consejero, que es imprescindible reforzar y acercar los dispositivos de salud mental de manera que puedan hacer frente a las necesidades de la pandemia para poder afrontar la previsible demanda actual, tanto de la población en general como de nuestros profesionales sanitarios.

Por ello, nos alegra que la Consejería de Sanidad esté desarrollando acciones dirigidas tanto a la población en general como a pacientes, a familiares y a estos profesionales sanitarios, y que esté realizando un análisis periódico para evaluar la repercusión de esta pandemia en la salud mental de los canarios y las canarias.

Y entre estas acciones me gustaría nombrar alguna de ellas, como la activación de una línea telefónica de atención a personas con trastornos emocionales derivados de la situación de pandemia y confinamiento para toda la población y para los profesionales sanitarios, que atendió a casi mil quinientas llamadas por motivos de ansiedad, duelo, miedo al contagio, entre otros; la campaña de recomendaciones de autocuidado psicológico y la gestión de la ansiedad frente al coronavirus; o la creación de un servicio de acompañamiento terapéutico infanto-juvenil para atender a menores con necesidad de asistencia; también, el programa de apoyo psicológico a los profesionales.

Por otro lado, también destacamos las acciones que se han llevado a cabo, como la ejecución de las obras del centro de salud de Costa Ayala, donde se ubicará la nueva unidad de salud mental de Bañaderos... (Corte de sonido producido por el sistema automático de cómputo del tiempo).

El señor PRESIDENTE: Concluya.

La señora GONZÁLEZ VEGA: Los nuevos espacios para la reubicación de la unidad de salud mental infanto-juvenil de Las Palmas, o la reciente creación, en el año anterior, de la Unidad de Salud Mental de Güímar, que comenzó a funcionar el pasado año.

También, la puesta en marcha del equipo comunitario asertivo en Lanzarote y Fuerteventura y la realización de obras de unidad media y larga estancia en Fuerteventura.

Por tanto, señor consejero, desde el Grupo Socialista valoramos las acciones que están desarrollando desde su consejería durante esta pandemia y le animamos a seguir impulsando medidas para proteger la salud y... (Corte de sonido producido por el sistema automático de cómputo del tiempo).

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señora diputada.

Turno para el grupo proponente, Grupo Nacionalista, señora Valido.

La señora VALIDO GARCÍA: Efectivamente, consejero, como usted ha dicho, bajan las consultas, la gente no considera que una depresión sea un motivo para acercarse al centro de salud donde se puede ir con un COVID. La gente sigue sin considerar que la depresión es un problema de salud serio y si además mi médico de cabecera me receta unos ansiolíticos y me los renueva cada tres meses por teléfono voy tirando, y este es uno de los grandes problemas. Vean el consumo de antidepresivos y ansiolíticos de gente que no ha pasado nunca por la consulta de un profesional, que los tienen recetados por un médico de primaria que en su día les vio y les recomendó, bien para la angustia, bien para las crisis de pánico, bien para dormir, pero no fue más allá -y yo me imagino que no estoy diciendo nada que ustedes no conocen-.

La gente en materia de salud mental espera y espera y espera hasta que no le queda otro remedio, porque, además, seguimos viendo aquello de ir al psicólogo o al psiquiatra como algo que incluso muchos guardan en secreto como si se avergonzaran de decir que tienen un problema de salud mental. Nos da más vergüenza incluso que decir que vamos a otras cosas, a otro tipo de enfermedades, de cuestiones, pero eso es intocable. Hay unos prejuicios tan, tan, tan enormes con la salud mental que cuando hablamos de salud mental y del impacto que genera en tanta gente que decide, lamentablemente, quitarse la vida y que no lo hace porque quiera morir, lo hace porque quiere dejar de sufrir, entonces parece que hacemos un discurso negativo, pesimista. Es una cosa como la de que es mejor no hablar, pues no, yo sí creo que hay que hablarlo y yo sí creo que estamos aquí para hablarlo. Y yo sí creo que hacen falta profesionales en primaria de salud mental: y creo que hacen falta psicólogos y creo que no se pueden recetar antidepresivos y ansiolíticos que se repiten cada tres meses la receta de forma automática sin intervenir, sin sentar a la persona y sin ver qué pasa. Luego vienen los problemas de las adicciones a los ansiolíticos y a las pastillas para dormir y esas cosas. Pero hoy no quiero hablar de eso, de eso hablaremos otro día.

