Diario de Sesiones 101, de fecha 9/12/2025
Punto 32

11L/C/P-0904 COMPARECENCIA DE LA SEÑORA CONSEJERA DE BIENESTAR SOCIAL, IGUALDAD, JUVENTUD, INFANCIA Y FAMILIAS, SOBRE LA GESTIÓN MIGRATORIA, A PETICIÓN DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR

La señora PRESIDENTA: Muy bien. Siguiente comparecencia, esta vez de la señora consejera de Bienestar Social, Igualdad, Juventud, Infancia y Familias, sobre la gestión migratoria. Es una comparecencia a petición del Grupo Parlamentario Popular.

Inicia su intervención la señora Saavedra Hierro.

La señora SAAVEDRA HIERRO: Gracias, presidenta. Buenas tardes, señorías. Buenas tardes, consejera.

Comparecemos hoy para hablar de migración y, sobre todo, para hablar de verdad, porque lo que vive Canarias no es una circunstancia puntual ni un asunto que se pueda reducir a cifras o titulares, lo que vivimos es una crisis humanitaria continuada, una de las rutas migratorias más mortíferas del mundo -y lo hemos dicho aquí en múltiples ocasiones- y un desafío que pone a prueba cada día la capacidad de esta tierra para responder con humanidad, con responsabilidad y con dignidad.

Y quiero empezar reconociéndolo con claridad: Canarias ha respondido, ha respondido el Gobierno autonómico, este Gobierno, han respondido los cabildos, los ayuntamientos, el tercer sector y miles de profesionales que sostienen la tutela, la escolarización, la atención sanitaria, psicológica y administrativa de miles de menores que llegan solos a nuestras costas. Pero también quiero decirlo con la misma claridad: Canarias no puede sola ni debe sola. El marco jurídico existe, el Real Decreto 2/2025 establece obligaciones concretas para el Estado cuando una comunidad autónoma triplica su capacidad, y Canarias no solo la ha triplicado, la ha multiplicado varias veces desde hace años.

El Tribunal Supremo también ha sido rotundo: el Estado debe asumir a los menores solicitantes de asilo, el Estado debe avanzar en redistribución, el Estado debe cumplir los plazos de derivación. Lo dice la ley, lo dice la justicia, lo dice la realidad que vivimos cada día. Pero la ejecución estatal no avanza al ritmo que esta emergencia exige. Canarias remite expedientes, más de 300 perfectamente documentados, y la respuesta llega tarde, llega incompleta o simplemente no llega. Y esto no es un problema burocrático, esto lo sufre un menor que espera; un municipio, lo sufre un municipio que hace un esfuerzo extraordinario, lo sufre esta tierra, que ya ha demostrado más de lo que le correspondía demostrar.

Como diputada por Fuerteventura lo digo con total convicción: en las islas no capitalinas la presión se siente aún más porque los recursos son menos, las capacidades son más frágiles y la cercanía humana al fenómeno es absoluta. Es nuestra gente quien ve, quien escucha y quien acompaña.

Señorías, no estamos aquí para confrontar por confrontar, pero sí estamos aquí para decir la verdad. La responsabilidad principal de la gestión migratoria es del Estado, y Canarias no puede seguir sosteniendo sola lo que corresponde al conjunto del país. Y, al mismo tiempo, debemos reconocer lo que sí está funcionando, la planificación y refuerzo de la red de acogida, la mejora en tutela y expedientes, las políticas que miran al futuro, como Canarias Convive, y los programas en origen, como Tierra Firme en Senegal, Gambia o Mauritania, que abren oportunidades para que un joven no se juegue la vida en un cayuco.

Señora consejera, hoy le pedimos seguir avanzando con firmeza, con humanidad y con determinación, porque este Parlamento tiene que mantener una posición clara: unidad frente al reto humanitario, exigencia al Estado y una gestión basada en derechos, en hechos y en responsabilidad política.

Además, señorías, quiero detenerme en algo que a veces pasa desapercibido cuando hablamos de esta crisis: el impacto emocional y social que supone para la población local convivir con esta realidad cada día. En pueblos pequeños las llegadas no son un dato lejano, son rostros, son historias, son menores que aparecen en nuestras aulas, en nuestras plazas, en nuestros centros de salud, y las familias de nuestras islas, nuestras familias, han demostrado una capacidad de empatía extraordinaria incluso en medio de la incertidumbre. Por eso es tan importante reforzar la comunicación pública, combatir los bulos, explicar bien qué competencias tiene cada Administración y qué esfuerzos se están realizando, porque donde falta información crece el miedo y donde crece el miedo emerge el discurso de odio. Y Canarias no se merece eso, Canarias se merece rigor, transparencia y una política migratoria que no deje espacio a interpretaciones, sino que genere confianza y cohesión social.

Del mismo modo, señorías, debemos recordar que la protección de la infancia no es un concepto abstracto, es una obligación internacional, amparada por la Convención de Derechos del Niño, y esa convención, que España firmó y se comprometió a cumplir, obliga a poner siempre el interés superior del menor por encima de cualquier cálculo político y administrativo. Y en Canarias, gracias al trabajo de los equipos profesionales, esto se cumple cada día, pero cumplirlo exige recursos, exige corresponsabilidad estatal y exige asumir que esta crisis no puede gestionarse como si fuera un episodio pasajero. Es estructural, es global y requiere una respuesta compartida que esté a la altura de su complejidad. (Palmoteos).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señora Hierro.

Señora consejera de Bienestar Social, tiene la palabra.

La señora CONSEJERA DE BIENESTAR SOCIAL, IGUALDAD, JUVENTUD, INFANCIA Y FAMILIAS (Delgado Toledo): Señora presidenta. Señores y señoras diputadas. Señora diputada.

