Diario de Sesiones 116, de fecha 28/4/2026
Punto 36

11L/C/P-0942 COMPARECENCIA DE LA SEÑORA CONSEJERA DE TURISMO Y EMPLEO, SOBRE LAS CONCLUSIONES OBTENIDAS EN EL PRIMER ESTUDIO DE ANÁLISIS DEL SECTOR DE TURISMO RURAL EN LAS ISLAS, A PETICIÓN DEL GRUPO PARLAMENTARIO NACIONALISTA CANARIO (CCA)

La señora PRESIDENTA: Pasamos a la siguiente comparecencia: de la consejera de Turismo y Empleo, sobre las conclusiones obtenidas en el primer estudio de análisis del sector del turismo rural en las islas. Es una iniciativa del Grupo Nacionalista Canario.

Intervendrá la señora Lorenzo Brito... ¡Ah!, no, el señor Linares.

El señor LINARES GARCÍA: Gracias. Buenas tardes a todos, a todas.

Bueno, agradezco mucho que la semana pasada teníamos una comparecencia...

(Rumores).

La señora PRESIDENTA: Don Francisco, creo que le toca a la señora Lorenzo. ¿O no? ¿Señora Lorenzo? ¿Sí? No hay problema, señora Lorenzo.

Sí, la de usted es verdad que también es de turismo, señor Linares.

Cuando quiera.

La señora LORENZO BRITO: Gracias, presidenta. Buenos días, señorías.

Bueno, después de esta confusión, vamos a lo que nos ocupa hoy aquí que es hablar del turismo rural.

Estoy segura de que cuando mencionamos estas palabras a todos se nos viene a la mente la misma fotografía: un entorno natural, un entorno tranquilo. Gráficamente estoy segura de que lo tenemos claro, pero cuando pensamos en una definición la tarea se nos complica un poco más, porque el turismo rural en Canarias no tiene una definición clara en nuestra ley, no aparece el significado de lo que es el turismo rural. Nuestra ley, la Ley 7/95, de Ordenación del Turismo de Canarias, no lo desarrolla como modalidad propia, lo menciona simplemente de forma indirecta. Su desarrollo se dio posteriormente en un decreto, ya derogado, de turismo rural de Canarias, donde se configuraba el turismo rural principalmente como una actividad alojativa vinculada al medio rural y ligada a la rehabilitación del patrimonio y el respeto y convivencia con el entorno. Pero este decreto, como decía, fue derogado por otro posterior en el año 2010, por el que se aprobaba el Reglamento de la Actividad Turística de Alojamiento, y en el que también se modificaba el Decreto 10/2001, del 22 de enero, por el que se aprobaban los estándares turísticos, pero ninguna de estas dos normas regulaba el turismo rural como tal. Uno lo dejaba al margen como régimen específico y el otro lo condicionaba desde estándares pensados para otro modelo turístico. Es decir, señorías, tenemos un modelo turístico que carece de una regulación específica y, consejera, sabemos que esto es una cuestión a la que no debemos restarle importancia.

Miren, señorías -les voy a pedir un poco de atención-, el turismo rural en Canarias tiene un origen muy claro: a finales de los años ochenta, principios de los noventa, nuestra gente empezó a ver la oportunidad que tenía si empezaba a recuperar sus pequeños pajeros, sus casitas antiguas, ubicadas en entornos de naturaleza envidiable, por las que cualquier visitante pagaría por disfrutar y que nosotros lo hemos tenido ahí siempre, porque, bien, nos hemos criado con ello, porque ha sido donde hemos crecido, bien nosotros o nuestros padres, nuestros abuelos. Es una forma de mostrar o enseñar a quienes nos visitan cuál es la historia real de nuestro pueblo. Y esto, que quizás pudo surgir de forma casual, por algo emocional, ha supuesto para Canarias desarrollo para el interior de las islas, recuperación del patrimonio y también ha ayudado a fijar población en el territorio.

Miren, desde el Grupo Nacionalista queremos comenzar reconociendo el valor del estudio presentado por la Consejería de Turismo y Empleo el pasado mes de enero y, por supuesto, no queremos olvidarnos tampoco de agradecer el trabajo de la persona que elaboró este estudio, el señor Valerio del Rosario, y también a todas las asociaciones y entidades implicadas en el mismo y que resultan hoy un pilar fundamental para este sector en las islas.

Este estudio llega en el momento oportuno, llega en el momento en el que se está repensando el modelo turístico de las islas, donde se antepone calidad a cantidad, llega cuando se trabaja para equilibrar el territorio, llega cuando actuamos para no dejar morir nuestra identidad y está claro, señorías, que este tipo de turismo puede ser ejemplo de ello.

Pero algo que quizás no nos agrada tanto es esa otra parte o esa parte mala de este estudio, porque evidencia que estamos ante un sector que es de pequeña dimensión, es vulnerable en su desarrollo y condicionado por un marco normativo que no ha evolucionado al mismo ritmo que el modelo turístico. Y aquí es donde debemos ser claros, consejera. Tenemos un sector tan importante como este, con la oportunidad que supone para nuestra tierra y para nuestra gente, simplemente lo tenemos con una seudorregulación, por decirlo de alguna manera, que está desfasada y obsoleta, que no hace sino debilitar, según nuestra opinión, aún más este modelo. Porque mientras el turismo rural ha evolucionado la normativa sigue anclada en los principios de siglo y mientras hablamos de sostenibilidad, de diversificación y de modelo, consideramos que el turismo rural sigue sin ocupar el lugar que merece.

