XXV Aniversario de la Audiencia de Cuentas de Canarias

El Parlamento de Canarias acogió hoy un acto conmemorativo del XXV Aniversario de la Audiencia de Cuentas de Canarias. La efeméride contó con la presencia del presidente de la Cámara legislativa, Antonio Castro, el presidente de la Audiencia de Cuentas de Canarias, Rafael Díaz, y los máximos responsables del Tribunal de Cuentas de España y de Europa, Ramón Álvarez de Miranda y Vítor Manuel da Silva, respectivamente.

26/6/2014 Prensa

Durante la celebración, el máximo responsable de la Cámara legislativa, proclamó la necesidad de la Audiencia de Cuentas que “ha sido un instrumento imprescindible para garantizar la eficacia y funcionalidad de nuestra autonomía, que es la que contiene mayores hechos diferenciales del Estado, y por ello, frente a cualquier tentación reductora, habría que pensar siempre en mantener y reforzar este órgano de control público”.

El presidente del Parlamento valoró también la actuación y avaló la permanencia de esta institución, “con las adecuaciones que procedan a las exigencias del tiempo nuevo, donde los controles públicos y la información ciudadana corregirán errores y excesos para recuperar, en su necesaria plenitud, la confianza de los ciudadanos”.

Por su parte, el presidente de la Audiencia de Cuentas de Canarias, Rafael Díaz, apostó por fortalecer todos los órganos de control y sobre todo los que como la Audiencia de Cuentas afectan a las administraciones más cercanas para los ciudadanos, como medida imprescindible para garantizar la eficiencia en la asignación y utilización de los recursos públicos y responder a la creciente demanda de información que demanda la sociedad, en un momento de crisis como el actual.

Según explicó Rafael Díaz, a lo largo de su trayectoria, la Audiencia de Cuentas de Canarias ha emitido un total de 1218 informes de fiscalización que “han permitido dotar de una mayor trasparencia a todas las instituciones de gobernabilidad del Archipiélago y han servido de base para impulsar nuevas medidas y ajustes destinados a mejorar el rendimiento del dinero público o incluso a reconducir determinadas situaciones de desequilibrio”.

Dos argumentos que, según aseguró Díaz, avalan la utilidad de los órganos de control externo y “la necesidad de reforzarlos, en lugar de poner en duda su viabilidad y utilidad, como ha hecho el Gobierno del Estado, amparándose en supuestas ineficiencias y duplicidades”, añadió el presidente de la ACC, en referencia a la racionalización de los 13 órganos de control externo propuesta en el informe de las Administraciones Públicas.

Esta idea fue respaldada por el presidente del Tribunal de Cuentas, Ramón Álvarez de Miranda, quien durante su intervención se refirió al papel que los OCEX desempeñan como “parte integrante de un sistema de control sobre uno de los aspectos que más preocupa a la sociedad, como es la actividad económico-financiera pública y, en particular, el buen uso de los recursos públicos”.

A su juicio, “la recuperación de la confianza y el reconocimiento social sólo se conseguirá mediante la búsqueda de la excelencia en el desempeño de nuestra labor y en la satisfacción de las demandas de la ciudadanía”, por lo que considera que “las actuaciones de las instituciones de control deben estar presididas por la idea de ejemplaridad”.

Por su parte, el presidente del Tribunal de la Audiencia de Cuentas europeo, Vítor Caldeira, aseguró que la cooperación entre los distintos niveles de control, el control interno (gobierno y administración pública), el control externo (entidades fiscalizadoras superiores y otras entidades de control externo) y el control político (parlamentos) es esencial para vencer este desafío.

Destacó además, la necesidad de reforzar la concertación de la actividad que desempeñan las auditorias y órganos de control externo, como medida para “mejorar la situación de las instituciones, tanto en el plano europeo como nacional, regional y local”. En esta línea, anunció que el Tribunal de Cuentas Europeo se ha comprometido a reforzar la cooperación con la Audiencia de Cuentas de Canarias, concretamente mediante la organización de visitas anuales de auditores canarios al Tribunal y de actividades de formación profesional.