La gestión migratoria en Canarias, efectivamente, no es un asunto más en la agenda de este Gobierno, es probablemente el mayor reto humanitario, jurídico y político al que se ha enfrentado este Gobierno, pero también este Parlamento, y lo es desde hace más de tres décadas. Por lo tanto, se trata de una crisis estructural, que seguirá afectando a las islas, gobierne quien gobierne, si no somos capaces de construir respuestas de Estado y respuestas europeas.

Quiero empezar recordando algo que a veces se pierde en medio del ruido político: la ruta canaria sigue siendo la ruta más mortífera del mundo. Cada semana tenemos ejemplos dolorosos, cayucos que llegan con fallecidos a bordo, como tuvimos la semana pasada, o personas rescatadas al límite, niños y niñas que pisan suelo europeo después de haber vivido y haber visto morir a compañeros de viaje. Detrás de cada cifra hay una vida, una familia, una historia que no empezó en Canarias ni va a terminar aquí, pero que hoy nos interpela como sociedad de acogida.

No podemos, no queremos y no debemos acostumbrarnos a ello. No podemos ni debemos olvidar que la ruta atlántica sigue muy activa. Aunque los datos reflejan un descenso respecto al 2024, el pasado año Canarias batió su récord histórico, con más de 46 000 migrantes, y en lo que va de 2025 han llegado a nuestras costas más de 16 800 personas, con un repunte muy importante en las últimas semanas. De esos casi diecisiete mil migrantes, según los datos que recogemos a pie de muelle, más de 2300 son menores no acompañados, 800 de ellos han llegado entre mediados de octubre y el día de hoy, lo que significa que siguen llegando muchos más niños y niñas de los que están siendo distribuidos en el territorio peninsular.

El Gobierno de Canarias continúa tutelando al día de hoy 4471 menores, casi seis veces más que la capacidad ordinaria, que el propio Estado fijó el 29 de agosto en 731 menores. Ante esta realidad, el Gobierno de Canarias vuelve a reclamar al Estado, a las comunidades autónomas y a la Unión Europea que actúen en dos vías complementarias. Por un lado, mejorando todo lo posible las medidas para salvar vidas, reforzando los medios materiales y humanos a nuestro alcance, como el Frontex o los dispositivos de búsqueda y rescate, y, por otro lado, volcándose en la cooperación con los países de origen y tránsito para crear oportunidades, mejorar las condiciones de vida y reducir la presión que empuja a tantos jóvenes a jugarse la vida en el mar.

Organizaré mi intervención en tres bloques. Primero, explicaré qué está haciendo hoy Canarias en la gestión migratoria; segundo, hablaré sobre el nuevo marco jurídico y financiero que hemos logrado impulsar, y, tercero, daré cuenta de las dificultades que siguen presentes y sobre qué proponemos para afrontarlas juntos.

En cuanto a la gestión cotidiana, este año el Gobierno de Canarias ha destinado en torno a ciento noventa millones de euros a la política migratoria en sentido amplio. Solo la atención a menores no acompañados supone 155 millones, tras la ampliación de crédito de 36 millones aprobados por el Consejo de Gobierno la semana pasada, para sostener la red de centros, los traslados, la escolarización y la atención sociosanitaria. No son declaraciones, son decisiones presupuestarias que demuestran que Canarias hace su parte y la hace con un esfuerzo muy por encima de lo que le correspondería por población o renta.

A nivel operativo mantenemos una red de más de 80 dispositivos de acogida, muchos de ellos abiertos en tiempo récord desde 2023, con personal educativo, sanitario y social que trabaja al límite para garantizar condiciones dignas y evitar el hacinamiento.

En el ámbito de la infancia hemos reforzado los equipos de tutela y de tramitación de expedientes, porque sabemos que sin expedientes completos no hay traslados posibles ni planificación creíble. Hemos mejorado la coordinación con la Fiscalía, los juzgados y las fuerzas de seguridad para que cada nueva llegada vaya acompañada desde el primer momento de la documentación necesaria y de una medida de protección bien fundamentada.

En segundo lugar, el marco jurídico. Canarias no se ha limitado a pedir más recursos, ha empujado un cambio de normas que hace apenas un año muchos consideraban imposible. Tras meses de presión política y trabajo técnico, el Estado aprobó el Real Decreto Ley 2/2025 y sus desarrollos reglamentarios, que introducen en la ley de extranjería un régimen de contingencia migratoria para la infancia no acompañada, con reparto obligatorio entre comunidades cuando se triplica la capacidad ordinaria. Ese paquete normativo fija dos compromisos claros: que las nuevas llegadas durante la contingencia se trasladen a otras comunidades en un máximo de 15 días y que el exceso acumulado por encima de la capacidad ordinaria se redistribuya en el plazo de un año, que se cumple en marzo del 2026. Para Canarias, que multiplica por seis esa capacidad ordinaria, supone que en ese periodo deben salir miles de menores hacia otros territorios con seguridad jurídica y con plena protección.

En las últimas semanas se han registrado 281 nuevas llegadas; en cumplimiento de la ley, el Estado ha desplazado 51 menores a la península. De la disposición adicional primera, o sea, de la del reparto, entre comillas, ordinario, el Gobierno de Canarias ha remitido 497 expedientes de estos jóvenes sujetos a esa contingencia migratoria. De ellos, han salido 53, y 23 chicos está previsto que salgan esta semana.

