Diario de Sesiones 99, de fecha 25/11/2025
Punto 1
11L/DI-0013 DECLARACIÓN INSTITUCIONAL SOBRE EL DÍA MUNDIAL DE LA INFANCIA
La señora PRESIDENTA: También, antes de iniciar las preguntas al presidente, si les parece, vamos a leer una declaración institucional del Día Mundial de la Infancia 2025.
Pido silencio, por favor, para la declaración institucional por respeto a aquellas personas, a Unicef, que es el que ha solicitado la lectura y, evidentemente, con el visto bueno y la conformidad de todos los grupos parlamentarios.
"Hoy hace treinta y seis años que la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobaba la Convención sobre los Derechos del Niño, un texto que cambió la percepción y el tratamiento que la sociedad otorgaba a niños, niñas y adolescentes, pasando de ser meros receptores de cuidados a convertirse en sujetos de derechos, con voz, agencia y capacidad de transformación.
En un momento en el que la infancia y la adolescencia se enfrentan a numerosos retos, es más importante que nunca que, como institución representativa que somos, reforcemos nuestro compromiso con los derechos de todos los niños, niñas y adolescentes, en nuestra comunidad autónoma y en todo el mundo.
Si bien hasta hace poco nadie cuestionaba que los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a recibir una alimentación y desarrollo adecuados, educación de calidad, acceder a un sistema sanitario o a convivir en un entorno familiar libre de violencia, hoy vemos que los recortes de financiación a la ayuda del desarrollo en todo el mundo ponen en peligro los avances que se han realizado en las últimas décadas, incluso la supervivencia en aquellos lugares donde los niños y las niñas son más vulnerables.
En un día como hoy no podemos dejar de acordarnos de los más de veinte mil niños y niñas que han muerto desde el inicio de la guerra en la Franja de Gaza, de los más de dos millones de niñas que han sido excluidas de la educación en Afganistán en los últimos cuatro años o de los tres millones y medio de niños -siete de cada diez- que no pueden acceder a bienes y servicios básicos en Ucrania, incluido alimento o alojamiento adecuado. En todo el mundo, uno de cada seis, unos 473 millones de niños y niñas, vive en zonas de conflicto.
Debemos reafirmar nuestro compromiso con la cooperación internacional para el desarrollo, avanzando y contribuyendo al compromiso adquirido por España de destinar el 0,7 % de la renta nacional bruta a ayuda oficial al desarrollo en 2030, y prestando especial atención a las situaciones de emergencia, sobre todo los conflictos, donde la respuesta rápida es fundamental para hacer frente a las situaciones de vulneración de los derechos de niños y niñas.
Si miramos a nuestro país, en nuestro entorno más cercano hay algunas cuestiones urgentes con las que debemos seguir comprometiéndonos para garantizar el bienestar de estos niños, niñas y adolescentes:
No podemos seguir consintiendo que en España, cuarta economía de la Unión Europea, casi tres de cada diez niños y niñas estén en riesgo de pobreza o exclusión social. Debemos comprometernos a invertir más y mejor en infancia, a ejecutar el Plan Nacional de Acción de la Garantía Infantil Europea o a exigir que se aprueben medidas que abran el camino hacia la prestación universal por crianza.
Debemos ser valientes y comprometernos a compartir la responsabilidad de acoger a todos los niños y niñas que llegan solos a España, huyendo de la violencia, la pobreza y los efectos del cambio climático. Cumplir con nuestras obligaciones de acogida y atender adecuadamente a todos y cada uno de ellos para ofrecerles un futuro de esperanza debe ser una prioridad.
Mientras las cifras de niños y niñas y adolescentes atendidos por los sistemas de protección en España siguen en aumento, es imprescindible que apostemos por un modelo de transformación de entornos en los centros de protección para que sean lugares seguros, que atiendan y reparen el daño de los niños y niñas que no tienen el cuidado de sus padres.
La tecnología forma parte de la vida de los niños y niñas desde que nacen. Es clave identificar los principales riesgos y los mecanismos necesarios para poner en marcha actuaciones de prevención, educación y atención a la infancia y la adolescencia, de manera que se garanticen sus derechos en el entorno digital y hacerlo con la participación y la voz de la infancia.
Cuatro de cada diez adolescentes creen haber tenido un problema de salud en el último año y uno de cada tres no ha hablado con nadie sobre ello. Nos comprometemos a trabajar para incrementar los recursos disponibles y fomentar la prevención y la detección temprana para que los malestares emocionales no se conviertan en problemas de salud mental, con medidas como la plena aplicación de la figura del coordinador de bienestar y protección en los centros educativos o unidades móviles de atención a la salud mental.
Conseguir que todos los niños, niñas y adolescentes vean cumplidos sus derechos es responsabilidad de todos y todas y es un mandato de obligado cumplimiento en un Estado como el nuestro que ratificó la Convención sobre los Derechos del Niño en 1990.
Como responsables políticos, debemos comprometernos para que las decisiones que tomemos garanticen que ningún niño y ninguna niña se quede atrás, ni en España ni en el mundo, y para que cada uno de ellos pueda desarrollar su máximo potencial, favoreciendo el cumplimiento de sus derechos. Todo ello teniendo en cuenta sus propuestas, escuchando sus preocupaciones y necesidades y fomentando que participen y se les escuche, y rindan cuentas en aquello que les afecte.
En Santa Cruz de Tenerife, a 20 de noviembre de 2025".
Muchas gracias.
Ahora sí que empezamos con nuestro orden del día ordinario.
(Aplausos).
Gracias, señorías. Gracias a Unicef, Unicef para Cada Infancia, muchísimas gracias por la declaración.
