Diario de Sesiones 118, de fecha 12/5/2026
Punto 29

11L/C/P-1014 Comparecencia de la señora consejera de Bienestar Social, Igualdad, Juventud, Infancia y Familias, sobre las actuaciones que integra el plan Maresía en envejecimiento activo y lucha contra la soledad no deseada, a petición del Grupo Parlamentario Popular

La señora presidenta: Pasamos al debate de la siguiente comparecencia, de la consejera de Bienestar Social, Igualdad, Juventud, Infancia y Familias, sobre las actuaciones que integra el plan Maresía en envejecimiento activo y lucha contra la soledad no deseada. Es una comparecencia a petición del Grupo Parlamentario Popular.

Va a intervenir la señora Saavedra Hierro.

La señora Saavedra Hierro: Gracias, señora presidenta. Buenas tardes, señorías. Buenas tardes, consejera.

Desde el Grupo Popular hemos solicitado esta comparecencia porque creemos, sinceramente, que el plan Maresía merece ser conocido y explicado en toda su dimensión, y lo creemos porque hablar hoy de las personas mayores en Canarias ya no puede limitarse únicamente a hablar de asistencia o de dependencia; hablar de mayores es hablar de derechos, de participación, de salud, de soledad no deseada, de envejecimiento activo, de cuidados, de tecnología, de cultura, de bienestar emocional y también de cohesión territorial.

Canarias está cambiando, nuestra población envejece y, además, lo hace de forma muy diferente según cada isla, según cada municipio, según cada realidad social, y eso exige políticas nuevas, exige dejar atrás una visión en la que las personas mayores eran vistas únicamente desde la vulnerabilidad o desde la necesidad asistencial, para empezar a entenderlas también desde todo lo que aportan a nuestra sociedad...

La señora presidenta: Sí, señorías, por favor, mantengan el silencio porque por aquí se oye un murmullo y para la interviniente es complicado.

Gracias.

La señora Saavedra Hierro: Gracias, señora presidenta. Gracias, señorías.

Exige dejar atrás una visión en la que las personas mayores eran vistas únicamente desde la vulnerabilidad o desde la necesidad asistencial para empezar a entenderlas también desde todo lo que aportan a nuestra sociedad.

Porque nuestros mayores sostienen familias, cuidan nietos, mantienen vivas nuestras tradiciones, nuestra identidad y nuestra memoria colectiva y, especialmente en islas como Fuerteventura, donde muchas familias han salido adelante gracias al esfuerzo de generaciones enteras, que levantaron hogares y vidas en momentos muchísimo más difíciles que los actuales.

Por eso creemos que era necesario abrir un nuevo marco político y social en torno al envejecimiento en Canarias, y, además, que el plan Maresía pretende, precisamente, eso, señora consejera y señorías, situar a las personas mayores en el centro de una política pública transversal y moderna. No estamos ante una simple agenda de actividades, estamos hablando, o al menos esa es la intención que entendemos debe tener este plan, de una política integral de mayores.

Y en esta línea cojo testigo de mi compañero Poli, actual consejero, y que en la legislatura pasada empezó a trabajar y habló en este mismo atril sobre la necesidad de implementar y trabajar sobre la ley del mayor, una política que debe coordinar bienestar social, sanidad, participación, innovación, cultura, digitalización y también la realidad comunitaria de cada isla, porque no envejece igual una persona en una gran ciudad que en un municipio pequeño o en una isla no capitalina y tampoco envejece igual quien tiene una red familiar sólida o quien vive solo o sola.

Por eso, queríamos que hoy en esta Cámara se pudiera conocer con detalle el alcance real del plan Maresía, queremos conocer su estructura, sus objetivos, su implantación territorial, sus programas concretos y también cómo piensa el Gobierno evaluar su impacto, porque creemos que una estrategia de este tipo debe tener continuidad, estabilidad y capacidad real de llegar a las personas.

Y, además, señora consejera, creemos que hay cuestiones especialmente importantes sobre las que debemos seguir profundizando. La primera es la soledad no deseada. Muchas veces hablamos de envejecimiento desde cifras y estadísticas, pero detrás de cada uno de ellos hay personas que pasan días enteros sin compañía, sin conversación y sin red de apoyo. Y esa realidad existe también en nuestra tierra.

La segunda cuestión es la brecha digital. Vivimos en una sociedad cada vez más digitalizada y muchas personas mayores sienten que avanzamos demasiado rápido, sin acompañarlos suficientemente en este proceso. Y ahí las Administraciones tenemos una enorme responsabilidad.

Y la tercera cuestión que tiene que ver con el envejecimiento digno es de todas las islas, porque la doble insularidad, la dispersión poblacional o las dificultades de acceso a determinados servicios afectan especialmente a las personas mayores, y eso también debe formar parte de cualquier política pública, de cualquier política pública seria sobre envejecimiento.

Por eso, creemos que esta comparecencia es importante, porque queremos conocer cómo se está construyendo una nueva política de mayores en Canarias, qué recursos la sostienen, qué coordinación existe entre Administraciones, qué proyectos concretos ya están funcionando y cómo se garantiza que este plan llegue realmente al conjunto de las ocho islas, porque si algo debemos tener claro es que el reto demográfico y el envejecimiento no son un problema de futuro, son una realidad del presente. Y la manera en la que tratemos hoy a nuestros mayores definirá también qué sociedad o qué Canarias queremos ser mañana.