La aprobación de este real decreto no fue un regalo de nadie, fue un avance de toda Canarias, de este Parlamento, del Gobierno, de los cabildos, de los ayuntamientos y del tercer sector. Y fue posible, entre otras cosas, porque aquí en esta Cámara se logró una posición de unidad bastante amplia cuando se discutió la modificación de esa ley.

En septiembre el presidente ya explicó ante esta Cámara que no estamos ante una discusión opinable, sino ante el cumplimiento estricto del estado de derecho. Recordó que el Tribunal Supremo ha dictado ya tres actos, todos ellos iniciativas de este Gobierno de Canarias, que acudió a la justicia precisamente para que se garantizara el cumplimiento de la ley en materia de protección internacional. Esas resoluciones han obligado al Estado a asumir su responsabilidad sobre los menores no acompañados solicitantes de asilo.

Y en mi siguiente intervención ahondaré más en este paso y en lo que está haciendo ahora mismo Canarias.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señora consejera.

Señor Acosta Armas, Agrupación Herreña Independiente, su tiempo.

El señor ACOSTA ARMAS: Gracias, presidenta. Señorías.

Tenía un discurso con unas ideas, pero, después de oír las intervenciones, creo que tengo que cambiarlo, porque, si no, corro el riesgo no solo de caer en la reiteración de argumentos, sino caer también en obviar lo que creo que es más importante, esta comparecencia sobre la gestión de la crisis migratoria. Y esta gestión tenemos que resumirla en que después de dos años, después de dos años en que siguen llegando miles de personas -este año van más de 10 000 a la isla de El Hierro- seguimos improvisando, seguimos estando asistidos por personas que son un grupo de amigos que están gestionando la mayor crisis migratoria de Europa, solos y abandonados, prácticamente sin tener una decisión por parte de los que mandan en Madrid de lo que sucede allí.

Y voy a poner ejemplos concretos. Después de dos años todavía no sabemos qué hacer con la gestión de los residuos de los cayucos, no tenemos un sistema sanitario auxiliar que ayude a nuestro sistema sanitario para cuando haya un colapso, como sucedió hace días cuando vino la patera de Gambia -porque ahora no vienen de Senegal ni de Mauritania, vienen de más lejos- y teníamos 31 camas ocupadas, y solo cuatro eran herreños. Y no tenemos todavía unos servicios sanitarios por parte del Estado ayudando, como pueden ser, por ejemplo, los médicos del Ejército, que para algo están, por citar un solo ejemplo, y todavía seguimos viendo cómo en El Hierro tensionamos nuestro servicio sanitario. No tenemos una dotación de la Policía Nacional en materia de extranjería; no vemos cómo se acaba el Centro de Echedo, que en teoría iba a estar acabado a finales del 2024, estamos a finales del 2025 y todavía no sabemos cuándo finalizará. La gestión de los funerales de todas esas personas migrantes, que en muchas ocasiones fallecen más de los que suelen fallecer en un municipio como es El Pinar, la siguen asumiendo los ayuntamientos porque es su competencia; o si vemos también el muelle de La Restinga, algo que era improvisado, que eran todos aquellos módulos que, sin duda, hacen falta para dar esa primera atención, algo que era provisional tiene pinta de que se convierte en permanente, con la imagen que ello conlleva, y sin una solución para el pueblo de La Restinga, para los pescadores o para la actividad turística y de buceo que se hace en ese enclave de la isla de El Hierro.

Y lo preocupante es que, después de años de gestión, seguimos hablando de cifras, pero no recordamos que detrás de cada cifra hay una historia, hay una persona, hay un fallecido, hay una familia que no sabe qué pasó con su familiar que zarpó hace días desde las costas africanas, y nosotros aquí en tierra, dos años después, seguimos ignorando toda esa realidad. Y yo me pregunto qué hace falta, qué desgracia más tiene que ocurrir en El Hierro, en La Restinga, o todas las personas que fallecen anónimamente en el Atlántico y que desconoceremos... nunca el número exacto de los que han fallecido. Van a hacer que se revuelvan las conciencias allí, donde se tiene que hacer, para algo tan básico como localizarlos en altamar, tener una dotación de las patrulleras acorde a la realidad de la gestión migratoria o, simplemente, poner los recursos que El Hierro lleva pidiendo durante dos años y todavía no se han puesto.

Eso creo que es el foco que debería tener esta comparecencia.

Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Acosta.

Agrupación Socialista Gomera, señor Ramos.

El señor RAMOS CHINEA: Gracias, señora presidenta. Muy buenas tardes, señora consejera.

Yo ya he perdido el número de veces que hemos hablado de migración en este Parlamento. Señora consejera, si usted me pregunta en qué hemos avanzado, yo diría que en poco, porque hemos modificado leyes, hemos modificado ese artículo 35 de la ley de extranjería, tenemos también un decreto para las contingencias por parte del Estado, para esas contingencias migratorias, pero es que seguimos teniendo los mismos problemas en nuestro archipiélago, seguimos teniendo ese hacinamiento de plazas para menores no acompañados, seguimos teniendo llegadas de inmigrantes a nuestras costas que llegan en situaciones realmente lamentables.

Como usted muy bien dijo, superamos los récords en el pasado año, con esas más de 46 000 personas llegadas a nuestro archipiélago. Ha habido un descenso de alrededor del 60 % este año, pero es verdad que seguimos teniendo situaciones críticas, y la mayor parte del tiempo se viven en la isla de El Hierro, donde vemos que muchas veces incluso fallecen durante esa travesía. Por lo tanto, yo creo que, mientras por parte del Estado y, sobre todo, por parte de Europa no se cambien esas políticas, pocas mejoras vamos a tener en nuestro archipiélago.