Señora consejera, este estudio es una oportunidad, pero no puede quedarse solo en un diagnóstico, tiene que ser el punto de partida para un futuro desarrollo normativo que pueda dar respuesta al modelo actual de este sector.

Estoy segura de que todos coincidirán con nosotros, y es que la pregunta que tenemos que hacernos es qué papel queremos que tenga el turismo rural en el modelo turístico de Canarias.

Gracias.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señora Lorenzo.

Señora consejera de Turismo y Empleo, su tiempo.

La señora CONSEJERA DE TURISMO Y EMPLEO (De León Verdugo): Gracias.

Señora Lorenzo, créame que comparto con usted el diagnóstico, es decir, tenemos un turismo rural que es importante para las islas, y este estudio ha venido a remarcar no solamente la hoja de ruta que tenemos que hacer para hacerlo más competitivo, sino además subrayar lo positivo que tiene este sector en las distintas islas. Y a mí lo primero que me gustaría hacer es agradecer a las personas que nos ayudaron a hacer este diagnóstico, sobre el cual hemos trazado una estrategia con el objetivo de que el turismo rural siga siendo importante en nuestra tierra.

Lo primero que nos preguntamos a la hora de abordar las realidades es cuántos establecimientos de turismo rural teníamos en el archipiélago y cuántas bajas o altas se habían dado en los últimos años con respecto a esta modalidad, que está regulada en el Decreto 142/2010, de estándares, y ahora haré referencia al marco normativo. Bien. La respuesta era clara: apenas 1000 alojamientos quedaban en Canarias y, para sorpresa de absolutamente nadie, en los últimos años se habían tramitado muy pocas, aproximadamente doce solicitudes en los últimos tres años, sobre la apertura de nuevos establecimientos de casas rurales, hoteles emblemáticos en el medio rural en Canarias. Luego les diré por qué tan pocas solicitudes. Es evidente el porqué.

Pero creo que aquí tenemos que hacer una referencia a algo que usted ya ha hecho. El marco normativo nace de ese primer decreto, que sí tenía unas especificidades concretas, el 18/1998, que luego se aglutinó en el Decreto 142/2010, que regula los dos aspectos del turismo rural: por un lado, el turismo rural como tal y el turismo emblemático. Y, a su vez, la Ley del Suelo de Canarias permite en el suelo rústico esta modalidad en dos zonas o dos áreas concretas, o dos tipologías de suelo, mejor dicho, concretas, que son, en este caso, el suelo de protección agraria y el suelo de protección paisajística, que lo reserva exclusivamente a esta modalidad, tanto, insisto, en la parte emblemática, en los asentamientos urbanos, en los entornos urbanos protegidos, como en el suelo agrícola. Pues bien, eso sin entrar en la ley de islas verdes, donde el artículo 4 de esta ley permite el establecimiento de esta modalidad alojativa en prácticamente todas las tipologías de suelo.

Este es el marco normativo en el que se mueve el turismo rural. Y me habrán escuchado decir, no a mí, a los promotores del estudio, que durante los últimos años apenas se han registrado doce altas en turismo rural, por convivencia con otro sector, que se asienta, a pesar de que no está permitido, en la misma tipología de suelo con informes distintos. ¿A qué se refiere? Se refiere a que cuando una persona quiere iniciar la actividad en el turismo rural tiene que pasar por un informe de patrimonio, un informe de cultura de su ayuntamiento, licencias y van a un régimen de autorización previa, mientras que la vivienda vacacional va, como bien sabemos todos, a una declaración responsable, que en apenas veinticuatro horas obtienes tu -entrecomillo- licencia para comercializar. Bien, estas dos realidades conviven ahora mismo en el archipiélago y es la razón por la que el turismo rural no haya crecido en los últimos años.

¿Y por qué es importante que crezca? Bueno, es una modalidad, primero, que conserva la historia de los inmuebles; segundo, que conserva la tradición; tercero, que fija población en el territorio, y, cuarto, que conserva la idiosincrasia y la cultura de Canarias. Esas rehabilitaciones que se están produciendo en el medio rural vinculadas al turismo rural tienen una palabra ya intrínsecamente, que hablamos de ello, pero no sabemos cómo fortalecerla en el discurso turístico, pues precisamente esa palabra es sostenibilidad.

Por tanto, el marco normativo hay que adecuarlo, sobre todo para darles agilidad administrativa a los propietarios de inmuebles con valor histórico patrimonial que quieran desarrollar la actividad de turismo rural.