Gracias.

La señora presidenta: Gracias, señora Saavedra.

Tiene la palabra la señora consejera de Bienestar Social.

La señora consejera de Bienestar Social, Igualdad, Juventud, Infancia y Familias (Delgado Toledo): Señora presidenta. Señores diputados. Señora diputada.

Comparezco hoy para informar sobre el plan Maresía, que es una de las iniciativas más ambiciosas que ha puesto en marcha este Gobierno de Canarias para mejorar la vida de las personas mayores en todo el territorio, en las ocho islas.

Y quiero empezar con una idea muy clara: hablar de Maresía no solo es hablar de un programa aislado ni de una suma de actividades sueltas, es hablar de una política integral de mayores, de una nueva forma de entender el envejecimiento en Canarias y de una respuesta pública que quiere estar a la altura de una realidad demográfica, social y humana que ha cambiado en los últimos años.

Canarias no puede seguir mirando a sus mayores solo, como bien usted decía, desde la asistencia o de una visión pasiva de la edad, las personas mayores no son un colectivo invisible, sino una realidad residual del sistema, son una parte esencial de nuestra familia, de nuestra memoria y de nuestra cohesión social. Y por eso hemos articulado un plan que no se limita a acompañar el envejecimiento, sino que ayuda a vivirlo con salud, autonomía, participación, seguridad y dignidad.

Pero, además, hay una cuestión de fondo que también queremos afrontar con calidad, me refiero a la imagen social de las personas mayores. Estamos trabajando para cambiar esa mirada reduccionista que demasiadas veces asocia la edad únicamente con fragilidad, dependencia o retirada social. Queremos combatir el edadismo, poner en valor la experiencia, el conocimiento y la trayectoria vital de nuestros mayores y reconocerlos como agentes activos de cambio, de participación y de construcción comunitaria. Y junto a eso queremos dar una respuesta mucho más decidida a una de las realidades más dolorosas de esta etapa vital, que es la soledad no deseada, porque envejecer en Canarias no puede equivaler a aislamiento ni a invisibilidad.

En este sentido, Maresía nace, además, con una coherencia, una idea política muy clara, la de islas iguales. Usted decía cuándo íbamos a poner esto en todas las islas. Ya está en todas las islas. La convicción de que una persona mayor, viva donde viva, en una isla capitalina o no capitalina, en un municipio grande o pequeño, debe tener derecho a envejecer con oportunidades reales de participación, con una red pública que la reconozca como protagonista activa de la vida social. No se trata solo de atender necesidades, se trata de construir una Canarias donde el envejecimiento no equivalga a una resignación.

Con este enfoque, el Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Mayores y Participación Activa que dirige mi compañera Verónica Meseguer, ha puesto en marcha un plan que integra actividades, programas y proyectos bajo una visión común. El primero es el programa integral de actividades para un envejecimiento activo y saludable, en este eje cuenta con dotación de 4,8 millones de euros. Aquí hablamos de actividad física, de estimulación cognitiva, de convivencia, de formación, de cultura digital, de voluntariado, de participación comunitaria y también de relaciones intergeneracionales. Y no es una formulación abstracta. Se concreta, por ejemplo, en las actividades físicas, sociales, artísticas y cognitivas que se desarrollan en los 24 centros de día de mayores de Canarias, con un alcance muy amplio y permanente, una media de unos 3000 mayores en cada uno de esos centros.

Junto a esta actividad constante se sitúan también proyectos innovadores y muy concretos, que nos permiten ampliar la estrategia fuera de los propios centros y llegar a más personas, proyectar una imagen activa y participación del envejecimiento. Una de ellas es AlGolpito, desarrollado con las fundaciones del Club Deportivo Tenerife y de la Unión Deportiva Las Palmas. Es un proyecto muy valioso porque promueve la actividad física a través del fútbol caminando, favorece la convivencia y ha conseguido una participación femenina especialmente alta. Es un ejemplo visible con un objetivo concreto: sacar Maresía fuera de los centros, llegar a más personas mayores de otros municipios y de todas las islas, y hacerlo, además, desde una lógica de participación, bienestar físico y cohesión social.

Otras actuaciones igualmente importantes son encuentros comunitarios, entrenamiento de fuerza, fisioterapia, acompañamiento psicológico, música para el bienestar, Neurolimpiadas, crecimiento personal y proyectos culturales que ayudan a reforzar la autoestima. También se integra aquí el proyecto Auchón, que es un programa de cohabitabilidad intergeneracional. Este proyecto facilita la convivencia entre personas mayores que viven solas y jóvenes extutelados, estudiantes o familias monoparentales. Se gestiona junto al Centro de la Familia y busca crear espacios de apoyo mutuo, donde se comparten recursos, compañía y vínculos. Responde así al aislamiento y a construir redes comunitarias de apoyo. Dentro de este mismo eje también está el proyecto Camino a Ti, desarrollado, que trabaja con personas mayores de 65 años a través de visitas a municipios y entornos naturales, con un enfoque de prevención, autonomía, convivencia y participación comunitaria. Otro ejemplo son las acciones de acompañamiento valiosas del Teléfono de la Esperanza, el proyecto Voces en Red, desarrollado a través de asistentes virtuales e inteligentes permite llegar a los hogares de personas mayores que se encuentran en situación de soledad no deseada.