La verdad es que las políticas migratorias por parte de Europa dejan muchísimo que desear, y es que aquellos países o aquellos Estados miembros más ricos pueden decidir si quieren acoger menores o no, o a cualquier tipo de migración. Simplemente, lo único que tienen que hacer es pagar para no recibirlos y, desgraciadamente, les sobra el dinero para poder hacer eso y prácticamente no sufrir nada, ninguna consecuencia ni ningún efecto directo dentro de su economía, todo lo contrario.

Por lo tanto, yo creo que es importante cambiar esa visión o esas políticas por parte de Europa, que luego es verdad que a veces aplican algunas políticas que pueden llegar a ser positivas, como pueden ser esos programas de cooperación al desarrollo, pero que nunca terminan de desplegar totalmente, o al menos no dotarlos con una ficha financiera suficiente para que realmente surta efecto en ellos.

Y vemos que, por ejemplo, Canarias sí es capaz de llevar a cabo este tipo de proyectos, y vemos, por ejemplo, el proyecto Tierra Firme, donde, teniendo acciones en destino, somos capaces de ayudar a la cooperación, o incluso ya luego, cuando están aquí, llevamos a cabo programas como Canarias Convive, que yo creo que sería importante potenciarlos con los ayuntamientos, donde vemos que estos migrantes se acaban integrando en nuestra sociedad.

Por ejemplo, creo que es importante seguir apostando en esa línea de trabajo, señora consejera. Desgraciadamente, estamos solos, pero hagamos todo lo que podamos.

Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Ramos.

Señora Jover Linares, Grupo Parlamentario VOX.

La señora JOVER LINARES: Gracias, presidente.

Señora consejera, la gestión migratoria debe trascender la filantropía, y parece que la Unión Europea ya se ha dado cuenta y plantea la creación de centros de deportación en países terceros. Pero, igual que Sánchez, en Madrid, Canarias se niega a ver los efectos nefastos de las políticas migratorias del bipartidismo, y solo VOX levanta el velo para mostrar la realidad incómoda de la que nadie quiere hablar y que impacta cada vez más en la vida de los canarios.

En cuanto a los menores extranjeros no acompañados, que son de su competencia, yo hoy le pediría que nos hablase de dos cuestiones muy concretas. Por un lado, nos encontramos -y ha trascendido hace unos días- que en un centro de menores extranjeros en Telde los trabajadores acompañan al aeropuerto a los padres extranjeros del menor que visitan a sus hijos en la isla, permitiendo, por tanto, que estos progenitores dejen abandonados a sus hijos para que sigan bajo la tutela institucional de la comunidad autónoma y el sostenimiento de los canarios. Yo le pregunto, y espero que me responda, si no va a hacer nada para exigir que esos padres recuperen la tutela de sus hijos. ¿Qué criterio administrativo es ese que mantiene a estos menores bajo la tutela institucional cuando existe un progenitor localizable y con recursos para viajar? ¿Son estas visitas fiscalizadas por el Gobierno de Canarias y existe un protocolo específico para estos supuestos?

También ha trascendido, y le pido que nos aclare lo relativo a los casi ochocientos menores extranjeros tutelados que oficialmente están desaparecidos en Canarias. Trece son niñas; fueron captadas en un centro de Arrecife y acabaron prostituidas en Francia, según ha revelado la operación Tritón. ¿Dónde vive el resto? ¿Están siendo explotados? ¿Simplemente siguieron su ruta migratoria? ¿Qué protocolos se activan cuando un menor extranjero desaparece? ¿Conocen el número de los que están desaparecidos? Y le pido que nos responda, porque esta mañana el señor Clavijo ha dicho que esto es competencia del Ministerio del Interior, y yo quiero que nos confirme hoy aquí que los menores que ustedes tutelan son de su competencia.

En definitiva, señora consejera, ¿qué gestión está este Gobierno llevando a cabo, más allá de trabajar por lograr que los centros dejen de estar saturados, porque estos menores se habrán repartido por todo el territorio nacional? Le reclamamos que, además de lamentarse de lo sola que está Canarias ante la avalancha migratoria, actúe y deje de ser cómplice de la barbarie y el engaño que suponen las medidas de efecto llamada de este Gobierno.

Estamos ante un sistema de protección de menores en el que la desconfianza social sobre su funcionamiento seguirá creciendo si silencia las preguntas incómodas para limitarse a echar culpas al Gobierno de la nación. Le pedimos que aplique el principio del interés superior del menor y haga lo que esté en sus manos para que los niños retornen con sus padres, con sus familias a sus países y en su entorno, por ellos y por nosotros.

Gracias.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señora Jover.

Nueva Canarias-Bloque Canarista. Señor Campos.

El señor CAMPOS JIMÉNEZ (desde su escaño): Gracias, presidenta.

Hablar de la gestión migratoria en Canarias, yo coincidiría en que es verdad que podemos hablar de una gestión fracasada, una gestión fracasada porque, después de tantos años, como decía el señor Acosta, tendríamos que ser la primera potencia del mundo en cómo gestionar una crisis tan lamentable como esa; una gestión fracasada porque el Estado, cuando ha tocado, no ha sabido estar a la altura en muchas ocasiones; una gestión fracasada porque quienes piden esta comparecencia, el Partido Popular, aquí hacen alarde de preocuparse por lo que sucede con los menores migrantes o con todos aquellos extranjeros que llegan a nuestra tierra, pero en sus territorios, en cada una de sus comunidades, se dedican a poner recursos de inconstitucionalidad, a no dar la información al Estado, a cerrar centros que estaban abiertos para acoger migrantes porque no los quieren en su territorio. (Palmoteos).