Pero, además, este estudio nos arroja otras cuestiones, arroja cuestiones como cómo operan y los niveles de ocupación que tiene el turismo rural, y se pone de manifiesto una gran brecha digital entre los alojamientos tipo o los hoteles rurales y los pequeños propietarios de turismo rural. En las entrevistas precisamente que se hicieron a estos propietarios, ellos entienden que como movimiento asociativo han perdido gran parte de su identidad y que este turismo está invisibilizado dentro de las plataformas. ¿Por qué?, porque se entiende por turismo rural cualquier modalidad que se ejerza en el medio rural, y no es así, porque evidentemente, como digo, está reservado a ciertas zonas o a ciertas tipologías de suelo y a cascos históricos. Por tanto, esa invisibilización del sector les provoca esa falta de conciencia sobre su identidad, su visibilidad, la forma en la que tiene de trabajar este sector.

Por tanto, los expertos coinciden en que, efectivamente, el turismo rural tiene un alto potencial, que queremos explotar, pero que necesitamos líneas de ayudas en cuanto a financiación de infraestructuras y rehabilitación de viviendas tradicionales; en la agilización normativa que tiene la Consejería de Turismo para estos modos de alojamiento, que intentaremos sacar un decreto. Antes nos apuntaban que quedaban diez meses de legislatura. Es evidente que el ansia reformista de la consejería no va a completarse en su totalidad, puesto que los medios que tenemos son limitados, pero es una de las cuestiones que está en la hoja de ruta de la consejería, junto con aportar mayores dosis de inversión para la rehabilitación de este capital inmobiliario que tenemos, que además es historia, es cultura, es tradición y que cuenta una historia real del destino, de lo que somos en este destino turístico.

En la segunda intervención le relataré las otras inversiones que hemos hecho. Hemos abierto fondos Next Generation para la convocatoria, con escaso éxito precisamente por el nivel de complejidad que tienen estos fondos y con la baja cualificación, si me lo permiten, en la cultura administrativa de estos propietarios, que están ahogados ya en el día a día gestionando sus alojamientos como para encima tener que presentarse a esta tipología de fondos.

El compromiso de la consejería es máximo, pero es evidente que tenemos muchísimos retos por delante y ahora sí tenemos una hoja de ruta.

Gracias.

(Palmoteos).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señora consejera.

Señor Acosta Armas, Grupo Mixto.

El señor ACOSTA ARMAS: Gracias, presidenta. Señorías, señora consejera.

Todos estaremos de acuerdo en que este debate es mucho más que una discusión o un análisis sobre un tipo determinado de alojamiento, va más allá, y eso lo comentaba la señora Lorenzo, cuando decía incluso que mucha gente había visto cómo sus antiguos pajeros o sus antiguas casas se transformaban, daban vida y traían economía a sus pueblos. Esto va de territorio, va de paisaje, de identidad e incluso de fijar población en las islas menos pobladas, gracias al desarrollo de una actividad económica pujante.

El estudio nos aporta una información que es interesante, sobre todo en relación con las debilidades, que son las que debemos atacar para seguir mejorando: falta de profesionalización, problemas de relevo generacional, déficit de promoción, que usted misma comentaba, señora consejera, y sobre todo una presión creciente de otros modelos alojativos que están desdibujando el papel del turismo rural. Por eso, señora consejera, nos tememos que la clave no es solo diagnosticar, sino decidir qué papel queremos que juegue ese sector en el futuro de Canarias.

Y, si hablamos de territorio, hay un caso especialmente significativo, El Hierro. La isla cuenta con 105 alojamientos rurales, lo que representa más del diez por ciento de toda la oferta de Canarias, una cifra muy relevante para una isla de su dimensión. Pero no es solo una cuestión de volumen, es sobre todo un modelo, un modelo basado casi exclusivamente en casas rurales, más del ochenta y cinco por ciento de la oferta, lo que demuestra una apuesta clara por un turismo pegado al territorio, a la vivienda tradicional y también al paisaje, y además con un peso muy destacado en el conjunto del archipiélago. El Hierro concentra más del once por ciento de todas las casas rurales de Canarias, lo que demuestra la apuesta que tiene la isla en este sentido.

Pero hay un dato que, a nuestro juicio, también es especialmente relevante: mientras que en otras islas el turismo rural está siendo desplazado por la vivienda vacacional, en El Hierro ocurre justo lo contrario. El estudio señala que la ratio de vivienda vacacional frente al turismo rural es de un 0,06, lo que significa un predominio absoluto del modelo rural reglado. Es decir, señora consejera, El Hierro no solo tiene turismo rural, El Hierro es un ejemplo de cómo el turismo rural puede estructurar un modelo territorial equilibrado. Y precisamente por lo que he hablado con usted sé que ha abogado por este modelo y por que El Hierro precisamente lo mantenga con diferenciación con respecto a las viviendas vacacionales para ofrecer un producto diferente. Y ahí es donde está la pregunta de fondo: ¿qué vamos a hacer para proteger y fortalecer modelos como este? Porque el estudio también es claro en otra cosa: si no se actúa, el turismo rural corre el riesgo de quedarse atrás en dinámicas más intensivas y más rentables a corto plazo. Por ello me parece interesante lo que señala el estudio en relación con el riesgo de desigualdad normativa y que usted comentaba con el ejemplo de la declaración responsable.

Por esa razón desde la AHI le planteamos tres líneas de trabajo concretas: primero, reforzar el apoyo directo a los propietarios; segundo, avanzar en la simplificación; y, tercero, proteger el equilibrio en el suelo rústico, evitando que otros modelos desplacen a este, por todo lo que ya hemos comentado.

Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Tiempo para la Agrupación Socialista Gomera. Intervendrá el señor Ramos.

El señor RAMOS CHINEA: Gracias, señora presidenta. Buenas tardes de nuevo, señora consejera.

Creo que es acertada esta iniciativa que trae la señora Lorenzo hoy aquí, porque nos permite hablar de una actividad turística que en las islas verdes es primordial e importante. De hecho, si no fuese por las casas rurales, algunos caseríos rurales en la isla de La Gomera no tendrían vida. Y gracias precisamente a esta actividad se consigue generar cierta economía alrededor e incluso que haya vida en esos caseríos que están apartados de los núcleos urbanos.

Es importante, tal y como dice el estudio, por lo que puede significar para el perfil de turista que visita nuestra tierra y, sobre todo, para las islas verdes, un turista que busca desconexión, que busca la naturaleza, que busca senderismo, en fin, que busca también, de alguna forma, nutrirse de la cultura que nos rodea. Y, hasta el momento, 1027 alojamientos es verdad que parecen muy pocos, alrededor de unas cinco mil plazas alojativas, 12 altas en los últimos tres años. Si lo comparamos a lo mejor con las licencias de alquiler vacacional, vemos que la diferencia en esos tres últimos años quizás ha sido abismal a favor de la vivienda vacacional. Por lo tanto, yo creo que tenemos que mejorar o revisar la normativa, obviamente, y facilitar la actividad. El exceso de burocracia lleva a que obviamente los propietarios opten quizás por la modalidad de vivienda vacacional, lo que al final acaba también repercutiendo de forma negativa en este modelo.

Ese crecimiento sostenido necesita, prácticamente estancado, si lo comparamos con el alquiler convencional, pero necesita el impulso del Gobierno. Creo que esa revisión de la normativa es fundamental, señora consejera, y sobre todo también mejorar la promoción. La mayoría de la promoción se ejerce a través de plataformas digitales y creo que a lo mejor podríamos buscar otros canales donde se potencie el turismo rural que ofrecemos en nuestra tierra.

Representa también, obviamente, el 1 % de nuestro PIB. Parece muy poco, pero si tenemos en cuenta que dos de cada tres de esas viviendas son un complemento de la renta para algunas familias, eso también indica la importancia que tiene. Crea entre 1000 y 1500 empleos directos, lo cual no es mucho, pero podríamos darle un impulso también, obviamente, para profesionalizar el sector.

Y creo que en estas líneas es en las que tenemos que trabajar, seguir apostando por nuestro turismo rural, porque al final también acaba embelleciendo esa arquitectura que mantiene de nuestros pueblos antiguos.

Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Ramos.

Interviene ahora Nueva Canarias-Bloque Canarista. Lo hará la señora Santana.

¡Ah!, perdone. Señora Jover, sí.

La señora JOVER LINARES: Gracias, presidente. Buenas tardes, señora consejera.

Desde VOX siempre hemos defendido la promoción del entorno rural y, por ende, el turismo rural, que tiene como grandes ventajas que conserva el suelo rústico y el patrimonio asentado en él, fija población, mantiene el paisaje o se vincula con actividades tradicionales como la agricultura, la ganadería, la viticultura. Además, es un subtipo de turismo que ayuda a diversificar nuestra tradicional oferta de turismo de sol y playa, permitiendo a los visitantes tener una experiencia variada y diversa en nuestras islas.

Hoy nos presenta el primer estudio de análisis del turismo rural de Canarias. Nos ha proporcionado unos datos y nos ha dado dos conclusiones. Según la nota de prensa que anuncia este estudio, dice que hay que aprobarse una estrategia y que el turismo rural en Canarias está estancado y es vulnerable. Y, señora consejera, con el máximo respeto a quienes han elaborado este estudio, la conclusión es obvia, que hay que elaborar una estrategia, y los datos que nos ha dado ya se recogían en otros estudios de entidades reconocidas, que han establecido que en el ámbito del turismo rural estamos en el puesto catorce de diecisiete comunidades autónomas en España. Esto se lo digo, señora consejera, a efectos de que intentemos ser austeros con el destino de los fondos públicos. Los recursos son escasos y no debemos invertir en duplicidades.

Pasado ya a la estrategia, en la que se definirá el modelo para la próxima década y que quiere plasmarse en la nueva ley de ordenación del turismo, tenemos que asegurarnos de que responde al interés general y tener en cuenta que no solo comprometerá a los próximos ejecutivos que gobernarán en Canarias, sino también al futuro de nuestro principal motor económico. Y aquí no es lo mismo plantear un modelo como el que pretendemos algunos, de reconocimiento del sector turístico como el motor de nuestra economía, que debe ser respetado, mimado, potenciado, valorado, y otro modelo, suicidio, que llamaría yo, que es el de aquellos que plantean un no al turismo, que ven al empresario turístico y al turista como los responsables de los problemas y de los males de Canarias.