El segundo pilar es el de derechos, cuidados y protección, y aquí quiero detenerme un momento, porque dice mucho del enfoque de este Gobierno. Maresía no se limita a promover actividad participación, también quiere garantizar derechos, reforzar la seguridad jurídica y construir un sistema de cuidado más respetuoso con la dignidad de las personas mayores. En este bloque se encuentra la Estrategia Integral de Mayores y Soledad no Deseada, la futura ley del mayor que estamos realizando, el nuevo reglamento de los centros de día, el trabajo en torno al voluntariado y el protocolo de malos tratos a personas mayores que estamos realizando con el Colegio Profesional de Trabajo Social de Santa Cruz de Tenerife.

El tercer pilar es el plan de infraestructuras para espacios seguros, con una dotación de más de 1,5 millones de euros, persigue mejorar la accesibilidad, la seguridad y la calidad de los 24 centros de día de mayores. Y hay obras en curso en centros como Santa Cruz II, Icod de los Vinos, Puerto de la Cruz y de La Palma. Eso significa que Maresía no se queda en el plano del discurso, también entra en los edificios, en los espacios físicos y en los entornos cotidianos, donde las personas mayores se relacionan.

El cuarto pilar es el de innovación, investigación y transformación digital. En este sentido, conviene desarrollar una idea importante: Maresía apuesta por una Canarias que mira el futuro desde la experiencia y el conocimiento de sus mayores, por eso, incorpora formación informática, redes y dispositivos móviles, acciones en ciberseguridad, capacitación digital y otras áreas que desarrollaré en mi segunda intervención, porque ya ahora mismo no queda...

La señora presidenta: Gracias, señora consejera.

Agrupación Herreña Independiente. Señor Acosta.

El señor Acosta Armas: Gracias, presidenta. Señorías. Señora consejera.

El envejecimiento de nuestra población es probablemente uno de los grandes desafíos sociales que tiene Canarias por delante, y no hablamos solo de dependencia o de atención médica, hablamos también de participación, de autonomía y de algo cada vez más preocupante, que es la soledad no deseada. Porque muchas veces la soledad tiene efectos muy reales sobre la salud física, emocional y mental de nuestras personas mayores. Por eso, creemos que iniciativas como el plan Maresía van en la dirección correcta, porque parten de una idea importante, que las políticas dirigidas a las personas mayores no pueden limitarse únicamente a la asistencia, tienen que orientarse también al envejecimiento activo, a la participación y, sobre todo, a la prevención.

El Gobierno de Canarias presentó este plan a finales del año pasado como una estrategia integral que agrupa programas de envejecimiento activo, innovación social, participación y también lucha contra la soledad no deseada. Y creemos que hay varios aspectos especialmente positivos.

Primero, el enfoque comunitario que se hace, porque combatir la soledad no deseada no se consigue solo de los despachos, y usted lo ha dicho, hay que salir fuera de ellos, se consigue generando espacios de encuentro, redes de apoyo y, sobre todo, actividades que permitan mantener vínculos sociales reales, como, por ejemplo, también las Neurolimpiadas, que les permite conocer a otras personas mayores, les permite salir de sus entornos habituales y les permite interrelacionarse con otras personas.

Segundo, la apuesta del envejecimiento activo, programas -y usted lo ha citado- como AlGolpito, vinculados al fútbol caminando y a la actividad física para mayores, que reflejan bien, precisamente, esta filosofía, que es promover la salud, sociabilización y autonomía al mismo tiempo.

Y, tercero, algo que desde nuestro partido consideramos especialmente importante, que es la dimensión territorial, porque en islas como en El Hierro la proximidad y la capacidad de llegar a los entornos rurales son fundamentales.

Además, este debate conecta con una preocupación creciente en toda España. El propio Estado ha aprobado recientemente su primer marco estratégico estatal frente a la soledad no deseada 2026-2030, reconociendo que estamos ante un problema estructural que afecta especialmente a personas mayores. Y Canarias, en este sentido, no está intentando adelantarse mediante programas propios adaptados a nuestra realidad insular, estamos garantizando, gracias, precisamente, a esta actuación, que estos programas lleguen, efectivamente, a todo el territorio, que tengan continuidad en el tiempo, que es lo más importante, y, sobre todo, que cuenten con una coordinación a nivel de Gobierno, cabildos y ayuntamientos, así como todo el tejido asociativo para poder llegar cada vez a un número mayor de personas.

En ese camino, en esas iniciativas, es donde creo que todos nos tenemos que encontrar.

Muchas gracias.

La señora presidenta: Gracias.

Ahora es tiempo de intervención para la Agrupación Socialista Gomera. Intervendrá la señora Mendoza.

La señora Mendoza Rodríguez: Gracias, presidenta. Buenas tardes, señorías. Buenas tardes también a la señora consejera.