Por eso, también en cierta medida estamos hablando de una gestión fracasada. Hablamos de una gestión fracasada, señor Acosta, también, cuando hablamos de la gente que llega a El Hierro, y es verdad que el Estado quizás podría haber tenido un mayor despliegue de recursos, haber tomado una serie de protocolos mucho más importantes, pero el ámbito sanitario es competencia absolutamente exclusiva del Gobierno de Canarias, y que a día de hoy haya una respuesta ineficiente por parte de los estamentos públicos, eso no hay que mirar hacia Madrid, hay que mirar también hacia el Gobierno de Canarias, que, después de tantos años, después de tanto tiempo, después de miles y miles de personas llegadas a la isla de El Hierro, no ha sido capaz de tener una infraestructura adaptada a algo en que todos al final también hemos coincidido. No hablamos de nada coyuntural, estamos hablando de un tema estructural. Hubo migraciones hace décadas, nosotros salíamos; hay migración en este momento, nosotros somos una tierra de acogida y va a seguir habiendo, existiendo durante mucho tiempo. Hay algo que es absolutamente inmutable, las migraciones humanas.

Y hay otra cosa que es absolutamente inmutable, la geografía, y nosotros estamos ubicados al lado de un continente que en pocos años tendrá 2500 millones de personas, con una presión brutal por distintos motivos: terrorismo, guerra, hambre, por supuesto, los efectos del cambio climático y todo eso. Al final no hay un efecto llamada, es mentira, ese es el gran bulo de la extrema derecha, lo que hay es un efecto salida de gente que quiere salir, de gente que quiere dignificar su vida, de gente que quiere un futuro para ellos y para sus hijos. Y ante esa realidad y sin unos planteamientos naífs de plantear que, bueno, que aquí todo el mundo cabe, de que no hay ningún tipo de problemas, claro que existen problemas, pero tenemos que ser capaces de gestionarlos, y uno de los elementos esenciales sí sabemos que es estructural, es actuar en origen, ser capaces de actuar en políticas de cooperación.

Y por eso es lamentable que en el día de ayer el Gobierno de Canarias sacara una nota de prensa presumiendo porque este año ha incrementado un 47 % los recursos destinados a cooperación con respecto al año pasado. Lo que no dice es que el año pasado metió un hachazo del 80 % de los recursos en políticas de cooperación. (Palmoteos). Hoy seguimos por debajo de lo que tendría que estar según el Plan Canario de Cooperación en el año 2024. Nosotros tenemos hoy, con casi 2300 millones de euros más, menos dinero destinado que hace tres años en políticas de cooperación, y lo que es lamentable también, cuando hablamos de actuar en origen, es que este Gobierno esté promoviendo actuaciones en territorios ocupados, como es en el puerto de Dajla.

La señora PRESIDENTA: Ahora interviene el Grupo Nacionalista Canario. Señora Espino Ramírez.

La señora ESPINO RAMÍREZ: Gracias, presidente.

Señorías, muchos han coincidido: Canarias está sola abordando este fenómeno migratorio, prácticamente sola, y, por mucho que elevemos el tono, señor Campos, y nos enfademos entre nosotros, no vamos a solucionar nada, porque lo que hace falta es unidad. No, digo que el tono donde hay que elevarlo quizás sea en otras instancias. Tenemos que estar unidos, tenemos que estar unidos para hacer fuerza frente al Estado y ante la Unión Europea, porque, aunque las llegadas han bajado, lo cierto es que son 17 000 personas las que han llegado en este año, más de 2000 de ellos son menores, como ha explicado la consejera, y siguen llegando muchos más de los que el Estado va redistribuyendo.

Canarias está sola, pero no está resignada. Tenemos ya tres autos del Tribunal Supremo que obligan al Estado a asumir su responsabilidad en materia de protección internacional, y el Supremo ha dicho que el ritmo que lleva el Estado es inadmisible. Canarias está haciendo su trabajo, está gestionando los expedientes, pero el Estado no va a la misma velocidad, y eso tiene consecuencias, consecuencias como, por ejemplo, el Canarias 50, Las Palmas de Gran Canaria, un centro que iba a ser de tránsito, donde los menores solo podían estar 15 días, y algunos de ellos llevan más de un mes, con la incertidumbre y el desgaste emocional que también supone para ellos. Y, además, cuando estos menores son trasladados a la península, la tutela sigue en manos del Gobierno de Canarias, lo cual resulta totalmente incoherente, porque ¿cómo se va a ejercer una tutela real efectiva a miles de kilómetros de distancia? Eso es algo que también hay que solucionar.

Reclamamos al Estado que cumpla, que sea coherente con sus propios protocolos, con las sentencias del Tribunal Supremo y con el decreto aprobado, un decreto que logró Canarias desde la unión, por eso queremos insistir en la unión, que es lo que nos hace avanzar, para que nos hagan caso. El Partido Popular de Canarias ha mantenido una posición responsable y defendido la necesidad de ese reparto. Por eso, le pedimos también que en las comunidades autónomas que gobiernan, señorías del Partido Popular, ustedes hagan de mediadores para que los menores también sean acogidos y no pongan obstáculos.

Lo mismo para el Partido Socialista, cuyos Gobiernos autonómicos también se oponen a la acogida de menores y han presentado también un recurso ante el Tribunal Constitucional.

Canarias está sola, pero solo unidos, señorías, vamos a conseguir defender esta tierra, defender la dignidad de los menores migrantes, porque si algo ha demostrado esta crisis humanitaria es que solo desde la unión conseguimos avanzar, solo desde la unión conseguimos soluciones.

Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señora Espino.

Grupo Socialista Canario. Interviene la señora Máñez.