Alguien ha dicho, me va a perdonar la compañera o el compañero que lo ha dicho, pero, pero es una verdad como un templo, no recuerdo quién fue, que no terminamos de entender que sin salud mental no hay salud física, no sé si fue la compañera de Nueva Canarias, Carmen Hernández. Sin salud mental no hay salud física, solo hablamos de la salud física, esa es la importante, pero sin salud mental no hay salud física. El Parlamento de Navarra el año pasado aprobó por unanimidad evaluar el impacto psicológico en la población, y esto es algo que le vamos a pedir en una PNL que presentaremos más adelante con algunas medidas en las que queremos proponer porque, como acertadamente dijo una vez el señor Marrero, hay que criticar, pero también hay que proponer y ya le anuncio que vamos a presentar una PNL en la que vamos a plantear medidas importantes para la atención a la salud mental. Medidas que, además, vienen en parte propuestas no solo por los colegios de psicología, sino por una plataforma de médicos de atención primaria que pide a gritos la incorporación de psicólogos en los centros de salud porque ellos no son psicólogos para intervenir a la gente y se limitan a recetar y recetar y repetir y esta, desde luego, no es la praxis más adecuada en materia de salud mental, consumo sin control. A mí me ha confesado mucha gente, y lo sé, que tres meses después de haber pasado por la situación que llegó al consumo de ansiolíticos se los siguen recetando y los tiene en la casa y, además, lo reparten con los familiares que lo necesitan. Estoy segura que esto que estoy diciendo a algunos les suena haberlo oído alguna vez, ¿verdad?

Mire, mi madre no quiso ingresar en el hospital, nos dijo que no quería morir sola, llevaba días pensándolo, las imágenes de los hospitales saturados de enfermos, alguno de ellos en estado grave, sin que nadie pueda siquiera consolarle, era tan devastadora, la angustia le aumentaba, no sigo. Veamos protocolos más humanos para los que están dentro y los que están fuera, para los que esperan y desesperan porque solo tienen una llamada telefónica y la última vez que les vieron, hace tiempo, y es muy lamentable que cuando los vuelvas a ver, pues, ya sea de aquella manera y sin haber podido velarlos, ojo, ojo con el sufrimiento que supone para tantas familias no poder despedirse por los protocolos que yo no voy a discutir, pero que le pido que revise porque estoy convencida de que con un buen aislamiento y un buen cristal una viuda debe disponer de dos horas para despedirse, y estoy convencida de que no se contagia así. No soy una experta, puede que me equivoque. Se lo pido como mujer que lo acabo de vivir en un familiar cercano. Protocolos más humanos yo creo que es posible.

Muchas veces la comprensión y la empatía de enfermeros y enfermeras nos salvan la vida cuando pasan una llamada en un momento en el que no se puede, porque se ponen en tu lugar. La gente está sufriendo mucho y es muy frustrante oír el año pasado en junio que hemos ganado la guerra al virus y estar ahora hablando de una tercera o cuarto ola. Los colegios de psicólogos de toda España vaticinan un repunte en la ansiedad y en depresión a lo largo del próximo año fruto de la tremenda frustración de ver como esto sigue, sigue, sigue... y las ilusiones de que íbamos a estar mejor no terminan de concretarse.

Y voy a directamente, porque se me acaba el tiempo aunque espero que el presidente me deje luego un minutito más, a las medidas, entre otras, que vamos a plantear en la proposición no de ley que vamos a presentar, porque como a usted no le ha dado tiempo de contarme un poco lo que estaban haciendo pues, claro, no puedo entrar en un diálogo con este asunto. Simplemente, decirle algunas de las cosas que les vamos a solicitar y detrás de las cuales están profesionales como las que nos acompañan hoy, esto no es un invento de Coalición Canaria de medidas para la atención psicológica a la población general porque dudo que hoy haya muchas personas que no necesiten apoyo psicológico, pero sí algunas de las medidas y luego, bueno, usted me dirá qué es lo que tiene... (corte de sonido producido por el sistema automático de cómputo del tiempo. La Presidencia le concede un tiempo adicional) y ya no podré intervenir más pero por lo menos sí que quedarán sobre la mesa algunas de las ideas.

