Diario de Sesiones 99, de fecha 25/11/2025
Punto 61
11L/I-0117 INTERPELACIÓN DEL GRUPO PARLAMENTARIO SOCIALISTA CANARIO, SOBRE LOS PROPÓSITOS Y OBJETIVOS QUE SE MARCA EL GOBIERNO EN MATERIA DE INVERSIONES Y SERVICIOS SANITARIOS PARA LA ATENCIÓN DE PERSONAS CON LESIONES MEDULARES, DIRIGIDA A LA SEÑORA CONSEJERA DE SANIDAD
La señora PRESIDENTA: Siguiente interpelación, del Grupo Parlamentario Socialista Canario, sobre los propósitos y objetivos que se marca el Gobierno en materia de inversiones y servicios sanitarios para la atención de personas con lesiones medulares. Va dirigida a la señora consejera de Sanidad. Interviene el señor Pérez del Pino, del Grupo Socialista Canario.
Por favor, silencio, respeto al señor Pérez del Pino, que estamos en otra interpelación.
El señor PÉREZ DEL PINO: Gracias, presidenta.
Señorías, traemos hoy a esta Cámara un asunto que merece la máxima sensibilidad, porque hablamos de pacientes que han sido sistemáticamente silenciados, olvidados por la gestión sanitaria y también sociosanitaria del actual Ejecutivo de Canarias. Hablamos de pacientes con lesión medular, un colectivo singularmente vulnerable que, tras sobrevivir a un proceso vital devastador, tras ser atendidos en el mejor de los casos en el Hospital Insular de Gran Canaria, que es el que tiene la unidad de referencia en nuestra comunidad autónoma, teniendo en cuenta la ausencia de recursos en otros hospitales, son egresados tras una alta médica, en muchos casos precipitada por falta de camas y recursos en la unidad, y en la que otros pacientes en situación similar esperan ser atendidos, lo cual deja a los pacientes egresados en una situación vital inconsistente y a lo mejor hasta poco digna, sin vivienda adaptada a donde ir, sin apoyo, sin planes de terapia y rehabilitación continuados y muchas veces condenados a una lenta agonía física y psicológica.
Las estadísticas del propio Hospital Insular lo confirman: en el 2023 por la unidad pasaron 65 pacientes con lesión medular, la mayoría por accidentes de tipo caídas y un porcentaje relevante por zambullidas improcedentes, muchas veces en jóvenes.
Hoy la unidad tiene diecisiete camas, pero al menos tres de ellas están ocupadas por pacientes con alta médica que no pueden regresar a sus casas porque no tienen como vivir dignamente.
El propio jefe de la unidad ha admitido que el porcentaje de pacientes que deberían ser atendidos sociosanitariamente en una residencia ha pasado del 10 al 30 % en tan solo dos años, lo que evidencia una alarmante carencia de alternativas sociales y asistenciales reales de la Comunidad Autónoma de Canarias. Y con este panorama a veces escuchamos la gran labor de la Dirección General del Paciente y Cronicidad, que no se traduce en políticas reales ni efectivas tras casi dos años y medio de gobierno, señora consejera. Todavía estamos esperando a ver la estrategia de pacientes sociales que ustedes anunciaron hace ya casi dos años.
Porque humanizar, señora Monzón, no es hacer congresos y jornadas, es garantizar una asistencia sanitaria digna, también una transición digna entre el hospital y la vida real, protegiendo al paciente en todos los ámbitos de vulnerabilidad. Y la ausencia de políticas efectivas de este Gobierno ha convertido las unidades clínicas de referencia en fábricas de pacientes sociales, desgraciadamente.
El diagnóstico de la situación sanitaria y sociosanitaria para estos pacientes es demoledor, falta de recursos de hospitalización que impide a los pacientes ser tratados en la unidad de referencia del Hospital Insular, porque las necesidades hospitalarias en materia de lesión medular que tenemos hoy nada tienen que ver con las de hace algunos años y ha habido un fuerte crecimiento de casos a lo largo de estos últimos años que requieren una mejor planificación de los recursos físicos, de camas y de habitaciones, y también de recursos humanos. Por eso surge la pregunta, señora consejera, de por qué la unidad no recupera las cuatro habitaciones periféricas del Hospital Insular que tiene a su disposición, lo cual supondría ocho camas más para tratar a pacientes afectados con lesión medular. Y me gustaría, si es tan amable , que me contestase a la pregunta.