La señora MÁÑEZ RODRÍGUEZ: Gracias, presidenta.

La verdad, señora Saavedra, pero es que la verdad es que el Partido Popular votó en contra del real decreto ley que ahora usted reivindica. Ahora hablamos de la posibilidad de que esos menores sean trasladados a otras comunidades autónomas, y no fue gracias al voto del Partido Popular, igual que no es gracias a todos esos acuerdos que están llevando a cabo con VOX en otros territorios, donde asumen los postulados de VOX, un partido que habla de deportaciones masivas. El único aliado leal que tiene Canarias en esta crisis humanitaria es el Partido Socialista y el Gobierno de Pedro Sánchez. (Palmoteos). En un Gobierno hipotético del PP y VOX esta sería... ¿verdad que derogarían esta ley? Lo primero que harían y que ustedes al final aceptarían.

Miren, ha disminuido un 63 % el número de llegadas de personas. Los adultos, como hemos venido viendo en todos estos años, inmediatamente son trasladados a la península en una red de acogida en todo el territorio, acogida humanitaria, y, desde luego, no podemos olvidar el drama de los miles y miles de vidas perdidas en el mar. Así que yo creo que tenemos que trabajar con lealtad y dejar de hacer un uso político de las y los menores.

Miren, antes del 19 de marzo hay que trasladar a la península, hay que hacer esa acogida a 2826 menores, que son los que superan esa contingencia migratoria. Es complejo, porque intervienen muchas Administraciones y porque es garantista, sobre todo, con los menores. Lo que hace falta es gestión, buena voluntad entre las partes y no buscar permanentemente titulares de crispación política.

Menores solicitantes de asilo, 1130 menores que han pasado ya a los recursos de la Administración General del Estado. En el caso de los menores y las menores, que corresponden al Gobierno de Canarias, se han podido iniciar solo 490 expedientes, porque los expedientes los hace el Gobierno de Canarias, es quien hace los informes, es quien tutela a los menores, es quien tiene la información. Solo 490 de 2826. El delegado hace finalmente la resolución cuando el expediente está completo. Si han permanecido menores en el Canarias 50 es porque no estaban los expedientes culminados y no se podía hacer el traslado.

Miren, 311 resoluciones ha dictado el delegado del Gobierno y solamente ha trasladado que el real decreto dice que los tiene que trasladar el Gobierno de Canarias a los menores solicitantes de asilo. Léase usted el artículo 6 del Real Decreto 658 de 2025, a ver a quién le corresponde ese traslado de los menores una vez que existe la resolución.

Y miremos el caso de Ceuta, para que veamos que mismo estado, mismo procedimiento, distinto resultado. En Ceuta se han dictado 227 resoluciones, de las que se han ejecutado... y procedido al traslado de 165 menores, frente a los 62 menores que se han trasladado en Canarias. Por lo tanto, aquí lo que tenemos que hacer es asumir todos nuestra responsabilidad, trabajar con lealtad... (Corte automático del sonido).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señora Máñez.

Grupo Parlamentario Popular, su tiempo de réplica.

El señor SAAVEDRA HIERRO: Gracias, señora presidenta. Buenas tardes nuevamente, señorías.

Miren, tras escuchar las intervenciones, creo que es importante volver al centro del debate. Las migraciones no se gestionan desde la comodidad de un despacho de Madrid, sino desde la realidad que cada día vive esta tierra, y por eso lo traemos tantísimas veces como sean necesarias a este Parlamento.

Desde los centros, desde los muelles, desde los colegios, desde las unidades de tutela, desde los municipios que sostienen esta presión humanitaria sin descanso, desde ahí es donde se palpa la realidad migratoria en nuestra tierra. Y por eso vuelvo a repetirlo con claridad: Canarias está cumpliendo, le pese a quien le pese. El Estado no está cumpliendo el ritmo que exigen la ley, la justicia y la emergencia humanitaria.

Y, miren, un recordatorio: tenemos un ministro canario, debería ser el primero en defender a Canarias y no en señalarla, porque cuando afirma que hay comunidades que no quieren recibir menores, está desviando el foco de la obligación principal. La obligación es del Estado, no de las comunidades autónomas. Y, cuando insinúa que la falta de redistribución es culpa de otros territorios, ignora, y repito, que existen más de 300 expedientes completos y enviados que siguen sin respuesta. Y, cuando acusa al Partido Popular de utilizar políticamente a los menores, olvida que si Canarias sostiene esta carga es porque su ministerio no actúa con la agilidad que se exige.

En este Parlamento tenemos la obligación de decirlo con serenidad, pero también con firmeza: las declaraciones del ministro canario no se ajustan a la realidad y no ayudan a Canarias, y, frente a esta confusión, la posición de este Gobierno autonómico y del Partido Popular de Canarias, con Manuel Domínguez como vicepresidente, ha sido clara: protección de la infancia migrante, refuerzo de la red de acogida, inversión real en tutela y centros, coordinación con los juzgados y la Fiscalía, políticas de convivencia que funcionan, como Canarias Convive, impulsadas desde un enfoque municipalista y preventivo.

Quiero detenerme también en un evento clave que a veces pasa desapercibido en este debate: la magnitud administrativa que implica gestionar esta emergencia humanitaria. No se trata solo de abrir un centro, se trata de activar un procedimiento jurídico complejo, de tramitar tutelas, de realizar valoraciones psicosociales, de escolarizar, de acompañar, de coordinar con los jueces, la Fiscalía, los fuerzas y cuerpos de seguridad, ONG y ayuntamientos. Es un engranaje enorme que exige rapidez, recursos y precisión. Y, pese a ello, este Gobierno ha avanzado más en orden, planificación y coordinación que en etapas anteriores, y eso es un mérito objetivo y es justo reconocerlo.