Mire, creemos que es esencial garantizar la respuesta profesional cualificada a las necesidades psicológicas de la población reforzando la vigilancia, también contra el intrusismo y las malas prácticas, y cuando hablamos de malas prácticas hablamos de la receta sin intervención. Resolver el problema a base de ansiolíticos que engañan, que parece que el problema desaparece y al final resulta que dependes de ellos para toda la vida.

Es imprescindible reforzar las redes de salud mental tanto para las personas mayores que lo están pasando fatal, es que además hay que ponerse en su piel y encender la tele cada día, y encender la tele cada día y ver lo que les puede esperar si pillan el COVID.

La población infanto-juvenil. Ojo, la población infanto-juvenil está viviendo una situación... (corte de sonido producido por el sistema automático de cómputo del tiempo. La Presidencia le concede un tiempo adicional) podré terminar.

Sí les anuncio que presentaremos una PNL con muchas de estas medidas, la última para mí muy importante: psicólogos en atención primaria. Consejero, necesitamos psicología en atención primaria no pastillas recetadas y esperar en el mejor de los casos a que te vea un psiquiatra dentro de dos o tres meses. Lo presentaremos en la PNL pero no me quiero bajar sin pedirle eso.

Gracias.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señora Valido.

Turno de cierre para el Gobierno, señor consejero.

Adelante.

El señor CONSEJERO DE SANIDAD (Trujillo Oramas): Sí. Gracias, señor presidente. Gracias, señoría.

Tomo nota de estas sugerencias, peticiones, propuestas que adopta, y ahora le voy a comentar, lo que plantea, lo que hemos estado desarrollando en este contexto en el que nos movemos y alguna perspectiva con relación hacia dónde vamos, porque recientemente tuvimos -no sé si recuerdan- en el debate de presupuestos de la comunidad autónoma que establecimos una línea específica para incrementar o implementar los recursos destinados a la salud mental dentro del contexto de lo que es el plan actualmente en vigor.

Las acciones que hemos desarrollado se han dirigido por una parte a la población en general, otra a los pacientes y familiares y otra a los profesionales sanitarios.

En el caso de la población en general, como antes se apuntaba, se estableció desde el principio de la pandemia una línea telefónica de atención a personas con trastornos emocionales derivados de la situación de pandemia y confinamiento, supuso un servicio adicional a los existentes como un recurso de acceso inmediato tanto para la población como para los profesionales sanitarios que así lo requerían. En caso de síntomas sugestivos de un problema de salud mental se remitía al médico de atención primaria para su primera valoración y luego existía una derivación, en función de los casos, a una unidad de salud mental. En concreto, el resultado de esta iniciativa se ha atendido 1287 llamadas de población general y 123 de profesionales sanitarios, el total por lo tanto es 1410. Con relación a la población general, la mayor parte de la casuística ha sido ansiedad seguida de personas ya diagnosticadas de enfermedad mental u otros motivos, como han señalado aquí, pues han sido el duelo, el miedo al contagio, la ideación suicida, sin despreciar conflictos familiares e incluso violencia de género.

Por parte de los profesionales sanitarios la mayor demanda fueron los problemas de ansiedad, estrés, insomnio y miedo al contagio. En este sentido, también, y cara al grupo de población, recordarán que se hicieron dos campañas informativas con recomendaciones y materiales informativos, una que se llamaba autocuidado psicológico y la otra la gestión de ansiedad frente al coronavirus. Asimismo, se desarrolló una campaña específica coincidiendo con el Día Mundial de la Salud Mental por parte de la Dirección General de Programas Asistenciales. Y se creó un servicio de acompañamiento terapéutico en el hospital de día infanto-juvenil del Chuimi en Gran Canaria.

Con relación a pacientes y familiares, se han desarrollado programas en el ámbito tanto de atención primaria como de la salud mental.

Y con respecto a los profesionales en los hospitales se han desarrollado programas de apoyo psicológico, dirigido a los profesionales, incluyendo recomendaciones y guías de servicios de contacto con los servicios de salud mental.