Consejera, a nosotros también como grupo político nos preocupa que cada vez haya más personas mayores en Canarias viviendo solas, no por elección, y, además, que estén viviendo en islas no capitalinas y, sobre todo, también en municipios pequeños y alejados, además de los servicios esenciales y de los servicios básicos, una realidad que afecta a la calidad de vida, afecta también a la salud emocional de todas estas personas y también al bienestar diario de ellas. Por eso, nosotros valoramos también muy positivamente la puesta en marcha de este plan.

Porque, como usted ha dicho, no estamos ante un programa aislado ni tampoco ante un conjunto de actividades sueltas, estamos ante una política que intenta dar respuesta a problemas reales. Estamos hablando de la soledad, de la falta de relaciones, también de la brecha digital o de la necesidad, también, de envejecer con autonomía y, lo más importante, de envejecer con dignidad. Y, además, no es una idea en papel, es un plan que, como ya usted ha explicado, está en marcha, con actuaciones, además, que están llegando a miles de personas en Canarias.

Consejera, para nosotros las buenas políticas de mayores se notan cuando una persona mayor tiene más actividad, cuando esa persona mayor tiene más compañía, más apoyo o más facilidad para poder relacionarse. Ahí es donde comprobamos realmente que la política pública funciona. Por eso nosotros valoramos que el plan apueste por el envejecimiento activo, por la participación social, por el acompañamiento y por mantener a las personas mayores conectadas con su entorno.

Consejera, desde nuestro grupo sí que queremos insistir en una cuestión que para nosotros es clave, y es la equidad territorial, porque este plan no será o no va a ser realmente útil si no llega a todas las islas en igualdad de condiciones. Es cierto que usted en su primera intervención ha anunciado que ya está en todas las islas, pero es importante porque muchas veces llegan a todas las islas, pero, como usted bien sabe, no llegan en igualdad de condiciones. Y lo decimos especialmente pensando en islas como La Gomera o en islas no capitalinas. Por eso necesitamos saber con claridad qué actuaciones concretas se van a desarrollar en nuestra isla, qué recursos se van a destinar y cómo se va a garantizar que ese plan tenga un impacto real en nuestro territorio y que sea igual que al resto de las islas.

Consejera, también coincidimos con que envejecer no puede significar quedarse atrás ni tampoco quedarse solo. Y ese es el principal valor que tiene este plan, intentar que las personas mayores sigan formando parte activa de la sociedad y, lo más importante, hacerlo con dignidad, con autonomía y con apoyo. Por eso a nosotros nos gusta y también apoyamos este plan y ojalá que esté vivo por mucho tiempo.

La señora presidenta: Gracias, señora Mendoza.

Grupo Parlamentario VOX. Interviene la señora Jover.

La señora Jover Linares: Gracias, presidente. Buenas tardes, señora consejera.

España es el país con los ciudadanos más longevos del planeta y Canarias, con los indicadores socioeconómicos que tiene de natalidad y de evolución de las pensiones, parece que esta población que envejece lo hace incluso a más velocidad que en el resto del país.

Y, atendiendo esta circunstancia, señora consejera, nos parece adecuado el programa que hoy nos ha presentado, Maresía, que se une a esos otros también de su Gobierno, incluso de alguna que otra consejería, como pueden ser las Neurolimpiadas, que se han presentado en este Parlamento, o también Dialogue o el Teléfono de la Esperanza, todos ellos programas para hacer que el envejecimiento sea una etapa de la vida en la que la persona sea autónoma, lo haga con salud, con alegría, en definitiva, y que al final sean personas referentes en la comunidad en la que viven.

Sin embargo, señora consejera, y si bien esto sirve para revertir esa expresión de que cuando llega la jubilación se va para atrás y lo que toca es descansar, lo que queremos es que esos mayores puedan decir con orgullo que tienen equis años y que son estas personas. Y aquí es donde yo me pregunto si realmente lo que se está haciendo con estos programas es suficiente.

Alguna vez le he contado las peticiones que llegan a esta comisión, peticiones del Parlamento, y nunca han sido referentes a necesidades de programas de edad en activo, sino que han sido preguntas y peticiones referidas a apertura de centros sociosanitarios en aquellos inmuebles públicos que están clausurados, a reapertura de centros que han sido cerrados -para mayores- porque están pendientes de obras, también peticiones relativas a la inversión en infraestructura hospitalaria gerontológica de última generación o también inspección de centros de mayores. Esas son las peticiones que hace la ciudadanía a su consejería.

Tampoco podemos olvidar el demoledor informe del diputado del común de 2020, en el que decía que más del 6 % de los ingresados en los centros sociosanitarios recibían un trato inadecuado. No me voy a extender en que había sujeciones innecesarias, insuficiencia de estimulación física y cognitiva o incluso escaso mantenimiento en las instalaciones.

Con la creación de la Dirección General de Participación del Mayor nosotros teníamos una esperanza, 19 millones de euros para esa nueva Dirección General de Mayores y Participación Activa, pero tenemos muchas preguntas, señora consejera. ¿A cuántas de esas 400 000 personas de más de 65 años llega? Dice que este es un plan muy ambicioso, pero solo llega a 100 000. ¿Y en qué queda el Plan Integral de Mayores, la modificación de la ley de 1996, de participación de mayores y de solidaridad intergeneracional, la estrategia de planificación para los mayores dependientes, el 12 % de las camas hospitalarias, que realmente están ocupadas por personas que como mejor estarían cuidadas es en centros sociosanitarios? ¿En qué quedan también todas esas situaciones que se deberían priorizar, que son las más duras y las más injustas, la de ese 35 % de personas que, en definitiva, viven en soledad?