Señora consejera, sé que queda mucho por hacer, y cada vez que hablamos de materias que se ven afectadas en su departamento, en Bienestar Social, siempre decimos que es insuficiente, pero la mejora ha existido, la agilidad administrativa, los recursos humanos, la descentralización de servicios y el apoyo a las pequeñas comunidades que sienten más directamente la presión migratoria.

En islas como El Hierro, Lanzarote o Fuerteventura se vive esta realidad con una intensidad superior porque nuestras capacidades son más limitadas y la llegada de menores tiene un impacto inmediato en la vida diaria. Por eso, mi compañero Juanma, de El Hierro, lo ha dicho aquí en varias ocasiones, o yo misma desde Fuerteventura, sabemos muy bien que la migración no es un debate abstracto, es una realidad humana que interpela a nuestra gente cada día.

Y, mire, le voy a dar unos datos que el compañero Juanma ya ha dicho en varias ocasiones y que me ha trasladado. Con el pacto de las flores no existían ni baños ni vestidores en el muelle de La Restinga, hoy existen baños, vestidores e instalaciones sanitarias para atender la primera llegada; con el pacto de las flores los médicos debían salir corriendo del centro de salud y dejar sin asistencia médica a los vecinos que allí estaban, hoy se ha puesto una ambulancia exclusiva para atender y llevarlos. Y, claro que sí, no es suficiente, pero es más que lo que existía en el pacto de las flores.

También creo necesario subrayar algo que hemos aprendido en las islas no capitalinas a base de experiencia. La gestión migratoria no puede diseñarse desde una lógica centralista ni uniforme porque nuestras realidades son distintas. Un municipio pequeño no tiene la misma capacidad que una gran ciudad, un cabildo como el de Fuerteventura enfrenta desafíos distintos a los de las islas capitalinas, el impacto en los servicios sanitarios educativos y comunitarios es más extenso y más inmediato. Por eso, es tan importante que la política migratoria estatal deje de tratarnos como un territorio homogéneo y empiece a entender que Canarias es un archipiélago plural, con islas que viven esta presión con distintas realidades e intensidades, y es igualmente importante que se escuche más a quienes estamos aquí porque estamos en primera línea gestionando la realidad y no la teoría.

Asimismo, señorías, quiero destacar el valor del trabajo en origen, programas como Tierra Firme, que también se ha comentado aquí en varias ocasiones. Y hoy no solo ofrecen formación, son un mensaje directo de esperanza a jóvenes africanos que de otra manera creen que arriesgar la vida en un cayuco es su única salida. Cuando ofrecemos formación práctica y oportunidades laborales estamos incidiendo en la raíz del fenómeno migratorio. Eso es gestión inteligente, eso es prevención y eso es política útil. Y no podemos olvidar el enorme sacrificio emocional y profesional de quienes sostienen una red: los educadores sociales, los psicólogos, trabajadores sociales, sanitarios, docentes, policías y voluntarios, ellos son los que ven la dureza de las historias que llegan, quienes sostienen el trauma, quienes acompañan al menor que no sabe el idioma, que llega con miedo, con hambre, con desorientación. Gracias a ellos la protección de la infancia migrante no es un concepto, es una realidad cotidiana.

Por eso, quiero subrayar algo esencial: la migración no se gestiona con reproches ni con titulares, la migración se gestiona con hechos, y los hechos están aquí: planificación, inversión, programas en origen, programas de convivencia, refuerzo de tutela y trabajo coordinado. Lo que necesitamos ahora es que el Estado haga lo que le corresponde: cumplir los autos del Tribunal Supremo, aplicar su propio real decreto ley, aceptar y tramitar los expedientes enviados y garantizar que Canarias no quede sola ante la mayor crisis migratoria de nuestra historia reciente.

Y termino. Canarias ha demostrado humanidad, Canarias ha demostrado responsabilidad y Canarias ha demostrado que esta tierra no abandona a un menor que llega solo buscando un futuro. Pero también debemos demostrar firmeza, firmeza para defender a nuestra tierra, firmeza para exigir lo que nos corresponde y firmeza para recordar que, cuando un ministro canario no defiende a Canarias, aquí está el Parlamento para defenderlo.

Desde el Partido Popular y como diputada majorera reafirmo nuestro compromiso... (Corte automático del sonido).

La señora PRESIDENTA: Gracias, María.

Señora consejera, su tiempo.

La señora CONSEJERA DE BIENESTAR SOCIAL, IGUALDAD, JUVENTUD, INFANCIA Y FAMILIAS (Delgado Toledo): Como venía diciendo en mi primera intervención, señora presidenta, señores diputados, el Tribunal Constitucional dejó meridianamente claro que la inmigración es un fenómeno de naturaleza supraautonómica, y por eso debe ser atendido entre todo el sistema del estado de bienestar. El asilo es competencia, de esta parte, el asilo es competencia exclusiva del Estado, y por eso, de los 1133 beneficiarios que había de la protección internacional, con solicitud de protección internacional, han salido de Canarias 354. En la dilación del cumplimiento de ese auto del Supremo, 240 cumplieron la mayoría de edad en el proceso, otros 165 permanecen en dispositivos como el Canarias 50, bajo responsabilidad estatal pero aún en territorio canario. A esto hay que añadir 99 niños y niñas que se encuentran con protección internacional y que han manifestado que no quieren salir de las islas, y que estamos pendientes de que la Fiscalía determine si hay ese arraigo o no. En definitiva, 578 niños y niñas con protección internacional se encuentran en este momento en recursos del Estado.

