Diario de Sesiones 103, de fecha 16/12/2025
Punto 2

11L/PO/P-2385 PREGUNTA DEL SEÑOR DIPUTADO DON RAÚL ACOSTA ARMAS, DEL GRUPO PARLAMENTARIO MIXTO, SOBRE VALORACIÓN DE LA APROBACIÓN DEL ANTEPROYECTO DE LEY PARA LA CONDONACIÓN PARCIAL DE LA DEUDA AUTONÓMICA, DIRIGIDA A LA PRESIDENCIA DEL GOBIERNO

La señora PRESIDENTA: Siguiente pregunta del señor diputado, don Raúl Acosta Armas, del Grupo Parlamentario Mixto, sobre valoración de la aprobación del anteproyecto de ley para la condonación parcial de la deuda autonómica.

Tiene la palabra, señor Acosta.

El señor ACOSTA ARMAS (desde su escaño): Gracias, presidenta. Buenos días, señorías. Buenos días, señor presidente.

El Consejo de Ministros aprobó el martes el proyecto de ley que regulará la condonación parcial de la deuda autonómica y por el que Canarias recibirá 3259 millones de euros condonados, una cifra que dicho así y de golpe parece muy relevante, pero que no deja de ser el envoltorio de un enorme ejercicio de trilerismo político, porque debajo del cubilete rojo tenemos 3200 millones de euros, es cierto, pero es que debajo del cubilete amarillo tenemos la vinculación del REF y dentro del tercer barrilete tenemos la ordinalidad de la futura financiación autonómica. Cojas el que cojas, ya has perdido. Y lo peor es que en unos meses, si no nos movilizamos bien, nos pueden endosar todos los cubiletes a la vez.

Nos encontramos, presidente, en un momento especialmente delicado para Canarias, porque está en juego no solo el principio de solidaridad interterritorial en la financiación autonómica, algo básico en nuestro Estado, sino también la consolidación del propio REF como un mecanismo de compensación de las desventajas estructurales y también como una herramienta generadora de recursos ajenos a la financiación ordinaria.

La ordinalidad es la sentencia de muerte de la solidaridad y una condena a la desigualdad perpetua en el Estado, porque las comunidades ricas lo seguirán siendo y las pobres seguirán siendo igual de pobres. La ordinalidad dejaría permanentemente los escalones bajos del sistema a quienes hoy precisamente los ocupan, impidiendo que se mejore nuestra posición relativa, aunque aumentaran nuestras necesidades.

El Gobierno de España, con la sustitución de ese principio de solidaridad, que todos sabemos que es el abono para la financiación singular de Cataluña, está dinamitando la arquitectura del Estado de las autonomías y, por tanto, incumpliendo también con la Constitución, con el artículo 2 y con el artículo 38, que aseguran que el Estado garantiza la realización efectiva del principio de solidaridad consagrado en el artículo 2 de la Constitución, velando por el establecimiento de un equilibrio económico adecuado y justo entre las diferentes partes del territorio español y atendiendo en particularidad a la realidad insular. Si a todas esas circunstancias añadimos también los nubarrones que se avecinan con el nuevo marco financiero plurianual de la Unión, el futuro no se presenta nada halagüeño.

Por eso, señor presidente, le pregunto qué puede hacer y debe hacer Canarias para preservar sus derechos como comunidad autónoma, insular y alejada, y evitar que se ataque a nuestro fuero.

Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Acosta.

Señor presidente, tiene la palabra.

El señor PRESIDENTE DE CANARIAS (Clavijo Batlle) (desde su escaño): Gracias, señora presidenta.

Estimado portavoz, yo creo que ha definido los principales retos que tiene esta tierra para el año 2026. Recientemente, en la última sesión de control, yo decía que en el año 2026 vienen curvas y necesitamos la unidad, y creo que ha hecho una definición perfecta de los principales retos, comenzando por este, por el que pregunta, la condonación de la deuda.

La condonación de la deuda, que, en definitiva es unos van a la fiesta, se lo beben y se lo comen todo, y pagamos otros la factura, que es, en definitiva... Aquí no hay ninguna deuda que se condone, aquí lo que ocurre es que la deuda se mutualiza y los canarios, que hemos sido serios, rigurosos de la gestión, históricamente todos los Gobiernos de nuestras cuentas públicas, que ha costado sacrificios, sacrificios en los servicios públicos, donde no hemos podido asumir determinados compromisos, en ocasiones, precisamente por velar por la sostenibilidad económica de nuestro territorio, pues ahora al final nos vamos a ver con una asunción por parte del Estado de la deuda de territorios ricos que gastaron mucho más y no fueron tan responsables y nos va a tocar pagar a todos los canarios más de seiscientos euros de esa deuda que no generamos nosotros.

Pero es que, además, en los principios básicos de esta condonación de la deuda, llamada condonación de la deuda, como usted bien ha dicho, se inculcan algunos preceptos legales que a nosotros nos preocupan porque nos dejan entrever qué es lo que nos puede deparar el futuro, y uno de ellos es incluir los recursos del REF dentro de la financiación autonómica, lo cual sería, terminantemente, no solo ilegal, y lo consideramos, pero dramático para el futuro y la sostenibilidad del estado de bienestar en Canarias, al margen de que, obviamente, el principio de ordinalidad, como usted bien ha dicho, o, sencillamente, algo que no podemos entender, que se le ponga unos criterios como el del 50 %, que le afecta solo a Canarias, y que el superávit, además, también lo van a descontar de esa deuda. O sea, nos encontramos triplemente perjudicados.

¿Qué podemos hacer desde el Gobierno de Canarias? Yo creo que desde la sociedad canaria y esta Cámara mantener unidad y oponernos, oponernos a esa injusticia, y, en segundo lugar, de manera constructiva, como siempre hace el Gobierno, trabajando, presentando enmiendas para corregir esas injusticias. Y ahí esperamos que esta Cámara, en esas enmiendas que prepararemos desde el Gobierno de Canarias y que, por supuesto, traeremos a esta Cámara y las trataremos de negociar con los grupos políticos, esperamos que esta Cámara se mantenga unánime porque, previsiblemente, este puede ser uno de los principios por los que nuestro REF puede morir si no conseguimos ganar esta batalla.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor presidente.