Gracias.

La señora presidenta: Gracias, señora Jover.

Señora González González, Nueva Canarias-Bloque Canarista, su tiempo.

La señora González González: Gracias, presidenta.

Consejera, hablar hoy de soledad no deseada es hablar de una de las mayores emergencias sociales silenciosas que vive Canarias, y digo silenciosa porque no ocupa titulares, no genera grandes debates y no aparece en las cifras macroeconómicas de las que presume este Gobierno, pero es una emergencia que existe, una emergencia real que sufren personas mayores, que pasan días enteros sin hablar con nadie, que comen solas, que enferman solas, que envejecen solas y que sienten también que están solas frente a la Administración, y eso, consejera, también define la calidad humana de una sociedad. Y no hablo de una opinión personal ni particular, porque los datos son demoledores. En Canarias hay más de sesenta y ocho mil personas mayores de 65 años que viven solas, y distintas estimaciones, además, sitúan en torno a cuatrocientas cincuenta mil las personas que sufren soledad no deseada en nuestras islas.

Además, la población canaria envejece a gran velocidad. En el 2026 una de cada cinco canarias tiene más de 65 años, y eso, obviamente, exige políticas públicas serias, con planificación y, por supuesto, con presupuestos, porque la soledad no deseada provoca tristeza, también aumenta el deterioro cognitivo, agrava las enfermedades mentales, incrementa la dependencia y multiplica el riesgo de exclusión social. Y cuando nuestros mayores pierden su red social, pierden también su autonomía, su salud y su esperanza.

Por eso, nosotros, Nueva Canarias, valoramos que el Gobierno haya presentado este plan Maresía como una estrategia para el envejecimiento activo y una lucha contra la soledad no deseada. Conocemos los anuncios, actividades comunitarias, participación social, proyectos intergeneracionales, ocio saludable, prevención contra el maltrato y dinamización comunitaria.

Pero también le digo, consejera, que lo importante no es la teoría, sino es la práctica. Y, por eso, le pregunto, ¿cómo aterriza realmente todo esto en la vida cotidiana de los mayores?, ¿cuántas personas mayores están siendo atendidas actualmente dentro de este plan?, ¿qué actuaciones concretas del plan Maresía se están desarrollando ya isla por isla y municipio por municipio?, ¿qué indicadores tiene el Gobierno para evaluar si este plan funciona de verdad o simplemente se queda en un catálogo de buenas intenciones? Porque una sociedad, consejera, que abandona a sus mayores es una sociedad que pierde memoria, que pierde dignidad, que pierde humanidad y que pierde el alma.

La señora presidenta: Gracias, señora González.

Señora Calero García, Grupo Nacionalista Canario, su tiempo.

La señora Calero García: Cuentan que cuando le preguntaron a la antropóloga Margaret Mead cuál había sido el gran signo del avance de la civilización humana o en la humanidad, ella no habló de herramientas, no habló de fuego, sino que habló de un hueso que se había reparado. En el reino animal una herida así significa la muerte, pero eso también significa que alguien se quedó curando ese hueso y cuidando a quien lo necesitaba. Porque, señorías, somos lo que somos gracias a lo que fuimos juntos y debemos seguir defendiéndolo, porque esa es la clave de la humanidad.

Lo defendimos en una PNL porque el Grupo Nacionalista sabía de la necesidad de la interacción social para prevenir problemas, por ejemplo, de salud mental. Y traigo hoy esta reflexión porque la soledad no deseada es una fractura invisible de nuestra sociedad, no es un sentimiento de tristeza.

La neurociencia ha demostrado que la interacción social moldea nuestro cerebro, regula nuestras emociones, previene, como decía, las enfermedades mentales y cambia nuestra percepción del mundo. Sin embargo, hoy en Canarias, uno de cada cuatro jóvenes, por ejemplo, siente soledad no deseada y, de forma más silenciosa, aún miles de nuestros mayores.

Como nacionalistas, nuestra brújula es construir un archipiélago de islas iguales en oportunidades y no podemos permitir que envejecer con dignidad y acompañado sea un privilegio que dependa de la isla o del municipio en el que uno viva. No puede ser un privilegio, como decía, por esto este plan, el plan Maresía, no es un programa aislado ni una simple suma de actividades, es la primera gran política integral de mayores del Gobierno de Canarias, es una respuesta estratégica para que envejecer en Canarias no signifique aislamiento, resignación o invisibilidad. Y para que esta política sea real, señora consejera, hay que ponerle foco y presupuesto.