En el caso específico de los menores con protección internacional, han creado, además, un escenario complejo. El Estado avanzado ha empezado a trasladar a estos chicos y chicas a centros estatales en la península y asume la guarda en esos recursos, pero la tutela formal sigue residiendo en Canarias. Esto complica la gestión a miles de kilómetros de distancia y genera dudas razonables. Por eso, hemos pedido al Supremo un pronunciamiento más claro y reglas específicas para este colectivo, porque no se trata solo de sacar a esos niños de Canarias, sino de hacerlo con todas las garantías y sin vacíos legales. A pesar de los avances, persisten problemas serios. Los traslados van por detrás de las necesidades, que es en lo que he intentado hacer hincapié en el día de hoy.

En paralelo, ustedes saben que tanto el presidente como buena parte de este Gobierno han llevado la voz de Canarias a Europa para que ese nuevo Pacto Europeo de Migración y Asilo contemple más medios humanos y materiales para esta ruta, además de instrumentos financieros para regiones fronteras e insulares.

Sin una respuesta europea, Canarias seguirá corriendo por detrás de una crisis que no ha provocado y que excede con mucho de nuestras capacidades. La gestión migratoria en Canarias no se mide solo en las plazas o expedientes o en normas, se mide en cómo protegemos a la infancia, en cómo tratamos a quienes llegan y en cómo respondemos al miedo y al cansancio de los barrios sin alimentar el odio. Este Gobierno va a seguir poniendo recursos, mejorando la gestión y exigiendo al Estado y a Europa que estén a la altura, y lo quiero hacer contando con todos los grupos de esta Cámara.

Canarias lleva demasiados años en primera línea de una ruta que deja demasiadas vidas en el camino, y podemos construir juntos desde esta Cámara la gestión y la mejora de las herramientas que tenemos. Asumimos que una parte importante del malestar se produce cuando las decisiones se perciben como lejanas o poco explicadas, por eso este Ejecutivo desarrolla un programa de intervención para la gestión estratégica de la inmigración y la promoción de la convivencia intercultural en Canarias, el programa Canarias Convive. Esta iniciativa aúna el amplio trabajo que viene realizando el Gobierno de Canarias en gestión migratoria.

Estamos acordando con la Fecam a través de este Plan Convive de Servicios Sociales un protocolo estable de información y participación municipal en materia migratoria, que incluye información previa cuando se planifica un nuevo centro, canales claros de comunicación con las concejalías y espacios para anticipar preocupaciones y buscar soluciones conjuntas. Hablamos de decisiones difíciles, pero, si podemos gestionar mejor la información y la relación con el territorio, evitaremos discursos de odio que están proliferando.

Quiero detenerme también en algo que no siempre aparece en el debate, y es el trabajo cotidiano con los chicos. La mayoría de estos menores están escolarizados, participan en actividades deportivas y de ocio, se forman en idiomas, en competencias básicas y, en el caso de los más mayores, en itinerarios prelaborales. No son simplemente plazas ocupadas, es un sistema adolescente que está construyendo un proyecto de vida.

Nosotros debemos garantizar derechos básicos de todos los niños y niñas que viven en nuestro territorio, con independencia de su origen. Además de la gestión en destino, Canarias está actuando en origen. No podemos evitar que haya conflictos, crisis climáticas o económicas en los países de salida, pero sí podemos contribuir a que muchos jóvenes encuentren alternativas reales a la migración irregular, como los programas Tierra Firme, que estamos impulsando en Senegal, Mauritania o Gambia, y al que recientemente se van a unir, o próximamente se van a unir tanto el País Vasco como Cataluña. Es sencillo: si una persona ve posibilidades de trabajo y de futuro en su propia comunidad, es menos probable que se juegue la vida en un cayuco.

Otro ámbito en el que estamos introduciendo cambios es en la gestión administrativa. Las normas son complejas, los procedimientos largos y las herramientas no siempre están adaptadas a una situación de emergencia prolongada. Por eso, estamos revisando circuitos internos, simplificando trámites y, siempre que la ley lo permita, reforzando los equipos que tramitan expedientes de tutela y utilizando mejor los sistemas de información. No es un trabajo vistoso, pero es clave para que cada decisión se apoye en información fiable y para que los compromisos con el Estado y con Europa se puedan exigir con fundamento.

Más allá de lo que hacemos desde el Gobierno, me parece importante incidir en la necesidad de una Agenda Canaria compartida. Hemos conseguido que exista un marco jurídico específico para la contingencia migratoria y que se reconozca el archipiélago como región frontera que merece un tratamiento singular, pero para eso es muy útil que este Parlamento mantenga líneas comunes en cuestiones básicas, como la defensa del reparto solidario de menores entre comunidades, la suficiencia de la financiación estatal y la prioridad de la ruta atlántica en la Agenda Europea. Cada vez que Canarias habla con una sola voz nuestra capacidad de influencia se multiplica. En este sentido, nos comprometemos a seguir compareciendo cuando sea necesario, a remitir por escrito la información que los grupos soliciten y a incorporar en la mayoría de lo posible las propuestas que surjan en esta Cámara. Hay muchas cuestiones en las que se pueden mejorar los protocolos, reforzar la coordinación con los municipios o ajustar los dispositivos a la realidad de cada isla. Nadie tiene el monopolio de las buenas ideas y un asunto tan complejo como la gestión migratoria se beneficia de las aportaciones de todas y todos.

Canarias es una tierra de migración y de acogida, tenemos una memoria y unos valores que nos ayudan a afrontar esta situación con firmeza, pero también con humanidad. Y eso es lo que le pido a este... (Corte automático del sonido).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señora consejera.