El personal sanitario de la unidad sufre de enorme inestabilidad y rotación. Contratos temporales hacen cada pocos meses que los profesionales sean sustituidos por personal novel, sin apenas experiencia en el manejo de un paciente tan específico como el de lesión medular. Y mientras, señora consejera, la estabilización tampoco parece avanzar. Así, la calidad asistencial se resiente y el conocimiento se diluye, se desaprovecha el tiempo invertido en formación específica y avanzada que estos cuidados requieren.
El estado del material, señora consejera, necesita también una actualización, material asistencial que envejece y que necesita una reinversión para mantenerlo al día.
En el ámbito nutricional, los pacientes y las familias denuncian dietas poco adecuadas, nada adaptadas a las necesidades de cada paciente ni coordinadas con la medicación. Abundan menús altos en carbohidratos y bajos en fibra y ácidos grasos, que además son incompatibles con la farmacología que se les administra a los pacientes. Por ejemplo, dietas astringentes de arroz y zanahoria que luego se palian con enemas nocturnos y sobres laxantes de manera matutina.
Durante meses servicios fundamentales para estos pacientes, como la atención psicológica o la logopedia, estuvieron infradotados y no existe un plan posalta hospitalaria para el lesionado medular en Canarias. A menudo el alta llega de forma precipitada, como le decía, la unidad necesita liberar camas, y ante la falta de plazas muchos pacientes son enviados a casa sin vivienda adaptada, sin red de apoyo y sin autonomía personal suficiente, en otros casos trasladados a un hospital que no tiene los recursos especializados para ser atendidos.
Pero el drama no se limita solamente a lo que sucede en las paredes del Hospital Insular, lo que de por sí es un drama en Gran Canaria se extiende todavía más en las islas no capitalinas, una tragedia silenciada. En ellas la gran ausencia es la rehabilitación, esencial para intentar una independencia mayor y evitar una cronificación del dolor. En estas islas no tenemos plazas específicas, no tenemos fisioterapeutas, no hay terapeutas ocupacionales y la atención psicológica y social ni está ni se le espera de momento. La desigualdad territorial marca una diferencia de oportunidad de recuperación o el abandono más absoluto.
Las familias en este escenario son empujadas a la precariedad emocional y económica y asumen sin formación específica el peso de los cuidados ante el abismo de la incertidumbre como única compañía.
La cohesión territorial y la igualdad de oportunidades, de las que muchas veces se habla en esta Cámara y por parte de este Gobierno, brillan por su ausencia y a falta de recursos especializados, señora consejera, la calidad evolutiva del paciente canario es incomparablemente más pobre que la de otros pacientes españoles. Y de esto, señora consejera, la única responsabilidad ahora mismo es suya.
Falta estrategia, falta gestión clínica y sociosanitaria, hay desidia inversora y la ausencia de planificación a medio y largo plazo han hecho que, en vez de mejorar la atención de los nuestros, hayamos dejado pasar años fundamentales de bonanza económica, con fondos europeos y estatales, para tener resultados que son más propios del siglo pasado que del estado del bienestar al que estamos aspirando.
Señora consejera, yo le pido que lidere en su Consejo de Gobierno un cambio de rumbo para estos pacientes, en lo sanitario y en lo sociosanitario. Soy consciente de que no es una competencia exclusivamente suya, pero también tenemos que ser conscientes de que prometieron ustedes hace dos años un plan estratégico para los pacientes sociales, y en este plan debe enmarcarse una condición muy específica para los pacientes afectados por lesión medular, porque no hablamos de cualquier patología, hablamos de pacientes cuya autonomía les limita su vida diaria, a ellos y a sus familias, y es, creo, de justicia atender las necesidades de los pacientes canarios con, digamos, la sensibilidad que debemos tener hacia las personas que más lo necesitan.