Sabemos el esfuerzo que ha hecho la consejería aumentando el presupuesto de la dirección de mayores, una dirección de nueva creación, que, también lo recuerdo, una red que en su primera fase llega a 100 000 personas, a los centros de veinticuatro horas del Gobierno de Canarias, que, además, son el corazón palpitante de esta estrategia, donde llegan a 3500 usuarios diarios y a 46 000 personas potenciales en todo el archipiélago. Proyectos como AlGolpito, Canarias se mueve, están devolviendo a nuestros mayores a la plaza pública, porque no se cuida ni se defiende lo que no se conoce. El Auchón o el Teléfono de la Esperanza son ese alguien que se queda al lado para cuidar a quien más lo necesita y, como hablaba Margaret Mead, garantizando seguridad y acompañamiento emocional a nuestros mayores.

Señora consejera, es también una política de cohesión social en las islas no capitalinas, en los territorios más dispersos, porque los mayores no son receptores pasivos, sino protagonistas de su propio futuro.

Gracias.

La señora presidenta: Y finaliza el debate de los grupos no proponentes de la comparecencia la señora Máñez Rodríguez, del Grupo Socialista Canario.

La señora Máñez Rodríguez: Gracias, presidenta. Muy buenas tardes, señorías.

Señora Delgado, por supuesto, todo lo que sea fomentar actividades para un envejecimiento activo y saludable siempre nos va a parecer positivo. Lo que pasa es que cuando entramos a mirar en profundidad los ejes de este plan Maresía, lo que vemos es un collage de muchas actividades que ya se venían desarrollando de forma ordinaria por parte de la consejería: mete la actividad de curatelas de la Fundación Tutelar para la Acción Social -que, por cierto, habría que revisar cómo se están llevando las curatelas de las personas mayores en Canarias- o mete también todas las actividades que se desarrollan en los centros de mayores y que se vienen desarrollando -taichí, yoga, actividades culturales-. Entonces, si esto es un plan para dinamizar los centros de mayores del Gobierno de Canarias, nos parece fantástico, lo vamos a apoyar, pero no nos vendan algo que no es.

¿Por qué ha montado todo este tinglado el plan Maresía? Porque en tres años ha sido incapaz de aprobar lo que realmente era la razón de ser de la dirección general, el plan que tiene que realmente responder a esa mirada longitudinal con presupuesto, el plan integral de mayores y soledad no deseada. No la ha aprobado ni está en trámite la reforma de la ley de participación de personas mayores, no está el mapa de servicios sociales municipales de mayores -le pedí en junio la información y me dice en noviembre que todavía están en ello-, no está tampoco el protocolo de atención a la violencia contra los mayores, que lo anunció en agosto de 2025.

Anuncios, anuncios, anuncios, pero las verdaderas políticas que tienen que sustentar ese trabajo, ese diagnóstico de necesidades de las personas mayores, a día de hoy no están. Y por eso montan el plan Maresía, para, mientras tanto, vender algo.

Hay novedades, sí, como el programa AlGolpito, 1,2 millones para cada uno de los clubes deportivos. El crecimiento de la Dirección General de Mayores en 2026 fue de 2,2 millones, el dinero para las dos fundaciones, que nos parece fantástico, pero también dirigido a los centros de mayores. En cambio, al voluntariado le destina usted 485 000 euros, 3 millones para todo el tercer sector en Canarias. Casi destina más dinero a las dos fundaciones deportivas que a todo el tercer sector de Canarias que trabaja con mayores e inclusión social.

Vuelvo a decir, señora consejera, si es un plan de dinamización de los centros de mayores nos parece fantástico, pero eso no es el plan integral de lucha contra la soledad no deseada. No hay diagnóstico, no hay realmente una planificación que permita abordar las necesidades reales que tienen los mayores en Canarias.

La señora presidenta: Gracias, señora Máñez.

Muy bien, antes de iniciar el tiempo de réplica, quiero darle la bienvenida a la Asociación de Vecinos y Mayores El Chapatal. Bienvenidos al debate de esta comparecencia. Buenas tardes.

Bueno, ahora sí, iniciamos tiempo de réplica. Lo hace la señora Saavedra Hierro, del Grupo Parlamentario Popular.

La señora Saavedra Hierro: Gracias, señora presidenta. Buenas tardes a quienes nos acompañan, bienvenidas a esta casa.

Escuchando las intervenciones y también las aportaciones que hoy se han hecho en esta Cámara, queda claro que hablar de Maresía no es únicamente hablar de un proyecto concreto, estamos hablando de cómo queremos afrontar como sociedad una realidad que ya está aquí, el envejecimiento de nuestra población y la necesidad de garantizar una vida digna, activa y acompañada a nuestras personas mayores. Y creo, sinceramente, que ahí está el valor de esta comparecencia, porque durante demasiado tiempo el debate sobre las personas mayores se reducía casi exclusivamente a plazas, listas o recursos asistenciales. Y, evidentemente, esos recursos son imprescindibles y todavía queda muchísimo por hacer, pero hoy estamos hablando también de otra cosa, de prevención, de bienestar emocional, de participación social, de autonomía y de combatir una de las grandes soledades silenciosas de nuestro tiempo, y esto tiene muchísimo valor y hemos estado de acuerdo todos los portavoces que hemos intervenido.