Pero incluso dentro de ese primer modelo, en el que podríamos encontrarnos, señora consejera, su Gobierno y nuestra formación política, hay algo que nos separa. Yo la última vez que critiqué la Declaración de Glasgow sobre la Acción Climática en el Turismo usted la volvía a defender. Y, señora consejera, ¿no le parece incongruente que un Gobierno que tanto apela a la canariedad, a la identidad y cuyo presidente se refiere al país canario se pliegue a los caprichos que nos imponen unos potentados desconocidos, que también son responsables del Pacto Verde Europeo y de la Agenda 2030?

Señora consejera, despertemos, el turismo rural de por sí es sostenible. No compliquemos las cosas, no hagamos perder el tiempo a quienes sacan adelante el turismo rural, que suelen ser unidades familiares, en medir su huella de carbono. Protección del medio ambiente, sí, pero sin fanatismos. Le pedimos que acepte este trato por la prosperidad de Canarias.

Gracias.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señora Jover.

Ahora sí, Nueva Canarias-Bloque Canarista, la señora Santana.

La señora SANTANA SANTANA: Gracias, presidenta.

Consejera, hoy hablamos de turismo rural, pero en realidad estamos hablando de algo mucho más profundo, de si Canarias va a aprender de sus errores o va a repetirlos en otro escenario.

Se ha dicho hoy aquí, ese estudio señala lo evidente, el turismo rural hasta ahora ha tenido elementos positivos: no ha sido un turismo masivo, ha estado vinculado al territorio, ha contribuido a mantener el paisaje y a sostener la vida en nuestras medianías... -sí que me gustaría, señora consejera, que igual que escuchó al resto, no le interrumpan cuando me está escuchando. No lo digo solo por el señor Morales, sino también por el resto. Gracias-.No ha sido un turismo masivo, ha estado vinculado al territorio, ha contribuido a mantener el paisaje y a sostener la vida en nuestras medianías, pero no nos podemos quedar solo en esa foto amable, porque, si vamos más allá, lo que hemos podido saber de este informe, porque verdaderamente no lo tenemos, es que hay señales de alerta bastante claras: pérdida de identidad, presión creciente, falta de control. Y eso no es casualidad, son exactamente los mismos patrones que hemos visto antes en otros ámbitos del modelo turístico en Canarias. Y es aquí donde este debate pasa de lo técnico a lo político, porque el turismo rural no puede convertirse en la nueva vía para seguir expandiendo de forma silenciosa el mismo modelo que hoy está siendo cuestionado, no puede ser la puerta de atrás para llevar la presión turística al suelo rústico, a los pueblos, a los espacios que hasta ahora habían quedado al margen, porque eso no sería diversificar, eso sería repetir el problema pero en otro sitio.

En Canarias está claro que hay un cuestionamiento sobre los límites del modelo turístico, nuestra gente ha hablado alto y claro, y ese contexto no puede ignorarse cuando hablamos del futuro del turismo rural, porque si no se actúa el recorrido ya lo conocemos: crecimiento sin control, pérdida de esencia, tensiones territoriales y, una vez más, llegar tarde. Por eso lo que toca no es solo describir el sector, lo que toca es decidir. Hay unas conclusiones claras en ese informe y tenemos que decidir si el turismo rural va a ser una herramienta para proteger el territorio o si va a acabar siendo un nuevo espacio de presión y de negocio sin límites, y esa decisión, consejera, es política. Y la pregunta es qué va a hacer usted al respecto.

Gracias.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señora Santana.

Grupo Parlamentario Popular, intervendrá la señora Díaz.

La señora DÍAZ Y DÍAZ: Gracias, presidenta.

Consejera, hablar de turismo rural en Canarias es hablar de mi isla, de La Palma, donde esta modalidad alojativa tiene mayor peso porcentual, constituye un pilar económico y social que forma parte de nuestra identidad y de nuestra forma de vida, en la que la propiedad está en manos de pequeños propietarios, fundamentalmente mujeres, que encuentran en el turismo rural una fuente extraordinaria de ingresos. Porque detrás de cada llave, de esas llaves que reciben los turistas, de cada casa rural rehabilitada en Barlovento, en Garafía o en El Paso, se esconde la historia silenciosa de quienes han sabido preservar su legado familiar en esas zonas rurales, que han visto nacer y crecer a muchas generaciones de palmeros, un turismo que ha sido salvavidas de nuestro patrimonio y motor de nuestras medianías, de municipios donde se cultiva la tierra y los agricultores venden su producción en origen, de familias que gracias a esa casa heredada o a la actividad que genera en su entorno han podido pagar los estudios a sus hijos, a sus nietos, dejar en herencia un futuro mejor o incluso emprender y generar empleo.

Es la historia de Casa Facundo, de los Callejones o del Rincón, de Ana Delia y su hermano Roberto, de Tita, de Nieves Gloria y su hermano Pedro y de cuantos restauraron, con un esmero casi que sagrado, viviendas centenarias, los pajeros, los corrales, que levantaron cada piedra caída, que rescataron la tea, el suelo y la memoria de sus antepasados para que el visitante descubra en ellas el alma y la esencia de La Palma. (La señora presidenta abandona su lugar en la Mesa y ocupa la Presidencia la señora vicepresidenta primera, Oramas González-Moro).