Muchas gracias.
La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Pérez del Pino.
Señora consejera de Sanidad, tiene usted la palabra.
La señora CONSEJERA DE SANIDAD (Monzón Monzón): Muy buenas tardes, señora presidenta. Señorías.
Señor diputado, permítame que -cómo no- discrepe tanto en el fondo como en la forma de esta interpelación, porque realiza afirmaciones que no se ajustan del todo a la realidad de la Unidad de Lesionados Medulares del Hospital Universitario Insular de Gran Canaria, un servicio que defiendo y defenderé siempre porque realiza sin duda un excelente trabajo y sus profesionales desde luego no merecen estar en la diana política.
Usted afirma, en la motivación de esta interpelación, que la calidad asistencial de la unidad es denigrante, para que los pacientes... Desde luego, el calificativo, si vamos a la RAE, "denigrante" es sinónimo de humillante y de degradante. Léaselo. No sé si a lo mejor es que no hizo usted el cuerpo de la interpelación, pero ahí dice "denigrante". Humillante y degradante, en fin. ¿Realmente cree que la asistencia sanitaria que se presta en la unidad es denigrante o que denigra a los pacientes? Le aseguro que no es así, ni en esta unidad ni en el resto de los servicios sanitarios públicos de nuestras islas, que merecen una valoración respetuosa con la labor que realizan.
Para sustentar esta afirmación voy a dar cuenta de los resultados asistenciales de las auditorías y también de las encuestas, que ponen en valor la calidad asistencial real y objetiva de esta unidad y que contradice frontalmente lo que usted ha venido a denunciar aquí hoy.
Se trata del centro de referencia autonómico, como sabe y ha comentado, de la atención integral y continuada de las personas con lesión medular, desde la fase aguda hasta la reintegración social y laboral, que desarrolla su labor asistencial conforme a protocolos y a estándares de calidad establecidos por el Sistema Nacional de Salud.
Los indicadores de actividad -tiempo de ingreso, estancia media, complicaciones, tasa de reingreso, etcétera- se mantienen dentro de estos parámetros de referencia nacionales y también internacionales y algunos indicadores incluso mejoran la media nacional. Indicadores que son objeto de seguimiento y evaluación continua, acorde a un centro de referencia autonómico, como usted sabe. La unidad participa en programas de mejora continua de la calidad, en auditorías clínicas y revisiones externas que garantizan la actualización de sus procedimientos asistenciales.
Desde el año 2018 está certificada la gestión asistencial al paciente con lesión medular, según la norma ISO 9001, del 2015, y ha superado satisfactoriamente todas las auditorías internas y externas que se han venido realizando a lo largo de los años, lo que acredita de manera objetiva la calidad de sus procesos asistenciales.
En cuanto a la humanización, que a usted le gusta tanto hablar de ella, en el Hospital... (ininteligible) el hospital editó la primera Guía de Buenas Prácticas y recibió una beca Aenor para poder acreditar la Unidad de Lesionados Medulares como una unidad de buenas prácticas en humanización, a lo que se añade que recientemente también ha sido galardonado con el Premio Canarias en Ciencias de la Salud e Investigación Biomédica por el mejor plan de cuidados.
Por lo que respecta a la calidad percibida, las encuestas de satisfacción realizadas a los pacientes sin duda reflejan un alto nivel de valoración, tanto del trato humano como de la competencia profesional de nuestro equipo. Las puntuaciones otorgadas en las encuestas del año 2022 y 2024, porque se realizan cada dos años para que sus resultados estén disponibles en los años impares, cuando se renueva la certificación ISO, ha sido, fíjese, de un 9,32, de un 9,43, respectivamente, sobre el 10 como máxima puntuación. Por lo tanto, creo que esa opinión que usted pone aquí encima, sobre la mesa, de esa unidad denigrante otra vez lo deja... Como digo yo siempre en mis intervenciones, el dato al final mata el relato. Es decir, no se dispone de ninguna evidencia medible, contrastada y objetiva que ponga en duda la calidad y la eficiencia de la Unidad de Lesionados Medulares. Y es que, pese a la complejidad que supone la atención, y de eso no nos cabe la menor duda, sanitaria a los pacientes lesionados medulares, el servicio desde luego funciona bien.