Canarias vive en una realidad demográfica que nos obliga a actuar con responsabilidad. Cada vez tenemos más personas mayores, más personas viviendo solas y más familias intentando compatibilizar cuidados con trabajo y con una realidad económica compleja. Y ante eso las Administraciones no pueden limitarse únicamente a reaccionar cuando ya existe una situación de dependencia severa. También tenemos la obligación de anticiparnos. Por eso creemos importante apostar por modelos que promuevan el envejecimiento activo, la convivencia, la participación comunitaria y la prevención de situaciones de deterioro físico y emocional.

Y, además, señora consejera, esto cobra todavía más sentido en territorios como el nuestro, porque cuando hablamos de Canarias también hablamos de insularidad, de dispersión de personas mayores que viven alejadas de determinados servicios o, incluso, de sus propias familias, y eso ocurre en muchas islas, donde muchas personas mayores viven en pueblos pequeños o alejados de los principales núcleos y donde la soledad no deseada también es una realidad que debemos atender con sensibilidad y cercanía.

Por eso es importante que proyectos como Maresía no se entiendan únicamente desde una visión centralizada, sino que pueda adaptarse a la realidad de cada isla, de cada municipio y de cada comunidad, y así lo ha dicho usted en su primera intervención.

Y creo también que es justo reconocer algo importante. Este Gobierno ha entendido que las políticas sociales no pueden construirse solo desde los despachos, necesitan coordinarse con cabildos, con ayuntamientos y entidades sociales, profesionales, que, en definitiva, trabajan directamente con las personas y conocen muchísimo mejor que nosotros posiblemente esa realidad si no tenemos contacto directo con ella. Porque quienes están en el territorio son quienes conocen muchas veces la realidad más humana, más cotidiana y también más dura. Y ahí creo que Maresía puede convertirse en una herramienta útil si consigue, precisamente, eso, generar red, generar comunidad y generar un acompañamiento real. Porque muchas veces una persona mayor no necesita únicamente asistencia, necesita sentirse escuchada, sentirse útil, sentirse acompañada, sentirse, en definitiva, parte de la sociedad, y eso también es bienestar.

Y, además, señora consejera, hay algo que considero fundamental: hablar de envejecimiento digno no puede hacerse desde una mirada paternalista. Las personas mayores no son un colectivo pasivo, son personas que han levantado esta tierra, que sostuvieron familias enteras, que trabajaron durante décadas y que hoy siguen aportando experiencia, memoria y valores a nuestra sociedad. Por eso debemos construir políticas públicas, contando con ellos, con ellas, escuchándolos y respetando su autonomía.

Creo, además, que esta comparecencia nos deja una reflexión importante: invertir en prevención y bienestar también es fortalecer el propio sistema público de dependencia y de atención social. Cuando trabajamos en salud comunitaria, en actividad física, en participación social o en un acompañamiento emocional, también estamos evitando situaciones futuras de mayor vulnerabilidad, y eso en política es útil.

Desde nuestro grupo seguiremos defendiendo una Canarias que cuide, que acompañe y que proteja, pero también una Canarias que planifique, porque los retos demográficos no se solucionan improvisando, requieren estabilidad estratégica y continuidad del tiempo. Y ahí será fundamental seguir evaluando los resultados de este tipo de programas, escuchar a los profesionales y corregir aquello que sea necesario mejorar. Porque, evidentemente, nunca será suficiente mientras siga habiendo personas mayores sintiéndose solas, familias agotadas o recursos que todavía no llegan a todos los rincones de Canarias, pero también es verdad que avanzar en nuevas fórmulas de atención y acompañamiento es necesario.

Y termino, señora consejera, diciendo algo que creo que compartimos todos y todas las que hoy estamos aquí: la manera en la que una sociedad trata a sus personas mayores define muchísimo quiénes somos como comunidad, y Canarias tiene que ser una tierra donde envejecer no signifique quedarse atrás, sino seguir formando parte activa de la vida de nuestra isla. Y me consta, y porque así lo he escuchado en el resto de las comparecientes y de las portavoces, que todos y todas pensamos igual. Y ahí, como no puede ser de otra manera, estará siempre el compromiso de mi grupo, el Partido Popular.

Gracias.

La señora presidenta: Gracias, señora Saavedra.

Finaliza el debate de la comparecencia la señora consejera de Bienestar Social, Igualdad, Juventud, Infancia y Familias.

La señora consejera de Bienestar Social, Igualdad, Juventud, Infancia y Familias (Delgado Toledo): Señora presidenta. Señores diputados. Bienvenidos, también, a la asociación.

Efectivamente, yo creo que lo hemos definido todas las que hemos estado aquí interviniendo, poner en el centro de la política pública, en el centro de la acción pública a las personas mayores de Canarias, y eso es lo que hemos estado haciendo desde este Gobierno de Canarias. Porque ninguna política de mayores funciona si se construye en soledad, y menos en soledad administrativa, y por eso hemos incorporado a este trabajo a los cabildos insulares, a los ayuntamientos, a las universidades, a las fundaciones, a los colegios profesionales, a las entidades del tercer sector y también, en este caso, al Servicio Canario de la Salud.

Estamos hablando, señorías, de que Maresía no solo -ya lo he dicho- organiza actividades, actuaciones, ordena una política pública con un respaldo presupuestario claro. No estamos, por tanto, ante una política simbólica, estamos ante una apuesta reforzada presupuestariamente y pensada para alcanzar de forma directa a unas cien mil personas mayores en todo el archipiélago.