Como ellas, muchas familias integradas en la Asociación de Turismo Rural Isla Bonita, que han hecho más por el patrimonio de Canarias que muchos planes generales de ordenación, conectando experiencias, territorio e identidad local. Familias a las que debemos apoyar porque La Palma es una isla de oportunidades, consejera, y podemos vincular el turismo rural a los nuevos nichos de empleo, como es el geoturismo, surgido tras el volcán Tajogaite, el cielo de nuestra reserva Starlight y, por supuesto, ese nómada digital que también busca en el entorno rural una oportunidad para trabajar.

Necesitamos avanzar, invertir en innovación, en promoción inteligente, sí, pero también en protección normativa, frente a otras modalidades como la vivienda vacacional, como ha hecho este Gobierno, con iniciativas como las que defendía hace dos semanas mi compañero del Grupo Parlamentario Popular, David Morales, con esa enmienda para excluir a las casas de turismo rural de la obligatoriedad de incorporar camas elevables y carros motorizados, para seguir trabajando en una regulación más clara y equitativa.

Y por eso la felicitamos, consejera, porque Canarias hoy tiene una hoja de ruta, y la animamos a seguir buscando soluciones y a defender este modelo alojativo, que si algo está claro es que está muy arraigado a nuestra identidad.

Muchísimas gracias.

(Palmoteos).

La señora VICEPRESIDENTA PRIMERA (Oramas González-Moro): Gracias, señora diputada.

A continuación, por el Grupo Socialista Canario tiene la palabra la señora Fuentes Mesa.

La señora FUENTES MESA: Gracias, presidenta.

El turismo rural es, efectivamente, un segmento minoritario en Canarias, pero de vital importancia en islas como El Hierro. No solo genera empleo, sino que además fija población en las zonas rurales, promueve un turismo más sostenible y ofrece una experiencia turística diferenciada. En el caso de mi isla, al igual que ocurre con las viviendas vacacionales, se trata de un complemento de ingresos para las familias titulares de las mismas que permite, entre otras, cosas tan básicas como sufragar los estudios de los hijos fuera de la isla.

Pero quienes poseen casas rurales perciben a la vivienda vacacional como competencia desleal y su principal amenaza, y ello es debido a que la vivienda vacacional tiene más flexibilidad de uso y menos restricciones y requisitos. Y no se trata de acabar con las viviendas vacacionales, como ustedes llevan tiempo pretendiendo, sino de centrarse en ayudar a los alojamientos rurales, cuyos propietarios denuncian una falta total de apoyo institucional, así como que no hay un modelo claro para el futuro de este sector.

El desajuste normativo para este tipo de alojamientos o la necesidad de simplificar la burocracia para este sector son problemas que ya se conocían sin necesidad de que lo diga un estudio de análisis, que ha ralentizado aún más la toma de decisiones que verdaderamente cambia las cosas, al igual que conocemos también los problemas de la falta de relevo generacional, de profesionalización y de digitalización del sector, entre otros.

Los alojamientos rurales tienen menos margen porque implican protección del patrimonio y del paisaje y se encuentran en un entorno más sensible como es el suelo rústico, pero esperamos que ahora que cuentan con el estudio no haya excusas para tomar las medidas necesarias para hacer de este un sector menos frágil y se hagan realidad sus promesas de actualizar su marco normativo o de otorgar ayudas a su rehabilitación, entre otras.

Nosotros seguiremos exigiendo, no solo en este, sino en todos los ámbitos, la implementación de cualquier tipo de medida que combata la despoblación del medio rural.

Y, antes de terminar, me gustaría corregir un dato que se ofreció hace unos minutos. El diputado por el Grupo Mixto -y estoy segura de no haber entendido mal porque lo estuve comprobando antes de subir a este atril- dijo que en El Hierro hay 105 casas rurales y que estas suponen el 85 % de la oferta. En El Hierro las casas rurales registradas son 105, que frente a las 689 viviendas vacacionales registradas están muy lejos de suponer el 85 % de la oferta. Ojalá lo prometido por la consejera consiga, aunque sea, acercarnos a ese porcentaje.

Muchas gracias.

La señora VICEPRESIDENTA PRIMERA (Oramas González-Moro): A continuación, por el Grupo Nacionalista, tiene la palabra la señora Lorenzo Brito.

La señora LORENZO BRITO: Gracias, presidenta.

Y, bueno, agradecer también a todos los portavoces que se han subido esta tarde para hablar del turismo rural en Canarias. Nos alegra escuchar que todos estamos en aras de proteger y de sumar al sector, al igual que hemos hecho todos los grupos que apoyamos al Gobierno en esta modificación de la Ley de Ordenación del Turismo con las camas, para instalar las camas elevables y los carritos motorizados, dejando fuera a las casas de turismo rural.

Y, bueno, consejera, agradecerle la información que nos ha dado esta tarde.

Y creo que usted ha dado en una de las claves, que es el tema burocrático. Reducir la carga burocrática que tienen estos pequeños propietarios a la hora de rehabilitar y recuperar su patrimonio creo que supondrá, digamos, la llave para también seguir impulsando este sector. Yo voy a hacer la comparativa entre lo que es la comida rápida y una buena comida con un producto de kilómetro cero, que estoy segura de que ambas comidas nos saciarán, pero lo disfrutaremos de forma diferente.