Conviene recordar que la unidad dispone de 25 camas y que en el 2024 tuvo un índice de ocupación del 61 %. De hecho, el número de pacientes ingresados ese año fue de 51, que generaron 5700 días de estancia, teniendo en cuenta que el tiempo medio de permanencia es de unos 111 días, debido a que son ingresos desde luego largos, que tardan de tres a seis meses en alcanzar la funcionalidad, por lo que tiene capacidad suficiente para poder atender a los pacientes asignados a esta unidad. Aunque lamentablemente hay varias personas en situación de alta médica, como usted comentaba, ocupando cama en esta unidad, son casos sobre los que se está interviniendo desde luego para poder buscar una alternativa que les permita vivir bien fuera del hospital y liberar esas camas que también nos hacen falta. Para eso necesitamos lógicamente, como usted comentaba, el apoyo y la coordinación con política social, en esa estrategia que estamos desarrollando, pero sobre todo también tenemos que tener en cuenta que son los cabildos quienes atienden, finalmente, a estas personas con dependencia y que los cabildos durante el COVID no hicieron ninguna sola plaza, sobre todo en Gran Canaria, ni una sola plaza ni un solo recurso en cuatro años de COVID.
La Unidad de Lesionados Medulares dispone de 63 profesionales, de los que 4 son médicos, 21 enfermeros, 20 técnicos en cuidados auxiliares de enfermería, 8 celadores, 4 fisioterapeutas, 2 terapeutas ocupacionales, 1 psicólogo, 1 trabajadora social, 1 logopeda y 1 auxiliar administrativo. En general, esta plantilla se mantiene estable sin cambios por parte de la Dirección de Enfermería. En esta categoría en particular, el 85 % de sus efectivos, 21, es personal estable, entre fijos e interinos, y de los cuatro médicos rehabilitadores tres trabajan exclusivamente en esta unidad. Además, en los dos últimos años se ha incrementado la plantilla con cinco profesionales más, un efectivo más en enfermería, tres técnicos de cuidados auxiliares en enfermería y una logopeda que antes, efectivamente, como usted comentaba, no teníamos.
En cuanto a los recursos materiales, durante los dos últimos años se ha ampliado el área de tratamiento, convirtiendo la terraza en un amplio gimnasio, donde está ubicado el exoesqueleto, de los que solo hay tres en toda España y Canarias cuenta con uno de ellos.
Para finalizar, y no por ello menos importante, conviene aclarar que los pacientes con lesiones medulares son dados de alta en esta unidad de referencia, se les proporciona seguimiento y tratamiento en la isla de donde vengan, lógicamente, si lo precisaran. Estos pacientes tienen un seguimiento activo, con revisiones periódicas por medicina física y rehabilitadora y tratamiento, por supuesto, de fisioterapia y, si requieren nuevamente una valoración en la unidad rehabilitadora u otro recurso, se les tramita también este traslado pertinente.
Como he manifestado en ocasiones anteriores, tenemos muchísimo trabajo por delante y desde luego mejoras, pero desde luego no podemos decir que es una unidad denigrante en lo más mínimo.
Muchas gracias.
La señora PRESIDENTA: Gracias, señora consejera.
Ahora inicia su réplica el señor Pérez del Pino, del Grupo Socialista.
El señor PÉREZ DEL PINO: Gracias, presidenta.
Señora Monzón, yo a veces no sé si usted es consciente de la responsabilidad que ostenta.
¿Usted me está comparando a mí los indicadores de la unidad del Insular con la de hospitales como la del Hospital de Lesiones Medulares de Toledo? ¿Esa es la referencia que usted me hace?