Nuestro plan de salud mental, como saben ustedes, tiene un periodo de vigencia, es natural, del año 2019 al año 2023, y no establece un cronograma continuo de acciones sino que tiene múltiples acciones que abarcan ese periodo y que se van superponiendo en función de las posibilidades y las disponibilidades. Antes hacían alguna referencia con relación a una serie de unidades que se han creado o mejorado o trasladado, como pueden ser las obras del centro de Costa Ayala, donde va a ir ubicada en ese centro de salud la unidad de salud mental de Bañaderos, también hemos creado una unidad de salud mental en Güímar, se ha llevado el traslado de la unidad especial de la unidad de salud mental de Adeje a unas nuevas a un nuevo edificio, se ha mejorado la unidad de salud mental de La Vera, en Puerto de la Cruz; se han encontrado dos nuevos espacios para reubicar precisamente la unidad infanto-juvenil de Las Palmas, y se ha puesto en marcha el Equipo Comunitario Asertivo de Lanzarote y otro en Fuerteventura.

Y hay un elemento que comentaba de manera... creo que era el portavoz del Grupo Popular, en todo este proceso que hasta ahora todas las acciones que hemos ido desarrollando las hemos establecido dando una participación activa a lo que son las asociaciones de salud mental. Pretendemos o pensamos que por una parte los profesionales y por otro lado donde están obviamente los colegios profesionales, sin duda alguna, más lo que son las asociaciones de pacientes, son elementos que deben formar parte de lo que es las propuestas que... y las acciones que vamos desarrollando en esta materia.

Es evidente que vamos a tener que trabajar de una manera muy especial como les decía además en este presupuesto para el año 2021 significamos en el sentido de, digamos, previendo esta realidad que nos íbamos encontrando, que teníamos que incrementar de una manera significativa los recursos del plan de salud mental e incluso darle aquellos giros o complementarlo con aquellas acciones que consideremos pueden enriquecer lo que es el contenido de los mismos. De tal manera que, como consecuencia de este incremento de recursos y esa reflexión ante la nueva situación, estamos ahora mismo en pleno debate de reorientar lo que son todo ese tipo de medidas. Y, por lo tanto, bienvenido sea todo ese tipo de propuestas que puedan enriquecer ese asunto.

Comentaba alguna de las intervinientes que hay una realidad con relación a lo que son los programas asistenciales en el conjunto de la sanidad, y es que la salud mental es, si me permiten un poquito la expresión, si analizamos presupuestariamente el asunto, es una maría dentro de lo que es el conjunto de lo que son los programas asistenciales. Así comentábamos antes lo ha hecho ver no ya solo en una región como la nuestra, un país como el nuestro, en el conjunto de ese informe sobre 130 países la propia Organización Mundial de la Salud.

Sí me gustaría en cualquier caso hacer dos reflexiones, no tampoco digamos hagamos una imputación general... (Corte de sonido producido por el sistema automático de cómputo del tiempo). Me refiero al sistema de recetas, atención, etcétera, condicionado...

El señor PRESIDENTE: Perdón, señor consejero...

El señor CONSEJERO DE SANIDAD (Trujillo Oramas): Por todas estas circunstancias para, digamos, a lo mejor sacar una conclusión...

El señor PRESIDENTE: Perdón. Perdón, señor consejero, para añadirle. Acabó su tiempo, voy a añadirle, para que pueda concluir.

El señor CONSEJERO DE SANIDAD (Trujillo Oramas): Con relación a nuestros profesionales que dudo en cualquier caso que hagan un ejercicio, digamos, un tanto frívolo de lo que es el ejercicio profesional. La situación desde luego está provocando serias dificultades a la hora de poder atender a las personas. Y, como dice usted, además esta es una especialidad que requiere precisamente, como ocurre con todas, pero esta es, digamos, muy especial, incluso por el propio comportamiento del ciudadano cuando tiene que... está afectado por una de estas afecciones.

Pero quiero terminar lanzándoles un mensaje... (Corte de sonido producido por el sistema automático de cómputo del tiempo. La Presidencia le concede un tiempo adicional). Intervención que decía una de nuestras compañeras, una de sus señorías. Nosotros hemos salido de situaciones infinitamente más difíciles que esta. La humanidad tiene muchísimos ejemplos y el camino no va a ser fácil, va a ser duro, pero, evidentemente, de esta situación vamos a salir. No cabe la menor duda, no les quepa la menor duda y, para eso, además, lo que necesitamos es ir codo con codo todos... (Corte de sonido producido por el sistema automático de cómputo del tiempo).

El señor PRESIDENTE: Gracias... gracias, señor consejero.

Muchas gracias.