Comparecemos para explicar una visión, una visión de lo que es envejecer en Canarias: significa seguir participando, seguir aprendiendo, seguir decidiendo y seguir viviendo con dignidad. Lo que estamos discutiendo en esta tarde de hoy es algo muy profundo: qué modelo de envejecimiento quiere Canarias y qué papel deben tener las personas mayores en la vida social comunitaria e institucional de esta tierra. Y ahí es donde aparece con claridad la diferencia. Hay quienes siguen mirando a las personas mayores desde una lógica antigua, casi exclusivamente asistencial, como si la política pública hacia ellas tuviera que limitarse a esperar a que aparezca la dependencia, el aislamiento o la fragilidad extrema.

Y hay otro enfoque, el que desde este Gobierno de Canarias estamos haciendo, que es el que entiende que envejecer bien también es una política pública, que prevenir la soledad es una política pública, que promover la participación es una política pública, que combatir la brecha digital es una política pública y que construir comunidad en torno a nuestras personas mayores también es una política pública. Y esa es la lógica y la base del plan Maresía.

Por eso, cuando alguien intenta presentar este plan como un simple catálogo de actividades, lo que en realidad está haciendo es no entender nada de lo que está en juego, porque Maresía no nace para entretener, Maresía nace para responder a los problemas reales de las personas mayores en Canarias. Responde, por ejemplo, a la soledad no deseada, que es una de las grandes amenazas silenciosas del envejecimiento, y lo hace no solo con discursos, sino con proyectos concretos, con las actuaciones con el Teléfono de la Esperanza, con Voces en Red, con el apoyo que lleva a los hogares de personas mayores que viven solas, en la red de centros de día y actividades comunitarias, que no solo ofrecen presencia física, sino vínculo, rutina, pertenencia y comunidad. Responde también a la brecha digital, que no es una anécdota ni un lujo, sino una nueva forma de desigualdad; hoy, quien no sabe manejar un móvil, una aplicación o una plataforma digital tiene más dificultades para relacionarse, para acceder a la información, para pedir una cita médica o para mantenerse conectado con su entorno. Por eso, Maresía incorpora formación tecnológica, ciberseguridad, ferias tecnosociales, portátiles, tabletas, web y aplicación propia.

Por cierto, hemos repartido a los 88 municipios de Canarias unas pantallas digitales para incorporarlas a los centros de mayores de todos los municipios de Canarias, porque no aceptamos que envejecer equivalga a quedar fuera del mundo de hoy. Responde, asimismo, a la necesidad de espacios dignos y seguros. No basta con decir que apoyamos a las personas mayores si luego las obligamos a relacionarse en centros deteriorados, poco accesibles o desactualizados.

Maresía entra en la infraestructura, en la accesibilidad, en la mejora física, y también responde a algo que parece decisivo, que es la necesidad de cambiar la imagen social de las personas mayores, porque también eso es política. Durante demasiado tiempo se les ha mirado como si fueran una carga, una realidad secundaria o una etapa de retirada, y no, nuestros mayores son experiencia, son memoria, son saber acumulado, son comunidad y son ciudadanía plena. Y por eso Maresía incorpora una lucha consciente contra el edadismo, una defensa de la participación activa y una apuesta por que las personas mayores sigan teniendo voz propia en la vida pública.

Y por eso tienen sentido proyectos como el que queremos presentarles aquí, el Parlamento del futuro, que las personas mayores de Canarias vengan aquí, a esta, su casa, a debatir sobre su futuro. Porque las personas mayores formulan propuestas y tienen visión de futuro, porque no queremos hablar sobre ellas, queremos construir con ellas.

Señorías, también conviene recordar que Maresía no se ha diseñado desde un despacho, como bien se ha dicho, se ha construido, precisamente, con las personas mayores, con las que nos hemos reunido en muchísimas ocasiones. Maresía responde a eso con hechos, porque no estamos ante una política pequeña ni marginal, estamos ante una de las grandes políticas sociales de esta legislatura, y dentro de ella hay proyectos muy visibles y que se han hecho muy visibles, como el programa AlGolpito, y que merece la pena poner en valor, porque explica muy bien qué queremos decir cuando hablamos de envejecimiento activo. No es solo fútbol caminando, es ejercicio, es convivencia, es autoestima, es red social, es salud y es presencia pública de personas mayores, que muchas veces han sido expulsadas simbólicamente del espacio social. Y, además, tiene valores añadidos, como es la alta participación femenina en ello, y eso queremos también ponerlo en valor.

Tenemos proyectos, como ya he repetido antes, como el programa Auchón y demás.

Pero sí quiero añadir algo más. Este Gobierno no está haciendo esta apuesta solo por convicción social, sino también por convicción territorial, porque en una comunidad como la nuestra, fragmentada, diversa y desigual, la política en mayores tiene que ver también con la cohesión territorial, no puede ser que envejecer en una isla no capitalina o en un municipio pequeño implique menos actividad. Por eso, Maresía se construye desde la lógica de las islas iguales, y ahí nos van a tener siempre.

Muchísimas gracias.

La señora presidenta: Gracias, señora consejera.

Hemos finalizado la comparecencia.