Mire, ¿usted se da cuenta de que quien llama al Grupo Socialista son los pacientes y familiares afectados por lesiones medulares? O sea, ¿usted cree que yo vengo aquí a contarle a usted mi historia porque no tengo nada mejor que hacer?
Mire, con los 1040 millones más que usted tiene en el presupuesto desde el año 2023 la percepción de la sanidad canaria no va mejor, señora consejera, ha caído de forma drástica. Y se lo dije antes, mire, la calidad evolutiva del paciente canario es incomparablemente más pobre que la de otros españoles. Y esto no es culpa de Pedro Sánchez ni del presupuesto, ¿sabe?, porque usted ha recibido en dos años y medio que lleva de consejera un 27,5 % más, entregado por el Gobierno de España a este Gobierno. Y lo peor: no se nota en nada, no se nota en nada. Bueno, discúlpeme, no he sido riguroso, sí se nota en algunos sitios: en la sanidad concertada canaria sí se nota, los que hacen negocio con la sanidad sí que lo notan. Mientras unos ganan dinero, otros sufren la discontinuidad asistencial, porque déjeme decirle una cosa, yo no sé si usted me ha escuchado en la intervención inicial... (Rumores).
Yo les rogaría, por favor, silencio, porque soy incapaz de hablar así.
Lo que le he pedido es un plan sociosanitario, específico y robusto, que integre la rehabilitación física, el apoyo psicológico, la asistencia a las familias, una salida para gente que lo necesita. El valor añadido de estas políticas, señora consejera, daría calidad de vida, independencia de los pacientes y, por supuesto, ahorro en las cuentas públicas. Eso es incuestionable.
Pero, mire, no se confunda ni trate de confundir, yo no he hablado en ningún momento ni de denigrar a nadie ni mucho menos del servicio. Lo que tengo claro es que el personal sanitario involucrado está dando lo mejor de sí, desde el director del servicio al último auxiliar. El problema es un problema político, es un problema de gestión política, de gestión clínica, y no tiene nada que ver con el servicio del Insular, tiene que ver con usted, con la consejera de Bienestar Social y con el presidente del Gobierno de Canarias. Y no corresponde jugar al despiste, señora consejera, porque hay condiciones precarias para estos pacientes. Es un problema de ámbito político, insisto, es la gestión, es la ausencia de inversión.
Y usted habla de humanizar. Mire, humanizar es darles autonomía personal, humanizar es pintar esas paredes y no tener el hospital a 40 grados, que decía antes la señora Carmen Hernández, en verano, humanizar es darles la oportunidad de rehacer su vida. Y lo que le pido es que usted asuma su responsabilidad como consejera de Sanidad en el Consejo de Gobierno del Gobierno de Canarias, que usted ha prometido un plan para estos pacientes, pues son parte de esa estructura, que todavía hoy, después de dos años, ni se han atrevido a presentar. Y lo que le pido es que asuma usted el liderazgo que le otorgo o que le interpreto como consejera de Sanidad en ese Consejo de Gobierno, que busque la financiación y que arregle este problema. (Palmoteos).
La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Pérez del Pino.
Señora consejera de Sanidad, para finalizar la interpelación, su tiempo.
La señora CONSEJERA DE SANIDAD (Monzón Monzón): Muchas gracias, señora presidenta.
No podemos venir aquí desde luego con la opinión de un familiar, yo entiendo que, como siempre le digo, los datos macroeconómicos, los datos macro son los datos que yo tengo que manejar. Lo que no podemos es venir aquí a interpelar y decir que hay un caso, el que opina, que es denigrante, todo esto que usted ha expuesto, y pensar que eso es la unidad completa. Por lo tanto, si usted no quiere que todo sea denigrante, entonces diga: hay un caso de una persona que dice esto. Pero los macrodatos y las encuestas de satisfacción y las medidas y todos los datos que yo le he podido dar en la primera intervención son absolutamente objetivos y, por lo tanto, no habría absolutamente nada más que añadir a esta segunda parte.