Y, bueno, si algo deja claro el estudio que hoy nos ha traído aquí para tener esta comparecencia es que el turismo rural tiene potencial, algo en lo que, hemos visto, hemos coincidido, pero también coincidimos en que ese potencial no está desarrollado plenamente. Y una de las claves está en algo que ya hemos apuntado anteriormente: la falta de claridad en el modelo. Y es que en los últimos años se ha producido una cierta confusión que debemos de abordar con seriedad, no es lo mismo turismo rural que vivienda vacacional, como bien decíamos, y sí, bueno, pueden coincidir en algunas actividades, principalmente en ese eje de las islas verdes, o incluso en el interior de algunas islas, porque puede darse el contacto con la naturaleza, experiencias locales, entornos no urbanos, pero no coinciden en lo esencial -y usted lo ha dicho esta tarde-, en el modelo de alojamiento. El turismo rural está vinculado a edificaciones tradicionales, implica rehabilitación del patrimonio y se integra en el entorno rural, mientras que la vivienda vacacional responde a otra lógica completamente distinta, pero que también ha permitido el desarrollo de muchas zonas de Canarias. Y aquí quiero hacer alusión también a esa Ley 14/2019, de 25 de abril, de ordenación territorial de las islas de El Hierro, La Gomera y La Palma, más conocida como la ley de islas verdes. Por eso llegar a mezclar ambos conceptos es un riesgo para el propio sector, porque llega a diluir su identidad y porque genera cierta competencia desleal en determinados contextos.

Señora consejera, el problema radica en que el turismo rural vemos que no está formando parte del eje central del modelo turístico de Canarias, un tipo de turismo que, tal y como arroja el propio estudio, crea más de mil quinientos empleos directos y más de tres mil puestos adicionales de forma indirecta, que desde la postura desde la que lo miremos podrán resultar muchos empleos o insuficientes, depende del valor que le demos a esto. Y eso se nota o lo vemos a raíz de cuestiones como son la falta de normativa o revisión de la que pueda existir, como decía anteriormente, o también en la ausencia de una estrategia integral, aunque a raíz del estudio ha anunciado ese proyecto regional de turismo, que ojalá podamos resultar partícipes de ello y también ver pronto un borrador. Pero sobre todo en que seguimos sin tomar decisiones firmes que vayan encaminadas a una mayor protección y actualización del modelo de turismo rural.

El estudio ya ha planteado una hoja de ruta. En él se recoge profesionalización del sector, digitalización, incentivos, mejora del posicionamiento, pero todo esto necesita una definición clara del papel del turismo rural. Señorías, para nosotros, para el Grupo Nacionalista, el turismo rural no es algo que veamos sin más como una actividad económica, lo vemos como algo más, lo vemos como conservación del territorio, como identidad, como mantenimiento de nuestra cultura y como forma de conservación de nuestro paisaje, y sobre todo lo vemos como una herramienta para seguir manteniendo esa otra parte de las islas que no se ve tanto o no se conoce tanto, y sé, consejera, que en este sentido usted coincide con nosotros.

Por eso creemos que es el momento de dar un paso más y la invitamos, señora De León, a crear y a revisar el marco normativo con un texto legislativo propio, a realizar acciones que permitan diferenciar el turismo rural de otros modelos alojativos y a resaltar las bondades de las medianías y del interior de nuestras islas, y, en definitiva, a incorporar el turismo rural como una pieza fundamental del modelo turístico canario.

Canarias no puede seguir siendo solo un destino, debemos ponernos manos a la obra para que Canarias sea, antes que nada, un territorio que se reconoce a sí mismo antes de proyectarse hacia el exterior, y el turismo rural, repito, es una de las mejores herramientas para hacerlo.

Consejera, agradecer el trabajo y la iniciativa de la consejería que usted dirige para trabajar en aras de proteger ese modelo turístico y también de impulsarlo para que ocupe un papel relevante dentro del producto Islas Canarias.

Muchas gracias.

(Palmoteos).

La señora VICEPRESIDENTA PRIMERA (Oramas González-Moro): Gracias, señora diputada.

A continuación, tiene la palabra la señora consejera de Turismo y Empleo.

La señora CONSEJERA DE TURISMO Y EMPLEO (De León Verdugo): Gracias, presidenta.

Como siempre hago, voy a contestar a los grupos.

Primero, decirles a VOX y al Partido Socialista que le diré a la asociación Acantur que no hacen falta estudios, que ya ustedes saben los problemas que tiene el sector, que yo no tenía que haber hecho un estudio (palmoteos), sino llamarles a ustedes para que me definieran una hoja de ruta, qué duda cabe. En fin.

Sí que quiero decirle, señora Jover, que la Declaración de Glasgow en absoluto es un enemigo del sector turístico, ni siquiera del sector turístico rural. Yo solo le voy a plantear que se sume usted a nuestras tesis. Mire, cuando una persona... Estamos tendiendo a una política de autoconsumo, es decir, le estamos provocando a ese propietario que está gastando en su factura de la luz un consumo, o sea, un ahorro de costes fijos, que es la factura de la luz. Por tanto, va a tener más renta disponible si paga menos de luz. Mírelo por el lado que a usted y a nosotros nos une, que es cómo hacer más competitivas nuestras empresas. Digitalizar, además, supone que nuestro sector turístico rural esté en el siglo XXI, pueda comercializar y, por tanto, incido, pueda ser más competitivo, pueda obtener más ingresos. Eso es Glasgow. Así que súmese a Glasgow sin ningún tipo de problema, que no estamos poniendo a las empresas ninguna zancadilla; todo lo contrario, ayudando a pequeños propietarios a que puedan seguir el ritmo y la velocidad que los mercados marcan para que puedan competir.

A la portavoz de Nueva Canarias, ahora sí a la señora Santana, que antes me equivoqué y le pido disculpas a la señora González, yo creo que tenemos mal definido en la conciencia qué es el turismo rural. Insisto, no son todas las mayorías, el turismo rural solo se puede encajar en ciertas tipologías de suelo, particularmente en el artículo 69 de la Ley 4/17 -que por eso estaba buscando y le pido disculpas si interpretaba que no-. Le habilita en los 64 y siguientes, define dónde y cuándo y, además, los planes insulares y los planes municipales pueden defender o situar ahí el turismo rural en determinados asentamientos. Así que no se trata de un crecimiento exponencial, sino precisamente de que cuidemos dónde y el cómo.

Fíjese, para que nos entendamos en este Parlamento, una vivienda de turismo rural nunca va a incumplir el planeamiento, pero una vivienda vacacional sí puede incumplirlo. ¿Por qué?, porque las viviendas de turismo rural pasan a autorización previa, obtienen una licencia de su ayuntamiento; y, por tanto, si su categoría de suelo no concuerda con donde se pretende instalar, el informe será desfavorable. Eso no ocurre con la vivienda vacacional en el medio rural, porque van a declaración responsable y porque el gran reto que tenemos es comprobar las declaraciones responsables desde el año 2015 hasta aquí, porque hay mucha falta de comprobación, de diligencias, de las tres administraciones, también de la que yo encabezo, el Gobierno de Canarias, en materia de turismo.

Por tanto, esa es la casuística que denuncia el turismo rural. No se trata de esquilmar a ninguna modalidad, simplemente se trata de que convivan en el territorio y que convivan conforme a las leyes que nos hemos dado absolutamente todos.

Miren, el estudio dice algo que es importante para los propietarios: que hay que crear un fondo de rehabilitación patrimonial rural y programas de custodia del... (ininteligible) RegNext, y lo vamos a hacer este año 2026. Les decía antes que los fondos europeos habían venido para..., o habíamos abierto una partida de un millón y medio de euros y que habíamos tenido escaso éxito. Habíamos tenido escaso éxito porque la interpretación del sector turístico es que todo el mundo tiene que dedicarse como autónomo al sector turístico. Por tanto, en las bases que hicimos en su primer momento para el conjunto del sector turístico muchos propietarios, pequeños propietarios de turismo rural se quedaban fuera. Antes de sacar este fondo de rehabilitación y estos programas de custodia del territorio, tenemos que reconocer, como ya hemos reconocido, el enoturismo como una actividad complementaria. Lo haremos también para el medio agrario, para la agricultura, para las ganaderías, para que también esos propietarios de agricultura, de fincas y de explotaciones ganaderas puedan acogerse a estos programas de rehabilitación del medio rural. Porque, como bien defendía el consejero del ramo, Narvay Quintero, La Geria es un paisaje profundamente agrario, pero también es un gran recurso turístico y enoturístico de Canarias, y esos propietarios no se podían acoger a las subvenciones que sacábamos desde Turismo por un simple requisito formal, y es que no estaban inscritos en el Registro General Turístico. A muchos de estos propietarios que desarrollan actividades complementarias en el medio rural les está costando acogerse a las ayudas que lanzamos desde Turismo precisamente por no cumplir este requisito.

Por tanto, antes de sacar este fondo de rehabilitación patrimonial, estos programas de custodia del patrimonio, vamos a reconocer el enoturismo y todas las actividades del medio agrario, con el objetivo de que también estos pequeños propietarios o estos propietarios de estas explotaciones y de estas fincas puedan acogerse a los sistemas de ayuda.

A mí desde aquí lo único que me queda es lanzar un mensaje de esperanza. Los programas de digitalización de las experiencias turísticas están llegando también principalmente a los pequeños propietarios, la promoción específica que estamos haciendo por parte de Promotur se está viendo y se está canalizando con la propia Asociación de Turismo Rural, que, además, tengo que decirles que para Canarias debe ser un orgullo que un majorero presida la Asociación Nacional de Turismo Rural. (Palmoteos). Por tanto, les acompañaremos en todas las ferias que tienen que ver con el turismo rural y de naturaleza -ya lo estamos haciendo-, la promoción específica y, además, seguiremos acompañando al Congreso de Turismo Rural, que el año pasado se celebró el nacional en Tejeda y este año se celebra en península, y también les acompañaremos para que sientan el calor y el arrope del Gobierno de Canarias.

Gracias.

(Palmoteos).

La señora VICEPRESIDENTA PRIMERA (Oramas González-Moro): Gracias, señora consejera.