Desde luego, la estrategia sociosanitaria, que nosotros ya estamos en marcha, es decir, no es que la vayamos a poner en marcha, ya se están haciendo estudios, haciendo obras, haciendo presupuestos, es decir, ya estamos en ello, porque necesitamos más recursos. Vuelvo y recuerdo que los cabildos deberían haber hecho algo en los cuatro años del COVID. Si hubiésemos tenido los recursos, que no hicieron durante cuatro años absolutamente nada, seguramente estas tres personas que conviven, que viven en una unidad de lesionados medulares, tendrían un espacio sociosanitario para poder realizar sus actividades de la vida diaria y poder desarrollar su vida.
Aun así, cuando el paciente recibe el alta, no puede regresar a su domicilio, se sigue recibiendo tratamiento rehabilitador completo mientras esté, lógicamente, ocupando una cama, porque el objetivo es que se recuperen funcionalmente y, desde luego, esta ha sido una unidad referente y pionera en recuperación funcional. Contamos con los profesionales y con todas las herramientas y el equipamiento pertinente para que realmente puedan desarrollar y aprender a vivir de otra manera, en una silla de ruedas o dondequiera que les haya tocado después de su accidente.
Se es extremadamente cuidadoso en la aplicación de estos criterios y especialmente con personas residentes en otras islas.
La Consejería de Sanidad mantiene su compromiso con la mejora continua de los servicios especializados, promoviendo inversiones en equipamiento y en formación, y en el Consejo de Gobierno esta consejera, que por supuesto también tiene mando, trabaja, lucha y defiende el presupuesto de Sanidad, que, como usted bien sabrá -no sé si alguna vez ha estado en un Consejo de Gobierno-, es bastante envidiado -entre comillas- por el resto de nuestros consejeros, porque la Consejería de Sanidad es sin duda la que se lleva cerca del cuarenta por ciento, y hemos ido incrementando y hemos ido mejorando en números, en asistencia y también en recursos. El proyecto de presupuestos generales para el año 2026 refuerza este compromiso con casi veinte millones de inversión previstos para la torre pediátrica del Hospital Materno de Gran Canaria, la construcción de la nueva unidad de corta estancia y obras de equipamiento a realizar en este hospital.
Muchísimas gracias.
(El señor Pérez del Pino solicita la palabra).
La señora PRESIDENTA: Gracias, señora consejera.
Señor Pérez del Pino, dígame.
El señor PÉREZ DEL PINO (desde su escaño): Señora presidenta, quería pedir un minuto por inexactitudes de la señora consejera. Inexactitudes de la señora consejera, por favor, un minuto. No voy a abrir el debate, si es lo que me va a preguntar.
La señora PRESIDENTA: Tiene usted un minuto. Espere un segundo, que...
El señor PÉREZ DEL PINO (desde su escaño): Señora consejera...
La señora PRESIDENTA: Un segundo, un segundo, que le doy el tiempo. Espérese, espérese. Ahora. Cuando quiera.
El señor PÉREZ DEL PINO (desde su escaño): Gracias.
Señora consejera, los dos centros que hay en Canarias de atención a la minusvalía física, en Arucas y en El Sauzal, son responsabilidad de la Consejería de Bienestar Social, no de los cabildos, señora consejera.
Gracias.
La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Pérez del Pino.
Señora consejera, su tiempo de réplica. Un segundito, que le pongo el tiempo.
Cuando quiera.
La señora CONSEJERA DE SANIDAD (Monzón Monzón) (desde su escaño): Es que cuando estamos hablando del sector sociosanitario no necesariamente estamos hablando de dependencia física, también hay dependencia física, psíquica y de todas las características. Por lo tanto, no solamente es responsabilidad ,El Sauzal... Además en el Plan de Infraestructuras Sociosanitarias no había un crecimiento de plazas en los centros de atención a la discapacidad física; sin embargo, sí había un crecimiento de plazas a personas dependientes en otras áreas donde podrían haber estado. Por lo tanto, siguen siendo responsables últimos de la gestión sociosanitaria los cabildos insulares.
Muchas gracias.
La señora PRESIDENTA: Gracias, señora Monzón.
